Como en Universal tenemos un día para repetir un parque, elegimos repetir EPIC UNIVERSE, al ser el que todavía no habíamos estado en nuestra anterior visita.
Ayer ya montamos a todo lo que quisimos, e incluso en ciertas atracciones, ¡más de una vez!
Un día más, a las 7 de la mañana ya estamos esperando el shuttle con nuestro cafecito regulero pero calentito (típico americano…
Hay que aprovechar la hora de “acceso temprano” (antes de que abra oficialmente el parque) de la que disponemos por el hecho de alojarnos en un hotel partner.
La hora oficial de apertura es las 9:00, por tanto, la hora oficial de “early park admission” serían las 8:00.
A las 8 en punto estamos de nuevo en el París de WIZARDING WORLD OF HARRY POTTER.
A las 8:35 estamos montando en el MINISTRY OF MAGIC.
Son las 8:40 y todavía no hay cola para la montaña rusa de HICCUP, en ISLE OF BERK ¡Pues para allá que vamos!
Hoy nos tomaremos el día con más calma que ayer, pero aún así, hay que aprovechar las primeras horas del día cuando las colas todavía son razonablemente bajas.
Subimos tres veces seguidas en menos de una hora, y a las 9:40 ya hemos regresado a París.
Hoy sí que sí, conseguiremos desayunar en uno de los restaurantes del parque. Ayer ya mencioné que muchos menús de desayuno sólo llegan hasta las 10:15 o 10:30.
Me apetecía probar los œufs cocotte del precioso Café L’Air de la Sirene.
En un entorno elegantísimo de estilo art nouveau, los camareros te saludan con un “bonjour” y sirven cafés au lait en un ambiente donde no sorprendería tener a la mesa de al lado a dos artistas bohemios brindando con absenta.
Aunque la realidad es que en la mesa de al lado hay una madre y una hija, y cada una mira la pantalla de su móvil sin pestañear.
El desayuno está buenísimo y super completo.
La mañana transcurre con otra vuelta por NINTENDO WORLD.
Tenemos que usar los pases express porque las colas de Mario y de Donkey Kong ya vuelven a ser una locura.
Para comer elegimos Das Stakehaus en DARK UNIVERSE. Es una vieja posada oscura y espeluznante, decorada con espantosas figuras y cuadros de monstruos, vampiros y otras bestias.
En el menú todo son referencias a sangre, estacas…. La verdad es que nuestro plato ¡está de muerte!
Periódicamente el comedor, ya de por sí oscuro, se oscurece aún más, y como si un rayo o un rugido surgiera de las catacumbas, unas luces rojas parpadean y todos los comensales nos quedamos en silencio.
Además, por la sala merodea con aire lánguido una violinista amenizando el ambiente con siniestras melodías.
¡Toda una experiencia! Además, los precios no son descabellados (¡al menos comparado con Disney!
Durante la tarde seguimos aprovechando nuestro pase express y montando en todo lo que podemos.
A las ocho de la tarde ha oscurecido ya y el parque adquiere otro carácter. Sobre todo Darkmoor, la aldea de Dark Universe, es cuando mejor luce, con la oscuridad.
La mansión de Frankenstein tiene una iluminación especialmente tenebrosa.
Y París brilla espectacular, haciendo honor a su apelativo, “la ciudad de las luces”.
La cantidad de visitantes se ha reducido drásticamente y se está de maravilla.
Aunque el parque cierra a las diez, nosotros a las nueve ya vamos retirando a tomar el último shuttle de vuelta a casa. Las personas con más energías pueden disfrutar de estas últimas horas del parque sin la muchedumbre, una gozada.