En nuestro primer día íntegro en la ciudad reservamos plaza un free tour de GuruWalk que se llamaba "Primer día en Budapest".
El punto de encuentro era a las 10.00 AM en la Opera. Fuimos andando desde nuestro hotel en unos 10 minutos. Cómo éramos muchos partieron el grupo en 2.

El guía nos hizo un rápido resumen histórico de todos los pueblos que habían pasado allí. Una historia interesante la de los húngaros.
Después nos habló un poco acerca del peculiar metro de la ciudad que aún no habíamos visto. La linea M1 tiene el honor de ser el metro más antiguo de la europa continental y en Hungría han hecho un gran esfuerzo en mantenerlo lo más original posible. Yo no había visto un metro así en toda mi vida. Es tan bonico que te da hasta ternura, con sus paredes enracholadas de baldosines blancos, las cenefas, los bancos de madera en el anden, el tren cortito, esos asientos....es una monada que parece de juguete. Aquí no hay ascensor ni escalera mecánica que valga y tendrás que entrar por una boca u otra según la dirección que vayas a tomar, porque no están comunicadas.

Continuamos a pie por la Avenida Andrassy en dirección al Danubio hasta que nos encontramos una gran plaza. Está plaza se llama Elisabeth square en honor a la Emperatriz Sisi y hay una gran noria blanca.
En este punto el guía aprovechó para darnos una mini clase de húngaro. Nos explicó que era unos de los idiomas más difíciles de aprender del mundo y el único que el diablo respeta. Yo la verdad es que me cagué un poco con este dato y ya me empezé a rallar con rollos vampirescos.
Por lo visto el húngaro pertenece a la familia de las lenguas urálicas (junto con el finlandés y el estonio) y no a la indoeuropea como la mayoría de los idiomas que se hablan en europa. En resumen, que no se entiende absolutamente nada de nada, no hay manera de asociar o intuir y además hay palabras larguísimas.
De ahí fuimos dirección al Danubio y nos topamos con la Estatua de la Pequeña Princesa que es uno de los puntos fotográficos más queridos de Hungría, una obra de arte que inspira ternura y sencillez en medio de la monumentalidad de la capital.

Vimos otras figuritas de bronce mundanas. Por lo visto son del mismo artista y están repartidas por toda la ciudad.
El siguiente paso nos llevo a la basílica de San Esteban y al mercadillo Navideño.

Y después fuimos hasta el monumento a la ocupación sovieta de Budapest. El guía nos dijo que muchos húngaros odiaban este monumento pero que había un acuerdo por el cual no sé podía derruir. Lo que no había era obligación de iluminarlo, así pues, siempre está oscuro de noche al contrario del resto de monumentos de la ciudad.
Los últimos pasos nos llevaron hasta el espectacular Parlamento, símbolo de Budapest por derecho propio. El edificio, de finales del siglo XIX y estilo neo-gótico, fue elegido en un concurso público para buscar al mejor arquitecto y construir el Parlamento de Hungría. Una curiosidad que nos explicó es que el arquitecto ganador de este concurso no pudo ver su obra terminada, ya que se quedó ciego unos meses antes de la inauguración.

Finalizado el tour nos fuimos paseando por nuestra cuenta hasta los famosos Zapatos del Danubio, monumentos a las víctimas del Holocausto judío de la Segunda Guerra Mundial en Budapest. Miles de personas fueron asesinadas y tras quitarles los zapatos arrojadas al Danubio.
Para volver al hotel nos compramos el pase de transporte de 72 horas. Pagamos 11.500 florines por los 2 tickets, unos 30€. Fuimos a comer y después a pegarnos una siesta al hotel.
A eso de las 19.00 nos subimos de nuevo al metro en Oktogon y nos bajamos en la última parada Vorösmarty tér. Caminamos hacia el río y allí habían un montón de barcos para hacer el crucero. No habíamos estudiado las opciones así que compramos los tickets en unas taquillas y nos montamos en el que había enfrente y estaba para salir. Recomiendo estar de los primeros de la cola para elegir sitio o como mínimo no estar de los últimos. El crucero está francamente bien. Es precioso y muy relajante. Pasamos por montón de puentes y estaban todos los edificios significativos de la ribera del río iluminados. Pagamos 14.000 Florines por 2 tickets, unos 37€

Un precioso día. Ya podíamos irnos a cenar al Menza.