La Iglesia de Boyana es uno de los monumentos medievales más importantes de Bulgaria y una de las joyas artísticas de toda Europa oriental. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979 debido a la extraordinaria calidad de sus frescos medievales, considerados adelantados a su época y precursores de algunos rasgos del Renacimiento europeo.
La iglesia está situada en el barrio de Boyana, al pie del monte Vitosha, en la zona sur de Sofía, la capital búlgara. Se encuentra en un entorno tranquilo y arbolado que antiguamente era una localidad separada de la ciudad y que hoy forma parte de ella. De hecho, hay pisos enfrente de la entrada. Mi impresión es que el entorno se queda demasiado pequeño para la cantidad de turistas que acuden a verla. Y lo peor es si van en autocar, porque apenas caben.
Aproximadamente está a 8-10 km desde el centro histórico de Sofía. El trayecto en coche suele durar entre 20 y 30 minutos, según el tráfico. También se puede ir con transporte público. Nosotros fuimos en taxi desde el hotel COOP y tardamos aproximadamente media hora porque a esas horas de la mañana había muchísimos coches. Nos costó unos 13 euros.
La iglesia no fue construida de una sola vez, sino en tres etapas distintas.
Primera fase: siglos X-XI
La parte más antigua es la iglesia oriental, construida a finales del siglo X o principios del XI. Corresponde al período del Primer Imperio Búlgaro y constituye el núcleo original del edificio. Es un pequeño templo de planta cruciforme con una sola nave y una cúpula modesta. Representa la tradición arquitectónica bizantina y búlgara medieval.
Segunda fase: siglo XIII
A mediados del siglo XIII, el noble búlgaro Sebastocrátor Kaloyan y su esposa Desislava ordenaron ampliar el templo. Se añadió un segundo edificio de dos plantas y se encargó la decoración pictórica que convertiría a Boyana en una obra maestra universal. Los famosos frescos fueron terminados en 1259. Incluye una capilla superior, un espacio funerario inferior, decoraciones exteriores en cerámica y un diseño más complejo y refinado.
Esta parte pertenece al tipo de iglesia de dos plantas para enterramientos. Consiste en una sepultura familiar en la planta baja con una bóveda semicilíndrica y dos arcosolios en los muros norte y sur, y una primera planta para la capilla familiar cuyo diseño es idéntico al de la iglesia primigenia. El exterior está decorado con ornamentos de cerámica.
Tercera fase: siglo XIX
A comienzos del siglo XIX se añadió una tercera sección al oeste, completando el conjunto que ha llegado hasta nuestros días. Es la parte más sencilla, propia de la época del Renacimiento nacional. Supongo que debe ser la parte por la que entramos hoy en día y nos dejan colgar los bolsos, mochilas y todo lo que llevemos. Se construyó con donaciones de la comunidad local.
En 1979 la UNESCO la incluyó en la lista del Patrimonio Mundial por constituir uno de los monumentos medievales mejor conservados de Europa oriental. Posteriormente fue sometida a importantes trabajos de conservación para proteger sus pinturas.
Lo más singular de Boyana es que reúne tres épocas arquitectónicas diferentes en un edificio relativamente pequeño.
La verdadera razón de la fama mundial de la iglesia son sus pinturas murales de 1259. Los frescos muestran expresiones faciales individualizadas, emociones humanas muy realistas, un sentido del volumen y profundidad y un gran naturalismo en los retratos.
Estas características aparecen más de un siglo antes de Giotto y del desarrollo pleno de la pintura renacentista italiana, por lo que muchos historiadores del arte consideran a Boyana una de las cumbres del arte medieval europeo.
Entre los retratos más célebres se encuentran Sebastocrátor Kaloyan; Desislava, su esposa; el zar Constantino Tikh Asen; la zarina Irene y San Juan de Rila, el santo más venerado de Bulgaria.
Sebastocrátor Kaloyan fue uno de los más importantes nobles del Segundo Imperio Búlgaro durante el siglo XIII. Él financió la Iglesia.
"Sebastocrátor" no era un nombre, sino un título nobiliario de origen bizantino. Procede de las palabras griegas sebastos ("venerable" o "augusto") y autokrator ("gobernante"). Era uno de los rangos más elevados del Imperio bizantino, inmediatamente por debajo del emperador. Los gobernantes búlgaros adoptaron este título para algunos de los miembros más destacados de la aristocracia y de la familia real.
En 1259 Kaloyan ordenó ampliar la antigua iglesia del siglo X y construir una nueva sección de dos plantas junto al templo original. Una inscripción conservada en la iglesia menciona su patrocinio y el de su esposa Desislava. Gracias a esta iniciativa se realizaron los extraordinarios frescos que han dado fama mundial al monumento. Sus vestidos reflejan el lujo y la sofisticación de la nobleza búlgara del siglo XIII. El retrato de Desislava es probablemente la imagen más conocida de la Iglesia de Boyana y una de las grandes obras maestras de la pintura medieval europea. El autor de los frescos es desconocido, pero probablemente pertenecía a la escuela de Tarnovo. Se le ha dado el nombre de Maestro de Boyana (es lo que tenía antiguamente esto de no firmar las obras).
Muchos especialistas consideran que estos retratos están entre las representaciones más avanzadas de personas reales realizadas en Europa antes del Renacimiento italiano.
La inscripción fundacional de la iglesia indica que Kaloyan mantenía vínculos familiares con la casa real búlgara y también con la monarquía serbia, lo que refleja la importancia política que tenía dentro de los Balcanes medievales.
El zar Constantino Tikh Asen fue el soberano del Segundo Imperio Búlgaro en la época en que se pintaron los frescos de Boyana, concretamente en 1259. Gobernó Bulgaria durante un período complejo, marcado por conflictos con Bizancio, Serbia, Hungría y posteriormente las incursiones mongolas. Pertenecía a la dinastía Asen, la familia que había restaurado la independencia búlgara frente al Imperio bizantino a finales del siglo XII. Para reforzar su legitimidad añadió el apellido dinástico "Asen" a su nombre.
Irene Láscaris era una princesa bizantina, hija de Teodoro II Láscaris, emperador del Imperio de Nicea, uno de los estados sucesores de Bizancio tras la conquista de Constantinopla por los cruzados en 1204. Su matrimonio con Constantino Tikh tuvo una gran importancia política porque fortalecía las relaciones entre Bulgaria y el mundo bizantino.
Cuando Kaloyan y Desislava financiaron la ampliación de la iglesia en 1259, hicieron incluir los retratos de los soberanos reinantes como una muestra de lealtad a la corona búlgara, reconocimiento de la autoridad del zar y vinculación de la nobleza local con el poder real.
También servía como rotección espiritual para los gobernantes y los donantes del templo.
En el mundo medieval ortodoxo era relativamente frecuente que los patrocinadores de una iglesia incluyeran imágenes de los reyes o emperadores vivos, especialmente cuando existían vínculos familiares o políticos con ellos.
Los retratos de Constantino Tikh e Irene son considerados entre los mejores retratos reales conservados del siglo XIII europeo.
El conjunto conserva alrededor de 89 escenas pictóricas y más de 240 figuras humanas. En algunos sectores puede verse la capa inferior de pintura, anterior a la ampliación del siglo XIII. Muchas de las pinturas representan imágenes del Antiguo y del Nuevo testamento y también de la vida de san Nicolás, uno de los patronos del templo (de hecho la iglesia también se llama de San Nicolás y San Pantaleimón). En concreto hay 18 escenas dedicadas por completo a la vida del santo.
Es uno de los monumentos medievales mejor conservados de Europa oriental.
Fue cerrada al público en 1954 para protegerla. Abrió de nuevo parcialmente en 2006. Se instaló un equipo de aire acondicionado para mantener la temperatura entre 17 °C y 18 °C (y que, como pudimos ver, se controla de manera escrupulosa). Por ese motivo todas las ventanas están selladas. Los grupos de visitantes, de apenas ocho o nueve cada vez, solo pueden permanecer en el interior durante 10 minutos y también se cumple a rajatabla. Una persona te acompaña dentro, da una rapidísima explicación en inglés y lleva un temporizador que suena cuando se acabó el tiempo y tienes que salir. El edificio se encuentra bajo administración del Museo Nacional de Historia de Bulgaria y reabrió de manera íntegra al público el 2 de octubre de 2008.
Como dije, la iglesia está en la ladera de la montaña y en una zona habitada aunque dentro de un recinto amurallado y al final de un jardín. Nada más entrar, nos acercamos a la señora que vende las entradas para mostrarle que ya teníamos comprada la nuestra (lo hicimos y pagamos hace tiempo por Internet y pagamos los alrededor de 6 euros que vale por persona por transferencia bancaria) pero nos dijo que fuéramos directamente a la entrada y que ya nos llamarían, cosa que ocurrió casi de inmediato (teníamos hora a las 9:30, la primera posible). Por fuera la iglesia es casi como una casa, sobre todo en la parte delantera. Como dije, dejamos las cosas colgadas dentro y entramos en la zona de los frescos. Rápidamente me dijo en los retratos de los donantes, que me parecen de una belleza excepcional. La cantidad de pinturas es abrumadora. Se ha criticado que diez minutos es muy poco. Yo creo que, aunque lo es, permite ver bastante bien la iglesia. Y recuerdo que está completamente prohibido hacer fotos. Permanecer más tiempo implicaría que podría verla menos gente y no es justo.
Toda la iglesia está en un entorno con flores, plantas y árboles. Hay un pequeño cementerio aunque destaca una tumba exenta por encima de las demás. Es la de la reina Eleonora, Leonor, la segunda esposa de Fernando I. En el siglo XX, la iglesia estuvo a punto de ser demolida para construir un templo nuevo más grande. La reina Eleonora intervino de forma personal para frenar su derribo y proteger el edificio medieval y sus valiosos frescos. Como reconocimiento a su defensa del patrimonio cultural, pidió ser enterrada en el patio de la propia Iglesia de Boyana, junto a la entrada del recinto.
Muy cerca del lugar de venta de entradas y recuerdos (apenas una ventanita) hay una pequeña subida que lleva a los wc. Son gratis y están limpios (por lo menos a primera hora de la mañana).
Creo que es una visita obligada.