DÍA 03 Arba Minch, Lago Chamo y Tribu Dorze
Hoy toca madrugar para hacer el traslado al aeropuerto para tomar el vuelo con destino a Arba Minch, con una duración de 1 hora 15 min.
Al llegar nos esperan los 4x4 que ponen rumbo al hotel Webete Arba Mingh para dejar las maletas. Nos dan algunas habitaciones para dejar las maletas (a la vuelta ya estarán todas limpias y preparadas) y nos vamos al lago Chamo.
Lago Chamo
Sus dimensiones son significativas, con una longitud de cerca de 32 kilómetros y un ancho de unos 13 kilómetros, alcanzando una profundidad máxima de unos 14 metros. El lago es un santuario de abundante vida silvestre, incluyendo peces como el bagre y la perca del Nilo, así como grandes colonias de hipopótamos y, en particular, cocodrilos del Nilo, que destacan por su tamaño, pudiendo llegar a medir más de siete metros.
Llegamos al embarcadero y nos montamos en nuestra embarcación.

Lo primero que llama la atención son árboles que emergen del lago, en cuyas ramas se posan las aves.

Tras quince o veinte minutos de navegación, el capitán localiza un cocodrilo en una pequeña islita (se encuentra con casi todo el cuerpo apoyado en la superficie terrestre). Se acerca a unos 15 metros y para el motor para que podamos verlo con calma. Hacemos las fotos de rigor y vuelve a arrancar el motor. Pensamos que continuamos con la ruta, pues no, se dirige hacia el cocodrilo y llega hasta la orilla, dejando al cocodrilo a nuestra derecha a apenas dos o tres metros de distancia. Es enorme, y no es necesario usar el zoom del teléfono para captarlo en imágenes. El cocodrilo se sumerge y todos nos ponemos tensos, ¿podrá el cocodrilo subirse en la embarcación? Pone el motor en marcha y continuamos navegando por el lago.

Poco después, a lo lejos, muy a lo lejos, el capitán nos indica que se ven hipopótamos. Vamos unas manchitas oscuras. Hay que echarle imaginación. Se acerca un poco más y para el motor. Ahora si que se ven pero siguen estando lejos (a unos 50metros). Tiramos de zoom para poder verlos mejor. Y empezamos a notar que cada vez se ven mejor. Los hipopótamos se están acercando, sacan la cabeza a la superficie y cuando la meten bajo el agua nadan para avanzar. Después de asomar la cabeza tres o cuatro veces, los tenemos lo suficientemente cerca (unos 15metros) para verlos bien y tomar algunas fotos. Uno de los viajeros comenta que no solo los tenemos enfrente, que también empiezan a aparecer por los laterales, y también se suma algún cocodrilo. Nos están rodeando en forma de semicirculo. Momento en el que el capitán arranca el motor y damos por finalizada la aventura y el subidón de adrenalina. Media vuelta y de regreso al embarcadero.

Durante el regreso nos relajamos disfrutando del paisaje. El contraste entre el color marrón del lago, el verde de las montañas y la mezcla del azul y el blanco del cielo.

Almuerzo
Para no demorarnos demasiado en el almuerzo, el guía nos pregunta si queremos comer pescado del lago. A todos nos parece buena opción, de manera que lo encarga al restaurante y avisa de la hora a la que vamos a llegar. De esta forma, poco después de sentarnos nos ponen a cada uno una bandeja con el pescado, que estaba frito y se comía cogiéndolo directamente con los dedos. El mío estaba muy rico, en cambio otros viajeros comentaron que el suyo estaba demasiado hecho.
