Itinerario del 5º día.
Dia exigente nos deparaba hoy, con dos platos fuertes y bastantes kilómetros, lo único que quitaría ahora del itinerario es la visita a Höfn.
Dejamos el hotel sin desayunar ya que este costaba 31 €/per. y no pensábamos dejarnos más dinero en este hotel. Teníamos reserva para el tour en zodiac en la laguna glaciar de Fjallsárlón a las 9:30, el punto de encuentro del tour está a 10’ en coche del hotel. Hay que estar 20’ antes para darte los pertrechos que consta de un mono de seguridad a prueba de frío glacial, por suerte tuvimos buen día y el sol nos acompañó.
El tour dura 90 minutos desde el primer momento (en el agua se estará sobre 60') después de los consejos de seguridad vamos caminando los 5’ que separan el centro de visitantes y el muelle donde subimos a las zodiac en grupos de diez aprox.
La ruta estuvo muy chula, tanto por las visitas al glaciar como por ver tan de cerca los témpanos de hielo. El patrón de la embarcación explicaba detalles sobre las formación del glaciar, iceberg, las clases y colores del hielo, etc. en inglés por supuesto. La embarcación no se acercó tanto como pensaba a la pared del glaciar, aun así la vista desde el centro del lago es espectacular.
Consejo sobre el tour a las lagunas: como sabréis Fjallsárlón es el hermano pequeño del lago Jökulsárlón que está al lado y veríamos acto seguido. Este último es el famoso que desagua en la playa de los diamantes. Lei en los foros que hacer el tour en el lago menor (ambos son producidos por el mismo glaciar) que al ser de menores dimensiones la barca se acercaba más a la lengua de glaciar, estaba menos concurrida de turistas y hacia de la excursión más auténtica y realmente es así. Sin embargo, el Jökulsárlón que es mucho más grande (cosa que ya sabíamos) se descuelgan muchos más bloques de hielo en su laguna por lo que la cantidad de hielo flotando en él es mucho mayor y nos dio la impresión de que parecía más chulo navegar por este más que en el pequeño. Pero ya digo que al final la experiencia es prácticamente la misma y el precio también, por si alguien tiene dudas.
Dirigiéndonos al muelle para embarcar para la excursión al lago Fjallsárlón
Impresionante pared del glaciar desde el lago Fjallsárlón
Vista del lago Jökulsárlón desde uno de los miradores cercanos a Fjallsárlón
Después de desembarcar quitarnos el equipaje y demás nos dirigimos a Jökulsárlón en concreto al parking que hay nada más pasar el puente a la izquierda., veréis otro a mano derecha que queda más cerca de la playa, los dos están comunicados por un camino que pasa bajo el puente al lado del río. Mejor el parking que está más cerca del lago, porque es donde se encuentran los WC, food track (donde comimos por cierto) y las excursiones al lago.
La visita a este lugar desde luego el top ten de Islandia y parada obligada y para algunos final de su viaje al sur de Islandia si lo que quiere es una viaje corto y rápido, no nos decepcionó y superó nuestras expectativas. No solo las vistas a la laguna con el montón de iceberg, ver como se deslizan, se quiebran al chocar unos con otros en su salida al mar es impresionante, así como verlos varados en la playa negra donde no puedes dejar de hacer fotos.
Cuando acabamos eran las 14:30 hrs. así que comimos un perrito de una food track y bebida... y a seguir.
Vista del lago Jökulsárlón en este los témpanos de hielo que se desprenden del glaciar estan por todas partes y aunque parece que no se mueven se dirigen a toda velocidad al mar
Autobús anfibio para la excursión al lago Jökulsárlón
Puede que una de las imágenes más vistas y famosas de toda Islandia y que desde luego de las que nos gustó, aquí los bloques de hielo de salen por el canal de desaguë del lago Jökulsárlón son escupidos por el mar a la playa de arena negra que da una estampa hipnótica y por eso la llaman la playa de diamantes
Plano guía del lago Jökulsárlón
La siguiente parada fue Hofn a una hora de coche desde la playa de diamantes por la 1 dirección este. Pueblo de pescadores que ha quedado como la mayoría como residencial y para turismo. Como la mayoría de los pueblos islandeses, y salvo pocas excepciones, los atraviesas como si estuvieras en una urbanización residencial donde las casas están diseminadas y el centro está tan diluido que sales de él sin darte cuenta. Fuimos a la península al final del pueblo para ver las vistas sin más interés que hacer unas cuantas fotos. A la vuelta paramos en la oficina de turismo que está al lado del puerto preguntamos al chico del mostrador por lo que había que ver por allí y la verdad es que si me lo preguntan habría contestado lo mismo, o sea casi nada. Nos envió a la península de Stokksnes muy cerca de allí y que ya teníamos pensado visitar. Vimos un poco de una exposición local y nos fuimos, incluso el restaurante que nos indicó para comer fuimos incapaces de localizarlo pues nos pareció un albergue juvenil que no había casi nadie. Total, nos fuimos sin comer.
Consejo: No dedicaría demasiado tiempo a parase en Hofn, si vais justo no vale la pena ni desviarse e ir directos a Stokksnes.
Vista desde Höfn universe sculpture, con el pueblo al fondo
De vuelta a la 1 siguiendo hacia el este en 15’ veréis el desvío a Stokksnes, hay que recorrer una pista sin asfaltar de 4’5 km. hasta el camping Vestrahorn, donde hay parking y un bar (por cierto regentado por españoles) donde hay que pagar para abrir la barrera que da acceso a otra pista que lleva al final de la península de Stokksnes, parece ser que este pedazo de tierra es propiedad privada, donde se ve la famosa vista de las montañas Vestrahorn que se reflejan en el pedazo de mar que se adentra en la bahía, entorno muy bonito y parada obligada en este punto de Islandia. Además al pie de las montañas también se visita un poblado vikingo que fue set de rodaje de varias películas, curioso sobre todo por el entorno.
Vista de Vestrahorn
Plano guía de Vestrahorn y recorridos alternativos. La barrera se encuentra en el Viking Cafe Guesthouse a partir de ahí el acceso es pagando
Poblado viginko con barco incluido en el entorno de Vestrahorn, construido como set de rodaje para películas da muy bien el pego.
Cuando eran las 18:30 pusimos rumbo de vuelta a la 1 para seguir hacia el hotel rural cerca de Egilsstaðir. Dos horas y media de camino teníamos por delante por los fiordos del este. Un poco soso me pareció el primer tramo pues las montañas de lava se alzan bordeando el mar en un entorno agreste y desértico. El google maps desde el principio de dirigía por el paso de Oxi, la otra opción es seguir por la 1 y bordear el fiordo Berufjörður y alargar una hora el trayecto pero eso sí por carretera asfaltada. Visto la hora que era y que la carretera ya se me hacía un poco larga decidimos tomar el Oxi.
El paso de Oxi, vistas impresionantes pero circulando por un firme en mal estado y que ahorra mucho tiempo en nuestro viaje por el este en dirección Egilsstaðir.
Paso de Oxi. En el fondo de Berufjörður está el desvío a la carretera 939 dirección noroeste por un camino que al solo el primer km está asfaltado porque luego se convierte en una pista de tierra en algunos tramos con bastantes baches y que salva un importante desnivel hasta alcanzar la carretera 95 por eso hay tramos de rampas que pueden asustar. Aunque llevábamos un 4x4 un coche normal podría subirlas sin problemas pero en día lluvioso o con nieve/hielo no lo recomiendo. Pero las vistas son impresionantes como todos los valles que han sido cincelados por glaciares y aquí no es menos, el agua salta por todas las paredes hasta el fondo formando el río que se abre camino al mar.
Llegamos sobre las 20:15 a Eyjólfsstadir Guesthouse, una hotel rural encantador a 10 km al sur de Egilsstaðir en un entorno muy bonito, al pie del lago Logurinn que como os comenté en el apartado de los hoteles fue uno de los aciertos de viaje.
Sólo por el detalle de la iluminación nocturna a esas horas.














Te mando estrellas.