Como no tenemos ninguna entrada comprada para el día de hoy nos lo tomamos con calma. Desayunamos y salimos de nuestro apartamento para tomar la línea 1 del metro hasta la
Plaza Catalunya.
Se trata de una plaza enorme, auténtico nudo de comunicaciones de la capital barcelonesa. Es cerca del mediodía y la plaza está hasta arriba de gente, el tráfico también es muy intenso, es nuestro primer contacto con la Barcelona gran ciudad, capital de Catalunya y una de las ciudades europeas más dinámicas.
Teníamos la intención de acercarnos a la cercana
iglesia de Santa Ana pero cierra las visitas a las 12:00 y no nos da tiempo (se accede por la calle del mismo nombre), otra vez será. Disfrutamos de la bonita calle en donde destaca el edificio modernista de la
farmacia. Desandamos los pasos y caminamos hasta el mural del beso, petición de nuestra hija adolescente, nada especial, pero una promesa cumplida.
Nos encaminamos ahora por el carrer del Montsio para disfrutar de la
Casa Martí, interesante ejemplo modernista que se plasma en un edificio neogótico espectacular.
Ahora caminamos por la peatonal Avda. del Portal del Angel, llena de gente y de comercio. Entramos en el Reial Cercle Artístic de Barcelona que tiene algún espacio accesible al público pero no vale la pena. Seguimos y llegamos a la Plaza Nova y a continuación a la
placita de la Seu, en donde se alza la espectacular fachada neogótica de la Catedral de Barcelona, estamos en el comienzo del barrio gótico, el corazón de la urbe.
Comenzamos a rodear la mole de la catedral y hacemos una primera parada en la
Casa del Arcediano, Archivo de la ciudad en una mansión renacentista del siglo XV, con detalles góticos y un patio ajardinado precioso, el acceso es gratuito al tratarse de un edificio municipal. Vale la pena entrar para descansar en su patio y subir hasta el primer piso para disfrutar del lugar.
Seguimos el recorrido y nos deleitamos con la vista de una de las torres ortogonales de la catedral desde el
Carrer de la Pietat.
Desde este punto nuestros ojos alcanzan uno de los símbolos del barrio gótico, el
Pont del Bisbe, aunque este puente fue construido hace relativamente poco tiempo, en 1926, es uno de los símbolos más llamativos del Barrio Gótico. El Puente Bisbe conecta la Casa de Gobierno de Barcelona con la Residencia Presidencial.
Nuestro siguiente destino es la iglesia de
San Felipe Neri, aunque no tenemos pensado entrar en la iglesia si disfrutamos de la pequeña plaza en la que se ubica centrada por un pozo y en la que llama la atención la fachada de la iglesia, que presenta múltiples orificios y agujeros, según un cartel informativo, esto se debe al bombardeo que sufrió la iglesia durante la guerra civil en el que murieron docenas de niños que se protegían en ella.
Aunque nuestro tiempo lo dedicamos hoy al barrio gótico, vamos a hacer un impás para cruzar las Ramblas y acercarnos al
Mercado de la Boquería, mañana visitaremos las Ramblas pero al ser festivo, el mercado no abre y no queremos perdernos uno de los hitos de la ciudad. En unos minutos y a través del Carrer de la Boquería nos encontramos ante la entrada del mercado.
Cruzar las Ramblas ya ha sido una pequeña odisea por la cantidad de turistas (de los que formamos parte, lo se) que las abarrota. Lo del mercado ya es tremendo, apenas se puede caminar, sobre todo desde la entrada hasta la mitad del mercado. Aparte de esto, el mercado nos ha decepcionado,
todo está orientado hacia el turista extranjero. Tenia entendido que se habia orientado hacia el mundo de las tapas y las gastronomía de calidad, pero me ha parecido mas un lugar en la que gran parte de los puestos vendían comida rápida muy similar en todos ellos. Además, los precios desorbitados. Lo siento,
no le he encontrado la gracia al famoso mercado.
Visto lo visto decidimos acercarnos a comer a otro sitio mas decente, volvemos al barrio gótico y comemos en un local de pasta fresca. De camino pasamos por la
Basílica de Sta. María del Pi, enorme iglesia gótica situada en una bonita plaza en la que hay mucho ambiente, es una pena que el rosetón este tapado por una red porque le quita encanto a la fachada.
El local en donde comimos nos gusto bastante, pasta fresca con diferentes salsas y complementos a elegir, servicio rápido y precio muy ajustado. Comimos los tres por poco más de 40,00 €.
www.macchinapastabar.com/
Caminamos hacia la plaza de George Orwell, rincón muy animado y continuamos por el Carrer de Avignó, en donde destaca el edificio de la antigua Bolsa, en rehabilitación.
Volvemos hasta cerca de la catedral porque se nos han quedado un par de puntos por visitar. Caminamos hasta alcanzar el abside, que junto con un palacio gótico sede de un organismo de la Generalitat (no se si antiguo o no, a mi me pareció demasiado perfecto) forman uno de los rincones más fotogénicos de la zona.
Un poquito más adelante, escondido en el Carrer del Paradís, 10 se encuentran los restos del
Templo de Augusto reliquia del pasado romano de la ciudad. Son cuatro columnas que se han conservado en el medio de las construcciones medievales. El lugar impresiona y la entrada es gratuíta, además, no está demasiado frecuentado.
Nuestro siguiente destino se encuentra muy cerquita, la
Plaza de Sant Jaume, en Sant Jaume destacan los edificios del
Ayuntamiento y de la
Generalitat, este último, aunque de fachada neoclásica, es un enorme edificio con unos interiores góticos espectaculares, pero no son visitables, una pena.
Caminamos ahora hacia la
Plaza del Rei, uno de los espacios medievales más reconocibles. En la plaza destacan varios edificios, algunos son sedes del Museo de Historia de Barcelona. Nosotros no sacamos la entrada para ninguno de ellos pero si accedimos al
Palau del Lloctinent, sede de un organismo estatal, lo que nos permite visitar su bonito patio interior.
Podemos dar por terminada la visita al barrio gótico, bajamos por la calle del Veguer y hacemos una paradita para entrar en la antigua
Cerería Subirats. El comercio es precioso, tanto la misma decoración como las maravillosas creaciones en cera que ofrecen.
Terminamos la visita haciendo una parada en el cercano
Mercado de Santa Caterina al que llegamos por la Via Laietana. Allí nos tomamos un merecido descanso con un tentempié en la terraza exterior, aprovechando los rayos de sol que no nos han dejado de acompañar en todo el día.
Sólo queda tomar el metro y regresar al apartamento, vemos un espectáculo callejero en la Plaza Catalunya y metro de por medio, llegamos a nuestro apartamento. Toca cenar y descansar. Mañana las Ramblas y la zona del Puerto.