DÍA 6. PRIMER DÍA EN EL CAIRO
Desayuno: 06:30 am.
Salida, a las 07:30, después un buen desayuno buffet, nos recoge el autobús en el que ya están nuestros compañeros alojados en otro hotel, para ir a ver la visita panorámica de las pirámides. A medida que nos vamos acercando vislumbramos sus siluetas, envueltas en una especie de neblina. Pirámides de Guiza, (Precio 700 LE), la única maravilla del mundo antiguo que permanece en pie.
El guía nos cuenta que vamos a cambiar el orden de las visitas y lo haremos al revés de lo previsto, empezaremos por el Tempo del Valle, la esfinge, iremos a las pirámides y terminaremos en la zona panorámica, desde donde se pueden ver las tres pirámides. Y de repente, de camino, las vimos por primera vez de día y tirando de zoom, también de cerca.
Mira que las habremos visto miles de veces, pero nos parecieron colosales.

Y continuamos camino, nuestra primera parada es el Valle del Templo mandado construir por el Faraón Kefren. Desde allí ya llegamos a la Esfinge, a pesar que el guía nos decía que todo el mundo venía con la expectativa de que era más grande, nuestra impresión fue que era grandiosa.
La vimos de perfil, la vimos de frente, sacamos fotos a los compañeros, ellos nos sacaron a nosotros, hicimos las típicas fotos chorras jugando con la perspectiva y continuamos camino.


El autobús nos trasporta a nuestra siguiente parada, la impresionante pirámide de Keops, la más grande de las tres con 138 metros, aunque llegó a medir 146. Sin palabras.


Hubo gente que sacó la entrada (precio, 1500 LE) para visitar la pirámide de Keops (en las taquillas que hay antes de pasar los tornos) y mientras ellos entraron, los demás nos dedicamos a admirar estas moles levantadas en medio del desierto.
Sacamos cientos de fotos, jugando con la perspectiva, retratando las imágenes, después de un buen rato nos fuimos andando hasta la pirámide de Kefrén, la segunda más alta con 136 metros, y que aún conserva el revestimiento original en la parte superior. Actualmente se encuentra cerrada por restauración no permitiéndose la visita.


Así que como teníamos incluida la entrada a una pirámide, la segunda o la tercera, por descarte entraríamos en Micerinos( precio 280 LE), la más baja de las tres con 66 metros. Pero igualmente cautivadora.

Nos apetecía experimentar la sensación de estar dentro de una pirámide. Empiezas bajando agachado por una pasarela de madera con unos topes (porque resbala bastante) y con unos pasamanos, llegas a la cámara funeraria atravesando un pasillo estrecho pero no demasiado agobiante, si que se nota que hace bastante calor, pero de nuestro grupo prácticamente entró todo el mundo y había gente mayor. No creo que estuviéramos más de 10-15 minutos, entre bajar, mirar la cámara funeraria (en la que no hay nada, ni está decorada) y subir.
Y a seguir retratando.


A la hora acordada, estábamos todos montándonos en el autobús, que nos llevaría al último punto a visitar, al mirador panorámico. A pesar de ser una forma muy cómoda de viajar, sin preocuparte de nada, pero precisamente en estos momentos, es cuando más echábamos de menos el estar a nuestro aire, yendo a nuestro ritmo, sin preocuparnos de la hora.
Este punto es el más elevado del complejo y ofrece vistas de postal de las tres pirámides, lleno de vendedores, de gente ofreciendo sus camellos para las fotos. Pero un sitio asombroso.


Según las horas de las fotos, estuvimos más de tres horas, que se nos pasaron volando.
Desde allí nos llevaron a comer a un restaurante que fue más de lo mismo, buffet libre con lo de siempre.
Nuestra siguiente visita es otro de los TOP del viaje, el Gran Museo Egipcio (precio 1.450 LE), inaugurado en noviembre de 2025, después de 23 años de construcción. Nos enamoró por completo, tanto arquitectónicamente como por los tesoros que alberga. Para nosotros uno de los museos más espectaculares que hemos visitado nunca.
Lo primero que te encuentras en el hall de entrada es una inmensa estatua de Ramses II.

Muy cerquita se encuentra la Gran Escalinata, otro de los puntos estrella del GEM, que consta de cuatro niveles repletos de estatuas, columnas, etc . Una de esas visitas que requieren de una explicación para ir enlazando todo lo visto hasta ahora.
Visitamos varias salas más hasta llegar al espacio dedicado al tesoro de Tutankamon, con más de 10.000 piezas encontradas en su tumba (la que se podía visitar en el Valle de los Reyes). Nuestro guía nos decía “imaginad lo que pudo haber en la tumba de Ramses II, que gobernó más de sesenta años, frente a los escasos 9 de Tutankamon”. Impresiona la cantidad de objetos expuestos.


Nos había remarcado el guía que dejáramos al menos quince minutos para ir a visitar la Barca de Keops. Un pedazo de barco de más de 43 metros de eslora, con una antigüedad estimada de 4600 años.

Y tres horas después nos marchábamos del GEM, para de seguido, empezar nuestra noche Cairota, en la que estuvimos viendo desde la autopista, la ciudad de los muertos, cementerio donde vive más de medio millón de personas sin otros recursos.
Más tarde caminamos por la calle Al-Muizz, la calle más antigua de El Cairo y en la que se encuentran varias mezquitas, palacios y madrazas y sufrimos su anárquico tráfico. Allí mismo tomamos un té con menta, mientras veíamos uno de sus bailes que recuerdan la danza de los derviches.

Cenamos y al hotel, no estuvo mal la noche cairota pero lo “gordo” había sido antes, las pirámides y el GEM oscurecen todo lo demás.