Teníamos ganas de recorrer el sur de Italia, de cuya zona solo conocíamos Nápoles, Pompeya y Capri en un viaje de hace treinta años. Después de la experiencia del año pasado en los Dolomitas, decidimos llevar de nuevo nuestro coche particular desde Madrid, utilizando también el ferri que zarpa de Barcelona, si bien en esta ocasión teniendo como destino el puerto de Civitavecchia en vez del de Génova. Quizás no sea lo más económico ni lo más rápido, pero mi marido lo prefiere a utilizar el avión y un coche de alquiler, y a mí me daba un poco lo mismo siempre que pudiera incluir en el itinerario los lugares que más me interesaban, fundamentalmente la región de Apulia (Puglia en italiano) y, por supuesto, Matera, uno de mis objetivos irrenunciables. En cuanto a la época del año, hubiera sido mejor elegir mayo para evitar el calor y las multitudes, pero después de ir juntos a Egipto en abril, yo tenía otro viaje a Albania; así que acabamos concretando la salida para el ocho de junio.
Costa Amalfitana desde el sendero de los dioses.
Matera (Basilicata).
Panorámicas desde Altomonte (Calabria) al atardecer.


Matera (Basilicata).

Panorámicas desde Altomonte (Calabria) al atardecer.

El barco que hace el trayecto entre Barcelona y Civitavecchia es de la compañía Grimaldi. A primeros de marzo, saqué los pasajes por internet, recibiendo un descuento por reserva anticipada. El trayecto de ida y vuelta para los dos y el coche junto con un camarote privado interior nos costó en total 447 euros. Se puede ahorrar en el precio si se prescinde del camarote, bien reservando una butaca o incluso sin hacerlo, pues suele haber asientos de sobra y generalmente no comprueban donde se acomoda cada cual. En este caso, es importante que no se trate de una época de alta ocupación, por ejemplo cuando viajan los emigrantes magrebíes, pues entonces se llena todo y puede resultar agobiante. De todas formas, para travesías en las que pasas la noche completa a bordo, el desembolso por el camarote (nos salió por 60 euros cada trayecto) merece totalmente la pena, al menos en mi opinión. Pero eso depende de cada cual.
Anfiteatro Campano (Santa María Capua Vetere).
Caserta Vecchia (Campania).
Pompeya (Campania).


Caserta Vecchia (Campania).

Pompeya (Campania).

Mucho más trabajo y tiempo me llevó encontrar los alojamientos. En nuestros viajes, en vez de fijar bases desde las que hacer excursiones, preferimos ir avanzando en el recorrido, incluso cambiando de hotel a diario: estamos acostumbrados y nos resulta cómodo, pues no movemos equipaje continuamente sino que llevamos lo necesario en una mochila y el resto se queda en el maletero. Así, aunque nos sirven perfectamente las habitaciones estándar, queríamos alojamientos céntricos, con aire acondicionado y un aparcamiento seguro para el coche, lo cual reducía la oferta y subía los precios, teniendo en cuenta que Italia no es un país barato. Al final, compensando unos con otros, encontré más o menos lo que buscaba por un importe razonable. Todas las reservas las hice a través de booking.com. Pese a las incidencias acaecidas en aquella época en cuanto a filtraciones de datos, no tuvimos ningún problema y la comunicación por email y whatsapp fue bastante ágil con los establecimientos, que fueron un total de once para diecisiete noches, la mayor parte con cancelación gratuita, si bien no faltaron los que demandaron pago anticipado, incluso un par de semanas antes de la llegada. No es algo que me guste, pero el ahorro en el precio me animó a aceptarlo. Por cierto que en Italia, al menos en las zonas donde estuvimos, en los alojamientos se paga una tasa turística por persona y noche, entre dos y cuatro euros según los lugares. Aunque te hayan cobrado el importe de la estancia por anticipado, las tasas siempre se abonan una vez hecho el check-in, y en la mayor parte de los casos te piden el importe en efectivo, nada de tarjetas. En fin, que puedes pagar el alojamiento con tarjeta sin problema alguno, pero las tasas las quieren en “cash”.
Palacio Real de Caserta (Campania).
Polignano a Mare (Puglia).
Lecce (Puglia)


Polignano a Mare (Puglia).

Lecce (Puglia)

Otra cuestión compleja fue el itinerario, que tras darle muchas vueltas quedó definido del siguiente modo, sin que tuviésemos que alterarlo demasiado posteriormente. A simple vista, puede parecer un poco caótico, pero me condicionaban la excursión en barco a las Islas Eolias (que no sale todos los días) y la Costa Amalfitana, que de ninguna manera quería que me coincidiera en fin de semana. Los días se refieren al mes de junio.
Día 8. Viaje desde Madrid a Barcelona, donde tomamos el ferry, con salida a las 21:00 horas.
Día 9. Llegamos a Civitavecchia a las 17:30 horas. Traslado en el coche hasta Santa María Capua Vetere, donde nos alojamos.
Día 10. Anfiteatro de Capua y Museo de los Gladiadores, Abadía de Sant’Angelo in Formis, Palacio y Jardines de Caserta y Caserta Vecchia. Alojamiento en Pompeya.
Día 11. Pompeya. Traslado a la región de Puglia. Alojamiento en Castellana Grotte.
Día 12. Grotta de Castellana, Polignano a Mare, Monopoli y Alberobello. Alojamiento en Alberobello.
Día 13. Brindisi y Lecce. Alojamiento en Lecce.
Día 14. Otranto y Ostuni. Alojamiento en Ostuni.
Día 15. Locorotondo y Matera. Alojamiento en Matera.
Día 16. Roca Imperiale, Capo di Vaticano y Tropea. Alojamiento en Tropea.
Día 17. Día entero en el crucero a las Islas Eolias desde Tropea. Alojamiento en Tropea.
Día 18. Cosenza y Altomonte. Alojamiento en Altomonte.
Día 19. Paestum y primera tarde en Nápoles. Alojamiento en Nápoles.
Día 20. Todo el día en Nápoles.
Día 21. Mañana en Nápoles. Después de comer, ruta al cono del Vesubio. Alojamiento en Salerno.
Día 22. Salerno. Ferry hasta Amalfi y paseo por Atrani.
Día 23. Sendero de los Dioses en la Costa Amalfitana. Positano. Alojamiento en Herculano.
Día 24. Visita de Herculano. Viaje a Civitavecchia para tomar el ferry a Barcelona a las 21:00. Noche a bordo.
Día 25. Llegada a Barcelona a las 17:50.
Día 9. Llegamos a Civitavecchia a las 17:30 horas. Traslado en el coche hasta Santa María Capua Vetere, donde nos alojamos.
Día 10. Anfiteatro de Capua y Museo de los Gladiadores, Abadía de Sant’Angelo in Formis, Palacio y Jardines de Caserta y Caserta Vecchia. Alojamiento en Pompeya.
Día 11. Pompeya. Traslado a la región de Puglia. Alojamiento en Castellana Grotte.
Día 12. Grotta de Castellana, Polignano a Mare, Monopoli y Alberobello. Alojamiento en Alberobello.
Día 13. Brindisi y Lecce. Alojamiento en Lecce.
Día 14. Otranto y Ostuni. Alojamiento en Ostuni.
Día 15. Locorotondo y Matera. Alojamiento en Matera.
Día 16. Roca Imperiale, Capo di Vaticano y Tropea. Alojamiento en Tropea.
Día 17. Día entero en el crucero a las Islas Eolias desde Tropea. Alojamiento en Tropea.
Día 18. Cosenza y Altomonte. Alojamiento en Altomonte.
Día 19. Paestum y primera tarde en Nápoles. Alojamiento en Nápoles.
Día 20. Todo el día en Nápoles.
Día 21. Mañana en Nápoles. Después de comer, ruta al cono del Vesubio. Alojamiento en Salerno.
Día 22. Salerno. Ferry hasta Amalfi y paseo por Atrani.
Día 23. Sendero de los Dioses en la Costa Amalfitana. Positano. Alojamiento en Herculano.
Día 24. Visita de Herculano. Viaje a Civitavecchia para tomar el ferry a Barcelona a las 21:00. Noche a bordo.
Día 25. Llegada a Barcelona a las 17:50.
Parque Arqueológico de Paestum.
Crucero por las Islas Eolias (Sicilia).
Brindisi (Puglia)


Crucero por las Islas Eolias (Sicilia).

Brindisi (Puglia)

Pudimos haber visitado más sitios, pero, salvo alguna excepción, preferimos dejarlo en dos destinos por jornada para no agobiarnos, ya que el calor empezaba a sentirse con fuerza. Al final, terminamos bastante satisfechos con lo visto. Ya lo iré contando.
Algunos de los lugares a los que fuimos situados en Google Maps.


En Italia, los precios de atracciones y monumentos suelen ser altos, con tarifas reducidas únicamente para menores y estudiantes; para los seniors, solo había en sitios muy concretos y casi siempre dependientes de la Iglesia. También existen pases descuento que incluyen varias visitas, sobre todo en Nápoles y Campania, pero hay que estudiar muy bien si compensan. En nuestro caso, dado el tipo de viaje que íbamos a hacer, no lo vi nada claro y las descarté.
Duomo de Salerno.
Cráter del Vesubio.
Ostuni (Puglia).


Cráter del Vesubio.

Ostuni (Puglia).

Al consultar las páginas oficiales de reservas de visitas (suelen requerir registro previo), me encontré con la sorpresa de que algunas cobran una comisión por la adquisición anticipada online. De modo que únicamente compré las entradas que exigían reserva previa necesariamente y las que temía que pudiesen agotarse en el horario que nos interesaba, es decir, el acceso al Palacio de Caserta, la entrada a Pompeya a las nueve de la mañana, la visita a la Capilla de San Severo en Nápoles y la autorización para la ruta de senderismo del cráter del Vesubio, cuyo cupo por franjas horarias se publica con cuarenta días de antelación. Lo iré contando con detalle en sus respectivas etapas.
Grotta de Castellana (Puglia).
Roca Imperiale (Basilicata)
Capo di Vaticano (Calabria)


Roca Imperiale (Basilicata)

Capo di Vaticano (Calabria)

Por lo demás, tratándose de Italia, no era preciso hacer muchos más preparativos, salvo acordarnos de llevar las tarjetas sanitarias europeas en vigor para cualquier emergencia médica. No obstante, dado el tipo de viaje que íbamos a hacer contraté también un seguro básico con Heymondo.
Napoles.
Tropea (Calabria).
Alberobello (Puglia).


Tropea (Calabria).

Alberobello (Puglia).
