Jueves 2 de octubre
La paz rural de la orilla Oeste del Nilo se percibe desde la modesta habitación.
A las 6 y media el sol asoma por detrás de la ciudad de Luxor y se mete de lleno en nuestra terraza. Quedamos un buen rato fascinados por el espectáculo viendo como los tímidos rayos iluminan las sagradas aguas.


A las 7 y media en la gran terraza del tercer piso (sin ascensor) nos tomamos el sencillo y casero desayuno preparado al momento por el personal del hotel.
Desayunamos deslumbrados por un sol que, ya de buena mañana, se manifiesta como el rey y señor de estas tierras.


A las 8 en punto, en la puerta del hotel, conocemos a Ahmed que va a ser quien nos lleve a las visitas previstas para los días que pasamos en Luxor Oeste. Ahmed, joven y práctico nos dice que él va a estar todo el día a nuestro servicio, pero que no nos espera en el sitio. Que cuando terminemos cada visita le llamemos y en 10 minutos él nos recoge. Plan que se cumplió a la perfección.
Y cruzando calles y callejones de tierra llenos de bellas escenas matutinas, entre verdes relucientes, llegamos donde se acaba la vida y empieza la muerte,
EL VALLE de los REYES -
A las 8 y media estamos en la primaria oficina para sacarnos el Luxor Pass. Aquí el ambiente es más informal que en El Cairo. El encargado no pone ninguna pega, nos aplica el 50% de descuento y nos dice con sorna que todos los españoles le dejan propina. Pues nosotros vamos a ser la excepción ...

Y ya tenemos nuestro preciado pase que nos va a permitir visitar sin límites todo lo que las fuerzas y el tiempo nos permitan. Tadavía falta ir a la cola a sacar el extra para la tumba estrella de Seti I que, pese al precio, no nos queremos perder.
Ahora el coche eléctrico nos lleva hasta el misterioso rincón donde se esconden los mágicos tesoros de Egipto.
La temperatura es buena y nuestras fuerzas a tope. La ilusión es muy grande para vivir a fondo lo que en el anterior viaje fue un visto y no visto.
Y empezamos a caminar entre la riada de visitantes, mayormente asiáticos, que van llegando sin parar.
Cada uno escoge su agujero que desde fuera no tiene ningún atractivo.
Pero el momento de bajar las escaleras y ver aparecer las antiguas y maravillosas historias en techos y paredes es una experiencia casi mística y muy adictiva.
Y entramos y salimos. Contemplamos y fotografiamos. Sin orden y sin mirar el reloj.
Toda una inolvidable mañana entre tesoros.
Visitamos nueve tumbas
KV17 - Seti I -





La perfecta, la enorme, la catedral de las tumbas. Las paredes que hablan, las paredes que se mueven. Fotografiamos tratando de esquivar los rostros orientales que miran con devoción las antiguas escenas.
KV9 - Ramsés V y VI -



El maravilloso cielo con la diosa Nut sobre la cripta con la estatua yacente.
KV6 - Ramsés IX -


Otro alarde de escenas con el faraón, el disco solar y los dioses infinitos de la iconografía egipcia.
KV16 - Ramsés I -


El fundador de la XIX Dinastía. La tumba decorada tan solo en parte con escenas de armoniosos colores.
KV11 - Ramsés III -


Otra joya inolvidable. La maravillosa sala de los pilares y las pinturas de la cámara sepulcral.
KV47 - Siptah -

La inacabada. Los enormes pasillos mostrando la roca desnuda. El gran sarcófago y algunas pinturas de intensos colores.
KV14 - Tausert y Setnakt -



Interesante tumba con preciosas pinturas para la reina faraona y su sucesor.
KV15 - Seti II -

Perteneciente al período ya decadente de la XIX Dinastía con muchas pinturas inacabadas o poco elaboradas.
KV62 - Tutankamón -

Acabamos con la pequeña y mítica tumba del joven famoso faraón que recibe impasible la continua visita de los tímidos curiosos.
Son ya más de las 2 y las escaleras cada vez nos parecen más empinadas. No somos ya capaces de asimilar nuevas imágenes y, sin mirar atrás, llamamos a Ahmed que nos recoge al final de la calle de las tiendas.
Le pedimos comer algo ligero antes de acabar las visitas y aquí aparece el primer y único intento de llevarnos a su terreno. Dice invitarnos a comer en casa de su amigo que tiene un taller de alabastro !!! ...
Como ya sabemos de que va la historia le dejamos claro que solo queremos comer algo ligero y todo se recoloca en su sitio.

Después de unos sabrosos shawarmas y un te egipcio nos vamos a
LA CASA de HOWAR CARTER -
Una casa con ambiente inglés entre las palmeras del Nilo. Un amable guía cuyo abuelo fue ayudante de Carter (según él nos dice) nos acompaña por entre entrañables estancias llenas de objetos con historia.

También una interesante filmación de los momentos en que sacaban los tesoros de la tumba.
Y acabamos visitando la réplica de la tumba que han hecho junto a la casa.
Una relajante visita que amplia la experiencia vivida en el Valle de los Reyes.
La última parada del día será el
TEMPLO de SETI I -
Acabamos las visitas en el pequeño Templo de Seti I. El pequeño templo funerario del Faraón Seti I nos recibe con intensa luz de tarde y andamos totalmente solos durante un buen rato entre las aún erguidas columnas y los relieves en las doradas paredes.


Como es el primer templo que visitamos nos parece precioso.
Ya en la terraza del Mesala descansamos un rato frente al Nilo escuchando a lo lejos el bullicio de Luxor.
Y paseamos el atardecer por la tranquila y polvorienta calle junto a los botes, las falucas y las dahabiyas que se mueven silenciosas y etéreas sobre las aguas plateadas. Ambiente muy tranquilo, de gente local. Como a nosotros nos gusta.


Otro maravilloso día que termina en la nueva terraza, junto a la barandilla blanca, degustando la comida sencilla y sabrosa de la cocina de El Mesala que ya es nuestra casa en el Luxor Oeste.
