Nos levantamos en Bilbao con un día radiante. Tras un rico desayuno salgo a comprar víveres para la jornada en un super cercano al hotel. Hoy toca día de aeropuerto, habrá que tomarlo con calma. El día anterior, al conocer el cambio del vuelo, hicimos las llamadas oportunas para avisar de los nuevos horarios, tanto a la empresa en donde alquilamos el coche, como a nuestro primer anfitrión en Stavanger. Ninguno pone problemas, la única "complicación" es que la oficina de alquiler del aeropuerto de Stavanger cierra a las 10:00 pm, pero nos dan las intrucciones del lugar en donde se encuentra el cajero que nos entregará las llaves del vehículo.
Salimos del hotel y dejamos el coche en el parking de larga estancia del aeropuerto, que previamente habíamos reservado. Me he dado de alta para que me cargen el importe en la tarjeta de crédito cuando lo recojamos, por ello no me entregan ninguna tarjeta, se supone que cuando salgamos del parking, las cámaras leeran la matrícula, la barrera se levantará y nos cargaran el importe, todo de forma automática.
En cuatro minutos estamos en el parking, bajamos el equipaje y nos dirigimos caminando hasta la terminal bilbaína.
Una vez en la terminal facturamos nuestro equipaje, pese a que nos había llegado un aviso de que el vuelo iba completo y nos animaban a facturar gratuítamente el equipaje de mano, hacemos caso omiso, preferimos asegurarnos de que no se perderán todas nuestras pertenencias.
Una vez facturadas las maletas, pasamos el control de seguridad y esperamos la salida del vuelo. Despegamos con puntualidad, el vuelo se desarrolla con tranquilidad aunque pasamos por unas fuertes turbulencias que nos dejan cara de susto durante unos segundos.
En Frankfurt, esperamos las cuatro horas para enlazar con el vuelo que nos llevará a destino. Comemos algo aunque todos sabemos lo mal y caro que se come en los aeropuertos, esperamos y embarcamos con media hora mas de retraso.
Ya en la pista, el avión tarda un buen rato en despegar, vamos acumulando retrasos. El vuelo es totalmente tranquilo, debido a que Noruega está bastante al norte, despegamos anocheciendo, pero, para nuestro alborozo, cuanto mas nos acercamos a Stavanger, más de día se va haciendo. Aterrizamos pasadas las 12 pm, es decir, el jueves 3 de julio.
Tras esperar un poco por las maletas, nos vamos con la tranquilidad de tener todo nuestro equipaje con nosotros. En la terminal encontramos el cajero amarillo de Hertz, seguimos las instrucciones (introducir numero de reserva y escanear el carnet de conducir) y nos entrega las llaves de nuestro flamante Toyota. Recogemos el coche en el parking que se encuentra justo enfrente de la terminal.
Nos dirigimos con nuestro Toyota, que apenas tiene mil kilómetros de uso, el coche es automático y en pocos minutos nos acostumbramos a no tener que usar el embrague ni meter marchas (no es la primera vez).
En menos de 15 minutos, por fin, llegamos a nuestro apartamento www.booking.com/ ...id=2369661 . Tenemos dos noches reservadas y nuestro anfitrión sale a recibirnos nada mas llegar, aunque son casi las 1 am nos recibe amable, nos entrega las llaves, enseña el apartamento e indica en donde dejar las llaves el día de partida porque nos dice que probablemente no se encuentre en la casa. Pagamos 246,00 € a través de booking por las 2 noches.
El apartamento está muy bien, aunque está en el sótano de la casa, tiene buena luz, el aparcamiento en la puerta y un jardín exterior muy bonito con una mesa y unas sillas que seguramente aprovecharemos.
. Mañana comienza lo bueno de nuestra aventura noruega, intentaremos recuperar el tiempo perdido.





