Cuando nos llaman ya estamos atracados en Edfu. Llamada a las 5:30 h, desayuno a las 6 h y partimos en autocar a las 6:30 hacia el templo de Edfu donde se venera al dios Horus. Nuestro guía que es muy listo, nos dice que entramos directamente hasta el santuario pues luego empieza la avalancha de gente y no se puede ver con tranquilidad. Tenía mucha razón cuando nos íbamos del templo no había quien entrara. Allí nos explica la barca sagrada en la que hacían el viaje a la eternidad los faraones, es una réplica y a los laterales como en las catedrales nuestras en la Girola por alrededor del altar mayor, un pasillo que comunica por detrás del santuario con varias salas imitando a los absidiolos.
Como ya os comento la visita la hicimos de dentro hacia fuera. Lo siguiente que vimos fue la sala hipóstila con sus enormes columnas. Lo negro que se ve en el techo según nos comenta Ramzy, nuestro guía es debido a que hace muchos años, las columnas no estaban completamente descubiertas, solo estaba la parte de arriba el resto estaba tapado por la arena y la gente para calentarse, hacía fuego el humo, ascendía y por eso está ennegrecido el techo. Cuando se empiezan a desenterrar las columnas, la altura va creciendo y eso queda ahí negro por el humo de las hogueras.
Después vemos el primer patio en el que hay columnas cuyos capiteles no son iguales entre si y una estatua del dios Horus.

Y aquí el pilono de entrada al templo en el cual se encuentran inscripciones en varios niveles.
Atravesando las bulliciosas calles de Edfu, volvemos a la motonave para continuar la travesía hasta el templo de Kom Ombo, y vemos la vida cotidiana.


El templo de Kom Ombo esta dedicado al dios Sobek que tiene forma de cocodrilo. Esta a pocos metros donde atracan las motonaves y para llegar a él se va andando.

Es uno de los templos que esta más derruido. Al contrario de los demás templos este es doble, tiene 2 pilonos, 2 entradas, 2 salas hipóstilas, 2 santuarios, debido a que en un lado se adoraba al dios Horus y en el otro al dios Sobek. En la parte trasera del templo detrás del santuario se encuentra una escena que representa a Imhotep dios de la medicina, con el instrumental que se usaba en la época e incluso las dosis de la medicina que había que dar. Muy curioso para aquella época.


También hay dos nilómetros que servían para medir las crecidas del río Nilo y así saber si el año iba a ser bueno para las cosechas o no y cobrar más o menos impuestos.

Desde aquí vuelta a la motonave, para viajar hacia Assuan. Esa noche era las fiestas de las chilabas y había que bajar a cenar con ellas puestas, fue todo un espectáculo, pues después en la cena los camareros cantaron canciones típicas egipcias. Esta noche había que irse prontito a dormir mañana había que madrugar era la visita a Abu Simbel.



