3 de enero.
El vuelo a Nueva Delhi con escala en Abu Dhabi transcurrió con normalidad. No me pareció que Etihad fuese una compañía peor que Qatar en cuanto a la comida, entretenimiento en las pantallas individuales o “comodidad” de los asientos. Una cosa que sí me gustó es que los asientos llevaban un reposacabezas en el lateral. Esto es idóneo para aquellos que al dormirse no son capaces de mantener su cabeza estática. Con este reposacabezas evitas invadir con tu cabeza el pasillo, el espacio personal de tu compañero de asiento o incluso golpearte contra la ventanilla.
La única parte de nervios fue a la llegada, motivados por las cancelaciones y desvíos de vuelos que hubo en noviembre debido al elevado nivel de contaminación que hizo que el gobierno indio declarara medidas de emergencia. Mi temor era que en vez de aterrizar en el aeropuerto de Delhi se desviase y entonces me la liara buena, al tener un conductor esperándome. Un temor lógico porque antes de aterrizar el piloto anunció que las condiciones no eran buenas y había mucha niebla. De hecho, aunque el aterrizaje se retrasó sólo unos 15 minutos, luego estuvimos parados en medio de la pista sobre una hora hasta que el piloto consiguió el permiso para llevar el avión hasta el punto en el que desembarcaríamos. Menos mal que activé la eSIM en ese momento y pude informar al conductor que me esperaba de la situación, que no obstante me preguntó varias veces si me faltaba mucho por salir, que el parking era caro.
Al final, no sin dificultades, me pude reunir con el conductor y salir con dirección al hotel Maidens, con poca visibilidad durante el camino, o sea, con una niebla bastante espesa.
El hotel Maidens es uno de los más antiguos de Nueva Delhi, ya que se construyó en 1903 y tiene un estilo colonial. Desde 1994 está catalogado como un “hotel patrimonio”. En Booking.com tiene una calificación de 9.4.
www.maidenshotel.com/
Según la página web del hotel, tras el motín en 1857 de los soldados indios del ejército de la Compañía Británica de las Indias Orientales, los británicos se establecieron fuera de la ciudad amurallada en una zona situada al norte a la que llamaron Civil Lines. Para 1890 muchos europeos se mudaron a esta zona y surgieron más de 100 casas coloniales, aparte de tres hoteles: Maidens, Swiss y The Cecil.
El hotel Maidens se fundó en 1903 para albergar a los dignatarios asistentes a la celebración de la coronación del rey Eduardo VII y la reina Alejandra como emperador y emperatriz de la India. Este hotel siguió siendo el predilecto para muchas personalidades durante décadas. Por ejemplo, sir Edwin Lutyens, que ganó el encargo para construir una nueva ciudad en Delhi, Nueva Delhi, diseñó el proyecto de varios de los edificios más importantes desde este hotel.
La única parte de nervios fue a la llegada, motivados por las cancelaciones y desvíos de vuelos que hubo en noviembre debido al elevado nivel de contaminación que hizo que el gobierno indio declarara medidas de emergencia. Mi temor era que en vez de aterrizar en el aeropuerto de Delhi se desviase y entonces me la liara buena, al tener un conductor esperándome. Un temor lógico porque antes de aterrizar el piloto anunció que las condiciones no eran buenas y había mucha niebla. De hecho, aunque el aterrizaje se retrasó sólo unos 15 minutos, luego estuvimos parados en medio de la pista sobre una hora hasta que el piloto consiguió el permiso para llevar el avión hasta el punto en el que desembarcaríamos. Menos mal que activé la eSIM en ese momento y pude informar al conductor que me esperaba de la situación, que no obstante me preguntó varias veces si me faltaba mucho por salir, que el parking era caro.
Al final, no sin dificultades, me pude reunir con el conductor y salir con dirección al hotel Maidens, con poca visibilidad durante el camino, o sea, con una niebla bastante espesa.
El hotel Maidens es uno de los más antiguos de Nueva Delhi, ya que se construyó en 1903 y tiene un estilo colonial. Desde 1994 está catalogado como un “hotel patrimonio”. En Booking.com tiene una calificación de 9.4.
www.maidenshotel.com/
Según la página web del hotel, tras el motín en 1857 de los soldados indios del ejército de la Compañía Británica de las Indias Orientales, los británicos se establecieron fuera de la ciudad amurallada en una zona situada al norte a la que llamaron Civil Lines. Para 1890 muchos europeos se mudaron a esta zona y surgieron más de 100 casas coloniales, aparte de tres hoteles: Maidens, Swiss y The Cecil.
El hotel Maidens se fundó en 1903 para albergar a los dignatarios asistentes a la celebración de la coronación del rey Eduardo VII y la reina Alejandra como emperador y emperatriz de la India. Este hotel siguió siendo el predilecto para muchas personalidades durante décadas. Por ejemplo, sir Edwin Lutyens, que ganó el encargo para construir una nueva ciudad en Delhi, Nueva Delhi, diseñó el proyecto de varios de los edificios más importantes desde este hotel.

Este hotel no es nada barato, y además, debido a que llegué sobre las 5 de la mañana del 4 de enero y la entrada en la habitación no era hasta las 14:00, pues tuve que pagar adicionalmente la tarifa correspondiente a medio día. A priori había pensado en no pagarlo y quedarme esperando a que se hiciera la hora del desayuno y ya salir de visita por la ciudad, pero después de llegar de madrugada en un vuelo en el que no llegas a dormir, precisamente por la hora, no me pareció una manera muy adecuada y descansada de empezar un viaje.
La habitación que había reservado era premier con desayuno incluido, por 15930 INR. A eso, añadir la mitad más por la entrada temprana al hotel. En definitiva, que ya empecé el viaje desplumado.
A las 5 de la mañana me asignaron una habitación temporal en la planta baja muy cercana a la recepción. Muy grande aunque con algunos detalles de falta de mantenimiento. 3 horas de sueño me vinieron fenomenal, aunque fuera tirar el dinero.
El desayuno buffet era de 7 a 10:30, con lácteos, zumos, pan, mermeladas, frutas, dulces, platos típicos indios, etc... Me gustó que incluso habiendo platos indios que llevaban lácteos, me prepararon un par de ellos sin lácteos, por tema de alergias.
Un poco antes de las 10 de la mañana nos dirigimos hacia las cercanías del Fuerte Rojo para reunirme con el guía, que en este caso era una chica joven universitaria. Muy bien no se le entendía en español, todo sea dicho.
El Fuerte Rojo recibe ese nombre por la arenisca roja que fue usada para su construcción. Se empezó a edificar, por orden de Shah Jahan en 1638, cuando la capital de transfirió de Agra a Delhi. Es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se sitúa a poca distancia del río Yamuna y sus murallas tienen un perímetro de 2’5 km, alcanzando una altura de 30 m en el lado que da a la ciudad.
Me hubiera gustado visitar el fuerte, ya que además había comprado la entrada por anticipado, pero la guía era de la opinión de que el Fuerte Rojo de Agra era más interesante, así que no hubo visita.
La habitación que había reservado era premier con desayuno incluido, por 15930 INR. A eso, añadir la mitad más por la entrada temprana al hotel. En definitiva, que ya empecé el viaje desplumado.
A las 5 de la mañana me asignaron una habitación temporal en la planta baja muy cercana a la recepción. Muy grande aunque con algunos detalles de falta de mantenimiento. 3 horas de sueño me vinieron fenomenal, aunque fuera tirar el dinero.
El desayuno buffet era de 7 a 10:30, con lácteos, zumos, pan, mermeladas, frutas, dulces, platos típicos indios, etc... Me gustó que incluso habiendo platos indios que llevaban lácteos, me prepararon un par de ellos sin lácteos, por tema de alergias.
Un poco antes de las 10 de la mañana nos dirigimos hacia las cercanías del Fuerte Rojo para reunirme con el guía, que en este caso era una chica joven universitaria. Muy bien no se le entendía en español, todo sea dicho.
El Fuerte Rojo recibe ese nombre por la arenisca roja que fue usada para su construcción. Se empezó a edificar, por orden de Shah Jahan en 1638, cuando la capital de transfirió de Agra a Delhi. Es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se sitúa a poca distancia del río Yamuna y sus murallas tienen un perímetro de 2’5 km, alcanzando una altura de 30 m en el lado que da a la ciudad.
Me hubiera gustado visitar el fuerte, ya que además había comprado la entrada por anticipado, pero la guía era de la opinión de que el Fuerte Rojo de Agra era más interesante, así que no hubo visita.

Seguimos por Chandni Chowk, el que fue mercado de Old Delhi. Sigue conservando su carácter, aunque con caos y mucho tráfico. Paseamos por algunas de las calles en rickshaw, viendo los diferentes tipos de mercados. Hicimos una parada para tomar un té chai y entrar en una tienda para "explicarme" los diferentes tipos de té, parada que ventilé bien rápido en cuanto dije que no iba a comprar nada.

La siguiente parada fue en Jama Masjid, que es la mezquita más importante y grande de la ciudad. Su construcción fue ordenada también por Shah Jahan entre 1650 y 1656. Una gran escalinata de arenisca roja lleva hasta la entrada. Se pagan 300 INR y tuve que dar además 50 INR para la vigilancia del calzado.

Tras atravesar la puerta de entrada, accedí a un gran patio de arenisca roja, que puede albergar hasta a 25000 fieles.

Un gran estanque se haya en el centro para recoger el agua que se va a utilizar para las abluciones, mediante las cuales los fieles purifican con el agua el cuerpo y el alma antes de acceder a la sala de oración.

Lo que es más espectacular es la arquitectura exterior de la sala de oración, con 10 arcos distribuidos simétricamente alrededor de un gran arco central abovedado que da acceso a la sala de oración. 3 grandes cúpulas se elevan sobre la sala y en los extremos hay dos minaretes. En el interior hay inscripciones coránicas en mármol blanco y negro.
Tras este recorrido tuve que pagar el paseo en el rickshaw, que a mí me pareció un poco alto en relación a las referencias que llevaba. Ni más ni menos que 700 INR.
El siguiente lugar al que fuimos, ya en coche, fue Raj Ghat. Se trata de un memorial dedicado a Mahatma Gandhi, el líder más relevante del movimiento independentista contra el Imperio Británico. Más allá de lo que representa el monumento, tampoco es que tenga mucho interés, dado que sólo hay una tarima con flores a modo de ofrenda y una llama ardiendo dentro de una urna.
El siguiente lugar al que fuimos, ya en coche, fue Raj Ghat. Se trata de un memorial dedicado a Mahatma Gandhi, el líder más relevante del movimiento independentista contra el Imperio Británico. Más allá de lo que representa el monumento, tampoco es que tenga mucho interés, dado que sólo hay una tarima con flores a modo de ofrenda y una llama ardiendo dentro de una urna.

De allí fuimos a India Gate, que sólo la vi detrás de una valla desde la carretera. La guía me había preguntado si quería pasear, pero le dije que no. De lo contrario me imagino que hubiésemos entrado al parque donde se haya. De todos modos había niebla/contaminación y la visibilidad no era muy buena.
Hicimos una breve parada panorámica para ver los edificios del Parlamento desde las cercanías. Una parada de hacer foto, en definitiva.
Hicimos una breve parada panorámica para ver los edificios del Parlamento desde las cercanías. Una parada de hacer foto, en definitiva.

Seguidamente fuimos a Gurudwara Sri Bangla Sahib, que es el principal templo sij de la ciudad. Algunos datos sobre esta religión son los siguientes:
- Fue creada por Gurú Nanak en el contexto de los conflictos entre las religiones hinduista e islámica durante el siglo XVI en la región del Punyab
- El principal texto sagrado es el Sri Gurú Granth Sahib Ji
- Las creencias fundamentales incluyen: existencia de un solo Dios que es eterno y omnipresente, ser guiado espiritualmente por el gurú, vida activa y honesta, servicio a la comunidad, igualdad de todos los seres humanos, creer en la gracia de Dios
- Es la sexta religión del mundo por número de creyentes.
Algunos de estos datos me los explicaron algunos miembros de la comunidad, en español, porque resulta que hay algunos templos sijs en España.
- Fue creada por Gurú Nanak en el contexto de los conflictos entre las religiones hinduista e islámica durante el siglo XVI en la región del Punyab
- El principal texto sagrado es el Sri Gurú Granth Sahib Ji
- Las creencias fundamentales incluyen: existencia de un solo Dios que es eterno y omnipresente, ser guiado espiritualmente por el gurú, vida activa y honesta, servicio a la comunidad, igualdad de todos los seres humanos, creer en la gracia de Dios
- Es la sexta religión del mundo por número de creyentes.
Algunos de estos datos me los explicaron algunos miembros de la comunidad, en español, porque resulta que hay algunos templos sijs en España.

Este templo inicialmente fue un palacio en el que residía un gobernante del siglo XVII. El octavo gurú sij residió en él alrededor de 1664. Una epidemia de cólera asoló la ciudad en esa época y el gurú ofreció ayuda y agua fresca del pozo de la casa a los afectados. Esa agua se considera curativa y sijs de todo el mundo van a recogerla para llevarla a sus casas.
Pasé a la sala de oración y al estanque.
Pasé a la sala de oración y al estanque.

De nuevo en el interior, donde me habían dado las explicaciones, me hicieron una visita guiada por la zona de cocinas, viendo tanto el comedor, donde en ese momento había decenas o cientos de indios comiendo, la despensa y diferentes salas de la cocina donde estaban preparando comida.

Por la visita del templo no cobran ninguna cantidad de dinero, pero se pueden hacer donaciones y yo pagué 100 INR.
Hicimos una pausa para comer por la zona de Connaught Place. En el restaurante principal que llevaba apuntado había cola, así que fui a otro cercano que también tenía anotado, Sagar Ratna.
La carta era variada, con platos como idlis, vadas, dosas, especiales del sur, uttapams, biryani, arroz especial del sur, platos del norte (sopas, shururuat), dal, subz vahar, kuch khass, sangi saathi, tandoor, platos chinos.
Lo que elegí era muy simple y no llevaba lácteos:
- Mini idlis bañados en sambhar: los idlis son unos pasteles de arroz y lentejas. El sambhar consiste en un caldo elaborado con tamarindo y una mezcla de diferentes especias como coco rallado con semillas de coriandro y guindillas rojas.
Junto con una botella de agua la cuenta fue de unas 240 INR.
Finalmente, el último lugar visitado fue Agrasen Ki Baoli, uno de los pozos escalonados más relevantes de Delhi. No hay constancia de quién lo construyó, pero se sabe que fue reconstruido en el siglo XIV. Consta de 108 escalones.
Hicimos una pausa para comer por la zona de Connaught Place. En el restaurante principal que llevaba apuntado había cola, así que fui a otro cercano que también tenía anotado, Sagar Ratna.
La carta era variada, con platos como idlis, vadas, dosas, especiales del sur, uttapams, biryani, arroz especial del sur, platos del norte (sopas, shururuat), dal, subz vahar, kuch khass, sangi saathi, tandoor, platos chinos.
Lo que elegí era muy simple y no llevaba lácteos:
- Mini idlis bañados en sambhar: los idlis son unos pasteles de arroz y lentejas. El sambhar consiste en un caldo elaborado con tamarindo y una mezcla de diferentes especias como coco rallado con semillas de coriandro y guindillas rojas.
Junto con una botella de agua la cuenta fue de unas 240 INR.
Finalmente, el último lugar visitado fue Agrasen Ki Baoli, uno de los pozos escalonados más relevantes de Delhi. No hay constancia de quién lo construyó, pero se sabe que fue reconstruido en el siglo XIV. Consta de 108 escalones.

También tenía este día la intención de ver el observatorio astronómico Jantar Mantar, pero la guía me dijo que no estaba operativo (o al menos eso le entendí en su español raro) y era más interesante ir al de Jaipur.
Antes de volver al hotel me llevaron a una oficina de cambio cercana a Connaught Place. Al principio me dijeron al menos 86 INR por €, y bien, pero cuando entregué el dinero que iba a cambiar me aplicaron la comisión. No me hizo ni pizca de gracia.
Cuando llegué al hotel ya me habían movido el equipaje a la habitación, de categoría premier. Resultó ser enorme, puesto que estaba dividida en 3 zonas. Una primera de entrada con TV de pantalla plana muy grande, con un escritorio y dos sillones, un sofá y dos sillones alrededor de una mesa baja, dos mesitas, un recipiente con fruta.
Luego se pasaba a una zona intermedia con el vestidor, con armario grande, plancha, banco para la maleta y espejo.
Finalmente, el dormitorio como tal, con su mesa y sillón, TV de pantalla plana, mesitas de noche, conectores de tipo europeo e indios, aire acondicionado y una cama grande. Había un par de botellas de agua.
Antes de volver al hotel me llevaron a una oficina de cambio cercana a Connaught Place. Al principio me dijeron al menos 86 INR por €, y bien, pero cuando entregué el dinero que iba a cambiar me aplicaron la comisión. No me hizo ni pizca de gracia.
Cuando llegué al hotel ya me habían movido el equipaje a la habitación, de categoría premier. Resultó ser enorme, puesto que estaba dividida en 3 zonas. Una primera de entrada con TV de pantalla plana muy grande, con un escritorio y dos sillones, un sofá y dos sillones alrededor de una mesa baja, dos mesitas, un recipiente con fruta.
Luego se pasaba a una zona intermedia con el vestidor, con armario grande, plancha, banco para la maleta y espejo.
Finalmente, el dormitorio como tal, con su mesa y sillón, TV de pantalla plana, mesitas de noche, conectores de tipo europeo e indios, aire acondicionado y una cama grande. Había un par de botellas de agua.

El cuarto de baño era muy espacioso e incluía tanto bañera como ducha, con buenas toallas, albornoces, zapatillas, gel, acondicionador y champú en ducha, pañuelos de papel, gorro, bastoncillos de oídos, kit dental y de afeitado, esponja. En definitiva, bastante completo.
Otros servicios que había en el hotel eran los de piscina climatizada exterior, gimnasio (aunque yo fui y era un poco pequeño y estaba un tanto desangelado, no tenía mucho aspecto de usarse), WIFI, aparcamiento y aparte el bar y los restaurantes. También se podía cambiar moneda, cosa que hice aunque en poca cantidad porque la tasa de cambio no era muy favorable. Ofrecían servicio de transporte desde el aeropuerto, pero era bastante caro, ya que lo más barato eran 3000 INR más las tasas que aplicasen.
Otros servicios que había en el hotel eran los de piscina climatizada exterior, gimnasio (aunque yo fui y era un poco pequeño y estaba un tanto desangelado, no tenía mucho aspecto de usarse), WIFI, aparcamiento y aparte el bar y los restaurantes. También se podía cambiar moneda, cosa que hice aunque en poca cantidad porque la tasa de cambio no era muy favorable. Ofrecían servicio de transporte desde el aeropuerto, pero era bastante caro, ya que lo más barato eran 3000 INR más las tasas que aplicasen.

En definitiva, un hotel para darse un capricho al final del viaje, aunque yo me lo di al principio. 13500 INR la tarifa más la mitad más por hacer el check in a las 5 de la mañana. En fin.
Para cenar, como no me apetecía dar vueltas y salir ya del hotel, fui a uno de sus restaurantes, The Curzoon Room. Pedí lo siguiente:
- Empanadillas rellenas de espinacas y almendras
- Curry de langostinos con leche de coco
La bebida no la recuerdo del todo, pero fue o agua o zumo de sandía. Todo muy bueno y en cantidades más que suficientes. La cuenta fue de unos 2700 INR, impuestos ya incluidos.
www.maidenshotel.com/ ...g-overview
Para cenar, como no me apetecía dar vueltas y salir ya del hotel, fui a uno de sus restaurantes, The Curzoon Room. Pedí lo siguiente:
- Empanadillas rellenas de espinacas y almendras
- Curry de langostinos con leche de coco
La bebida no la recuerdo del todo, pero fue o agua o zumo de sandía. Todo muy bueno y en cantidades más que suficientes. La cuenta fue de unos 2700 INR, impuestos ya incluidos.
www.maidenshotel.com/ ...g-overview

