Hoy es nuestro ultimo día en el país, y a parte de ver cosas en Jaipur, va a tocar traslado hasta el aeropuerto de Nueva Delhi, esperar el vuelo y todos los traslados hasta llegar a casa.
Hemos quedado con el chofer más tarde, ya que hasta las 22:30 no nos tiene que dejar en el aeropuerto. Así que nos levantamos sobre las 9, bajamos a desayunar y nos terminamos de preparar y recoger las maletas para poder estar en la puerta a las 11.
El día no tiene muy buena pinta, ya que está lloviendo y aunque la temperatura es más baja, sigue haciendo calor y bastante humedad.
El guía nos dice que vamos a ver 3 sitios hoy, así que nos dirigimos con el coche al primero de ellos, Patrika Gate.
Nos bajamos justo en frente de ella, y pasamos a lo indio por mitad de la carretera para tomar fotos de toda la puerta desde una posición algo alejada.
Mientras hacemos fotos, se nos acerca un niño que estaba jugando con su bici cerca a pedirnos que le demos algo. Es algo muy típico en el país, ya que en la mayoría de los semáforos (menos mal que hay pocos, que sino sería una locura) hay gente pidiendo.
Les decimos que no, y por suerte, no molestan mucho más. Así que tomamos las fotos por nuestra cuenta siguiendo el ángulo de las imágenes que ellos estaban tomando al resto de gente.

Mas tarde pasamos detrás de la puerta, para ver la otra cara, que es idéntica pero más tranquila, ya que no hay coches. A parte, nos quedamos un rato viendo las ardillas, como trepan de un árbol al otro y juguetean unas con otras.
Tras un buen rato, volvemos con Vansh y nos dice que el siguiente destino es el fuerte anborough. El cual está un poco lejos, como unos 40-50 minutos en coche. El trayecto se hace "divertido", ya que la mitad del recorrido consiste en subir por una carretera muy estrecha que se va elevando desde el lago del Jal Mahal hasta el monte donde está el fuerte. El trayecto se hace ameno por la forma de conducir de los hindúes, ya que no cuando se cruzan 2 coches en la carretera, parece la ley del más fuerte, no se suelen apartar ninguno de los dos, y esperan a ver quién tiene narices a pasar primero. A parte, hay muchas curvas ciegas, pero por suerte nuestro chofer es muy prudente y en lugar de lanzarse a ellas, toca el claxon en primer lugar para avisar que va a girar.
También fuimos caminando hasta el final del paseo central, que termina en otro mirador, desde el cual se ve el barrio árabe de la ciudad, con muchas mezquitas que están llamando a la oración.
Por último, antes de entrar al propio fuerte, nos asomamos al tercer mirador, desde donde se ve la ciudad rosa. Este último punto es curioso, ya que está abarrotado de monos.
Ahora ya tocaba visitar el edificio del fuerte. No se ve gran cosa, ya que es un conjunto de habitaciones dispuestas a través de un patio central. Lo interesante es cuando subes a la terraza, desde la cual tienes buenas vistas de la ciudad. Además, es interesante porque el edificio del fuerte tiene varias cúpulas, las cuales vistas desde la terraza hace una imagen chula.

La visita en el fuerte se nos ha alargado más de lo que creíamos, así que sobre las 14:30 salimos y nos encontramos al driver que al final ha metido el coche al parquin.
Ya solo nos queda dirigirnos al templo de los monos y habremos terminado todas las visitas de nuestra ruta.
Rápidamente nos ponemos en marcha y comenzamos a bajar la montaña donde está el fuerte.
A mitad de recorrido hacemos un par de paradas para hacer fotos de la ciudad y del palacio del agua, que quedan muy bien.
Vansh nos dice que desde ese punto queda como casi una hora de trayecto hasta el templo. Así que vamos con calma y mientras le decimos que queremos parar en un puesto callejero a comprar bolsas de patatas, ya que ayer compramos para probarlas y nos parecieron curiosidad que fuesen todas picantes, así nos llevamos para regalar a España.
Este hombre se echó para atrás para evitar se atropellado y pasado este incidente pensábamos que estaba todo solucionado. Nosotros seguimos la marcha con el coche pero a los 4-5 minutos, una moto (con 3 hombres montados ) nos alcanzó y nos dijo que paráramos. En ella iba el peatón al que casi atropella.
Nuestro conductor se paró y cuando se bajaron de la moto, fueron rápidamente a hablar con Vansh. Pero sin mediar palabras, 2 de los 3 integrantes de la moto, le abofetearon la cara y le quitaron las llaves del coche para intentar abrirlo. En ese momento nos quedamos muy en shock, no sabíamos cómo iba a terminar esa situación. A parte, los motoristas cogieron del pelo a nuestro conductor para intentar sacarle del coche y lo estuvieron zarandeando unos 15-20 segundos. Por suerte, vinieron otros conductores a socorrer y pudieron separar a los motoristas de Vansh.
Pasamos un poco de miedo pero una vez todo se tranquilizó y se marcharon, pudimos continuar pero con el miedo en el cuerpo, dirección al templo de los monos.
Este último lugar, Galtaji Temple; es un antiguo santuario que está casi en ruinas y que ha sido colonizado por monos. Desde donde nos deja el chófer comenzamos a ver que hay mas animales que personas en ese lugar. Vemos muchas vacas y sobre todo monos. Al inicio teníamos una sensación extraña, porque era un sitio curioso, pero donde la basura y suciedad predominaban. También nos chocó que había un lago con unas aguas que tenían un color que no llamaba mucho bañarse. Sin embargo, vimos a mucha gente local bañándose ahí. ¿Esa gente estará inmunizada contra todo eso? Porque si nos bañamos una persona occidental, ¡a saber que nos pasa!
De esta forma va pasando el tiempo de viaje. Pero también es necesario parar a descansar. Casi hemos hecho el viaje del tirón cuando paramos en un centro comercial a tomar algo y así también de paso, descansar.

Nos decantamos por unas pizzas en el dorminos, pero sorprendentemente, también picaba la comida jeje.
Con este pequeño rato de calma, volvemos al coche y en breve llegamos ya al aeropuerto. Nos despedimos de nuestro chofer, el cual recomendamos para futuros turistas que quieran ir a la India.
Pasamos los controles y esperamos al vuelo. Va con un poco de retraso, así que nos impacientamos porque llegamos a Roma y tras una breve escala (tenemos 45 minutos) teníamos que coger un segundo vuelo con destino a Barcelona.
El viaje nocturno se hace muy cómodo, ya que podemos descansar bastante bien y al menos duermo unas 5 horas. Además, en comparación con el vuelo de ida, las condiciones de ITA Airways son bastante mejores que con la compañía india.

Como era lógico, perdemos el segundo vuelo con destino a Barcelona, pero la aerolínea nos reconfigura en el siguiente avión, que es al medio día. Por lo que tampoco es mucha la perdida y después de toda la odisea, el resto de transportes fueron muy cómodos y llevaderos hasta que llegamos a Zaragoza.
De esta forma se termina nuestra experiencia india, que ha sido mucho mas larga de lo planeado al inicio, pero que nos ha permitido conocer lugares que quizás no hubiéramos visitado sino.
GASTOS DEL DÍA
- Aguas y patatas fritas --> 230 rupias (2,53)
- Entradas fuerte --> 350 rupias (3,86€)
- Cena en Domino´s Pizza --> 6,53€