El destino de los Dolomitas surgió este año como opción alternativa, tras abortar el itinerario que habíamos preparado para Escocia a causa de los precios desorbitados de los alojamientos. La verdad es que, año tras año, se están disparando los precios de los vuelos y de los alojamientos en todas partes, y ya casi se está convirtiendo en algo inasumible para muchos de nosotros lo de viajar. El noreste de Italia tampoco es barato, pero no tan escandalosamente caro como Escocia.
El plan fue combinar un poco de rutas por la naturaleza alpina con otras visitas más urbanas del norte de Italia (Bolzano, Trento, Verona, etc.). No conocíamos Venecia y así aprovecharíamos también a verla, dado que ése sería nuestro aeropuerto de llegada y salida.

El itinerario definitivo fue el siguiente:
Día 1. Vuelo Madrid-Venecia y recogida de coche de alquiler – Treviso – San Vito di Cadore
Dia 2. Lago Misurina – Cortina d’Ampezzo – San Vito di Cadore
Día 3. Tre Cime de Lavaredo – San Vito di Cadore
Día 4. Lago di Braies – Dobbiaco - Vipiteno
Día 5. Iglesias de Sta. Maddalena y S. Giovanni – Chiusa - Bolzano
Día 6. Alpe di Siusi – Lago di Carezza - Bolzano
Día 7. Trento – Peschiera del Garda - Sirmione
Día 8- Verona – Ópera en Arena de Verona
Día 9. Verona – Vicenza
Día 10. Padua – Venecia – Devolución del coche de alquiler
Día 11. Burano y Murano – Venecia
Día 12. Venecia – Vuelo Venecia-Madrid

Cada color representa un día del viaje
Durante la planificación recopilé también información de otros lugares que podríamos visitar en caso de sobrarnos tiempo y ganas, como Cinque Torri, Cascada di Fanes, Bresanona, Castelrotto, Lago di Tovel, etc., pero que finalmente descartamos porque preferimos tomárnoslo en plan más relajado.
Los precios. Los alojamientos han sido más caros en la zona de los Dolomitas que en las ciudades (Bolzano, Verona, Vicenza, Venecia). El entorno de Cortina d’Ampezzo es bastante caro. La gasolina la hemos visto en torno a 1,70 €/litro. La comida en restaurantes está al mismo nivel de precios que en España o quizá algo más cara. Hay que tener en cuenta que, aparte de los precios que figuran en la carta, siempre te van a cargar unos 2 € por persona en concepto de “cubierto”. Eso sí, en general siempre ha estado todo bueno.
El tiempo. El viaje ha sido desde el 26 de julio hasta el 6 de agosto. Amanecía muy temprano, sobre las 5:30, y anochecía sobre las 21:00, por lo que hay muchas horas de sol y los días dan para mucho, mientras que el cuerpo aguante
Los paisajes. Como era de esperar, los paisajes en los Dolomitas son preciosos. También todos los pueblecitos y ciudades que hemos visitado son muy bonitos; cada uno en su estilo, todos tienen su encanto. Sin embargo, hemos vivido el viaje con cierta sensación de agobio a causa de las multitudes que había por todas partes (mea culpa la primera, porque somos tan turistas como todos los demás). Verdaderamente, esto del turismo va a terminar por reventar por algún lado, porque tal masificación es ya insostenible en todos los sentidos.

Paisajes de cuento en los Dolomitas

Pesadilla humana en el Lago di Braies
La gente y el idioma. Es bien sabido que el carácter italiano es muy similar al nuestro. Sin embargo, a medida que te acercas a la frontera con Austria, se empieza a notar la herencia germánica. De hecho, en esta zona norte de Italia directamente hablan alemán y todos los carteles están primero en este idioma y luego en italiano. Esta diferencia es también evidente en el estilo arquitectónico, más “tirolés” cuanto más al norte. La aspereza en el trato que muestra la gente de estas zonas, tan diferente de la afabilidad que se percibe más al sur, es otra evidencia de sus raíces históricas.
Los mosquitos. En las zonas de lagos hay mosquitos. Doy fe. Y en Venecia también. Aun habiéndonos dado loción repelente nos picaron.
Las carreteras y los peajes. En la zona de los Dolomitas, como es lógico, las carreteras son con curvas y estrechas, y hay bastante tráfico porque hay mucho turismo. En el resto del viaje hemos circulado por carreteras de todo tipo y la conclusión que hemos sacado es que merece la pena pagar peajes porque ninguno nos ha costado más de 4 €.
Los alojamientos. Como ya he mencionado, los alojamientos son manifiestamente más caros en la zona de Dolomitas que en las ciudades más al sur. En cada etapa iré detallando el alojamiento que elegimos para cada sitio.
Monedas de 1 euro. Conviene llevar monedas sueltas de 1 euro porque en todos los aseos públicos que hemos visto hay tornos automáticos de acceso que se accionan exclusivamente con monedas de 1 euro. Así que ya sabes, o llevas monedas de 1€ o te aguantas el pipí.
