Día 9 (domingo 27 de agosto)
Nos levantamos a las 8h, desayunamos tranquilamente, y sobre las 9.30h ya estamos listos para irnos. Nos despedimos del dueño, voy a buscar el coche, lo cargamos y nos dirigimos hacia el Parque Arqueológico de Selinunte. Son 1h20min de ruta. El parking es gratuito. La visita son 8€ por persona si quieres hacer hasta la Acrópolis (unos 2,5kms), y 5€ más con la audioguía. Hay unos vehículos que te llevan, pero cuestan 8€ extra. Así que como no hace tanto calor como otros días y hay un agradable vientecito, vamos caminando. La visita es muy chula, vale mucho la pena. Hacemos una parada en chiringuito de al lado de acrópolis antes de volver para tomarnos cuatro cosas. Es más caro, pero las vistas son espectaculares, y con el viento que hace se está genial.
Sobre las 15h volvemos a la entrada por el camino asfaltado, y en 15 minutos ya estamos de vuelta. Devolvemos la audioguía y nos vamos al coche. Nuestra primera intención era ir a Masala del Vallo a comer en la Kasbah, pero la visita de Selinunte se nos ha ido a las 3 horas, así que nos vamos ya hacia el alojamiento, en el noroeste en Ballata, donde estaremos las cuatro próximas noches. Por el camino por la autopista vemos pequeños incendios en la mediana, y parece que hay dos más a 20kms (uno de ellos ha tenido cerrado durante algunas horas el aeropuerto de Trapani, y otro en el parque natural del Zíngaro en su zona este, cerca de una playa en la que han tenido que evacuar por mar a los bañistas). El vendaval y el calor que hace no ayuda, y tampoco las cremaciones de los campos que hacen los agricultores.
Llegamos a la casa, y es preciosa, y con una piscina espectacular. Y los dueños son majísimos, Enrico y Giovanna, una pareja de Florencia que tienen esta residencia en Sicilia y en la que están los meses de verano, tiempo durante el cual alquilan una parte. Dejamos las cosas y nos vamos a bañar y a descansar un rato. Lo pillamos por AirB&B y nos ha salido por unos 500€. Se llama Case Torretella, y es 100% recomendable.
Sobre las 20.30h vamos caminando a cenar a una pizzería que nos han recomendado los dueños a 500 metros, en el pueblo de Ballata. Cenamos estupendamente: una ensalada y dos pizzas: una de salmón y otra de melanzane frita (berenjena). Todo por 37,5€. El sitio se llama Pizzeria U Pittusu. Muy bien.
Volvemos a casa tranquilamente acompañados por dos perritas muy simpáticas del barrio que nos siguen hasta la puerta. Estamos un rato en el jardín de la casa mientras Candela juega con los gatos del lugar (hay más de cinco), y al rato a dormir.
Día 10 (lunes 28 de agosto)
Nos levantamos sobre las 8.15h, desayunamos dentro de casa, y sobre las 10h nos vamos al templo de Segesta, a 20 minutos en coche de la casa. La visita son 8€ por persona, más 2,5€ si quieres coger el bus. Aquí son 1,5kms, hace aire y está nublado, así que vamos a pie. Compramos un mapa (3,5€) que realmente vemos luego que no hacía falta. La visita es espectacular, pero también deprimente y sobrecogedora, ya que hace un mes se incendió toda la montaña y el recinto, y la verdad es que impresiona todo. Parece ser que todo estaba verde, lleno de vegetación, y muy bonito, pero ahora todo está calcinado, excepto el templo y todas las piedras. Incluso se quemó parte del edificio del bar y oficina de venta de tickets, y ahora han improvisado una construcción de madera para vender las entradas. No se oye ni un animal, ni un insecto, el paisaje es desolador. Alguna parte del recinto está también cerrado por seguridad, ya que las vallas de madera del recorrido están parcialmente quemadas también, así como algunos carteles. El parking es gratuito y está a tope, y hay bastante cola de entrada.
Estamos unas 2 horas y media. Y cuando estamos arriba del todo vemos que todavía hay bastantes más coches y cola para sacar las entradas. Así que como siempre recomiendo ir temprano a visitar cosas en Sicilia, ya que la gente suele ir relajadamente.
Sobre las 13.30h nos vamos de vuelta a la casa, pasando por una tabola calda en Fulgatore (ya que el único super de la zona cierra de 13.30h a 16.30h), y pedimos algo para llevar: una Moretti de 66cl, una ración de pasta con ragú y unos arancini. Volvemos a la casa, comemos añadiendo media pizza que nos sobró de ayer, y luego siesta.
Sobre las 17.30h nos vamos a comprar a un supermercado ARD de Fulgatore, y cuando nos están cortando jamón dulce, con el carro ya lleno, sucede lo increíble: de repente se va la luz en toda la tienda y alguien empieza a gritar ¡¡FUOCO!! Todo el mundo sale corriendo y vemos que en la entrada algo empieza a arder (suponemos que un cortocircuito ha hecho saltar chispas y ha quemado una caja de cartón). En fin, que vemos como entra alguien con un extintor a apagar las llamas, y empieza a salir un humo negro tóxico de plástico, por lo que todo el mundo se monta en sus coches y se aleja de allí, nosotros incluídos. Así que nos toca buscar otro super a 6kms, un Conad en otro pueblo. Hacemos las compras, esta vez sin incidentes, y volvemos para casa. Como son ya las 19.30h, queríamos subir a Erice pero con el vientazo que hace y que el pueblo está a 1000mts de altura nos dicen los dueños que hará frío, así que lo dejamos para otro día. Nos quedamos en la casa, abrimos una botella de vino blanco que nos ha regalado Enrico, nos preparamos la cena mientras Candela se pasa la tarde jugando con los gatos del lugar, y cuando pasa un rato viene otra familia que tiene reservada otra habitación de la casa, una pareja de Sant Boi del Llobregat (cerca de Barcelona) con una niña de 4 años, y nos pasamos la tarde-noche charlando con ellos en la terraza, bebiendo birras y vino hasta las 0.30h.
Día 11 (martes 29 de agosto)
Nos levantamos a las 9h, desayunamos, Lourdes se da un bañito en la piscina, Candela juega un rato con los gatos, y nos vamos hacia Erice, pueblo que está en lo alto de una montaña cerca de aquí y que es super turístico. Sigue haciendo mucho viento, pero no demasiado frío, aunque a veces hay que ponerse la chaqueta. Nos cuesta un buen rato aparcar (todo es zona azul) y al final conseguimos hacerlo en un sitio sin zona azul, un poco “a la siciliana”.
Nos damos una buena vuelta por el pueblo de un lado a otro, incluso llegando al Quartiere Spagnolo, tomamos algún dulce y unos arancinis (de pez espada y berenjena uno, y de gamba roja otro). Con eso ya hemos medio comido. Sobre las 15h nos volvemos hacia la casa, y nos pegamos un baño en la piscina. Nos quedamos toda la tarde al sol y charlando con la otra familia de Sant Boi mientras que Candela y Bruna (la niña de la otra pareja) juegan con los gatos. Al atardecer nos tomamos unas birras y unas patatas, y ya sobre las 20.30h nos despedimos y nos metemos en el apartamento para cenar y a dormir.
Día 12 (miércoles 30 de agosto)
Nos levantamos sobre las 8h, desayunamos tranquilamente, y sobre las 9.30h nos ponemos en marcha. Paramos en un Conad en Navola (esta vez sin incendios), compramos unas birras, patatas y comida de gatos, y vamos hacia las Salinas de Trapani. Aparcamos primero en la Salina de Paceco, que tiene unas supermontañas de sal en el paseo, muy chulo todo. Luego vamos hacia las Salinas de Nubia donde está el Museo de la Sal. Se paga 1€/pers por el recorrido de las salinas, y vale bastante la pena porque es un paseo muy chulo también.
Una vez visitadas las salinas nos vamos al centro de Trapani, aparcamos al lado de la plaza de Vitorio Emmanuelle (llegamos a las 13.15h y de 13.30h a 15.30h no se paga, así que pongo el mínimo, 0,60€). Nos damos una vuelta por el paseo marítimo, super-chulo, llegando casi al Muro de la Tramontana. Un paseo muy agradable. De allí nos metemos en el barrio antiguo, vemos la catedral por fuera y alguna iglesia, pero está todo cerrado. Así que vamos paseando destino al barrio judío y a la fachada del Palazzo della Giudecca.
De camino paramos en una Salumería (#1 en Tripadvisor de comida en la calle). Se llama Caprici in Tavola. El sitio está a petar. Compramos mortadela, quesos, caponata y parmigiano. Y una búrguer de ternera para Candela. Aparte el chico nos pone para probar un montadito consistente en mortadela con una lámina de limón, pistacho triturado y pimienta. Está espectacular. Este lugar es muy recomendable.
De allí volvemos al coche, paramos a poner gasolina, y para casa. Nos damos un baño en la piscina y luego comemos en nuestra terracita. Aprovechamos para disfrutar de esta estupenda casa rural, y sobre las 21.30h llega la otra familia de Sant Boi. Cenamos juntos, luego un rato de charla y a dormir.