Desayunamos en el hotel tranquilamente al aire libre (madrugamos bastante para poder desayunar tranquilos y llegar a la cita con el guia a la hora prevista), y sobre las 7.30 ya estamos preparados para montar en la furgo y partir rumbo a la colina Doi Mae Salong donde habitan varias tribus.
Estamos teniendo problemas con la tarjeta sim que compramos ya que no nos funciona y el conductor de la furgoneta (que se llama Ti y es muy majo) se ofrece a averiguar lo que ocurre. Como nos va a dejar un rato y se va a ir a hacer sus cosas nos dice que mirará a ver qué pasa.... Hasta ahora seguimos funcionando con las tarjetas Lenso de las cabinas, pero no nos parece tan barato como habíamos leído en el foro. La tarjeta de 300 Baht dura muy poco, habíamos visto que duraba 15 minutos. No sé si depende de la hora a la que llamas, pero nosotros observábamos cómo bajaba la cantidad y más o menos cada minuto bajaba unos 40-50 baht...
Hacemos un trayecto en la furgo bastante corto, una media hora y allí nos deja a los pies de la montaña donde nos espera un pick-up, que en la caja lleva unos bancos de cruzado para que nos sentemos. Nos dicen que tenemos que usar este vehículo para subir a la cima, a 1000m, porque el camino es bastante abrupto y malo y que con nuestra furgo no podemos llegar. Yo viendo el percal me meto una Biodramina al cuerpo por si acaso...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nos cuesta subir cerca de 1h y el trayecto se nos hace corto con la emoción de la nueva experiencia... El vehículo no es muy cómodo, pero entre risas se hace llevadero... Me sorprende que el “camino” del que nos habían hablado es una carretera asfaltada, así que supongo que lo del cambio de vehículo es por variar un poco y no por otra cosa, ya que la única zona en la que tal vez no podríamos haber llegado con la furgo son los 100 últimos metros para entrar al poblado que vamos a visitar, que si que es un camino empinado y con el piso en no muy buenas condiciones...
Vamos a visitar la tribu Akha, que se supone que es una tribu poco frecuentada e influencia por los turistas. La idea es conocer su poblado, su estilo de vida y organización. Yo había leído en otros diarios que la gente compra chucherías para los niños. Me sorprende que nosotros no lo hayamos hecho y Chad Chai nos dice que es que hoy los niños no están y entonces no van a salir a buscarnos. Están en el colegio o de excursión o algo así, así que sólo vemos a algún niño pequeño y hasta un bebé de pocos días al que su mami está acunando en una hamaca muy bonita.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nada más llegar ya salen unas mujeres ataviadas con los sombreros típicos con un montón de adornos plateados y con sus sonrisas negras (aquí en el pasado tener los dientes negros era lo bonito y mascaban una hierba para conseguirlo). La verdad es que los dientes dan un poco de cosa... Las mujeres empiezan a abrir chiringuitos para vender artesanía a una velocidad increíble... Esta es mi primera decepción del poblado. No compramos nada porque Chad Chai avanza a paso ligero y no nos da tiempo ni de mirar, así que las mujeres se molestan un poco. Continuamos la visita por unas calles en las que hay que ir en fila de uno y enseguida pillamos una cola de alemanes que suponemos eran un autobús porque había 40-50 personas.... Entonces pienso ¿poco frecuentado por turistas? Me pongo negativa y ya no disfruto demasiado de la visita porque no me creo nada de lo que veo... me entra la sensación de que esto es una pantomima.... Seguro que me equivoco, pero allí fue lo que percibí...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El poblado no está mal, muchas casas son de troncos de madera y paja o hierbas. Otras, las de los más pudientes son de cemento. Al final entramos a visitar la casa de un anciano. Tiene allí en medio un caldero donde se hace la comida, unas estanterías con guindillas y una pequeña estancia con un colchón que es donde dormía. Le damos la propina de rigor y damos por terminada la visita al poblado. Me ha decepcionado un poco la verdad. No he tenido buenas vibraciones en este lugar y eso que me encanta conocer la forma de vida que la gente que vive de forma muy distinta a la mía, pero aquí no me encuentro a gusto, no me creo lo que me cuentan.... Bueno, son sensaciones personales. Las de los otros tres compañeros de viaje fueron distintas...
Cogemos otra vez el maravilloso pick up y continuamos hasta un pueblo en el que habitan chinos y tienen un mercado bastante grande con especias, té, setas, ..... Probamos unos gusanos secos y fritos que venden así en plan bolsa de patatas fritas. Nos gustan y decidimos compras unos cuantos para traer a España e invitar a los amigos a tan suculento aperitivo. Nos cuestan 100 Baht. Vamos a visitar el colegio, pero los niños están de exámenes (están terminando el curso y van a empezar las vacaciones) y solamente nos asomamos a las aulas y damos un paseo por ahí.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Avanzamos un poco más para visitar una plantación de té verde. No teníamos ni idea de cómo eran las plantas del té y nos resulta interesante... Nos dan a probar distintas variedades y nos ofrecen para comprar. No somos muy aficionados y los que nos dan a probar nos parecen algo fuertes, además así sin azúcar ni nada más aún.... con lo que no nos decidimos a traernos ninguno. Para los amantes del té esto debe ser un paraíso...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Tras esta parada ya volvemos a bajar al pie de la montaña por otro camino distinto.... Se nos hace eterno y eso que dura lo mismo que la subida más o menos. Parece que no se va a acabar nunca. Yo empiezo a marearme y se me pone mal cuerpo. Los 4 llegamos abajo agotados de este viaje... Estamos deseando ver a Ti y a nuestra super furgoneta.
Ya en nuestros confortables sillones partimos rumbo al Triángulo de Oro, la zona donde confluyen tres países, Myanmar (Birmania), Laos y Tailandia divididas por el río Mekong, y antiguamente, importante centro de tráfico de Opio.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Lo primero que hacemos es comer, ya que es la hora y tenemos una reserva en un hotel. Es un buffet libre con comida Thai e internacional. Yo procuro comer de lo Thai, que para eso estamos aquí.... Hoy vamos de agua, y cada botella nos cuesta sobre 40 Baht.
Tras la comida vamos a ver el museo del opio. Lo más reseñable es que Javi se queda encandilado con un pez con cabeza de dragón que pescaron en el río Mekong en el año 1973. Ya nos había hablado Chad Chai de este pez y en el museo hay una foto. En el museo hay historias del opio, cómo se fuma, diferentes pipas, ...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Después damos el típico paseo con lancha por el río Mekong. La lancha va algo rápido a ratos y nos mojamos un montón, pero como hace calor, no nos importa demasiado. Nos enseñan cual es el lado de Myanmar, y el de Laos. En este último hay muchos casinos y más que están construyendo, ya que en Tailandia el juego está prohibido y mucha gente cruza ahí para sacar a relucir su lado ludópata. Hemos leído que en el lado de Laos hay un mercadillo más barato aún que Tailandia y le preguntamos a Chad Chai si podemos parar.... Nos dice que no porque hay que pagar y no sé qué rollos.... Yo creo que tiene prisa o algo porque leyendo historias de otra gente todo el mundo para y también la gente que nos encontramos durante el viaje han parado.... No sé qué le debía pasar a Chad Chai con Laos... Al final nos ofrecen una foto del barco con un marco-platillo un poco feo, pero nos sentimos un poco “obligados” a comprarlo, 150 Baht (o algo así).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cuando terminamos el paseo nos quedamos un ratillo por el lado Tailandés dando un paseo y visitando un templo muy chulo que hay allí con un buda enorme. Es curioso que hay un “gong” y hay un niño que lo hace sonar de una forma curiosa arrastrando su mano sobre él. Todo el mundo intenta imitarlo, pero a nadie le sale el mismo efecto... No pegamos allí un buen rato observando.... Nosotros tampoco triunfamos... ¡Qué artista el chaval!

A la hora acordada volvemos a la furgo y ya emprendemos viaje de vuelta a Chiang Rai. Llegamos a media tarde. Damos un paseo por las instalaciones del hotel, que ayer no nos dio tiempo a ver. Nos tumbamos un ratico en unas tumbonas a la orilla del río... ¡qué maravilla!. El hotel tiene una piscina muy chula... ¡qué pena no tener tiempo de usarla, para mí que mi medio natural es el acuático....! Carlos y Vicki se quieren ir al pueblo rápido para darse un masaje. Nosotros preferimos descansar un poquito y nos duchamos tranquilamente y luego nos conectamos a internet para mandar unos emilios y ya nos vamos al centro donde hemos quedado con ellos más tarde.
Nos damos otro homenaje en la cena que nos cuesta más o menos lo mismo que ayer (900 Baht los 4). Hay una pareja ahí tocando música pop moderna en la plaza y suenan muy bien. Después de cenar damos un paseo. Nosotros intentamos terminar de solucionar el tema del teléfono. Ti nos ha comprado otra SIM internacional de True (49 Baht) porque la que nos vendió el travesti parece que estaba caducada. La cargamos con 150 Baht y probamos a llamar a ver si realmente cuesta 1 Baht el minuto como prometen.... ¡Es cierto! Llamamos, miramos el tiempo y luego el saldo y sí, 1 Baht / minuto a teléfonos fijos de España (9 Baht/minuto a móviles).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Tras el paseo nos cogemos un tuk tuk para volver al hotel en menos de 5 minutos (80 Baht). Le pedimos al conductor que nos haga una foto para tener un recuerdo, pero el zagal no debe entender que queremos que se vea el tuk tuk porque nos saca una foto en la que sólo se nos ve a nosotros. Es muy gracioso porque se pega un buen rato enfocando, se agacha, se levanta y el resultado es el que veis a continuación..... A pesar de todo, le damos 20 Baht de propina.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
En el hotel todavía tenemos que organizar un poco las maletas, ya que mañana dejamos este hotel y nos vamos Chiang Mai. Aunque no compramos demasiado cada vez llevamos más cosas y tenemos que ir reorganizando las maletas...