Itineriario 4º dia.
En cuanto tomamos nuestro desayuno y preparamos maletas, dejamos la casa, ya el día antes nuestra anfitriona nos había dado explicaciones de lugares para visitar y demás, aunque teníamos tan bien planificado que dejamos poco a la improvisación. Directos fuimos al aparcamiento de la playa, hay uno primero un poco más barato que el siguiente que ya está pegado a la playa. Un semáforo te da la bienvenida al acceso para advertirte que en rojo directamente no se debe entrar. Es bien entretenido ver esta playa, no solo por su color también el acantilado donde se pueden ver los frailecillos en lo alto, si no por sus famosas olas que chocan contra la arena con una fuerza que sorprende y que muchos sustos y desgracias han causado. En ella nos pasamos un buen rato con las fotos, hasta que ya nos fuimos dirección Vik, y gracias que vi una e.mail de la casa que pasamos la noche que nos habíamos dejado una maleta delante de la puerta, o sea que al pasar por allí la recogimos, menos mal que estaba pendiente de los correos.
El primer cartel recuerda el pago obligatorio para aparcar, recordad que prácticamente en todos en Islandia se paga, lo más cómodo escanear el QR y seguir los pasos de app. A la derecha semáforo que indica el índice de peligrosidad para acercarse a la playa negra de Vik.
La playa negra o Reynisfjara Beach seguramente la más visitada y fotografiada de toda Islandia a pesar de tener el semáforo en verde las olas dieron algún que otro susto.
Al fondo los acantilados Dyrhólaey desde Reynisfjara Beach.
La parada en Vik, era más técnica que otra cosa, allí compramos en un centro comercial donde está el supermercado Krónan y la Icewear, donde está la tienda de ropa y complementos más grande del viaje, aprovechamos para comprar algún que otro regalos, también algo de comida para el viaje: pan y fruta.
La carretera 1 continúa hacia el este atravesando una gran extensión de lava interrumpido por cursos de agua que se desparraman por la llanura desértica. Sobre la lava petrificada crecen en muchas zonas líquenes o musgos que dan a las piedras aspecto de almohadas vegetales, y que se pueden admirar desde distintos puntos entre ellos Eldhraun que fue de los que paramos. Desde el mirador que está al lado mismo del aparcamiento se puede hacer una pequeño recorrido a pie, que está señalizado.
El gran campo de lava recubierto de musgo cubre kilómetros en esta zona entre Vik y Skaftaell.
Un poco más adelante se encuentra el desvío para ver el cañón Fjaðrárgljúfur, que parecía muy espectacular en las fotos pero tampoco paramos.
A 7 minutos en coche por la 1 desde Eldhraun llegareis a una rotonda en la pequeña población de Kirkjubæjarklaustur para desviarnos a Stjórnarfoss, una cascada que se ve rápido, en este kilómetro de carretera también podréis visitar de vuelta a la carretera 1 a la derecha el Kirkjugólf Natural Monument que es una pequeña superficie de placa de columnas basálticas hexagonales, formación que veremos más adelante pero mucho más espectaculares por eso no paramos. Aprovechamos la parada en Stjórnarfoss para comer del pic nic que llevamos.
Cascada Stjórnarfoss cerca de Kirkjugólf Natural Monument que se puede visitar muy cerca de la 1.
En los alrededores de esta población también se puede ver la cascada Systrafoss y más hacia el oeste Rauðárfoss con sus aguas color rojizo del óxido que arrastra, tampoco nos acercamos.
Siguiente parada y a 13 km. de la anterior, se encuentra Foss á Síðu, la única que no tiene nombre en realidad la de cascada a secas (eso es lo que nos dijeron). Una que tiene de espectacular su altura, que no se puede llegar hasta el pie pues hay que atravesar una propiedad privada.
Siguiendo la 1 hacia el este atravesamos 30 km. de un mar de lava con las imponentes vistas al glaciar Vatnajökull. Por el camino encontraremos paradas con vistas panorámicas como Skeiðarársandur con su Skeiðará Bridge Monument que son los restos de un puente destrozado por una colada de lava en 1996. Tampoco paramos en este mirador pues nuestra idea era hacer el trekking que os comento ahora.
P.N. Skaftafell. Una de las paradas obligadas en la ruta del sur de Islandia, y punto de partida para ver el segundo pequeño treking del viaje para ver mejor el glaciar de Vatnajökull, que ocupa una superficie casi tan grande con la provincia de Valencia y origen de los más grandes y caudalosos ríos que surcan el país. Es un parque popular y se nota por la actividad prueba de ello son los coches aparcados, la gente que viene y va de las múltiples rutas que parten desde allí. Dispone de centro de visitantes, camping, restaurante, etc.
La excursión clásica y obligada es la visita a la cascada Svartifoss reconocida por que se descuelga sobre las famosas rocas basálticas hexagonales (no es la única) y cuyo recorrido os puede llevar cerca de una hora entre ir y volver, ruta que se puede hacer por el mismo camino o circular siguiendo el camino S6. Pero si tenéis más tiempo os recomiendo la subida al mirador de Sjónarnípa, en el google aparecerá com el nombre de Skaftafell Glacier high-altitude observation point.
Mapa de algunos de los recorridos que se pueden en hacer desde el centro de visitantes Skaftafell para ver las vistas al impresionante glaciar Vatnajökull. Una de las clásicas y asequibles por su duración y desnivel es la ruta S6 para ver la lengua Skaftafellsjökull
Después de una breve consulta nos dirigimos por un sendero que arranca detrás mismo del Centro de visitantes dirección Svartifoss y a 5’ de camino un cruce veréis indicado desvío a la derecha dirección Sjónarnípa con el número S6, son 7,1 km. de ruta circular que salva un desnivel de aproximadamente 230 mts. por senda bien marcada que arranca en una pequeña ascensión hacia el nordeste. Balizada y arreglada con muchos tramos de escalones de madera para facilitar el ascenso. Puede parecer pesada en un primer momento porque por este lado, salva su mayor desnivel en poca distancia y por tanto hay que tomarse la caminata con calma. Si se quiere evitar la rápida ascensión por este lado se puede hacer al revés, ir primero a Svartifoss y luego continuar al mirador para volver por este lado más inclinado. Fue además el mejor día en cuanto a meteorología y el único que pasamos algo de calor, con máx. de 19 ºC. Después de 1h 15’ llegamos al punto panorámico, la vista al glaciar es impresionante, el esfuerzo valió la pena. Después de hacer muchas fotos y conversar con un grupo de españolas que iban con un guía también español haciendo trekking, volvimos por el otro lado camino a Svartifoss. Hay un momento en el que camino se desvía a la cascada desde donde se ve perfectamente y hay que volver por el mismo para seguir al aparcamiento, al final no llegamos a ella por no hacerlo más largo, porque era nuestra intención llegar al hotel no tarde y aprovechar las instalaciones de ya que era el más caro del viaje. Calculad un mínimo de 2 hrs. para hacer la S6.
Pasarelas de camino al mirador Sjónarnípa para ver la lengua Skaftafellsjökull
Vista del glaciar Skaftafellsjökull desde el mirador de Sjónarnípa.
Vista de la cascada Svartifoss.
Otra de las cascadas que nos acompaña en nuestro descenso al centro de visitantes.
Consejo: La ruta circular como su nombre indica para hacerla en cualquiera de los dos sentidos, la mayoría vimos que lo hacía primero Svartifoss y después dirigirse al mirador y bajar por la ladera que mira al glaciar, pero este último lado es más empinado y con numerosos escalones, por eso si sois de los que os fatigan las rodillas mejor hacerlo como nosotros y hacer en el sentido contrario a la agujas del reloj.
Después de la caminata menos de 30’ nos separaban del hotel, donde llegamos cuando eran las 20 hrs. tiempo justo para tomar el baño en sus hot tubs con vistas al campo de lava, sauna, ducha y cenar. En el primer capítulo del diario os describo el hotel, el emblemático Fosshotel Glacier Lagoon.











Te mando estrellas.