![]() ![]() SRI LANKA, TRAS LA HUELLA DE BUDA!! ✏️ Blogs de Sri Lanka
Os invito a que conozcáis de mi mano Sri Lanka, conocida como “La Resplandeciente”, isla verde y perfumada, donde las huellas del glorioso pasado de sus ciudades sagradas y capitales del antiguo reino Cingalés aún perviven siendo actualmente veneradas por los Budistas.Autor: Emerald Fecha creación: ⭐ Puntos: 4.8 (39 Votos) Índice del Diario: SRI LANKA, TRAS LA HUELLA DE BUDA!!
01: INTRODUCCIÓN
02: ITINERARIO E INFORMACIÓN ADICIONAL
03: ETAPA I: INICIO DEL SOÑADO VIAJE
04: ETAPA II: KANDY, CIUDAD RELIGIOSA ENTRE COLINAS
05: ETAPA III: TRIÁNGULO CULTURAL (ALUVIHARA, NALANDA TEMPLE Y CUEVAS DE DAMBULLA)
06: ETAPA IV: TRIÁNGULO CULTURAL, ANURADHAPURA, ANTIGUA CAPITAL DEL REINO DE CEYLAN
07: ETAPA V: TRIÁNGULO CULTURAL (MIHINTALE, AUKANA Y ELEFANTES SAGRADOS)
08: ETAPA VI: TRIÁNGULO CULTURAL, LA EDAD DE ORO EN POLONNARUWA; Y SAFARI MINERIYA
09: ETAPA VII: TRIÁNGULO CULTURAL, LA MONTAÑA DEL LEÓN - SIGIRIYA
10: ETAPA VIII: EL HILL COUNTRY O TIERRAS ALTAS, TREN HASTA NUWARA ELIYA
11: ETAPA IX: NUWARA ELIYA, CUNA DEL TÉ MÁS FAMOSO DEL MUNDO
12: ETAPA X: EL HILL COUNTRY O TIERRAS ALTAS, WELCOME TO ELLA
13: ETAPA XI: RECORRIENDO EL SUR, DE ELLA HASTA TISSA
14: ETAPA XII: RECORRIENDO EL SUR, YALA Y REKAWA, SANTUARIOS DE VIDA
15: ETAPA XIII: MARAVILLOSO RENACIMIENTO DEL SUR DE SRI LANKA
16: ETAPA XIV: RECORRIENDO EL SUR. GALLE, EL LEGADO COLONIAL
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Etapas 7 a 9, total 16
ETAPA III DEL TRIÁNGULO CULTURAL: ANURADHAPURA - MIHINTALE - BUDA DE AUKANA - ELEFANTES SAGRADOS - POLONNARUWA
13 de agosto de 2014
Nuestro recorrido para el día de hoy, desde Anuradhapura hasta llegar a Polonnaruwa .![]() De nuevo madrugón, un buen desayuno en el Hotel London Palace de Anuradhapura y check-out en el mismo.
Hoy, Chami, nos iba a llevar a Mihintale, Buda de Aukana y, en teoría, para acabar el día antes de llegar a Polonnaruwa, a Habarana para intentar montar en elefante pero… mi sueño no era éste puesto que en varias ocasiones lo hemos hecho y aunque sigue pareciéndome muy emocionante ir a lomos de este paquidermo, mi sueño era el poder meterme en un río o lago y darme un baño con él y, así, se lo hice saber en varias ocasiones a Chaminda vía mail pero, bueno, si no podía ser, me conformaría con el paseo por el Parque de Hurulu y con nueva ilusión, pusimos rumbo al Templo del Cielo, Mihintale. En coche, se llega enseguida puesto que se encuentra a sólo 12 kilómetros al este de Anuradhapura y en menos de media hora estábamos plantados al borde del inicio de subida de unas nuevas escaleras. Ufff, pero que manía de construir los lugares sagrados en las alturas por favor!!!! ![]() ![]() Con gran devoción, empezamos la ascensión de los 1.840 peldaños que conducen a la cima del complejo monástico de Mihintale. Es importante que esta visita se haga a primera hora de la mañana para que el calor se haga más llevadero. Creo recordar que poco antes de la 9 am, iniciamos la subida. El importe de la entrada es de 250 Rps / persona. En un principio, pensé que en el mismo día de la ruta podría incluir Anuradhapura y Mihintale y menos mal que, Chami muy sabiamente, me recomendó que no lo hiciera así y fue todo un acierto. Hubiera sido agotador y más conociéndome que me gusta ver todo, todito, el tiempo no daba para visitar los dos lugares. Mihintale, en realidad, es un pequeño pueblo con una antiquísima y rica historia puesto que estamos en la cuna del budismo cingalés, el monte sagrado de la conversión, el lugar donde el rey de Ceilán recibió de Mahinda la primera enseñanza del budismo. El monarca, que se encontraba cazando cuando se le apareció el príncipe, impresionado por su bondad hizo construir para él un monasterio y numerosos santuarios y cuevas en los alrededores para albergar a los tres mil monjes que le acompañaban. A medio camino de la ascensión hay lugares interesantes para visitar y reposar, como el Kanataka Chetiya, una dagoba milenaria de doce metros de alto donde se conservan cuatro altares de piedra y extraordinarios frisos, del siglo II a.C., muy bien conservados. Al final del tramo principal de la escalinata se abre un espacioso claro donde se erige la Dagoba Ambasthale, en el lugar donde el príncipe Mahinda se le apareció al rey suplantando al ciervo que éste estaba cazando. Se trata de una sencilla estupa encalada y rodeada de pilares de piedra, de estilo similar a Thuparama en Anuradhapura, a donde acuden miles de peregrinos y monjes a rezar. Alrededor de este emplazamiento mágico y detenido en el tiempo, hay numerosas palmeras y rocas de distinto tamaños. Desde esta luminosa explanada parte una senda escarpada que conduce hasta una gran estatua de hormigón de Buda. Unos metros por encima de la Dagoba Ambasthale se alza una gran roca conocida como Aradhana Gala o la Cama de Mahinda donde al parecer el santo durmió o meditó en el lecho de su cima. [align=center] ![]() Os recomiendo totalmente que subáis porque las vistas desde aquí aún son más espectaculares
![]() ![]() Vuelvo a hacer un inciso. Los lugares Sagrados de Sri Lanka, no son aptos para personas que sufran vértigo ![]() Nuestro recorrido por Mihintale una vez en la Dagoba Ambasthale, y a los pies de un estanque, fue empezar la subida para visitar la Dagoba Mahaseya que es la más grande del recinto. Si rodeamos ésta, os encontraréis con otra más pequeña con los típicos ladrillos de color ocre. Volvimos a bajar para iniciar la subida a Aradhana Gala. Aquí disfrutamos del aire y de las magníficas vistas de los alrededores ![]() Continuamos con el ascenso hasta el gran Buda Blanco y desde donde se divisan también, unas buenas panorámicas de todo el recinto de Mihintale. Pasadas casi las dos horas de visita, decidimos ir al encuentro de Chaminda para continuar con el viaje pero… ¿cómo nos íbamos a ir si aún nos quedaba por visitar la Estupa circular de Kantaka Centiya? Ufff, yo me quedé, unos segundos, pensando en la base de un nuevo tramo de escaleras que llevaban a ella en que si la visitaba o no. Mis piernas empezaban a flaquear jjajajaja, pero viendo como subía el cabra loca de mi marido, me dije: “qué narices, vamos a por ellas” jajajajaj y una vez arriba, me sentí como Rocky en la famosa película ![]() Kantaka Cetiya es una estupa que tiene una circunferencia de aproximadamente 425 pies y unos 13 metros de altura. Cuenta con cuatro fachadas orientadas a los cuatro puntos cardinales. Las puertas, llamadas vaahalkada, están decoradas con esculturas de los enanos, animales, figuras humanas, divinas y motivos florales. Una de las esculturas más importantes es el dios cabeza de elefante con dos brazos. Los saivitas lo llaman Ganapati o Ganeesaa. Las esculturas de Ganapati han creado confusión entre los arqueólogos e historiadores. Nadie sabe explicar la conexión entre el dios Ganapati y el budismo. Por lo tanto, los historiadores y arqueólogos cingaleses han tratado de dar una interpretación imaginaria. Las cuatro fachadas tienen diferentes animales en la parte superior de los pilares cuadrados: el elefante en el este, el león en el norte, el caballo en el oeste y el toro en el sur, creyendo que puede haber una relación con los cuatro puntos cardinales. Y después de la rápida visita a esta última estupa, nos pusimos en marcha de nuevo para ir a Aukana. El nombre del Buda se debe a la población en la que se haya, Aukana o Avukana. Esta visita, para mí, es totalmente imprescindible. No sé cómo explicaros la primera sensación al verla, una mezcla de estupor, sorpresa y admiración ![]() La entrada cuesta 750 Rps por persona. Ah, y como en todos los lugares, toca descalzarse ¡eh? No os olvidéis y otro detalle importante que no os he comentado hasta el momento. La mujeres, si llevamos los hombros al descubierto, tenemos que cubrirlos. Si lleva una camiseta de manga corta, no es necesario. Yo siempre llevo en mi equipaje, varias pashminas o pañuelos para este fin. Os vuelvo a recordar también, la prohibición de darle la espalda a las imágenes de Buda. Para haceros las fotos, sirve con que os pongáis de lado y solucionado el problema. [align=center] ![]() Bueno, y después de estos pequeños consejos, continúo con nuestra visita al Buda de Aukana. Como no, hay un poquitas escaleras para acceder a él, pero esta vez, de verdad, son muy pocas y no requieren de ningún esfuerzo. Justo en el inicio de las mismas, si levantáis la cabeza, cruzan unos cables de electricidad de donde cuelgan tres simpáticos Flying Fox o Zorros Voladores. Que encantadores son estos animales. Me enamoré de ellos en Bali y siempre que los veo, no puedo dejar de maravillarme ante un animal tan extraño y fascinante a la vez. Según el monje que nos vendió los tickets, siempre están ahí colgados puesto que se encargan de alimentarlos. Jejejeje, anda que no son listos ni na’ ¿eh??
![]() La visita no dura más de 30 minutos, durante la cual no dejamos de hacer un montón de fotografías mientras contemplamos la gigantesca escultura rupestre que se alza labrada en un peñasco en medio de las ruinas de un templo. Se trata de una estatua monolítica de Buda erguido, tallada en una sola roca de granito, que alcanza los 13 m de altura. Fue esculpida probablemente en tiempos del rey Dhatusena (459-477 d C). La estatua es de gran elegancia, con un rostro de serena expresión y el cuerpo cubierto con una túnica de finos pliegues que dejan entrever su anatomía. La mano derecha está levantada a la altura del hombro, con la palma orientada hacia la izquierda, en una posición que es una variante del Abhaya mudra (que, en el lenguaje de las manos de Buda, significa protección y bendición). Los pies reposan sobre un pedestal en forma de flor de loto, que fue esculpido aparte y encastrado bajo la estatua. En el recinto hay también un Árbol de Buda, una pequeña estupa y un estanque con flores de loto. Muy satisfechos con nuestra visita a esta magnífica estatua de Buda, volvimos al punto de partida donde nos dimos cuenta de que el tiempo estaba pasando velozmente y ya eran casi las 2 de la tarde. Aún nos quedaba mucho día por delante y, para mí, una de las mejores experiencias de mi vida, un sueño cumplido, pero eso, queda para otro rato en el que os contaré todo ![]() De momento, los gastos de lo que llevábamos de día, habían sido: - Entrada Mihintale: 250 Rps / persona. - Compra de dos botellas de agua: 160 Rps. - Entrada Buda de Aukana: 750 Rps / persona. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() [/align] [/align] Después de visitar el Gran y Espectacular Buda de Aukana, nos dirigimos hacia Habarana donde se encuentra el Parque Nacional Hurulu Eco Park.
Una de mis principales fuentes de inspiración para mis viajes es la magnífica web de El Rincón de Sele, que os aconsejo le echéis un vistazo, y en el viaje que él hizo a Sri Lanka, leí y vi que había hecho en Hurulu Eco Park un tour a lomos de un elefante, a pelo, por el que se metían incluso por las lagunas llegándoles el agua a la altura de los pies. Bualaaa, cuando vi las fotos!!! Me dije: “yo quiero hacer eso como sea” jajajaja y así me lo propuse. Por ello, estuve todo el año dándole la paliza a Chami para que nos llevara y, sobre todo, le insistía en que quería hacer precisamente eso. Si al final no se podía y sólo íbamos a poder ir en el gigante paquidermo dentro de la típica cesta… pues bueno, también nos conformaríamos con ello porque, para mí, estar cerca de un animal tan inteligente y magnífico como es el elefante, es una oportunidad que no hay que perder en esta vida. A las 14:30 h estábamos en la caseta de inicio de los tours en elefante dentro de Hurulu Eco Park y ya vimos que había mucha actividad porque muchos turistas esperaban su turno para hacer el paseo pero… primero de todo, había que preguntar si se podía hacer algo especial, eso que nosotros queríamos y… nos dijeron que no, porque en esa época había poco agua y sólo se andaba un corto trayecto por los caminos que bordean la laguna del Parque. Ufff, que decepción más grande me llevé ![]() Una vez más, Chami nos propuso una idea que aceptamos al instante. Acercarnos hasta la ciudad de Habarana y darnos un buen masaje de una hora. Así que, allá que nos fuimos jajajaja ![]() Nos llevó a un local de masajes donde él conocía a los dueños y nos dijo que eran muy buenos chicos y que nos gustaría mucho. Lo que ya no nos gustó tanto fue el precio jajajaja. Mira que son baratos los masajes en todo el Sudeste Asiático ¿eh??? Pues en Sri Lanka no y, lo peor de todo, es que no hay manera de regatear con ellos, son muy duros y es muy difícil, por lo menos para mí, el conseguir bajar los precios. Al final, y después de un ratico de intentarlo, al final, terminamos accediendo y el precio fue… el mismo que nos ofrecieron desde el principio jajajaja: 3.000 Rps por persona por 1 hora de masaje descontracturante y relajante!! Tengo que decir que me encantan los masajes y… a quién no ¿verdad? Jejejejeje. Nos metieron en una sala, a mi marido a mí, donde había dos camillas, entraron dos chicas que muy amablemente nos indicaron que nos quedáramos en porreta viva jajajaj y que nos tumbáramos cada uno en una de las mismas. Y así empezó una gloriosa hora en la que, a momentos, notaba como un hilillo de baba descendía por mi barbilla desde la boca jajajajaja ![]() Al finalizar, salimos a la sala principal y nos ofrecieron un te buenísimo para que nos lo tomáramos tranquilamente mientras nos preguntaban cosas como… ¿de dónde éramos? ¿si nos estaba gustando el País? Etc, etc. Es justo añadir, que me he encontrado con un pueblo muy agradable que, a cada tanto, te paran para pedirte una foto o simplemente charrar un poco contigo y que les cuentes cosas del exterior. Para mí siempre será “El pueblo de la amable sonrisa”. Y antes de irnos de allí, tocaba pagar y yo, en tono de broma, les dije que como no me había gustado, pues que no les pagaba jajajajaja ![]() Yo miré el reloj nerviosa y vi que ya eran casi las 16 h y ya me estaba poniendo nerviosa porque quería ir ya con mis amigos los elefantes , así que nos despedimos y partimos de nuevo hacia Hurulu Eco Park pero… enseguida me di cuenta de que no volvíamos por la misma carretera que la anterior, si no que pasaba el pueblo y que luego giraba a la derecha por un camino de tierra y nos internamos entre casitas de los locales por los campos que araban y yo me pregunté: Ayyy madre, ¿dónde nos está llevando Chami??? La verdad, estaba perpleja. Pero de repente, cruzamos por encima de un riachuelo y volvimos a girar a la derecha y… NO ME LO PODÍA CREER!!! ![]() Cuando llegamos a su lado, Chaminda paró el coche, se giró hacia mí y me dijo: ¡Mam (es que Chami siempre, siempre, me llamaba Mam, incluso era el nombre con el que me saludaba en los cientos de mails que cruzamos), This is for you, is your surprise, a bath with this elephant and then a walk along the fields in him!! ![]() Ahhh, no sabía si reír, llorar,… sólo me quedé mirando a Miguel, mi marido, con cara de asombro y, prontamente, salimos del coche y nos plantamos en la orilla del río viendo como el mahout (cuidador de elefante) le estaba lavando y bañando. Estábamos ensimismados contemplando la escena cuando Chami nos dice que mejor nos cambiemos de ropa para adentrarnos en el río y… claro, yo le pregunté: “pero… ¿es que vamos a entrar allí con él?””, es que no me lo creía, de verdad. Jajajaja, además, nos teníais que haber visto, abriendo el maletero del coche y una de las maletas para buscar un bikini y bañador y… algo más de ropa de baño. Cogimos lo primero que encontramos, nos cambiamos dentro del coche y allá que fuimos, a entrar en el río. El agua estaba espectacular de temperatura pero creo que aunque hubiera estado congelada, ni me hubiera dado cuenta jajajaja, tan absorta que estaba en la escena que se estaba desarrollando delante nuestro. Una vez al lado del elefante comenzamos a acariciarlo, estaba tumbado de medio lado y casi tenía todo el cuerpo cubierto por el agua sólo que su trompa estaba en pleno movimiento y con la puntica fuera de la misma para poder respirar. Estaba tan tranquilo y relajado el bichejo jajajajaj!! Bueno, tengo que rectificar y decir que era una elefanta, lo que no recuerdo es su nombre pero sí que tenía 27 años y que aún se la consideraba “jovencita” jajajaja. El mahout nos dio media cáscara de coco porque es con eso con lo que lavan a sus elefantes y nos enseñó cómo hacerlo. Se tiene que hacer muy enérgicamente y haciendo fuerza porque no os podéis ni imaginar la piel tan dura que tienen ![]() A Chami le dimos las dos cámaras y pobre jajajaja, no paró de hacernos fotos con ambas y vídeos. Siempre le agradeceré este momento tan especial que viví. Cuando ya llevábamos un rato, el cuidador me indicó que me subiera a la elefanta pero… ¿cómo me iba a montar si estaba de medio lado? Y, acto seguido, el animal se incorporó en sus patas delanteras y mi marido me ayudo a subir porque… “Vaya telaaaa, si dentro del agua parecía pequeña pero no”, era enorme y yo no sabía ni donde agarrarme para subir a ella pero, en un momento, me ayudaron entre los dos y allí estaba yo, parecía “Emerald de la Selva” JAJAJAJA, QUE EMOCIÓN MÁS GRANDE!! Mi marido subió detrás de mí y, de repente, notamos como los músculos de la elefanta comenzaban a moverse debajo nuestro y rápidamente se puso de pie. WOWWWW, QUE ALTURA!!! ![]() [align=center] Tranquilamente, comenzó a andar para salir del río y se dirigió hacia la pendiente por donde habíamos bajado nosotros unos momentos antes y joerrrr, que allí había árboles con sus ramas y teníamos que apartarlas con las manos porque si no, nos las comíamos entéricas jajajaja.
Y… bueno, no me quiero alargar más con este tema. Simplemente que dimos un paseo de unos 20 minutos por los caminos de los alrededores y que se adentraban por los campos cultivados por los locales, dimos la vuelta y de vuelta al río donde se el paquidermo se sentó dentro del agua y nos bajamos de ella. Aprovechamos estos últimos momentos para seguir acariciándola y yo no paraba de dejar de decirle cosas bonitas como… “guapa, preciosa, etc, etc”, es que os tengo que confesar que tengo pasión por todo tipo de animales, me gustan todos, incluidos los reptiles, no tengo ningún problema en tocar o coger una serpiente porque me encanta el tacto que tienen tan suave. Jajajaja, teníais que haber visto a Chaminda, el pobre, no dejó de hacernos fotos y, al final, hubo cachondeo con el tema puesto que le dijimos que tampoco se le daría mal el que fuera fotógrafo profesional y demás jajajaja. Y como todo lo maravilloso tiene un fin y llegó el momento de despedirnos de nuestra elefanta y su mahout, claro está, previo pago de 6.000 Rps entre los dos, es decir, nos costó este sueño 3.000 Rps por persona y si me hubieran pedido más, más que hubiera dado por cumplir este fantástico sueño. Nos secamos, yo me enrollé una toalla para no volverme a cambiar allí dentro del coche y, además, ya estábamos muy cerca del hotel donde nos alojaríamos en Polonnaruwa y allí que pusimos rumbo. En la siguiente etapa, os hablaré de este hotel que, por cierto, fue el que menos me gustó de todo el viaje. No os lo recomiendo. Lo único que vale la pena del Seraya Holiday Resort es el jardín tan grande y bonito que tiene pero… por dentro es bastante cutrecillo y sucio. Sólo estuvimos una noche ya que, como sabéis, íbamos en ruta haciendo todo el itinerario por el Triángulo Cultural. Os pongo el resumen de gastos totales de este día: - Entrada Mihintale: 250 Rps / Persona. - Entrada Buda de Aukana: 750 Rps / Persona. - Botellas de agua: 160 Rps. - Masaje en Habarana: 3.000 Rps / Persona. - Sueño del Elefante: 3.000 Rps / Persona. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Etapas 7 a 9, total 16
ETAPA IV DEL TRIÁNGULO CULTURAL: POLONNARUWA - SAFARI EN MINNERIYA - SIGIRIYA
14 de agosto de 2014
![]() Plano de la Ciudad Antigua de Polonnaruwa.
![]() Conforme íbamos de camino hacia nuestro siguiente destino, el alojamiento que habíamos reservado en Polonnaruwa, no parábamos de recordar y de hablar de la fantástica experiencia que habíamos tenido con mi “amiga para toda la vida ya”, y donde en nuestra cara se perpetuaría una sonrisa eterna.
Bueno, no hace falta que os cuente la cantidad de veces que le pude dar a Chami las gracias por la sorpresa que nos había preparado. En poco más o menos de una hora llegamos a nuestro hotel en Polonnaruwa. Este, al contrario que con los otros dos en los que nos habíamos alojado, de momento, durante los días que llevábamos de viaje, no os lo recomiendo para nada. Se llama Seraya Holiday Resort. Aunque, también es cierto que no era la opción que habíamos elegido de primeras, fue otro pero una vez que les escribí para preguntarle por la disponibilidad y precios, me respondieron y ya no supe nada más de ellos a pesar de mi insistencia en que me confirmaran que la reserva estaba hecha y, por ello, tuvimos que buscar otra alternativa y la que más nos gustó viendo las críticas en TripAdvisor fue el que os he mencionado al inicio del párrafo. Lo único positivo de éste es su precioso jardín, muy grande y muy bien cuidado pero… otro cantar fue cuando subimos las escaleras que conducían a nuestra habitación. Ya nada más echar un vistazo, nos percatamos que todo estaba con una capa de polvo y de porquería… que, de verdad, no me moló nada pero una vez que nos adentramos en nuestra pequeña habitación, aquello fue lo peor. Había suciedad por todo y ya no os quiero ni contar en el baño, argggg, pero bueno, como sólo era para una noche pues nos tocaría aguantar y ya está. Bueno, para ser sincera, tiene otros puntos positivos como el colchón que, asombrosamente, era comodísimo y los dueños, como nos estábamos encontrando por todo el País, súper amable pero… quitando esto… no volvería a él de nuevo. Cuando reservamos aquí, en ese momento tenían una oferta que si le dabas “ME GUSTA” en su página del Face, te hacían un 15 % dto. con pensión completa. Costaba 30 $ / los dos o 3.900 Rupias con pensión completa, habitación doble, agua caliente y con aire acondicionado y a éste precio había que añadirle el descuento ofrecido. Yo le escribí diciéndoselo pero negocié con ellos en que me dejaran el mismo precio pero para media pensión únicamente ya que, llegaríamos, por la tarde a última hora a lo que me respondieron que aceptaban. Esta decisión también la tomamos porque comprobando con anterioridad, en un plano, que no estaba cerca de la población pero, si tengo que ser realista, todos están alejados por lo que ir a cenar o a comer, era un poco rollo y más, si se está cansado como consecuencia de toda la jornada viajera. Por este motivo, accedimos pero si llego a saber en qué consistía la cena, hubiera dicho que no y me hubiera buscado la vida por otro lado. El tema es muy sencillo. Tanto a mi marido como a mí, nos gusta todo pero el picante… ayyy, esto lo llevamos fatal jajajaja, sí, sí, lo tengo que reconocer pero bueno, ya sabéis que siempre, a cualquier País que viajes, tienes tropecientas mil alternativas para elegir pero aquí la cena fue tipo buffet y toda, toda, súper picante por lo que ya os podéis imaginar lo que comimos ¿no? Menos mal, que se lo advertimos al dueño y como iban rellenando las bandejas conforme se iban vaciando, pues la siguiente tanda de pollo frito nos lo hizo menos… cómo podría describirlo ¿sabroso? Jajajaja y aún pudimos comer algo sin tener que estar bebiendo agua constantemente jajajaja. Coincidimos con un grupo de unos 10/12 viajeros franceses que iban juntos y, ellos, también opinaron lo mismo, tenían que haber previsto alguna otra opción. Otro inciso jajajajaja, es que me acabo de acordar, conforme voy escribiendo, me vienen a la cabeza datos e información diversa que puede ser de utilidad para quién esté leyendo este diario. Preguntar en los hoteles antes de hacer la reserva la forma de pago porque en muchos de ellos, sólo se puede hacer en efectivo y en rupias, en cambio, en otros, puedes pagar con tarjeta de crédito pero NO en todos, ¿ok? Y luego, está la preferencia de hacerlo en $, rupias e incluso €. Esto es más que nada para que no os llevéis una sorpresa a la hora de abonar el importe del alojamiento y que os digan que sólo en efectivo y no dispongáis en ese momento de él. Hala, y ahora sí, comienzo con nuestra visita a Polonnaruwa. Hay muchos sitios en Sri Lanka declarados como Patrimonio de la Humanidad y uno de ellos es la Ciudad Medieval de Polonnaruwa. Fue la Capital en el Siglo XII, unos de los mayores centros urbanos del Sudeste Asiático y hoy en día, sus ruinas, son una de las grandes atracciones turísticas del País. Estas ruinas están muy preservadas así que basta caminar o ir en bicicleta entre ellas para entrever la gloria de su pasado y la maestría de sus arquitectos. En ese periodo la monarquía de Sri Lanka llegó al apogeo de su poder y prosperidad, algo que resulta patente cuando contemplamos los fascinantes tesoros arquitectónicos y artísticos que han sobrevivido de aquella época diseminados entre las ruinas de la antigua ciudad. Polonnaruwa fue así capital del reino cingalés de Sri Lanka durante 150 años. Más tarde la capital fue abandonada y cayó en la ruina. En tiempos recientes la ciudad se ha repoblado y vuelto a la vida, tras las labores de restauración de los antiguos depósitos de agua con vistas a atender las necesidades de regadío de los terrenos circundantes, donde se cultiva sobre todo arroz y tabaco. El lugar alberga numerosas y espléndidas ruinas, incluyendo templos, dagobas y otras estructuras búdicas, fechables en su mayoría en el siglo XII, en la época del celebrado rey Parakramabahu I. El precio de la entrada es elevado pero merece totalmente la pena desplazarse hasta esta antigua ciudad y recorrerla. Son 25 $ por persona. Os vuelvo a recordar el tema de que se tiene que ir descalzo y unos calcetines os vendrán de maravilla, además, aquí sí que tendréis que pisar por la tierra y ésta tiene arenilla con piedrecitas que se clavan que no veas jajajajaja y, sobre todo, cómo quema el puñetero suelo jajajaja. Polonnaruwa se divide en cinco grandes grupos: El Palacio Real, el Cuadrángulo (que engloba la mayor parte de los edificios), el Grupo Norte, el Sur y el próximo a la Rest House. Pero antes, dentro del recinto donde se compran las entradas, hay un pequeño museo bastante interesante donde se pueden admirar algunas de las figuras y otros objetos encontrados en la Ciudad Antigua. Con nuestros tickets en la mano, vuelta al coche para que Chaminda nos llevara hasta nuestra primera parada: La figura del Ancient; de aquí, y después de las primeras fotos de este día, nos fuimos directamente al Palacio Real. El Palacio Real se cree que es un magnífico edificio de 7 pisos, donde el rey Parakramabahu yo vivía con sus reinas; Encontramos también el Salón de Audiencias donde ha quedado un friso con elefantes tallados e imágenes de leones talladas en la piedra y, para acabar, el Estanque para los Baños. Nos gustó muchísimo. [align=justify] ![]() Siguiente punto y para mí el más importante de todos, el Cuadrángulo. Comenzamos por el punto más alejado del recinto, el Shiva Devale donde hay dos pequeñas capillas dedicadas al Dios Hinduista Shiva. Están bastante bien conservadas y las piedras relucen junto con varias figuras en la entrada a la misma a las que les falta la mitad superior pero, igualmente, son admirables.
Proseguimos nuestra visita con el Thuparama Gedige que se trata de un templo budista de planta cuadrangular y con muros de piedra y ladrillo rojo y es el único edificio que ha conservado el techo prácticamente intacto. En su interior encontramos varias estatuas de Buda, tanto sedentes como de pie. Ya, a partir de aquí, toda la visita del cuadrángulo la hicimos a pie puesto que de un edificio a otro, hay muy poca distancia entre ellos. Eso sí, os recuerdo que todo esto descalzo ¿eh?? Y aquí, sí que hay piedrecillas y arena a lo que hay que añadir que el suelo quemaba un montón. Imprescindibles los calcetines para continuar con la visita. Detrás de una pequeña capilla budista, encontramos el Latha – Mandapaya, que es una minúscula dagoba entre columnas labradas con imágenes muy detalladas y muy singular dicho templo puesto que está rodeado por una valla de piedra. ![]() Continuamos con el Atadage, otra pequeña capilla con columnas y que en su día custodió el Diente Sagrado de Buda en la que, actualmente, se encuentra una estatua de Buda muy detallada pero a la que le falta el brazo derecho.
A continuación, el Hatadage, el cual era un antiguo edificio para custodiar reliquias y data del tiempo del Rey Nissanka Malla. Al lado de esta, se puede ver uno de los grandes testimonios de la grandeza de Polonnaruwa más originales, el Gat Pota o Libro de Piedra que es una enorme piedra acostada en posición rectangular completita de inscripciones al modo de los textos budistas plasmados en las hojas de palma. Y por fin, el impresionante Vatadage, para mí, la construcción más bonita de todas. Datada en el Siglo XII, es una elegante estructura circular sobre plataformas escalonadas, con una dagoba de ladrillo en el centro, acompañada de cuatro estatuas sedentes de Buda, que en su tiempo estaba cubierta por un techado de metal y madera sostenido por hileras concéntricas de pilares de piedra. Este tipo de edificios, que en la India se llamaba chaityagraha, proliferó en Sri Lanka cuando ya hacía siglos que se había dejado de construir en su país de origen. Son de gran belleza la decoración escultórica de motivos florales y, sobre todo, sus 'piedras de luna', de relieves finamente cincelados, así como las parejas de nagas que protegen los accesos. [align=center] ![]() Uff, aquí ya, el calor empezaba a apretar. Llevábamos más de dos horas recorriendo el recinto y nos estaba gustando mucho. Había gente, tanto turistas extranjeros como locales pero no como para agobiar, para nada. En todos los lugares que, hasta el momento habíamos visto, había gente pero es un País, Sri Lanka, que todavía no está masificado por grandes hordas de visitantes. Eso sí, grupos y familias de franceses, lo que más. [/align]Ya nos quedaba poco por descubrir dentro del Cuadrángulo. Lo siguiente fue y es imposible no advertir esta construcción ya que es muy poco común encontrarla en el País. Se trata del Satmahal Prasada, un templo de ladrillo con forma de pirámide con seis niveles que van estrechándose conforme van ascendiendo en altura. Una vez terminado este gran y formidable grupo, regresamos al parking donde nos esperaba Chami para continuar con la ruta, esta vez, nos dirigíamos al Grupo Norte cuya primera estructura a visitar sería la enorme Dagoba Rankot Vihara, inconfundible ella debido a su gran tamaño, de 55 metros de altura. Muy parecida a las admiradas en Anuradhapura, está construida con ladrillos de color rojo y coronada con el característico Hatarae Kotuwa o base cuadrada que, en tiempos antiguos, era el relicario de la que brotaba el Chatta o parasol sagrado en forma de cono. Por varios de los caminos principales, os encontrareis todo puesto de bebidas y snacks y… uff, ya me parecía que no hubiera en Sri Lanka, los típicos vendedores ambulantes de diversos objetos como imanes, figuritas de Ganesha, etc y, tengo que decir que, o bien son bastante plomos o… es que nos tocó el más pesado de todos ellos porque durante la visita a la Dagoba no nos dejó ni a sol ni sombra jajajaj. Al final, salió vencedor y le compramos una mini figurita de Ganesha que… ya os contaré, cuando llegue a la parte de Maldivas, el problema que nos acarreó la misma en el aeropuerto de Male. Sólo os adelanto, que si después de Sri Lanka, acabáis vuestro fantástico viaje en Maldivas, cualquier figurita, imagen, o lo que sea que tenga que ver con otra religión que no sea la Musulmana, os lo quitarán como a nosotros nos ocurrió y eso que la llevábamos dentro de una de las maletas y bien envuelta entre ropa para que no se rompiera durante los traslados en avión. Ah, y esto fue justo antes de la salida, hay que pasar un control de equipaje que pasan por el escáner y… ¡Voila!!!! Adios Ganesha!! Pero, ya os digo que os contaré esto con más detalle, indicándoos qué objetos están prohibidos de entrar en Maldivas. El siguiente paso, el Buda Seema Prasada. Una antigua sala de audiencias que aún preserva ricas tallas y la cual alberga en su interior, el asombroso Lankatilaka, un gigantesco Buda de 18 metros con la cabeza cortada, no se sabe el porqué. Y… Tarariii, tararrrraaa!!! Llegamos a otra de las mayores atracciones de Polonnaruwa, las imágenes de Gal Vihara. A ellas se llega a través de un sendero que parte desde el aparcamiento y en el que hay un puesto de control en el que os pedirán las entradas así que… vuelvo a insistir nuevamente con este tema, guardar bien vuestras entradas, porque sin ellas, no podréis acceder a algunas de las construcciones más importantes. Antes de empezar a relataros lo grandiosas que son estas magníficas estatuas, os advierto de que en este lugar hay una vigilancia extrema con las fotos que se toman. Como ya os he recordado en alguna otra ocasión, no se pude dar la espalda a las imágenes de Buda y mucho menos salir en esta posición en las fotos. Pues bien, durante las primera fotos que tomamos, se nos acercó uno de los tantos vigilantes que hay aquí, para pedirnos la cámara porque había visto cómo nos hacíamos instantáneas de espaldas y las quería borrar, a lo que le dijimos que no, que en ningún momento, había ocurrido así y que si quería ver las fotos pues… que adelante con ello. Ufff, menos mal que en todas, estábamos de medio lado y no nos eliminó ninguna pero… esto es para que os hagáis una idea de que hasta qué punto extremo llevan esta norma. Y ahora sí, una vez solucionado dicho… “inconveniente”, continuamos con nuestra visita por Gal Vihara. ![]() Gal Vihara exhibe en su recinto tres de las mejores esculturas de la estatuaria de Sri Lanka, que representan a Buda de pie, sentado y tumbado. Estas esculturas rupestres monolíticas, talladas en un único promontorio rocoso, son de gran tamaño y majestuosidad, y superan en calidad a otras obras contemporáneas (siglo XII) de la India. El Buda sentado, meditando en la postura del loto, tiene 5 m de alto y está enmarcado por relieves de motivo arquitectónico, representando un torana o pórtico monumental a la manera de los de Sanchi en la India, con los dinteles rematados por cabezas de makaras (monstruos acuáticos). El Buda erguido lleva los brazos cruzados sobre el pecho en actitud de predicar el dharma (la ley), aunque hay teorías que identifican la figura como Ananda, el principal discípulo del Iluminado. El impresionante Buda yacente, con sus 13,80 m de largo, está considerado como la obra maestra de la escultura de Sri Lanka. Muestra a Buda reposando con los párpados cerrados y el rostro sereno en los momentos previos a su muerte, cuando está a punto de alcanzar el paranirvana o liberación del ciclo de reencarnaciones y extinción total.
Si el Buda de Aukana nos había impresionado por su grandiosidad, estos, lo hacían por su majestuosidad y, por ello, no sé ni la cantidad ingente de fotos que pudimos hacerles jajajajaja, de lado, en frente, encima del pequeño promontorio que hay delante de ellos, desde los pies del Buda yacente, etc. y… eso, que parte de la zona, estaba tapada con una carpa. Nosotros deducimos que, o bien, había habido una ceremonia o, algún tipo de acto gubernamental que afeaba bastante y deslucía las fotos pero bueno, lo importante, era poder estar admirando estas maravillosas esculturas y quedarnos con el recuerdo de ellas para toda la vida en nuestra memoria. Muy satisfechos con la visita, volvimos a salir de esta área para seguir con el itinerario establecido por Chami. Aquí, no le tuvimos que decir nada, al igual que con el conductor del tuk-tuk en Anuradhapura. Ellos saben perfectamente dónde te tienen que llevar e instauran el orden a seguir por lo que es perfecto y muy cómodo para los viajeros como nosotros que ya tenemos bastante con rompernos la cabeza durante el año que dedicamos a preparar y organizar el itinerario del País que se quiere visitar ¿verdad? ¿a qué me entendéis? Jajajajaj. Siguiente parada: El Estanque en forma de flor de loto, muy original y bien conservado. Muy pequeño pero con mucho detalle. [align=center] ![]() Y por último, La Casa de la Imagen Tivanka. Esta construcción al igual que el Thuparama Gedige, se encuentra en plena restauración exterior por lo que nos las encontramos con andamios. No es que pase nada, simplemente, afea las fotos jajajaja.
Bueno, continúo, que me voy por la ramas de nuevo jajajaja. Este edificio se llama así por las tres curvas que presenta la gran estatua de Buda que hay en su interior y que normalmente sólo se plasmaba en las formas femeninas al que, por ejemplo, en Tailandia no es extraño contemplar imágenes de Buda afeminados para los que hayáis visitado este otro País ¿verdad? Además, conserva en las paredes algunas pinturas que un viejete muy agradable os mostrará con su linterna por una pequeña propina. Los dos restantes grupos, el Sur y Rest House, ni fuimos por no considerarlos, de antemano, importantes o imprescindibles. Esta fue nuestra última visita a la fantástica ciudad de Polonnaruwa. Más o menos, acabamos sobre las 13 h, fueron más de 4 horas bien aprovechadas y, en principio, para el día de hoy no habíamos puesto nada más en nuestro itinerario puesto que habíamos reservado, con toda la intención del mundo en el TheHideout Sigiriya para pasar el resto de la tarde descansando en la piscina que tiene el hotel y de una buena habitación. Pero… una vez dentro del coche y de camino hacia Sigiriya, impepinablemente, se pasa por la entrada al parque Nacional de Mineriya y conforme nos íbamos acercando, Chami nos dijo que si no nos apetecería hacer el safari. Y la verdad, no lo teníamos previsto pero por el simple hecho de que hemos, creo, tenido la gran suerte de hacer en dos viajes distintos, Kenya y Tanzania y en sendos, gozamos de auténticos safaris y, por ello, pensamos que con hacer únicamente Yala, suficiente y por la sencilla razón de ver al leopardo ya que ambos países, fue el único animal que se nos resistió, pudiendo contemplarlo sólo desde lejos del jeep. En fin, Chami nos empezó a decir que sí que merecía la pena, incluso más que Yala porque en esta época del año había más animales en este primero y, sobre todo, las magníficas e impresionantes manadas de elefantes de más de 50 individuos por grupo, que si nos los íbamos a pasar genial, que si no sé qué cuántos más y…, al final, accedimos a ello. Le comentamos que no llevábamos nada programado con antelación y nos dijo que eso no era ningún problema porque había conductores y vehículos de sobra para hacerlo en ese momento y, además, la mejor hora para el safari era a partir de las 14 h. Pues bueno, vamos para allá pensamos. En poco más de media hora nos presentamos en la puerta de Mineriya. Lo primero que se tiene que hacer es ir a pagar la entrada al Parque que cuesta… y esto es innegociable ¿ok? Es precio fijo y totalmente cerrado pero luego… una vez sales al exterior, Chami nos presentó al que, sería nuestro driver e intentamos negociar con él pero no hubo manera. Estos Srilankeses son duros de verdad ¿eh? y mira que nosotros estamos acostumbrados y vamos, hasta este momento, pensaba que se me daba bien pero con esta gente es imposible y más, cuando todos trabajan con los mismos importes. El precio final fue de 11.000 Rupias los dos, un auténtico robo y más, para lo que se ve. A ver, aquí quiero dejar un tema claro y lo primero de todo, que para gustos los colores ¿no? Si alguno de los que estáis leyendo esto ahora mismo y ha hecho alguna vez en su vida un auténtico safari, yo os diría que no perdieseis ni el tiempo ni el dinero en hacer Mineriya y… casi, casi, ni siquiera Yala si vais en el mes de agosto que debido al intenso calor y la poca agua, prácticamente no hay animales pero aquí, por lo menos, teníamos el aliciente de poder ver al leopardo. Más adelante os contaré nuestra experiencia en Yala que al igual que en Mineriya… pues ni fu ni fa. Por el contrario, si es la primera oportunidad que tenéis, no la desechéis porque es probable que os guste y mucho, pero preparaos porque si las entradas a los recintos os parecen caras… lo de los mini-safaris por los Parques Nacionales, a mí me parecieron todavía más. Bueno, visto que no teníamos nada qué hacer con el regateo, accedimos a pagar el precio indicado y automáticamente, vino el… cacharro, sí, sí, cacharro en el que nos metieron porque no se le podía llamar de otra manera y, bueno, nos subimos. Esto era, para que os hagáis una idea, un jeep grande pero sin la parte de atrás, es decir, tipo camioneta de las típicas que salen en las películas de Hollywood con una balaustrada metálica para que te pudieras agarrar y vaya que si nos agarramos fuerte, aún me duran las agujetas en los bíceps de los brazos y aún escupo tierra y arena jajajajajaj. Por lo que os estoy contando hasta ahora, ya podéis deducir que no fue una experiencia agradable ¿verdad? Ah, lo que nos sorprendió es que Chami hiciera también el safari con nosotros, cosa que nos alegró mucho. Pusimos rumbo a la verdadera entrada del Parque y aquí empezó el tortuoso camino hasta encontrar las manadas de elefante. Ayyy, otra cosa que se me olvida deciros. La duración es de 3 horas, desde las 14 hasta las 17 h, es lo que ofrecen a todo el mundo por ese precio. El Parque debido a la escasez de lluvias de ese año, apenas estaba verde y predominaba más los tonos amarillos y marrones. Al principio, teníamos mucha ilusión pero poco después de comprobar que no había más que unas pocas bandadas de aves en los lagos, algún búfalo, águilas pescadoras, un zorrillo que se nos cruzó en la carretera y… si tengo que seros sincera, nada más, pues poco a poco fuimos perdiéndola hasta que unos tres cuartos de hora después, a lo lejos, divisamos un montón de jeeps que estaban parados y, detrás de ellos, una gran manada de elefantes y con la ilusión recién renovada, comencé a aplaudir como una niña pequeña y hacerle señales de victoria a Chami jajajaja. Que pava que soy ¿no? Jajajaja. En fin, si es que… a los que nos gustan los animales, eso es lo que nos pasa jajajaj. Ah, en cuanto a la carretera, pues la típica en estos casos. Llenas de baches y polvo pero nada en comparación con el camino de cabras para llegar hasta Masai Mara en Kenya, aquello sí que fue una paliza de manda cojones jajajaja. Perdonar la expresión pero es así como lo siento jajajaja. Esto casi fue un camino de rosas jajajaja. La manada se encontraba en un claro del Parque y, la verdad, que tanta cantidad junta de estos paquidermos no los habíamos visto nunca e impresionaba, fue precioso. Todos los vehículos guardan una distancia prudencial y se colocan en forma de media luna, por lo menos durante nuestro safari, para no tapar la visión al resto y poquito a poquito, te vas moviendo siguiendo la línea que van trazando estos grandiosos animales. Mi ilusión, era que se dirigieran hacia el agua para beber y verlos bañarse porque en mi imaginación los veía jugando y disfrutando de este gran tesoro que es para ellos, el agua. Y… parece que me leyeron los pensamientos. Al cabo de un rato de estar observándolos, la matriarca, muy despacio, muy despacio, iba acercándose hacia la orilla. La verdad que tardaron un rato pero, por fin, se desagruparon y en una fila ancha allá que fueron siguiendo los pasos de la Elefanta. Siempre, siempre, independientemente de la cantidad de animales de formen el grupo, va a estar compuesto por una Matriarca que les guiará hacia el agua y la comida e irá imponiendo el ritmo a seguir, el resto de hembras y sus crías. Los elefantes macho, cuando llegan a la edad adulta, dejan la manada para vivir en soledad excepto cuando llega la época del apareamiento. [align=center] Qué bonita estampa cuando llegaron al maná. Se introdujeron en el agua para beber, otros más pequeños aprovecharon para jugar, algunos para ducharse con su impresionante trompa y… así, fuimos haciendo un montón de fotos y vídeos que, en cuanto pueda, colgaré junto con el vídeo resumen de esta etapa. Pasado un tiempo, el jeep comenzó a moverse y pensamos que íbamos a la búsqueda de otro grupo o de más animales. No llegábamos a las dos horas de tour por lo que supusimos esto pero, de repente, el conductor metió la directa y vaya leche que cogió con el cacharro. Nos tuvimos que agarrar bien fuerte pero lo que no entendíamos era la prisa por lo que le preguntamos a Chami y nos dijo a voz en grito que creía que regresábamos. Yo miré el reloj y pensé, “joer, menuda estafa ¿no? Casi 11.000 de las antiguas pesetas por estar poco más de media hora viendo una manada de elefantes pero n o tuvimos ganas de discutir y, además, teníamos ganas de disfrutar de la piscina de nuestro hotel pero esta situación era para haber discutido y montar un follón.
Pero esto no fue lo peor. Lo peor fue la caña que le metió al jeep y por esa carretera y con los hoyos y agujeros que había, parecía que estábamos en una colchoneta hinchable de las ferias, de esas que les gustan tanto a los niños. Tuvimos que sentarnos y agarrarnos bien fuerte y no ya porque nos cayésemos, si no porque nos comíamos todas las ramas y eso podía ser peligroso. De hecho, algún rasguño nos llevamos de regalo. Chami, intentó decirle que fuera más despacio pero no hubo manera y en menos de 30 minutos estábamos en la entrada del Parque. Cuando nos apeamos del vehículo, ya íbamos directos a por el “driver” a cantarle las cuarenta cuando se nos adelantó Chami y empezaron a discutir en su idioma por lo que no nos enteramos de nada, pero supusimos que cosas agradables no se dijeron. Podíamos haber pedido que nos devolvieran el dinero o parte pero, de verdad, yo estaba tan muerta que sólo tenía ganas de subir al coche y poner rumbo al hotel hasta que… nos dimos cuenta que Chaminda estaba blanco como el papel, se había mareado y mucho y nos pidió que si nos importaba esperar unos minutos a que se le pasara. Por supuestísimo que esperamos y, mientras, aprovechamos para limpiarnos con toallitas húmedas. Siempre llevo varios paquetes en la maleta porque vienen muy bien, te asean un poco y te refrescan. Madre míiaaaaa, cómo acabaron con la primera pasada por la cara jajajajaja, marrones, marrones, de todo el polvo que habíamos tragado y, bueno, al sonarte los moquetes con un pañuelo de papel, salían éstos negros jajajajaja. Arggg, asquito, asquito jajajaja!!! Pasado el mal trago, ahora sí, íbamos hacia nuestra ansiada piscina. Durante el camino, creo recordar que fue casi 1 hora desde Mineriya hasta Sigiriya y aprovechamos para comentar la situación que acabábamos de vivir. Chami, estaba súper apenado y triste y prometiéndonos que no se iba a repetir nunca más. Ojo, que como digo siempre, está es mi opinión personal al respecto. Sé de buena tinta que a otros viajeros como Anshaky o Alicia2010, les encantó la experiencia y les gustó muchísimo por lo que os recomiendo que leáis lo que ellas han relatado sobre el safari. Con nuestra mala experiencia, no me gustaría condicionar a nadie ¿vale? Os he contado todo esto tan detallado porque si alguno de vosotros contrata a Chami y tenéis previsto ir a Mineriya, recordarle de nuestra parte, lo ocurrido para que procure tenga más cuidado con quién se reserva el jeep, no vaya a ser que os toque otro sinvergüenza como el nuestro. Espero que le haya servido de lección para evitar esta situación. Vosotros, por si acaso, le recordáis lo que pasó yendo con Esmeralda y Miguel Ángel ¿ok? Y ahora sí, por fin, entramos por la puerta del TheHideout Sigiriya. Si os queréis dar un capricho está fenomenal. La ubicación preciosa, el hotel muy chulo. Consiste en una serie de bungalows bastante grandes y con muchos detalles como, por ejemplo, que a la llegada te obsequian con una cesta enorme llena de frutas. Había una piña, naranjas, plátanos, mangos, etc, etc. Aún nos sobró para el día siguiente y nos vino fenomenal una vez estuvimos en lo alto de Sigiriya. También dispone de toallas para la piscina, una terraza que da al jardín junto con un tendedor muy práctico, tetera con sus bolsitas correspondientes, tv, cortesía de agua embotellada y… no sé qué más deciros, nos encantó pero… este también tiene un pero para nosotros: la cena. Os explico por si queréis reservar aquí y que no os pille de sorpresa como a nosotros. ![]() Cogimos media pensión ya que este hotel está alejado del todo. Aunque teníamos a Chami para que nos acercara dónde hubiésemos querido, no nos parece correcto puesto que el día fue agotador y pensamos que todos nos merecíamos descansar así que, con antelación y desde España, reservamos a través de su web el alojamiento con media pensión: la cena del día de llegada y el desayuno del día siguiente.
Pensábamos que iba a ser buffet como el anterior y que, si picaba la comida, seguro que habría algo que nos gustara y de lo que nos pudiéramos atracar jajajajaj, pero no, aquí no hay buffet, es el menú que ellos tienen establecido. Ni siquiera tienen una carta donde se pueda elegir entre algunos platos por lo que dependes totalmente de lo que te quieran servir ese día en concreto. Claro, aquí vino problema. Al no soportar el picante, excepto dos cosas, el resto ni las probamos pero es que ni siquiera se molestaron en preguntarnos mientras se llevaban el plato lleno y al decirles el motivo de porqué no lo degustáramos, el tener el detalle de prepararnos otra cosa, aunque fuese una tortilla francesa. Menos mal que teníamos la cesta de frutas jajajaja, y nada más volver a nuestro Bungalow, a comerla rápidamente antes de irnos a dormir jajajaja. Ah, que no se me olvide, otro tema. Se supone que debería de tener agua caliente, es otra de las cosas que no soporto, el agua fría. Sí, ya sé que parezco una marquesa pero… es que no la aguanto de verdad. Ufff, sólo de pensarlo se me pone la carne de gallina jajajaja. Nada más meterme en la ducha y pasados unos minutos y comprobar que no salía agua caliente, no tuve más remedio que jorobarme. Cierto que fue culpa mía porque tenía que haber salido a protestar pero… jopeta, menudo día que estábamos teniendo ¿eh?? Y por no salir, secarme, vestirme de nuevo e ir a preguntar… pues pasé de todo así que… AVISO PARA NAVEGANTES ¿OK? jajajajaj. No sé realmente si es que no tenían agua caliente, aunque no creo porque siempre lo compruebo cuando hago las reservas, o es que tenían estropeado algo, o el calentador o yo que sé jajajaja, el caso es que pasé un rato de gritos cantarines mientras me duchaba jajajajaja. Y con esto, nos dispusimos a dormir para volver a recuperar fuerzas para el ascenso a Sigiriya, nuestro último día recorriendo el Triángulo Cultural y poner rumbo, de nuevo, a nuestra ciudad entre colinas, Kandy. Os detallo los gastos de este día: - Entradas Polonnaruwa: 25 $ por persona. - Compra de agua durante la visita a la Ciudad Antigua: 100 rps. - Figurita de Ganesha: 1.000 rps. - Safari en Mineriya: 5.500 rupias por persona. - Compra de agua en la población de Mineriya: 160 Rps. - Hotel TheHideout Sigiriya: Una noche en media pensión, 74 $ los dos. Y este fin de semana que viene, colgaré el vídeo!! ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Etapas 7 a 9, total 16
ETAPA V DEL TRIÁNGULO CULTURAL: SIGIRIYA, LA MONTAÑA DEL LEÓN - RETORNO A LA CIUDAD DE LAS COLINAS, KANDY
15 de agosto de 2014
Como podréis comprobar en este mapa, la verdad, es que sí parece un triángulo el itinerario recorrido ¿verdad? Lo habíamos empezado en Kandy y, en Kandy, lo acabamos.
![]() Madre míaaaaaa, que rápido se pasa el tiempo mientras se está viajando y más, si se está disfrutando
![]() 15 de agosto ya, habíamos salido de Madrid el día 7 y hoy era nuestro último día recorriendo el Triángulo Cultura de Sri Lanka y lo íbamos a poner punto y final, visitando el Lugar más Sagrado del País, la Montaña del León. Después de haber dormido estupendamente y a pierna suelta, nos levantamos a las 6 am puesto que, Chami, nos dijo que era conveniente madrugar por dos motivos, evitar posibles grandes grupos de turistas y el calor así que a las 7 am nos pasaría recoger por el hotel. Así como la cena no nos había gustado nada, el desayuno ya fue otra cosa y nos pusimos las botas jajajaja ![]() ![]() En menos de 10 minutos llegamos al parking de la entrada principal y mientras Chaminda aparcaba, nosotros fuimos a las taquillas para comprar los tickets. Cada uno de ellos cuesta 30 $ por persona. No es barato pero merece la pena aunque… antes de seguir con la explicación, para mi gusto personalmente, me han gustado otros sitios más que Sigiriya pero eso sí, las vistas son espectaculares y los frescos de las Doncellas, increíbles y además, aquí, descubrimos quién inventó los implantes mamarios, el Rey Kassapa, seguro porque tal perfección… en esa época… jajajajaja, nos dio qué pensar y cuando admiréis los mismos, ya me contaréis vuestra opinión al respecto ¿ok? jajajajaja ![]() ![]() ![]() Una vez en nuestras manos las entradas, Chami nos explicó que él nos esperaba en otro punto, en la salida principal, que es donde se encuentra la parada de autobuses. Nos indicó cómo llegar a ella en el momento que iniciáramos el descenso y estuviéramos en la base de la preciosa y original montaña.
Si vais antes a Dambulla, desde arriba, se contempla perfectamente la roca y más, si el día está totalmente despejado como nos ocurrió a nosotros. Únicamente les separan 22 kms de distancia entre ambos lugares. Y despidiéndonos de él, nos adentramos en el recinto cruzando, primeramente, un foso exterior que rodea buena parte del perímetro de Sigiriya. Sigiriya, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, se cree que es una ciudadela fortificada de los siglos V-VI, que constituye uno de los escasos ejemplos de antigua arquitectura seglar que han subsistido en la isla. En medio de las ruinas del complejo urbano se levanta un empinado peñasco rocoso de 180 m de alto que domina las llanuras circundantes y desde donde se avista un gran lago artificial. La peña es tan escarpada que su parte superior asoma en extraplomo sobrepasando la vertical de sus paredes. En la cumbre de este bastión prácticamente inexpugnable, el rey cingalés Kasyapa I mandó construir en 477 d C, con vistas a salvaguardarse de sus enemigos, un palacio residencial. Se allanó en la cima una superficie de más de una hectárea, y sobre ella se edificó un complejo palaciego provisto de salones, dormitorios, terrazas, estanques y jardines. Se ascendía a este palacio por una serie de vertiginosas escaleras y pasadizos que trepaban por la pared del precipicio. Quien quisiera acceder a la escalera principal debía penetrar a través de las fauces abiertas de un colosal león situado al pie del peñasco, construido en ladrillo y yeso, que protegía con su imponente presencia la puerta de entrada. De este león, que dio nombre al lugar (Sigiriya = Montaña del León), actualmente solo subsisten sus enormes garras delanteras. Con esta pequeña introducción, continuamos con la visita a tan magnífico peñasco de color rojizo. Nada más cruzar el foso, accedes a los Jardines Acuáticos y ya, en frente mismo, la primera vista a la magnífica montaña. Lástima que a esa hora, nos daba el sol de lleno y esas primeras fotos no reflejan la verdadera belleza de la misma
![]() Una pena también la gran sequía que estaban viviendo desde hacía siete meses porque se notaba que todo estaba más seco de lo que yo había visto en fotografías tomadas por otros viajeros puesto que en ellas, se apreciaban los jardines de un color verde intenso pero aún así, esta visita impresiona por la forma tan curiosa de la Montaña del León. Una vez pasados los Jardines Acuáticos, se llega a los Jardines Rocosos y que contienen varias rocas de gran tamaño circundadas por senderos. Decidimos que a la bajada, y puesto que para ir hasta la salida se tienen que pasar por ellos, daríamos una vuelta y…, por fin, estábamos justo debajo de la base de la montaña y en las Terrazas Ajardinadas junto con el inicio de las escaleras para emprender el ascenso a la cima.
Ufff, más escaleras jajajajaja, vaya viajecico con las dichosas escaleras y cuestas jajajaja ![]() ![]() ![]() Y con la moral bien alta, comenzamos el ascenso. Mientras subíamos, de vez en cuando, levantábamos la mirada para ver la verticalidad de la pared y en una de ellas, observamos unas escaleras metálicas en forma de caracol, las cuales están ancladas a la pared de la montaña por lo que no son aptas para personas con vértigo y después de caminar por diversos tramos de escaleras, no son seguidas, si no que se van alternando con tramos rectos, llegamos a una plataforma, saliente también, donde al final de la misma se inicia el ascenso por las escaleras de caracol. Estas, aunque ancladas también al exterior de la roca
![]() ![]() Al acabar esta subida, llegas a los Frescos de Sigiriya.
![]() Guauuuuu!!!
![]() Estas pinturas murales, policromadas y de excelente dibujo, representan varias parejas de apsaras o ninfas celestiales, de las que solo se ve medio cuerpo emergiendo de las nubes. Lucen elaborados tocados y joyas, llevan los senos desnudos y algunas portan flores en las manos. Datadas en el siglo VI, muestran marcados paralelismos estilísticos con las pinturas murales de Ajanta (India) de la misma época, consideradas una de las cumbres del arte pictórico del Indostán.
![]() Aquí hay dos guardianes que vigilan que nadie haga fotos con flash o que alguien las toque. Sinceramente, no sé cómo hay gente que pasa de todo e intenta pasar la mano por ellas, de verdad ¿eh??? Que poco seso
![]() Y… de nuevo, las escaleras metálicas de caracol. Hay dos, unas por las que se asciende hasta los frescos, y otras por las que bajas hasta llegar al Muro de los Grafitis o Mirrow Wall.
Este muro, hecho de un tipo de porcelana especial, sirvió para que visitantes de Siglos como el VI, escribieran su admiración por la belleza de las Damas de Sigiriya y el talento de los artistas que las pintaron.
Y siguiendo con el tema anterior de la gente incivilizada que no le importa estropear tales perfecciones hoy en día, alguien, algún imbécil con dos dedos de cerebro, se dedicó a pintar grafitis encima de las antiguas escrituras ![]() Continuamos rectos por el muro y se llega a un nuevo tramo de escaleras, las cuales, van rodeando la roca para acabar terminando directamente en una gran explanada en la vertiente oeste y donde quedaron los restos de un enorme león rojo de piedra y ladrillo. Estos restos son las famosas “garras” y que viendo su gigantesco tamaño, da una idea de la dimensión que tuvo el león. Entre las garras del león, parte el último tramo de escalera y, para mí, las más bonitas, luego os contaré porqué, que conducen a lo alto de la cima.
![]() Decidimos quedarnos un rato para tomar las típicas fotos tanto en el medio como en los laterales de las garras y tengo que decir que son muy chulas y originales
![]() Ahhh, aviso para navegantes!!! Este es el único sitio de todos los que visitamos, que no te tienes que descalzar ![]() ![]() Aparte de quedarnos para admirar las garras, yo aproveché para fumarme un cigarro
![]() De nuevo un pequeño inciso. Teníamos previsto hacer el ascenso a Pidurangala el mismo día que Sigiriya, pero viendo que estábamos hasta el pirri
![]() Una vez repuestas nuevas fuerzas, continuamos con el último ascenso que nos llevaría hasta lo alto, a la cima de Sigiriya. La escalera que conduce arriba, también está anclada. Hay dos, una de subida y otra de bajada y… éstas sí que impresionan de verdad, hasta a mí que no tengo miedo a las alturas
![]() ![]() Ya os he dicho en otra ocasión que Sri Lanka aún no está masificado por el turismo y aunque fue el sitio donde coincidimos con más gente, aún así no había ningún agobio y podíamos pararnos perfectamente a mitad de escaleras para tomar todas las fotos que quisiéramos. Ah, también aquí, hay locales que se encargan de dar la mano a aquellas personas que tengan miedo tanto de subir como de bajar por unas pocas rupias. Como veis, no falta ningún detalle y enseguida están aprendiendo a cuidar del turismo que poco a poco, año tras año, se va incrementando y mucho. Y allá que fuimos a terminar de ascender por estas increíbles escaleras para llegar a la cumbre de la Montaña del león, la cual es plana y con una extensión de 1,6 hectáreas en las que abundan restos y cimientos de diversos edificios y estanques que sugieren fueron edificios residenciales más que militares.
[align=center] ![]() Sinceramente, una vez en la cima, no queda prácticamente nada de aquella presunta fortaleza del Rey Kassapa o de otras fuentes que afirman pertenecieron a una sede de monasterios budistas pero sólo por ver los frescos y las maravillosas vistas que desde arriba se obtienen, merece bien la pena pagar 30 $ y ascender hasta la explanada. Además, como ya he comentado, con la brisa se está fenomenal y se respira una paz tremenda admirando el paisaje circundante.
![]() Calculo que estuvimos, por lo menos, una hora en la cima haciendo fotos desde todas las perspectivas posibles hasta que… de repente, oímos un zumbido que cada vez era más y más fuerte y… mi cara, cambió inmediatamente: ¡Ostras, las famosas avispas!!!! Es verdad, mira que habíamos leído sobre ellas, incluso que recomendaban subir con un traje especial que protegiera de ellas pero ni nos acordamos hasta que… el zumbido nos los recordó. No las veíamos pero el ruido era casi hasta ensordecedor y una pareja de locales que se encontraba a nuestro lado, nos indicó que nos quedáramos quietos y que nos relajáramos, que pasarían enseguida, ¡Y UNA LECHE!!! Yo no la vi pero incapaz de permanecer quieta y mi marido igual, corrimos hacia el otro extremo decidiendo que ya habíamos estado el suficiente tiempo arriba y que era hora de bajar para continuar el viaje hasta Kandy.
Os puedo asegurar que es cierto lo de las avispas y hay carteles que informan de ellas pero es que ni nos acordamos hasta ese momento y dio la casualidad que cuando iniciamos el descenso, subía una familia con los trajes puestos. De toda la gente que había allí congregada, fueron los únicos que vimos que habían decidido tomar las oportunas precauciones y… no me extraña porque telita con los dichosos bichitos jajajajaj!!! ![]() Ah, y también hay otros bichitos que pululan por allí, monos, jajajajaj. A la subida no los habíamos visto pero al bajar, allí estaban, puestos tan tranquilos en la barandilla de la mega-escalera jajajaja y muy quietos por lo que, sin ningún problema, pasamos por delante de ellos, eso sí, con cuidadin por si acaso jajajajaja.
Otro de los grandes animales que encontraréis, como no, serán perros con sus numerosas camadas que las mamis guardan y custodian dentro de las distintas cuevas que rodean la montaña. Uff, como buena animalista que soy, no pude acercarme a varias de ellas para jugar un rato con los cachorretes aprovechando que las hembras no se encontraban allí porque, de lo contrario, no creo que me hubieran dejado acercarme a ellos a no ser que llevara comida.
Vimos a varios locales en todos los lugares que visitamos, que llevan un montón de bolsas de plástico que contienen grandes paquetes de arroz envueltos en hojas de plátano para alimentar a todas las camadas. Gran gesto por su parte!! Aunque… hay muchos de ellos que se encuentran en unas condiciones lamentables pero es que no hay ningún control, os encontraréis perros por todas partes, por las carreteras, en las playas, dentro de los hoteles, etc. La bajada tiene lugar por otro lugar distinto al de la subida por lo que aprovechar a ver bien las pinturas de Sigiriya porque a la vuelta, ya no tendréis la oportunidad ¿ok? Las escaleras por las que se desciende, te llevan muy cerca de la Cueva del Capuchón de la Cobra. Nosotros nos acercamos pero… joerrr, jajajaja, hay que echarle imaginación al tema y discernir que puede ser la cabeza de una cobra jajajaja, pero bueno, es graciosa de ver y fotografiar. Antes de salir definitivamente de allí, decidimos retroceder hasta llegar cerca de la entrada principal para volver a tomar de nuevo fotos ya que a esas horas, el sol ya no lo teníamos de frente y fue todo un acierto, han quedado chulísimas. Y ya con estas últimas fotos de Sigiriya, ahora sí, poníamos fin a la visita de La Montaña del León saliendo por la puerta que conduce al parking que, por cierto, estaba plagado de coches, vans y autobuses con turistas que aguardaban a que todos terminaran la correspondiente visita y allí, por supuesto, nos esperaba Chaminda para iniciar el regreso hacia Kandy y poner punto final a los maravillosos cinco días que habíamos pasado recorriendo el sensacional Triángulo Cultural de Sri Lanka. ![]() El camino de regreso a Kandy hizo que me entristeciera porque, aparte de finalizar con esta 2ª etapa de nuestro viaje por el País, nos tocaba despedirnos de Chami al que tanto cariño le habíamos cogido y que tanto nos había cuidado y… poquito a poquito, fuimos acercándonos de nuevo a la Ciudad de las Colinas para poner punto y final.
En más o menos 1 hora y media llegamos a Kandy y durante el trayecto, quedamos con Chami en que nos acercaba hasta nuestro hotel, de nuevo el Hanthana Holiday Resorts para dejar el equipaje, pagarle por supuesto, puesto que no consintió el que le pagáramos una parte al principio y luego, día a día, la parte correspondiente y… hacernos el favor de esperarnos mientras hacíamos el check-in para bajarnos de nuevo a la ciudad y dejarnos en el Mercado Central. Aparte de lo que habíamos negociado previamente con él a través de mail, 250 $ por los cinco días, también le pagamos los dos trayectos de tren que él nos compró y, menos mal, porque si no me hubiera advertido de que en verano se agotan con facilidad los billetes, hubiéramos tenido que cambiar de planes y lo peor de todo, el perdernos el viaje en tren por las Tierras Altas donde se contempla un paisaje que quita el hipo!!!! Os podéis fiar plenamente de él ya que yo ya sabía con antelación, cuanto costaban los billetes y, en ningún momento, quiso cobrarme de más, algo que, incluso, hubiera visto bien puesto que una pequeña comisión por esta labor, hubiera sido más que merecida pero no, lo mismo que si los hubiera comprado yo en la estación, él me los vendió: 6.000 rps / por persona y trayecto. En un principio, el viaje estaba organizado para viajar en el Observation Salon pero… como os digo, si no los compráis con antelación, durante los meses de julio y agosto, se venden enseguida y así ocurrió pero no sólo con este tipo de ticket si no con el resto de las diferentes clases también: 3ª, 2ª y 1ª clase. Un mes antes, cuando nos advirtió Chami de esto y se ofreció para comprárnoslos, ya sólo quedaban plazas libres en 1ª clase y como os he dicho, no nos hizo ni pizca de gracia pero era lo único que quedaba así que… ajo y agua ¿no? Jajajaja, pero… una vez visto el tren, como os he dicho, mucho mejor y os lo aconsejo, viajar en esta clase. Asientos tipo ALVIA, aire acondicionado, un montón de sitio para las piernas,… de verdad, una auténtica maravilla y, total, lo que importa realmente y lo chulo de este viaje, es ir buenos ratos de pie con medio cuerpo asomado para ir tomando fotos y vídeos o, incluso, sentaros directamente en el suelo con las piernas colgando hacia el exterior e ir hablando con los locales, una experiencia genial!! Os lo aconsejo sinceramente y…. el coste del billete, irrisorio, al cambio, 6 € por persona por ir como una Maharajá jajajajaja!! La despedida fue dura pero muy emotiva y sincera y le propusimos que cuando quisiera, toda su familia iba a tener unos amigos y una casa en Valencia para que, algún día, pudieran venir a visitarnos. Ojala se hiciera realidad, me encantaría poder enseñarles nuestra ciudad y nuestras costumbres y nunca perderé la esperanza de que alguna vez se pueda cumplir. ![]() Y con esta despedida, subimos al coche para que nos llevara a nuestro último destino, al mercado local de Kandy.
La ciudad sagrada de Kandy figura desde 1988 en el catálogo del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. No me voy a extender con esta ciudad puesto que en la Etapa I, durante los dos primeros días que pasamos en ella, ya os expliqué y conté la historia principal de la misma pero, sólo, por recordaros una vez más algunos de los edificios históricos que podréis admirar en vuestra visita a Kandy, destacan el palacio de los reyes, con su gran sala de audiencias, el palacio de Sri Wickrama, los apartamentos y baños de la reina, diversos santuarios y viharas (monasterios), y, sobre todo, el famoso Templo del Diente de Buda. Este santuario, de extremada riqueza, está asociado al palacio real. Varias veces destruido y reconstruido a lo largo de la historia, sus instalaciones actuales datan de la época del reinado de Kirti Sri Rajasimha (1747-1782). Levantado sobre una plataforma de granito reminiscente de la gran arquitectura de Anuradhapura, el complejo está construido con los más variopintos materiales: piedra caliza, mármol, madera tallada, ladrillo, metal y marfil. Sus interiores están profusamente decorados con esculturas y pinturas, que muestran motivos florales y figurativos, como danzantes, acróbatas y animales. A unos pocos kilómetros del centro de Kandy se encuentran los lujuriantes jardines botánicos de Paradeniya, que albergan toda clase de especies tropicales de árboles, plantas y flores, entre ellas una extensa y variada colección de orquídeas, de caprichosas formas y deslumbrante belleza. Bien, a nosotros lo que nos interesaba de esta última tarde en la ciudad, era callejear por ella y empaparnos de su esencia y, por ello, nos dirigimos hacia el Mercado Local. Tengo que decir que nos impresionó, no por su grandeza si no por su orden y limpieza, algo que ya sabéis no son cosas que se encuentren precisamente en este tipo de mercados jajajaja. Pero sí, los puestos de frutas estaban colocados perfectamente ordenados, vamossss, que daba un poco de yuyu coger, por ejemplo, una manzana porque en cualquier momento se podía venir abajo la artesanal pirámide de manzanas, suponemos, hecha con infinita paciencia por el propietario jajajaja.
![]() Incluso las carnicerías se encontraban bastante pulcras y prácticamente sin moscas zumbando alrededor de la carne jajajajaja.
Todo el mercado está ordenado por secciones, os explico. Las tiendas de venta de las especias juntas, las de recuerdos tipo imanes, camisetas,… también, luego venía la zona de las frutas y verduras que tanto nos encantó o…, por ejemplo, las carnicerías o puestos de pescado seco. Ufff, estas últimas sí que desprendían un olor un tanto fuerte cuando pasabas cerca de ellas jajajaja, pero todo esto nos gusta muchísimo porque aquí, observando esto, es como de verdad se aprende la cultura de un País, qué es lo que comen, qué productos tienen, etc.
Aprovechamos, y como nos faltaba por comprar un paquetito de vainilla para un familiar, nos dimos una vuelta por este sector y, enseguida, dimos con un amable vendedor al que y después de un buen rato de regateo, conseguimos llegar a un trato jajajaja, creo que… salió ganando bastante, como he dicho en alguna otra ocasión, son bastante duros regateando y no es fácil bajar los precios o… es que nosotros somos muy malos en esto jajajaja. También y como no, compré mis queridos imanes jajajaja. Ayyy, soy una friki de los imanes, me encantan!!!!
Pasado un buen rato en el mercado y habiendo disfrutado con esta visita, partimos rumbo hacia ningún lugar en concreto, simplemente, nos dejamos llevar y comenzamos a andar hacia el Lago y pasear por su avenida y entrando en todo tipo de tiendas. Otro inciso jajajaja. Nos encantan las compras y siempre que podemos y si merece la pena, comprobamos entrando directamente en las tiendas y centros comerciales, a ver cómo tienen la ropa, cómo visten, qué es lo que se ponen, etc. y tengo que añadir que somos unos apasionados de la ropa de deporte también y si a vosotros os gusta, aprovechar a comprar en Kandy. Tienen camisetas tanto de manga corta como larga y pantalones de marcas como Adidas, Nike,… a muy buen precio y muy buena calidad. No sé si serán falsas o no pero, desde luego, están muy bien hechas y mi marido se compró varias cosas y no pudo más por el tema de las tallas jajajaja. Me río porque como casi todos los asiáticos, sus tallas no tienen nada que ver con las nuestras e igual una XXL, equivale a una L, así que… aunque nos guste una determinada prenda y pensemos que es nuestra talla… vaya tela una vez que te la pruebas jajajajaja, de mitad de cuerpo ya no pasa jajajajaja!!!! Pero bueno, tuvo suerte y compró varias prendas chulísimas, creo que fueron 3 camisetas de marcas varias como las que os he mencionado antes por 1.900 rps todas. Muy bien ¿no?? Pues hala, ya sabéis, si tenéis un hueco y os gusta, aprovechar para ello. Si os interesa, tenéis tiendas muy majas de ropa, sobre todo de hombre, en la calle Dalada Veediya. Esta Avenida es la que va paralela al lago y en ella se encuentran los famosos Restaurantes The Pub y Devon. Vamos, que no tiene perdida alguna. También encontraréis comercios de tecnología, móviles sobre todo, y esto me vino muy bien porque con sólo una semana de viaje ya me había gastado toda la tarjeta de mi terminal, así que decidí preguntar precio por una tarjeta de memoria para mi Samsung Galaxy S3 de 8Gb y me la ofrecían por 1.000 rps, al cambio más o menos, 6 € y sí, me la compré. En este caso, creo que en este tipo de artículos, los precios no variaban mucho con respecto a España. Continuamos andando por la misma Avenida haciendo fotos de todo hasta que llegamos al famoso Queens Hotel que está pegadito mismo al Lago y al Templo del Diente de Buda. Más fotos y seguimos callejeando, esta vez, por Temple Street donde tuvimos la suerte de ver una Boda típica. Me encantan las Bodas exóticas!!! Jajajaja, no lo puedo evitar. Estaba toda la familia junto con los novios, haciéndose fotos y vídeos, al igual que nosotros, pero la diferencia radicaba en la vestimenta, QUE GUAYYYY!! No os voy a contar nada al respecto, prefiero que veáis vosotros mismos estas fotos para que juzguéis. ![]() A que son chulísimas????? Me encantó. Estuvimos un buen rato y, además, nos dejaron hacerles fotos e incluso, una junto con la novia pero… que lástima, la tuve que eliminar puesto que mi marido le salió súper movida y no merecía la pena guardarla. Mecachisssss, con lo que me gustaba jajajajaja!!!
![]() Como estaban al lado de St. Paul’s, tomamos la decisión de entrar para ver la Iglesia pero, que rabia, se encontraba cerrada y nos conformamos con tomar algunas imágenes del exterior.
Ya se empezaba a hacer de noche, eran cerca de las 18 horas y nuestro estómago empezaba a rugir y nos acordamos que estábamos al lado del Pizza Hut. Ummm, Ummm, se me hace la boca agua con sólo pensar en esas pizzas jajajajaj y, además, sinceramente teníamos unas ganas de pasar por un día del curry y atracarnos de comida basura… que allá que nos fuimos. Para vuestra información y por si os apetece una vez estéis allí, se encuentra casi, casi, en la puerta del Templo del Diente de Buda y si no me fallan mis datos, la calle es Senanayake. Una vez terminada la mega pizza, salimos y compramos en una tiendecita que se encontraba al lado, botellas de agua para el día siguiente y alguna guarrería tipo galletas, patatas fritas, etc. para entretenernos en el tren que cogeríamos para dirigirnos a Nuwara Eliya y… con nuestras compras de esta genial tarde, comenzamos a regatear con un tuk-tuk para volver al hotel. Había que organizar maletas y descansar para nuestra nueva etapa hacia LAS TIERRAS ALTAS DE SRI LANKA!!! Pero esto ya, os lo contaré otro día!! Por cierto, ya os comenté y os recomiendo totalmente el Hanthana Holiday Rooms. Una casa de un particular, bueno, más o bien es una peazo de casa!!! Acondicionada perfectamente para albergar a varios turistas. Os dejo alguna foto para que veáis como es. Para mí, fue estar como en mi propia casa de lo a gustico que me encontré y por el precio pagado, una pasada. Otra cosa que me maravilló fue la magnífica terraza que tenía y que daba a las colinas de Kandy. ![]() ![]() ![]() Ahora, os detallo los gastos de este día: - Entrada Sigiriya: 30 $ por persona. - Propina guardián de los frescos por hacernos unas fotos: 200 rps. - 1 Paquete de vainilla auténtica: 350 rps. - 5 Imanes: 1.100 rps. - 1 Tarjeta de memoria para móvil Samsung Galaxy S3: 1.000 rps. - Ropa de deporte para hombre, 3 camisetas: 1.900 rps. - Cena en Pizza Hut: 1.600 rps. - Compras en tiendecita, agua, galletas, etc.: 400 rps. - Tuk-Tuk para volver a nuestro hotel: 300 rps. - 1 Noche en Hanthana Holiday: 25 $ con desayuno incluido. - 4 Trayectos de tren: 2 de Kandy a Nuwara Eliya y 2 de Nuwara Eliya a Ella: 4.000 rps en total, es decir, 1.000 rps cada uno viajando en 1ª Clase. Continuará: LO MEJOR DEL HILL COUNTRY!!!! ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Etapas 7 a 9, total 16
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