Viernes 3 de octubre
Hemos dormido 9 horas junto al Nilo.
Con la cabeza y el corazón llenos todavía de las imágenes escondidas en las tumbas. Pero hoy queremos más.

Repetimos el perfecto espectáculo del sol asomando por detrás de Luxor desde la terraza.
El tranquilo desayuno y a las 8 en punto nos encontramos con Ahmed el pasota y su flamante coche negro con alerón.
Nos aconseja empezar las visitas por el Valle de los Nobles para disfrutar del fresco de la mañana en la pelada montaña. Fue todo un acierto que nos permitió subir y bajar por las pendientes soleadas sin agobios.
Y nos deja en la solitaria carretera con la montaña de los mágicos agujeros a un lado y unos metros más adelante los montones de piedras de los restos del Ramesseum que visitaremos más tarde.
VALLE de los NOBLES -
El valle donde se enterraron muchos personajes de la corte de los Faraones. Ministros, escribas, visires, tienen aquí sus residencias eternas decoradas con un estilo muy espontáneo y con gran cantidad de escenas de la vida cotidiana.


En la entrada solitaria ya nos adopta el señor de la chilaba que se apodera de mi lista de tumbas para visitar y por 10 euros nos traza el plan de ruta para no perdernos ninguna. El señor nos cae bien y nos ponemos en sus manos. Todo salió a la perfección, teniendo en cuenta que se debe andar un poco por caminos empinados para ir de una a otra tumba.
Visitamos 7 tumbas
TT52 - tumba de Nakth -


Funcionario de condición humilde. Desde el primer momento nos atrapa la belleza espontánea de las escenas cotidianas.
TT69 - tumba de Menna -



El escriba tiene una de las mejores tumbas del valle.Nos agachamos con gusto para llegar a las pequeñas habitaciones con vibrantes escenas en las paredes. Preciosa decoración geométrica en los techos.
TT96 - tumba de Sennefer -



El rico y poderoso alcalde de Tebas. La impresionante tumba con los techos decorados con parras y racimos de uvas con estilo muy realista. Una tumba perfecta.
TT100 - tumba de Reckmire -


La tumba del visir que contiene en sus paredes una amplia y valiosa información sobre oficios y hábitos cotidianos.
TT55 - tumba de Ramose -



La gran tumba con columnas papiriformes, las preciosas escenas del cortejo fúnebre y los exquisitos relieves con la detallista decoración de las cabezas.
TT56 - tumba de Userhat -

Otro escriba real y una tumba muy bien conservada con abundantes escenas de caza.
TT57 - tumba de Khaemhat -

En sus estructurados pasadizos disfrutamos de los perfectos relieves y las inquietantes estatuas sedentes. Una maravilla.
Y esto fue todo. Un inolvidable paseo por las entrañas de la desértica montaña tebana. Y una maravilla poder visitar estas tumbas en total soledad.
Acabamos descansando en la cabaña de nuestro improvisado guía rodeados de la paz del misterioso entorno.

Ahora, solos de nuevo, (como nos gusta), caminamos por la vacía carretera hasta llegar a la entada del
RAMESSEUM -
El templo funerario del omnipresente Ramsés II.

Andamos por entre columnas y junto a la gran estatua caída y rota del Faraón.
Preciosos los pilares con figuras. Relieves narrando batallas y la sombra de las grandes columnas en la Sala Hipóstila.
La luz del mediodía acentúa el aspecto misterioso de desolación y ruina.


Esperamos a Ahmed en la agradable cafetería de la entrada con un buen zumo de mango.
En pocos minutos llegamos a la próxima y última visita
DEIR EL BAHARI -
El famoso y visitado templo de la Reina Faraona Hatshepsut. El gran complejo formado por construcciones de diversos faraones aunque ha quedado como Templo de Hatshepsut.


Nos recibe la conocida imagen simétrica bajo los grandes acantilados que nos deja impresionados a pesar de la multitud de visitantes que llenan el espacio.
Deslumbrados por la intensa luz subimos despacio la rampa hasta el primer piso para rendir homenaje a los faraones de piedra.


Y acabamos entre los pilares de la planta baja buscando dibujos de colores en techos y paredes.
De nuevo Ahmed acude puntual a la llamada y a las 3 de la tarde estamos otra vez en nuestra terraza degustando la sencilla y sabrosa comida de El Mesala.

Un corto descanso y, a las 5 en punto, nos recoge la preciosa faluca de Mohamed Alí con su hijo de 13 años aprendiz de navegante.
Nos abandonamos felices a la calma y el silencio de la faluca de vela azul.
Navegamos Nilo arriba.
A nuestra izquierda, el bullicio de Luxor Este con su templo dorado y los blancos barcos de los cruceros.
A la derecha, el sol poderoso se va acercando al tranquilo y silencioso Luxor Oeste.


Navegamos entre montones de falucas blancas y azules que se deslizan sobre las aguas como en una misteriosa danza.
Navegamos río arriba y nos acercamos a las verdes e idílicas orillas donde viven los ibis y las garzas.


Hasta que un sol de fuego se esconde tras las palmeras y el Nilo se vuelve pálido sin su presencia.
Dos maravillosas horas en el Nilo son un perfecto final para este completo día.
Por supuesto, subimos de nuevo a la terraza a tomar sin prisa nuestra cena de cada día. Hoy con una cerveza. Que bien nos la merecemos !!!.
Otra noche junto al Nilo.