Día 13 (jueves 31 de agosto)
Nos levantamos sobre las 8h, desayunamos, recogemos las maletas, nos despedimos de la otra familia, de los dueños de la casa, y de todos los gatos y gatas, y nos vamos hacia San Vito lo Capo. Es un pueblo costero muy famoso al oeste de Palermo y con unas playas preciosas. Aparcamos en zona azul (1€/h) y vamos un rato a la playa.
Como digo es preciosa, con aguas azules cristalinas, arena finita. Eso sí, está a reventar. Entre las millones de hamacas y tumbonas, sombrillas, garrulos con la música a toda pastilla, vendedores de globos, de masajes, de fruta, de pareos, de refrescos, … en fin, todo llenísimo. Por suerte nos vamos a un trozo delante de las hamacas donde también había otra gente y plantamos allí los pareos, en primera línea (no sé si se puede o no, pero nadie nos dice nada).
Estamos alrededor de 1h30min, y sobre las 12.45h nos vamos comprar a un Conad muy grande que no cierra a mediodía, y nos vamos a hacer el checkin de la casa: un apartamento un poco alejado del pueblo, en una zona más rural, con cabras, burros y caballo alrededor, para disfrute de Candela. El alojamiento está en la Via Salina, 10, San Vito lo Capo. Lo alquilamos con AirB&B y nos costó 231,82€ por dos noches.
Comemos en casa, descansamos un rato, y sobre las 17.30h nos vamos con el coche hacia Playa Margarita. Aparcamos, Candela se baña (aunque hace airecito y fresco) y luego nos vamos a dar una vuelta por la costa hacia el sur hasta que paramos para ver la puesta de sol sobre las 19.40h. Aunque no lo cogemos, hay un trenecito gratuito desde San Vito que te trae a esta playa y a otras.
Después del paseo volvemos hacia el coche para casa. Mientras estamos preparando la cena, sobre las 21h, notamos una fuerte vibración en una pared de la casa. Mirando twitter descubrimos que ha habido un terremoto de 2,2 justo delante de la costa de San Vito. Con un poco de susto en el cuerpo cenamos y nos vamos a dormir temprano.
Día 14 (viernes 1 de septiembre)
Nos levantamos a las 7h, desayunamos y vamos con el coche hacia la entrada norte de la Reserva del Zíngaro. De camino vemos toda la montaña totalmente calcinada. Parece que se quemó toda esta parte en julio. Una pena.
Llegamos al pequeño parking a las 9.30h. No hay mucha gente de momento (por eso digo de ir pronto a los sitios en Sicilia). Pagamos los 5€ de entrada para Lourdes y para mí (menores de 12 años no pagan), y vamos con nuestras chirucas a realizar la ruta. Nos dan un mapa donde vemos que hay varios caminos. Está la ruta de la costa (unos 7kms hasta el final), sin conexión con la entrada sur de Scopello. Hay otra ruta intermedia más chunga y la ruta de la montaña que es la más difícil y larga. Nosotros vamos por la de la costa, estilo Camí de Ronda de la Costa Brava de Catalunya o el Camí de Cavallería de Menorca.
Vamos caminando una hora hasta llegar a la gruta prehistórica. Seguimos un poco más, hasta la cala Beretta. Es recomendable llevar escarpines, ya que todas las calas son de piedras. También gorra, mucha agua y crema solar. La cala está un poco llena, pero logramos poner los pareos y nos estamos un buen rato. El agua está muy buena.
Luego seguimos caminando hasta llegar al museo della Manna, adonde hay unos bancos a la sombra al lado, y allí podemos comer el picnic que nos hemos preparado.
De ahí vamos a la Cala Marinella, que está literalmente a reventar. Nos ponemos como podemos, Lourdes y sobre todo Candela se da un buen baño, y al cabo de un rato nos vamos a la Cala Dell’Uzzo, menos llena y también muy chula, donde nos bañamos un buen rato.
Sobre las 16.30h nos volvemos de vuelta al coche, y vemos que hay como 1kms de coches aparcados en un lado de la carretera uno detrás de otro. Tremendo.
Llegamos a casa, ponemos lavadoras, nos duchamos y al rato nos vamos caminando hacia el paseo marítimo de San Vito, a la Gelateria La Sirenita, a comernos un Caldo Freddo que es una recomendación de esta ciudad: helado, bizcocho borracho de ron, nata y chocolate caliente. Vamos, una bomba. Nos damos una vuelta para bajarlo, volvemos a casa, cenamos y a dormir.