Estuve en Calatayud hace bastantes años, a principios de 2008, y entonces me decepcionó un poco porque pese al interesante patrimonio cultural que tenía, me pareció que el centro histórico estaba bastante descuidado, sucio, mucho solar e incluso en algunas de las iglesias se veían los efectos de las palomas.
Este fin de semana he vuelto y me ha dado la sensación de que se ha mejorado el aspecto de las calles y edificios y sé que se han restaurado varias de las iglesias.
En la Plaza España, que está porticada y tiene columnas que proceden de la antigua ciudad romana de Bílbilis, tiene la curiosidad de que algunos de sus edificios están torcidos. Esto se debe a que el tipo de suelo está formado por yesos y calizas, que se disuelven con mayor facilidad al contacto con el agua. Al ser el suelo más inestable los edificios antiguos, se inclinan y se apoyan unos contra otros.
Esto se observa también muy bien en la calle Rúa de Dato, en la Iglesia de San Pedro de los Francos, cuya torre mudéjar tiene una inclinación de 1'98 m hacia el sur. Antiguamente esta torre tenía 6 m más de altura, pero fue desmochada en 1840, para que no asustara a la reina Isabel II y su madre, la regente María Cristina, ya que se alojaron una noche en el palacio situado enfrente, actualmente Casino de Calatayud. Desde entonces no ha aumentado la inclinación de la torre. La verdad es que impresiona observar la inclinación y con 6 metros más sí que debía dar miedo
La iglesia tiene más importancia histórica que artística, ya que fue construida en honor al ejército francés que ayudó a Alfonso I El Batallador a la conquista de Calatayud. En esta iglesia se declaró a Fernando El Católico como heredero de la Corona de Aragón de Juan II.
Tras su restauración, es sede de actividades culturales ya que se ha cedido al ayuntamiento, si bien no está desacralizada. El elemento más importante que tiene es un órgano que se considera el más antiguo de Calatayud y el segundo más antiguo de España. Por lo visto se celebran algunos conciertos de música barroca.
Otra de las iglesias importantes de Calatayud es la de San Juan El Real, que inicialmente fue una iglesia jesuita dedicada a la Virgen del Pilar hasta la marcha de dicha orden religiosa a finales del siglo XVIII. La torre se construyó en estilo mudéjar. Destaca en la iglesia una de las primeras obras de Goya, concretamente en la decoración con pinturas al óleo de las pechinas sobre las que está la cúpula de linterna.
Cerca de esta iglesia hay otras dos obras de los Jesuitas, una de ellas el Antiguo Seminario de Nobles (actualmente un juzgado) y el Colegio de Jesuitas (actualmente sede de la UNED).
Atravesando la Puerta de Terrer, tiene cierto interés el Museo de Calatayud, donde se puede ver una colección permanente con hallazgos de la Ciudad de Bílbilis. Actualmente hay también una exposición temporal de Goya.
En la calle que va de la Puerta de Terrer hasta la Plaza de España, está el monumento religioso más importante de la localidad, que es la Colegiata de Santa María La Mayor, que es Patrimonio de la Humanidad, en concreto debido al ábside, la torre y el claustro, que son los elementos mudéjares que quedan. No obstante, es destacable también la fachada, el coro y la decoración del trascoro, el retablo del Altar Mayor y varias de las capillas, como la de la Virgen Blanca, la de San Juan Bautista, la de San José, la de San Joaquín, la de Santa María de la Cabeza.
Si se llega hasta la Iglesia de San Andrés (que no me he encontrado abierta), subiendo por la calle donde está el Teatro Capitol se llega a la Judería, que está señalizada. Si se llega hasta el Castillo de Torremocha, hay unos metros antes unos miradores desde los que se pueden contemplar el Castillo de Ayub, el Castillo del Reloj, el Castillo de Doña Martina, el Santuario de la Peña, la iglesia del Santo Sepulcro o la Colegiata de Santa María. Por otra de las calles de la judería se llega a donde estaba la Antigua Sinagoga, pero ahí no me ha dado tiempo a llegar.
Otra iglesia a la que no me ha dado tiempo a entrar, si es que está abierta, es la del Santo Sepulcro, que sólo he podido ver por fuera.
En definitiva, creo que Calatayud tiene patrimonio como para pasar una mañana interesante.
Saludos.