En nuestro primer amanecer en EEUU nos dimos cuenta que aquí no existen las persianas y que amanece muy pronto, por lo que si eres de los que se desvela con un atizbo de luz, más vale que eches bien las cortinas
Era temprano, pero aún así habíamos dormido del tirón y descansado. Tras ducharnos, nos fuimos a desayunar al buffet del hotel. No había mucha variedad, pero sí visionamos que la leche normal para ellos no existe, sino unas mini cápsulas con leche concentrada o yo que sé, que le da color al café aguado que ingieren y que hay unas especie de magdalenas con rellenos de lo más variopinto.
Tras el desayuno nos llamaron a un taxi para volver a dirigirnos al aeropuerto pues allí debíamos de recoger nuestro coche de alquiler. Esta vez nos quedamos sin limusina y fuimos en yellow cap de los de verdad. En el aeropuerto, la chica de Alamo, con los que teníamos el alquiler de coche no me intentó vender la moto para ampliar ni nada, simplemente comprobó los papeles y me llevaron hasta donde tenía mi coche asignado, que se suponía que era un Toyota Corolla o similar. Al final resultó ser un Kia Forte negro bastante nuevo y bonico.
Nuestro coche de alquiler
Hay que saber que en EEUU los coches son casi todos de cambio automático y gasolina. Lo del cambio a mí no me afecta porque mi coche también lo tiene, pero mi mujer no, por lo que estuvimos unos días en Almería ensayando con mi coche para que le pillara el truquillo y así no tener problemas aquí, ya que nos iríamos turnando en la conducción.
Y tras montarnos y yo poner en el móvil Red Lodge (pueblo que tras pasarlo unas millas da comienzo la Beartooth Highway) para utilizar su GPS, comienza nuestro "Road Trip" particular.
Tras una hora en coche llegamos al citado pueblo sin dificultad y con zonas de llovizna. Esperemos que no nos caiga un chaparrón en nuestro primer día
Nos vamos acercando a la famosa carretera panorámica y el paisaje es cada vez más verde, más abrupto, más bello.
No tengo palabras para describir la belleza de esta carretera de casi 110 km. donde ascendemos hasta más de 3330 metros. A mí me impacto de sobremanera y me dije que si esto no era ni siquiera parte del Parque Nacional, cómo debía ser estar en el interior del mismo. Hay multitud de sitios donde parar para ver los paisajes, pero cualquier punto es bueno. Vimos lagos a tutiplen, squirrels (ardillas, que en este país hay del tamaño de ratones al tamaño de gatos), marmotas, cabras blancas, ciervos, toqué la nieve,... e infinidad de cosas. Ah, el número de moteros que pululaban por la zona con sus harleys, chupas y demás era asombroso.
Vistas de la Beartooth Hw. En Rock Creek Vista Point
Squirrels a go-go
Las harleys y las megarrancheras. Típico de la zona
Lagos que se ven subiendo por la carretera
Punto más alto, el Beartooth Pass. 3336 metros
Marmota
Dejo un mapa de la carretera y se la recomiendo a todo el mundo.
La idea era comer en Silver Gate, prácticamente en la entrada Noreste de Yellowstone, pero tras ver que apenas había nada y que el poblado anterior, Cooke City, tenía mucho mejor pinta, nos volvimos y decidimos comer en un restaurante de allí que tenía buen aspecto. Me pedí todo ilusionado una hamburguesa de Elk (un ciervo gigantesco) y la disfruté como un enano, pues estaba sabrosísima. Mi mujer trucha ahumada. Allí comiendo empezó a llover y a llover que no veas
Yo y mi hamburguesa de Elk
Tras comer cogimos de nuevo el coche y nos dirigimos a la entrada del parque. Pagamos el pase anual y ¡¡¡ya estamos en el Parque Nacional más famoso de los EEUU!!
Entrada Noreste a Yellowstone
El plan para la tarde era ver toda la zona del Valle Lamar y hacer una pequeña excursión al Trout Lake y luego ver la zona de Tower-Roosevelt a Mammoth Hot Springs.
Sigue lloviendo bastante y no tiene visos de finalizar. Al poco rato vemos ¡¡nuestro primer bisonte!! Y además cerca de la carretera. Paramos y les hacemos unas cuantas fotos. Fue una sensación estupenda, que a lo largo de los días se iría disipando porque es que ves cientos y cientos en este gran parque. Pero ese momento fue toda una pasada.
Nuestro primer bisonte
Llegamos a donde teníamos que dejar el coche para realizar la excursión al Trout Lake, pero es que cae una que no veas, así que la primera excursión a la porra
Seguimos avanzando y adentrándonos en el Valle Lamar. Las extensiones de praderas son hermosas y los rebaños de bisontes muy numerosos.
El valle Lamar y sus praderas y bisontes
Ya cerca de Tower Roosevelt, la lluvia es menos fuerte y vemos unos cuántos Proghorns (antílopes americanos) Aquí empezamos a darnos cuenta de que si hay unos cuantos coches parados en el borde de la carretera es que hay algún bicho rondando y tienes que ir despacito.
Proghorns
Pasado Tower Roosevelt hay un montón de coches parados y yo hago lo mismo. No sé, pero ¿será un grizzly? Me pongo de barro hasta arriba y pregunto. No, no es un oso, es un Moose. Miro y miro, pero yo no veo nada de nada. La gente me lo señala, pero debemos estar cegatos. Por lo visto está tirado detrás de un árbol caído. Al final nos vamos sin visionarlo. Mi mujer dice que cree haber visto la cornamenta, pero lo que es el menda...

Ya veremos alguno, me dije, pero lo cierto es que no lo llegamos a ver en todo el viaje.
Avanzamos y dejamos el coche en la entrada del camino para ver las Wraith Falls. Es solo un kilometrillo y ahora ha parado de llover, así que nos animamos. En cuanto a la cascada, no es nada del otro jueves. Por el camino vimos unas pikas, (unos mini mamíferos, parecidos a los roedores)
Wraith Falls
Más adelante paramos para ver las Undine Falls, que se encuentran al borde de la carretera. Mucho más bonitas. Aquí empezó a llovernos de nuevo.
Undine Falls
Ya en Mammoth Hot Springs vimos muy por encima sus terrazas con el paraguas en mano. Por supuesto la zona está muy bien acondicionada y nos hubiera gustado verlas mejor, pero el tiempo no acompañaba.
En Mammoth Hot Springs Terraces
Ya de ahí, directos al hotel. Paramos solo una vez porque vimos unas hembras de elk y ya está. Una vez llegamos al pueblo nos cayó un tormentón con granizo que nos dejó empapados con el solo cruzar la carretera para meternos en recepción.
Elks hembras
El hotel era el Alpine Motel, situado en West Yellowstone. A nosotros nos gustó mucho. Estaba llevado por dos ancianos encantadores que nos mostraron nuestra habitación, que era bastante acogedora. Lo que no nos gustaba es que estaba al lado de la acera y la carretera y creímos que eso nos dificultaría el sueño, pero nada de eso. Allí a las 22:30 no hay ni un alma en la calle y se descansa perfectamente.
No era muy tarde sobre las 18:30, así que tras ducharnos nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo para tomarnos la cena y echar unas cervezas.
Lo malo de estos Estados es que la variedad en las comidas es muy reducida: ensaladas, hamburguesas, pizzas y sandwichs, poco más. Al final acabé harto de comer siempre lo mismo y no me extraña que estén tan gordos
Luego en el pub descubrí que aquí piden el DNI a todo quisque para servirle alcohol. Es que se lo ví pedir a un tío que rondaba los 50... Bueno, lo curioso es que cuando la camarera me lo pidió a mí, no me enteraba de qué me decía y pasé unas fatigas hasta que me dí cuenta que no veas.
Y con esa anécdota finalizó el día. Contento, pero desilusionado por el mal tiempo.