Introducción
Siempre tuve la idea de que Japón era un destino inalcanzable y caro. Para nosotras era un sueño que veíamos difícil de cumplir a corto plazo. Sin embargo, me sorprendió gratamente descubrir que es posible. Pienso que buscar los vuelos con tiempo es la clave. Una vez resuelta esta parte, las opciones de hoteles cubren un gran abanico de precios. Lo mismo les sucede a los restaurantes, pero he de destacar que hay muchos y muy buenos a buen precio. La posición del yen es otro factor importante; desde que comencé a organizar mi viaje, el cambio fue muy bueno y aproveché a comprar yenes. Por suerte, ese precio se ha mantenido durante mi visita al país. Con todo ello, este viaje ha resultado espectacular y os animo a realizarlo. Para mi ha supuesto cumplir un sueño.
Cerrarlo con dos islas de Filipinas ha sido lo más bonito. Hay quien me pregunta: “¿Qué te ha gustado más, Japón o Filipinas?”. Y la respuesta es muy clara. Lo que más me ha gustado ha sido unir los dos destinos pues para mí, la naturaleza, selva y aguas de las islas de Filipinas son el complemento ideal para la cultura, arte y tradición japonesas.
Preparativos
Vuelos e itinerario
En julio de 2024, recién llegadas de nuestro viaje por Tailandia, comenzamos a mirar vuelos a Asia para el verano 2025. Qatar ya tenía publicadas sus rutas y vimos un precio excelente para Japón, uno de nuestros sueños desde hacía mucho tiempo. Por ello, enseguida tuvimos claro que había que aprovechar la oportunidad. Solo nos faltaba buscar el destino que sería el cierre de nuestro viaje. Nos gusta terminar los viajes a Asia en un lugar de playa y las de Japón no terminaban de convencernos. Finalmente, tras estudiar las posibilidades y hacer muchas cuentas, decidimos quedarnos con Filipinas. El vuelo multi-trayecto Madrid-Tokyo/Manila-Madrid tuvo un precio final de 713€ por persona. No dudamos en comprarlo un 31 de julio para volar el 30 de junio del año siguiente.
Durante los meses siguientes, tras analizar las posibilidades que ofrecían ambos países, dejé la ruta perfilada, siendo el reparto de días el siguiente:
Tokio: 5 noches
Kyoto: 4 noches
Miyajima: 1 noche
Osaka: 1 noche
Bohol: 4 noches
Siargao: 4 noches
Manila: 1 noche
Así, posteriormente organicé el traslado desde Japón a Filipinas, así como los traslados entre las islas de Filipinas elegidas:
Vuelo Osaka-Manila-Bohol: 145€/persona
Ferry Bohol-Cebú: 6€/persona
Vuelo Cebú-Siargao: 35€/persona
Vuelo Siargao-Manila (con escala en Cebú): 53€/persona
Hoteles
Los hoteles, esa parte de los viajes que tanto me gusta organizar, fue un poco más costosa esta vez pues, a priori, los hoteles en Japón son bastante básicos, y si se elige algo un poco más especial, el precio sube más que en otros países asiáticos. Pero finalmente, logré dar con una selección de hoteles chulos y a buen precio:
Tokio: Onsen Ryokan Yuen Shinjuku.
Un hotel nuevo con una ubicación ideal en pleno barrio de Shinjuku. Elegimos una habitación en piso alto, con vistas a la ciudad desde la misma cama. La habitación, como es habitual en Japón, de un tamaño pequeño, pero disponía de todo lo necesario, incluido frigorífico y hervidor de agua, además de una cesta con infusiones y unas bolsitas de frutos secos de regalo. Además, los yukatas, chanclas y calcetines para subir al onsen, que era el plus del hotel. Situado en la planta más alta del rascacielos, disponía de dos baños, uno exterior y otro interior. Junto a éste, una salita con sofás desde la que se divisaba la ciudad desde lo alto, mientras podías tomar un helado que el hotel ofrecía por cortesía. ¿Qué más se puede pedir? Pagamos 592€ por nuestras 5 noches de estancia, sin desayuno.
Kyoto: Resy Stay Yasaka.
Junto al templo de Yasaka en el barrio de Gion se encuentra este hotel, que tiene otros dos en otras zonas de la ciudad de Kyoto. Elegimos este no solo por su ubicación, que era la que más nos gustaba, sino porque una de las habitaciones del edificio estaba decorada completamente de “Hello Kitty”; era como dormir en un cuento asiático y no nos pudimos resistir. Disponía de zona de cocina y mesa para comer, todo ello en tonos rosas y ambientado en Hello Kitty, además de ofrecer un pack de tote bag, toalla, cepillo de dientes y peluche, de regalo para cada una de nosotras. Todo ello por 278€ para 4 noches, sin desayuno.
Miyajima: Kikunoya.
Situado a 7 minutos caminando del santuario de Itsukushima, este hotel combina su estilo tradicional con aspectos modernos. Elegimos habitación de estilo japonés con vistas al famoso torii del santuario, el motivo de nuestra parada de una noche en esta isla. La habitación preciosa, con wc por un lado y por otro, terraza cerrada con lavabo y zona de comedor. Y de nuevo, el maravilloso onsen, para el que el hotel ofrecía preciosos yukatas y un amplio set de amenities a elegir. El desayuno japonés se ofrecía aparte, pero nosotras no lo elegimos, pagando por la noche de hotel sin desayuno, 107€.
Osaka: APA hotel y resort Osaka Namba Ekimae tower.
Fueron muchos los hoteles de la cadena APA los que vimos en las diferentes ciudades japonesas. Finalmente, nuestra última noche en el país sería en este hotel de la cadena APA, perfectamente situado en al barrio de Namba y con buena conexión por tren entre la ciudad y al aeropuerto. Un megahotel, en el que hacer el check-in y check-out de forma autónoma, con servicio de guarda-equipajes gratuito que nos vino fenomenal. La habitación, como viene siendo común, pequeña, pero con todas las necesidades, incluidas los yukatas para el onsen, grande y con varias zonas de baño. En la planta superior, una piscina con excelentes vistas de la ciudad, cuyo uso era de pago. 69€ la noche sin desayuno.
En Filipinas fue fácil encontrar hoteles con encanto y la elección fue super-acertada:
Bohol: Bohol Beach Club.
Un alojamiento de ensueño en la mejor playa de Panglao, Dumaluan Beach. Este gran complejo ofrece habitaciones en una zona ajardinada frente a la playa de uso privado. Las habitaciones muy espaciosas y con todo lo necesario, además de una terraza con salida al jardín que lleva a la playa. El desayuno buffet incluido en el precio, espectacular. Además, el restaurante ofrecía comidas durante todo el día, deliciosas y a buen precio. El personal super-amable y servicial. 412€ las 3 noches con desayuno bufé muy bueno.
Siargao: Soultribe Beach Retreat.
En contraste con el hotel de Bohol, nos alojamos en un hotel pequeño y acogedor en la playa de Malinao de la isla de Siargao. Con acceso directo a esta playa, nos alojamos en una de las encantadoras cuatro cabañas, con su columpio en la terraza y ese baño al aire libre que tanto nos recuerda que nos encontramos en Asia. Además, una pequeña piscina y un restaurante de comida muy bien elaborada, que ofrecía desayunos muy especiales y comidas a lo largo del día. El personal muy cercano, nos ofreció todas las facilidades para nuestra estancia en la isla. 320€ para 4 noches solo alojamiento.
Manila: I’M hotel.
Un hotel sencillo en el distrito de Makati. Lo elegimos sin saber cuál sería nuestro plan para el día previo al vuelo de regreso a España. Optamos por un hotel céntrico y a la vez con buenas instalaciones, como piscina, onsen y bufé de desayuno, por si finamente decidíamos no movernos. 80€/noche en alojamiento y desayuno.