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Para no cambiar nuestros hábitos cuando viajamos, nos levantamos a las 7h y tras asearnos y prepararnos, nos pusimos en marcha. El cielo estaba nublado, pero no daban lluvia y en la calle había 8°C.
Como a la salida del pueblo, junto a la carretera principal, había una gasolinera, paramos para comprar el desayuno. Hot chocolate, zumo y unos muffins por $23,93 (15.36€).
Nuestra primera actividad del día, era una caminata sencilla por The Tablelands, una de las maravillas del Parque Nacional Gros Morne. Fundado en 1973 y declarado Patrimonio de la Humanidad en 1987, es una reserva de biodiversidad y un destino perfecto para amantes del senderismo y la fotografía de paisaje (justo lo que a nosotros nos gusta, jejeje). Es famoso por el contraste entre los fiordos verdes de Western Brook Pond y las mesetas estériles del manto terrestre.
Como a la salida del pueblo, junto a la carretera principal, había una gasolinera, paramos para comprar el desayuno. Hot chocolate, zumo y unos muffins por $23,93 (15.36€).
Nuestra primera actividad del día, era una caminata sencilla por The Tablelands, una de las maravillas del Parque Nacional Gros Morne. Fundado en 1973 y declarado Patrimonio de la Humanidad en 1987, es una reserva de biodiversidad y un destino perfecto para amantes del senderismo y la fotografía de paisaje (justo lo que a nosotros nos gusta, jejeje). Es famoso por el contraste entre los fiordos verdes de Western Brook Pond y las mesetas estériles del manto terrestre.


The Tablelands es una de las zonas más extrañas y famosas del Parque Nacional Gros Morne. A primera vista parece un desierto anaranjado y seco metido en medio de las montañas verdes de Terranova, pero su historia geológica es increíble.
Para decirlo de forma sencilla y clara, es el interior de la Tierra, pero a la vista. Es uno de los poquísimos lugares del planeta donde puedes ver y tocar directamente las entrañas de la Tierra sin tener que excavar. En Tablelands, estás caminando sobre el manto terrestre, la capa profunda de la Tierra, que suele estar a kilómetros bajo la superficie. ¿Y por qué es así? Hace casi 500 millones de años, cuando los continentes chocaron, un pedazo del fondo del océano y del manto fueron empujados hacia arriba en lugar de hundirse.
Debido a la concentración de metales como el níquel y el cromo, el suelo es "tóxico" para las plantas y es por eso que casi no hay árboles ni hierba, creando ese paisaje marciano. Las pocas plantas que logran sobrevivir allí son supervivientes absolutas.
Como curiosidad, hemos leído que la NASA ha utilizado esta zona para probar instrumentos y estudiar cómo podría ser la vida en Marte.
The Tablelands se encuentra a aprox. 75 km de Rocky Harbour, así que tardamos poco más de una hora en llegar. Cuando llegamos eran las 9h15 y estaba chispeando, aunque nada serio. Lo que si hacía era bastante viento, por lo que la sensación de térmica andaba sobre los 3°C.
La primera parte del recorrido es por una pista de tierra y las increíbles vistas, están complementadas por panales informativos donde te explican la formación de increíble paisaje marciano.
Para decirlo de forma sencilla y clara, es el interior de la Tierra, pero a la vista. Es uno de los poquísimos lugares del planeta donde puedes ver y tocar directamente las entrañas de la Tierra sin tener que excavar. En Tablelands, estás caminando sobre el manto terrestre, la capa profunda de la Tierra, que suele estar a kilómetros bajo la superficie. ¿Y por qué es así? Hace casi 500 millones de años, cuando los continentes chocaron, un pedazo del fondo del océano y del manto fueron empujados hacia arriba en lugar de hundirse.
Debido a la concentración de metales como el níquel y el cromo, el suelo es "tóxico" para las plantas y es por eso que casi no hay árboles ni hierba, creando ese paisaje marciano. Las pocas plantas que logran sobrevivir allí son supervivientes absolutas.
Como curiosidad, hemos leído que la NASA ha utilizado esta zona para probar instrumentos y estudiar cómo podría ser la vida en Marte.
The Tablelands se encuentra a aprox. 75 km de Rocky Harbour, así que tardamos poco más de una hora en llegar. Cuando llegamos eran las 9h15 y estaba chispeando, aunque nada serio. Lo que si hacía era bastante viento, por lo que la sensación de térmica andaba sobre los 3°C.
La primera parte del recorrido es por una pista de tierra y las increíbles vistas, están complementadas por panales informativos donde te explican la formación de increíble paisaje marciano.


La parte final del recorrido transcurre sobre una pasarela de madera (suponemos que para proteger la flora del lugar) y acaba en un pequeño mirador donde las vistas son espectaculares. Montaña y una cascada. ¿Qué más se puede pedir?



Al volver al parking, Anna tuvo un “tropezón” y se cayó al suelo. Aunque en principio no parecía grave (pudo seguir andando), aprovechamos que nos cruzamos con un par de Rangers (así se llaman los guardas de los parques) para explicarles lo que nos había pasado y por suerte, llevaban botiquín de primeros auxilios y nos dieron antisépticos y unas gasas para limpiar la herida.
Esto viene bien para recordar lo importante que es llevar un seguro de viaje. Recordad que una limpieza de una herida similar, nos salió por 600€ en 2014. Por cierto, con el agujero del pantalón no pudimos hacer nada (y eso que eran recién estrenados, jejeje).
Esto viene bien para recordar lo importante que es llevar un seguro de viaje. Recordad que una limpieza de una herida similar, nos salió por 600€ en 2014. Por cierto, con el agujero del pantalón no pudimos hacer nada (y eso que eran recién estrenados, jejeje).
... continuará
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