Hoy cambiamos de ciudad, nos vamos a Suncheon, en la salida de la ciudad nos encontramos bastante tráfico pero nada especialmente complicado, se nota que ya tenemos experiencia por estos lares y el navegador hizo bien su trabajo.
En el camino paramos para ver dos templos de montaña, el Songgwangsa y el Seonamsa, ambos están dentro del parque provincial de Jogyesan.
En primer lugar el Songgwangsa hay parking gratuito y estábamos literalmente solos, al templo se llega en un corto paseo por un bonito bosque y el templo es un remanso de paz, y el arroyo que pasa por él hace que parezca que el mundo se ha parado.
En la entrada del templo hay una cafetería atendida por una señora que hace una porcelana pintada a mano preciosa, los precios son muy elevados.
Este templo está considerado una de las tres joyas del budismo coreano junto con el Tondogsa y el Haeinsa, es el templo base de la escuela Jogye, la más numerosa del budismo coreano y uno de los mas antiguos del país, su fundación data del siglo X y la mayoría de los edificios que podemos ver hoy son del s XVII. Se puede dormir allí.







Continuamos hacia Seonamsa, en bastante mas pequeño, es mas bien una ermita, su construcción data de mediados del S VI, cuando llegamos había una ceremonia, por lo que la visita fue desde un segundo plano y no hicimos ninguna foto.
Continuamos hasta nuestro alojamiento Ddeulae pension el precio fueron 35€ sin desayuno, el sitio es muy sencillo pero limpio y correcto y a poco mas de 300m de la entrada a las marismas, lo lleva una señora mayor que no habla una palabra de ingles, pero con el traductor y unas cuantas sonrisas sin problemas.
Una de las razones para llegar hasta Suncheon era visitas las marismas declaradas reserva de la biosfera, no es la mejor época para visitarlas ya que el mejor o peor avistamiento de aves depende de las migraciones, el ave estrella de la zona es la grulla monje.Al ser temporada baja había muy poco gente.
La entrada es de pago 10000W, la visita se puede hacer caminando por una pasarelas de madera perfectamente dispuestas y también en un barco que hace un recorrido de algo mas de media hora en el que llegas a zonas un poco más alejadas, el barco tiene un pago aparte, 7000W, y al menos en verano el último sale a las 5:30. Nosotros empezamos por el barco, desde el que vimos bastantes mas aves de lo que esperábamos además de contemplar una preciosa puesta de sol, después recorrimos las pasarelas casi hasta la hora del cierre.
El día había sido largo, compramos algo para cenar y nos fuimos al hotel.