Esto más que una escapada, es un paseo sin más.
Un sábado que me levanto con ganas y decido irme a este pueblecito que está a 5 minutos de Neuchatel en bus y que es famoso por su castillo y es que cada 1 de Marzo, fiesta del cantón de Neuchatel, se hace una marcha hasta el chateau de varios kilómetros. Con un fácil acceso, puedes ir en coche, en bus o incluso hay varias rutas para ir andando a través del monte (alrededor de una hora desde Neuchatel). Yo a la ida opté por el bus y a la vuelta andando.
La visita al castillo es obligada, puedes entrar al recinto gratis, andar por sus murallas a tu aire... y en su interior hay un museo recomendable (5 CHF estudiantes y jóvenes, 7 CHF el resto). Lo bueno de todo esto es que no es un simple castillo-museo, si no que se dan conciertos, puedes alquilar uno de sus grandes comedores de época para celebrar bodas, para los cumpleaños incluso hacen juegos con los niños por las mazmorras... muy chulo. Las mazmorras no son visitables salvo el día de "la noche de los museos" que las abren especialmente para ello.
A parte de esto poco más hay que ver salvo sus cuatro calles, la iglesia y la minitorre del reloj. Es un sitio totalmente medieval que conserva todo el encanto pero en una hora ya te has visto todo. Por cierto, justo a la salida del recinto del castillo, hay una pasteleria muy pequeña pero con unos productos tremendos...
Un sábado que me levanto con ganas y decido irme a este pueblecito que está a 5 minutos de Neuchatel en bus y que es famoso por su castillo y es que cada 1 de Marzo, fiesta del cantón de Neuchatel, se hace una marcha hasta el chateau de varios kilómetros. Con un fácil acceso, puedes ir en coche, en bus o incluso hay varias rutas para ir andando a través del monte (alrededor de una hora desde Neuchatel). Yo a la ida opté por el bus y a la vuelta andando.
La visita al castillo es obligada, puedes entrar al recinto gratis, andar por sus murallas a tu aire... y en su interior hay un museo recomendable (5 CHF estudiantes y jóvenes, 7 CHF el resto). Lo bueno de todo esto es que no es un simple castillo-museo, si no que se dan conciertos, puedes alquilar uno de sus grandes comedores de época para celebrar bodas, para los cumpleaños incluso hacen juegos con los niños por las mazmorras... muy chulo. Las mazmorras no son visitables salvo el día de "la noche de los museos" que las abren especialmente para ello.
A parte de esto poco más hay que ver salvo sus cuatro calles, la iglesia y la minitorre del reloj. Es un sitio totalmente medieval que conserva todo el encanto pero en una hora ya te has visto todo. Por cierto, justo a la salida del recinto del castillo, hay una pasteleria muy pequeña pero con unos productos tremendos...



