Es viernes, y decidimos ir al mercado de artesania de Nabeul, cerquita de Hammamet Norte.
Nos dirigimos a la parada del bus que va desde Yasmine Hammamet hasta Nabeul, el 115.
Mientras esperamos a que venga, nos paran varios taxis ofreciendose a llevarnos.
En un principio decimos que no. Queríamos probar el bus. Ante la tardanza del bus, decidimos subirnos a un taxi que por 3 dinares nos ofrece acercarnos. Durante el trayecto, hace paradas para recoger y dejar a gente que se encuentra en el camino.
Pasamos la mañana en el mercado, comprando y haciendo mas amigos!


Coincidimos allí con dos chicas de nuestro grupo, también de Irún, que como casi todo nuestro grupo se alojaron en el Lella Bella, en Yasmine Hammamet, y quedamos para hacer el día siguiente Túnez-Cartago-Sidi por nuestra cuenta
Aunque el calor apreta, aun es pronto y ya que a la ida no cojimos el bus, decidimos cogerlo para volver al hotel. Es mucho mas barato, no llegan 1,5 dinares por los dos, pero es mas incomodo.
Llegamos al hotel y tras un bañito en la piscina y otro en la playa que está al lado, entramos a comer.
Por la tarde visita a la medina de Hammamet, a la antigua, a la de verdad.
Debe de haber otra en Yasmine Hammamet más artificial, de cara al turista.
En un principio, creyendo que estaria mas cerca, pensábamos ir andando,
Nos pedían 5 dinares por acercarnos hasta allí, pero al final fuimos por 4. Ibamos con la leccion aprendida, regatear y regatear.
Nada más bajarnos del taxi, más amigos




Despues de callejear por el interior y por el alrededor de la medina, tenemos la oportunidad de presenciar un fascinante atardecer desde allí


Sobre las 8 de la tarde volvemos al hotel de la misma manera, esta vez por algun dinar mas.
Cena y no muy tarde a la cama, mañana nos esperaba la incertidumbre de ir por libre a Túnez capital- Ruinas de Cartago-Sidi Bou Said.