Miércoles 5 de mayo, nos levantamos con más calma que ya el cuerpo pasa la cuenta de tantos días y tanta caminata.
Tomamos el bus correspondiente y partimos a el Museo del Prado, compramos nuestros tickets con audio guía, eran cerca de las 10:00 AM y había algo de fila para sacar las entradas pero cinco minutos y estábamos listos. Dedicamos toda la mañana a ver parte de la exposición permanente de artistas españoles como Velásquez, El Greco y Goya, además de algo de pintura italiana y francesa, utilizamos la correspondiente audio guía, bastante útil para interiorizarse mejor de los antecedentes de las salas.



Salimos del museo cerca de las 16:00 horas con mucha hambre así que cruzamos inmediatamente a una plazuela que está casi casi frente al museo y en el Bar del Museo nos pedimos un gazpacho una tapitas, patatas bravas, jamón mmm que recuerdos¡¡¡¡¡, estaba todo delicioso, además de una refrescante sangría.
Con la guatita llena y el corazón contento nos dirigimos a ubicar la tienda Piel de Toro, de mi amigo Carlos.... Pasamos a saludar conversar un ratito, compartir un delicioso café ( primera vez que probábamos los Nespresso mmm que adicción, mi marido ya adquirió la máquina similar que llegó a Chile), y luego de abrazarnos y compartir un agradable rato, nos dirigimos hacia Atocha ( para localizar estación y venta de tickets para el día siguiente, tocaba Toledo), decidimos no comprar el ticket por cualquier imprevisto ( craso error).
Que linda es la estación esas tortugas, ese aire tan fresco, me encantó, aunque el recuerdo de la tragedia deja los pelos de punta.









Asi que a probar un delicioso helado y un bonbon con Bayleys mmmm que rico estaba¡¡¡







