Ptuj es la ciudad más antigua de Eslovenia y una joya histórica situada a orillas del río Drava, a solo 30 km de Maribor. Su encanto reside en su bien conservado casco antiguo.
Hay evidencias de asentamientos humanos desde el Neolítico.
En época romana, fue conocida como Poetovio, una ciudad importante del Imperio Romano con hasta 10.000 habitantes en el siglo III.
Durante siglos, fue un cruce estratégico en la región, pasando por manos del Imperio Austrohúngaro y otras potencias europeas.
Castillo de Ptuj (Ptujski grad)
La colina donde se encuentra el castillo ha estado habitada desde el Neolítico (alrededor del V milenio a.C.). Durante la época romana, la ciudad de Ptuj era conocida como Poetovio, y en la colina se construyeron importantes edificios públicos.
El castillo fue construido en el siglo XII, alrededor de 1132, por el Arzobispado de Salzburgo para defender la región de los ataques húngaros. Fue entregado como feudo a los Señores de Ptuj, quienes lo administraron durante más de 300 años.
Entre 1656 y 1802, el castillo fue propiedad de la familia noble escocesa Leslie, quienes lo transformaron en una elegante residencia barroca.
Desde 1873 hasta 1945, perteneció a los Condes de Herberstein. Tras la Segunda Guerra Mundial, fue nacionalizado y convertido en parte del Museo Regional Ptuj-Ormož.
Aunque su estructura original era medieval, fue ampliado en épocas posteriores con elementos renacentistas y barrocos.

Hoy alberga, pues, el Museo Regional de Ptuj, con colecciones únicas: instrumentos musicales históricos, armas y armaduras, pinturas, tapices y máscaras tradicionales del carnaval Kurentovanje. También hay reliquias romanas, como una flauta doble (tibia) del siglo II o III d.C., hecha de hueso y recubierta de bronce. La entrada cuesta 10 euros.
Desde sus murallas hay vistas panorámicas espectaculares del casco antiguo y los viñedos. Eso sí no amanece un día lluvioso, como nos pasó a nosotros.
Hay un aparcamiento junto al castillo. Para acceder, subes un poco. Entrando a la izquierda hay un edificio donde venden las entradas. También hay una exposición sobre el carnaval. Los campos de Ptuj y Drava, Haloze y Slovenske gorice, se pueden describir como la zona del noreste de Eslovenia que más llama la atención por la cantidad y variedad de máscaras tradicionales de carnaval. La colección incluye labradores, un ruso, un oso, una abuela cargando a su abuelo, Haloze Jürek, ploharji, kopanja, picek, kura, hadas, gitanos de Dornav, un lancero, koranti y un diablo.
El personaje tradicional más popular y extendido es el Korant o Kurent. Su origen aún no se ha esclarecido, pero existen algunas suposiciones relacionadas con la tradición ilirio-celta, los compañeros míticos de la diosa Cibeles en la Antigüedad tardía, los ancestros de los eslovenos, el asentamiento de los uskoks en el siglo XVI, etc. Según antiguas creencias, el Korant era un demonio que ahuyentaba el invierno e invitaba a la primavera a la tierra.
Para entrar en el castillo debemos ir a la derecha y subir un poco. Ojo con el empedrado; puede resbalar. Los chicos que vigilan te indican qué ver primero. Es gracioso porque en las escaleras hay ratas. Muchas figuras de ratas.
Llama la atención la pintura sobre vidrio. Motivos religiosos pintados sobre vidrio adornaron las casas campesinas desde el siglo XVIII hasta la primera mitad del siglo XX., La exposición recorre la historia de la pintura sobre vidrio, arroja luz sobre la época y el lugar donde se crearon la mayoría y describe el proceso de trabajo en el taller de pintura y la venta de pinturas. Con pocas excepciones, todas las pinturas expuestas se crearon en talleres artesanales que se desarrollaron en torno a la cristalería a finales de los siglos XVIII y XIX en Pohoři (en alemán: Buchers), en la actual Bohemia, y en Sandl, en la Alta Austria.
Se exhibe la reconstrucción de un taller de pintura artesanal, los motivos más populares entre los campesinos, y un "bohkov kot" con pinturas sobre vidrio como decoración colorida y objeto mágico.
La colección de instrumentos musicales es la más rica de Eslovenia, con alrededor de 300 instrumentos musicales para interpretar música artificial y folclórica. Cabe destacar la flauta doble romana del siglo II o III, una rareza de importancia mundial.
La colección se divide en secciones temáticas, que incluyen la Banda de la Guardia Burguesa de Ptuj, la Banda Municipal Juvenil e instrumentos de viento, cuerda, cítara y teclado. Estos últimos fueron característicos de los círculos nobles, burgueses y eclesiásticos desde la segunda mitad del siglo XVII y son obra de famosos compositores vieneses, de Graz y de Praga, así como de maestros locales. En algunos paneles podemos escuchar cómo suenan algunos de esos instrumentos.
En la primera planta del Castillo de Ptuj se exhibe una colección de la cultura residencial feudal de los siglos XVI al XX. Las habitaciones están decoradas y amuebladas con muebles y obras de arte provenientes del legado de los Condes Herberstein, quienes transportaron los objetos desde los cercanos castillos de Vurberk y Hrastovec a principios del siglo XX. Algunos objetos fueron traídos después de 1945 desde castillos cercanos, principalmente de la mansión barroca de Dornava.
Los últimos propietarios del castillo también acumularon una importante colección de retratos familiares, entre ellos el de Žiga Herberstein, diplomático y líder militar del siglo XVI, retratado con una capa turca que le regaló el sultán Solimán el Magnífico. Otras obras de arte incluyen valiosos tapices bruselenses del siglo XVII que representan la historia del héroe griego Odiseo y escenas pastorales, legados por los condes de Leslie.
En la segunda mitad del siglo XVII, los condes Leslie dispusieron una sala ceremonial y una capilla en el ala noreste del castillo. La sala exhibe una colección de turquerías, pinturas con motivos turcos, creadas en el siglo XVII y traídas a Ptuj desde el castillo de Vurberk. Representan a famosos líderes militares y dignatarios turcos y europeos, damas del Imperio Otomano y habitantes de tierras lejanas. La colección documenta el temprano interés de los europeos cultos por las culturas extranjeras y es la más grande de Europa.
En el segundo piso del Castillo de Ptuj se exponen 47 pinturas que abarcan el período comprendido entre finales del siglo XVI y el segundo tercio del siglo XVIII: retratos nobles, retratos imperiales de los Habsburgo, pinturas con contenido religioso y mitológico, naturalezas muertas e imágenes de paisajes. También se exponen pinturas y esculturas del período gótico (1200-1550), entre las que destaca el grupo escultórico del Domingo de Pascua de Santa Catalina, Santa Bárbara y la Compasión. En el mismo piso una exposición presenta la colina del Castillo de Ptuj a través de los períodos arqueológicos, la historia del edificio y los propietarios del castillo.
La antigua sala ceremonial del palacio románico del siglo XII (a nivel del patio) alberga una colección de armas. Es de importancia nacional, ya que incluye más de 500 piezas de diversos tipos de armas blancas, de fuego, de caza y deportivas, y equipos de protección de los siglos XV al XX. Su diseño evoca la auténtica armería de un castillo, que ya existía en la segunda mitad del siglo XVII. Aunque el Castillo de Ptuj desempeñó un importante papel militar en el pasado, las armas no se han conservado. La mayoría de las armas expuestas proceden del cercano Castillo de Vurberg, y algunas fueron coleccionadas por miembros de la Asociación del Museo de Ptuj.
El Castillo de Vurberg estaba ricamente equipado, ya que representaba una importante señal y punto defensivo contra los turcos. También contiene armaduras de mercenarios provinciales del siglo XVI y cinco cañones, que se encuentran entre las armas de cañón más antiguas que se conservan en Eslovenia.
En sus muros se han integrado piedras con inscripciones y relieves romanos, como dedicatorias a Júpiter y a las ninfas.
La Plaza Slovenski (Slovenski trg) es el corazón del casco antiguo, donde se encuentra la Torre de la Ciudad (Mestni stolp), con su cúpula rojiza en forma de cebolla.

Fue la plaza principal de Ptuj durante siglos. Su origen se remonta a la Edad Media, cuando Ptuj era un importante centro comercial y administrativo en la región de Estiria.
El nombre "Slovenski" refleja la identidad nacional eslovena, aunque la plaza ha tenido diferentes nombres a lo largo de su historia, especialmente durante los periodos del Imperio Austrohúngaro y Yugoslavia.
La Torre de la Ciudad de Ptuj (Mestni stolp), en la plaza anterior, fue construida en el siglo XIV como parte del sistema defensivo de la ciudad. Originalmente tenía un techo a dos aguas, típico de las torres medievales.
En el siglo XVIII, la torre fue remodelada y se le añadió su característica cúpula en forma de cebolla, de color rojizo, que hoy es su rasgo más distintivo.
A lo largo de los siglos, la torre ha servido como torre del reloj, campanario y punto de vigilancia. También ha sido símbolo del poder municipal.
Tiene tres relojes visibles, uno en cada cara, excepto en la que da hacia el castillo, que curiosamente no tiene reloj.

La torre se ve desde cada punto del casco antiguo.
El Monumento a Orfeo (frente a la torre) es un sarcófago romano decorado con relieves mitológicos. Fue erigido en el siglo II d.C. como estela funeraria en honor a Marcus Valerius Verus, un alto funcionario romano (duumviro) y alcalde de la antigua ciudad de Poetovio (nombre romano de Ptuj). Está tallado en mármol blanco de Pohorje, una piedra local de gran calidad. Es una estela rectangular de casi 5 metros de alto con relieves esculpidos en sus caras principales y laterales.
Representa a Orfeo, el mítico músico tracio, tocando la lira mientras llora la pérdida de su amada Eurídice. Otros relieves muestran al dios Serapis, una deidad greco-egipcia asociada con la resurrección, y a la diosa lunar Selene inclinada sobre su amante dormido, Endimión, en el tímpano. En las esquinas hay leones devorando cabezas de carnero, símbolo de la muerte y el sacrificio.

Aunque muy erosionada, se puede leer parcialmente el nombre de Marcus Valerius Verus.
Se cree que el monumento aún se encuentra en el lugar exacto donde fue instalado hace casi 2.000 años.
Fue reutilizado como cepo público para castigar a delincuentes, lo que dañó su estructura. Se ataban criminales a los anillos de hierro en su base como castigo público.
Desde el siglo XVI ha sido un punto de referencia de la ciudad. En 2008, fue declarado monumento cultural de importancia nacional por el gobierno de Eslovenia. Ubicado frente a la Torre de la Ciudad, es uno de los símbolos más antiguos de Ptuj.
El Antiguo Ayuntamiento de Ptuj (Stara mestna hiša) es uno de los edificios más representativos del centro histórico de esta ciudad, considerada la más antigua de Eslovenia. Se encuentra en la Plaza de la Ciudad (Mestni trg). El edificio original del ayuntamiento data de la Edad Media, aunque ha sido renovado y ampliado en varias ocasiones. Durante siglos, fue la sede del gobierno local y el lugar donde se tomaban decisiones importantes para la ciudad.
Poetovio (Ptuj) recibió el estatus de ciudad (municipium) durante el reinado del emperador Trajano (98–117 d.C.). Esto marcó un momento clave en la historia de la ciudad, consolidándola como un importante centro administrativo y militar del Imperio Romano en la región del Danubio.
Alrededor de la plaza se conservan casas burguesas de los siglos XVI al XVIII, con fachadas decoradas, portales tallados y ventanas con rejas de hierro forjado.
La Iglesia de San Jorge de Ptuj (Cerkev sv. Jurija) es uno de los templos más antiguos y significativos de Eslovenia. Fue construida alrededor del año 1140, lo que la convierte en una de las iglesias más antiguas del país.
En el siglo XV fue reconstruida en estilo gótico, y a lo largo de los siglos ha sufrido varias renovaciones y ampliaciones. En 1863, la iglesia fue elevada al rango de prebostazgo, lo que refleja su importancia dentro de la diócesis. Actualmente pertenece a la Arquidiócesis de Maribor.
Los historiadores afirman que en el año 452 Atila, durante su campaña en Italia, destruyó y quemó Ptuj, junto con la basílica. De vez en cuando se mantuvo un cruce fortificado sobre el Drava hasta alrededor del año 570, cuando fue ocupado por los ávaros. En esta zona estuvieron habitadas por sus aliados los eslavos, quienes, junto con su tradición colonizadora, también tomaron su nombre. Durante el reinado de los condes fronterizos de Panonia de Pribina y Koclja (840-874), los arzobispos de Salzburgo Liutpram y Teotmar hicieron construir o consagrar dos iglesias, sobre las cuales no tenemos mucha información. Se supone que el primero y el más antiguo se construyó en la parte inferior occidental del asentamiento, mientras que el más joven se construyó en la parte superior oriental. Se supone con razón que el segundo o el más reciente se encontraba en el lugar de la basílica de la antigüedad tardía en el área del actual presbiterio de la iglesia (el espacio central, generalmente ligeramente elevado, en la iglesia donde el sacerdote realiza el servicio) o en su inmediata alrededores.

Las suposiciones antes mencionadas se vieron reforzadas además por las excavaciones arqueológicas de junio de 1972, cuando en el interior de la iglesia se encontraron una tumba de la Antigüedad tardía de finales del siglo IV y varias tumbas eslavas antiguas del siglo X. Las excavaciones demuestran que en aquel momento no había ninguna construcción en el lugar de la nave actual. Se supone que ambas iglesias eran más pequeñas y estaban construidas en forma de un edificio de una sola nave con un ábside (en arquitectura, una parte del edificio construida en planta semicircular o poligonal, en su mayor parte cubierta con una semicúpula, que se abre a la sala principal) y que lamentablemente no sobrevivieron a la ocupación húngara en el siglo X. Tras la liberación del entonces asentamiento de Ptuj y el rechazo de los húngaros hasta el Valle de los Poetas, el emperador Otón II. entregar nuevamente la posesión de Ptuj a los arzobispos de Salzburgo. Por orden del arzobispo de Salzburgo, Federico I, se construyó en este lugar un pequeño fuerte con una capilla para defender el cruce del río Drava. La creación de un castillo con torre de ladrillo y un asentamiento justo, probablemente en el lugar de la iglesia del conde Koclje, se predijo en el siglo XI, cuando se cruzó la frontera, después de las exitosas guerras del emperador Enrique III. fortalecido un poco. A pesar de esto, ya en el siglo XI Ptuj sufrió daños varias veces durante las batallas con los húngaros, y entretanto la iglesia de Federico también fue destruida y reconstruida. Los restos de la iglesia, construida en este lugar en el siglo XI por el arzobispo Gebhard de Salzburgo, probablemente se conservan en el muro norte de la nave actual. La historia comprobada de la construcción de la iglesia actual en Prošt se remonta al siglo XII, es decir, durante el reinado del importante arzobispo de Salzburgo Konrad I (1106-1147), que hacia 1125 construyó una nueva iglesia en el asentamiento justo que se estaba desarrollando después de la construcción del nuevo castillo. Con su rápido desarrollo, este asentamiento ya en 1178 fue llamado "ciudad", dotado de un tribunal, una casa de peaje, un puente y todo lo que pertenece a este lugar.
Poco después de 1150, a la entonces iglesia de una sola nave se añadió un cobertizo occidental, que se volvió a construir en la primera mitad del siglo XIII. Así, se creó una galería elevada (empora) sobre la nave, que albergaba el oratorio del obispo. De esta época se ven tres ventanas cerradas de medio punto, románicas tapiadas, de 150 cm de altura, cuyos arcos están hechos de una sola piedra. Se instalan unos 80 cm por debajo de la parte superior de la pared original. A mediados del siglo XIII, cuando Ptuj estaba experimentando su mayor auge constructivo, ya que en medio siglo adquirió todos sus principales monumentos culturales (monasterios dominicos y minoritas, castillo y murallas de la ciudad), la iglesia también creció hasta convertirse en una iglesia de tres naves. basílica. Sin embargo, las construcciones posteriores se paralizaron debido a disputas entre los obispos de Salzburgo y los señores de Ptuj. Carecía de un extremo oriental adecuado que lo equilibrara estructural y espacialmente. La solución del conflicto de 30 años entre los obispos de Salzburgo y sus poderosos señores feudales, los señores de Ptuj, y el gran incendio de 1302 llevaron a la ciudad a emprender el último gran proyecto de construcción medieval: la construcción del presbiterio. Es muy similar a la de la iglesia minorita y fue construida en la primera mitad del siglo XIV, es decir, entre 1310 y 1340. A finales del siglo XIV, la galería o tribuna elevada occidental (ánfora) se convirtió en un coro. Una sencilla entrada rectangular hacia el norte, a la que se accede por una escalera de madera.
La Iglesia de San Jorge de Ptuj conserva frescos que representan una importante muestra del arte medieval en Eslovenia. Estas pinturas murales se realizaron desde el siglo XIII hasta finales del siglo XV.
La talla de San Jorge es otro elemento destacado de la iglesia. Se trata de una escultura de gran relevancia artística y simbólica, que representa al santo en el acto de combatir al dragón, iconografía tradicional que simboliza la lucha entre el bien y el mal. Data del siglo XIV.
En la capilla bautismal podemos ver el Políptico de la muerte de la Virgen de Konrad Laib, de estilo gótico tardío alemán.
En el siglo XV la iglesia fue reconstruida en estilo gótico, y a lo largo de los siglos ha sufrido varias renovaciones y ampliaciones. En 1863, la iglesia fue elevada al rango de prebostazgo, lo que refleja su importancia dentro de la diócesis. Actualmente pertenece a la Arquidiócesis de Maribor.
San Florijan es el patrón de los bomberos y protector contra incendios. La ciudad sufrió varios incendios devastadores en el siglo XVII lo que llevó a los habitantes a erigir en 1745 una estatua en honor al santo en Mestni trg. La escultura es una de las pocas que quedan de las ocho originales que adornaban la plaza y fue restaurada en la década de 1990. Representa a San Florijan sosteniendo una bandera y una vasija de agua, símbolos de su papel como defensor contra el fuego. La figura está acompañada por ángeles y otros elementos decorativos que refuerzan su carácter religioso.
El Monasterio Dominico fue fundado en 1230 por Mehtildis, viuda de Friedrich III de Ptuj, quien donó tierras al oeste de la ciudad para establecer el monasterio con la aprobación del arzobispo de Salzburgo.Los primeros monjes llegaron desde Friesach (Carintia) y construyeron un monasterio de dos plantas con claustros en el sur y alas prominentes al este.
En 1302, el monasterio fue destruido por un incendio. Su reconstrucción duró hasta mediados del siglo XIV, con ampliaciones y decoraciones que continuaron hasta el siglo XVI.

En 1785, el monasterio fue cerrado por las reformas del emperador José II. Posteriormente fue utilizado como cuartel militar, taller de artesanos y, más tarde, como museo y viviendas.
El complejo combina elementos góticos (claustros, ventanas geminadas, capilla) con barrocos (refectorio, fachada este, estucos y esculturas del siglo XVIII).
El claustro es uno de los elementos más impresionantes, con arcos góticos y pinturas murales del siglo XIV.
El refectorio barroco, decorado con estucos y frescos, es una joya del barroco esloveno.
La fachada este de la iglesia fue ricamente decorada con estuco y estatuas en el siglo XVIII.
Tras una premiada restauración en 2014 por el estudio Enota Architects, el monasterio se transformó en un espacio para eventos culturales, exposiciones, conciertos y congresos. Es por eso que tiene una gran sala para eventos. Desde principios del siglo XX, partes del monasterio han sido utilizadas por el Museo Regional Ptuj-Ormož. La entrada cuesta 4 euros pero es prescindible si vas con prisas.
El Monasterio de los Menores (Franciscanos) es otro edificio religioso de gran valor histórico y artístico. El monasterio fue fundado en el siglo XIII, poco después del establecimiento del Monasterio Dominicano. Los franciscanos llegaron a Ptuj como parte de la expansión de la orden mendicante en Europa Central.
A lo largo de los siglos, el monasterio fue ampliado y renovado, especialmente durante los siglos XVII y XVIII, cuando se añadieron elementos barrocos.
Como ocurrió con muchas órdenes religiosas, los franciscanos fueron expulsados temporalmente durante las reformas josefinistas del siglo XVIII, pero regresaron posteriormente.
El monasterio combina elementos góticos (en su iglesia original) con barrocos (en las alas residenciales y decoraciones posteriores).
La Iglesia de San Pedro y San Pablo, que forma parte del complejo, destaca por su fachada sobria y su interior decorado con retablos barrocos y frescos.
Aunque más sencillo que el del monasterio dominicano, el claustro franciscano conserva su estructura original.
El interior de la iglesia alberga varios altares laterales ricamente decorados, con esculturas de santos franciscanos como San Francisco de Asís y San Antonio de Padua.
Algunas capillas conservan frescos antiguos, aunque muchos fueron restaurados o reemplazados en el siglo XIX.
El monasterio conserva manuscritos y libros litúrgicos antiguos, aunque su acceso está restringido.
La Estatua de San Florijan fue erigida en el siglo XVIII como protección contra los frecuentes incendios que azotaban la ciudad. Se encuentra en la Plaza de la Ciudad Vieja, cerca del mercado.
La Iglesia de San Pedro y San Pablo, que forma parte del complejo, destaca por su fachada sobria y su interior decorado con retablos barrocos y frescos.
Aunque más sencillo que el del monasterio dominicano, el claustro franciscano conserva su estructura original.
El interior de la iglesia alberga varios altares laterales ricamente decorados, con esculturas de santos franciscanos como San Francisco de Asís y San Antonio de Padua.
Algunas capillas conservan frescos antiguos, aunque muchos fueron restaurados o reemplazados en el siglo XIX.
El monasterio conserva manuscritos y libros litúrgicos antiguos, aunque su acceso está restringido.
Ptuj también es conocida por sus aguas termales. En algún rincón quizás veáis máquinas de vending únicamente de miel.