Salimos del hotel a las 10:15, ya que como ayer madrugamos y mañana también nos va a tocar levantarnos muy pronto, nos dimos cierto margen para estar más descansados. No queríamos marcharnos de NY sin probar los famosos Dunkin Donuts así que nos dimos el homenaje de desayunar un granizado de café( Coollate) y 2 donuts cada uno. El café estaba de muerte, buenísimos y los donuts tampoco estaban nada mal. Además con el precio que tienen (6 unidades valen 4$) no me extraña que los coman por docenas.
Una vez con el estómago lleno, cogimos el metro para ir hacia Central Park ya que queríamos ir al Metropolitan Museum de NY. Como no había ninguna línea que nos llevara directamente, tuvimos que atravesar el parque, con lo que aprovechamos para ver el Jacqueline Kennedy Onassis Lake. Llegamos al museo justo cuando empezaba a llover. Ya se nos había agotado la tarjeta NYPass (la cogimos válida para 7 días) así que tuvimos que pagar la entrada (un donativo obligatorio de 20$). Yo sugerí que no entráramos pero Fer me dijo que ya que habíamos estado en el Ermitage y el British, como no íbamos a ver otro de los grandes. Me alegro de que me convenciera porque es espectacular- Empezando por la fachada que es imponente, el interior no deja de sorprender en ningún momento porque la arquitectura de las salas está en perfecta consonancia con los objetos expuestos en dicha sala. Tiene un templo egipcio auténtico clavadito al de Debod de Madrid. Eso metido dentro del propio museo. Tenía un ala griega, romana, visigótica, de edad media europea, del pacífico, salas de armas, de música...... En la pinacoteca, había un especial de Picasso (aunque a mi no me gusta demasiado) que era donde más gente había concentrada en todo el museo. Quiero hacer especial mención al Autorretrato de Van Gogh que tienen allí expuesto y que yo desconocía.
Una vez con el estómago lleno, cogimos el metro para ir hacia Central Park ya que queríamos ir al Metropolitan Museum de NY. Como no había ninguna línea que nos llevara directamente, tuvimos que atravesar el parque, con lo que aprovechamos para ver el Jacqueline Kennedy Onassis Lake. Llegamos al museo justo cuando empezaba a llover. Ya se nos había agotado la tarjeta NYPass (la cogimos válida para 7 días) así que tuvimos que pagar la entrada (un donativo obligatorio de 20$). Yo sugerí que no entráramos pero Fer me dijo que ya que habíamos estado en el Ermitage y el British, como no íbamos a ver otro de los grandes. Me alegro de que me convenciera porque es espectacular- Empezando por la fachada que es imponente, el interior no deja de sorprender en ningún momento porque la arquitectura de las salas está en perfecta consonancia con los objetos expuestos en dicha sala. Tiene un templo egipcio auténtico clavadito al de Debod de Madrid. Eso metido dentro del propio museo. Tenía un ala griega, romana, visigótica, de edad media europea, del pacífico, salas de armas, de música...... En la pinacoteca, había un especial de Picasso (aunque a mi no me gusta demasiado) que era donde más gente había concentrada en todo el museo. Quiero hacer especial mención al Autorretrato de Van Gogh que tienen allí expuesto y que yo desconocía.

El museo era inmenso y tenía muchísimo que ver, pero tras 2 horas y media de visita consideramos que habíamos visto suficiente (no somos tan fanáticos de los museos como pasar más tiempo). Además eran casi las 3 de la tarde y teníamos más hambre que el perro de un ciego. Habíamos pensado localizar otro de los restaurantes que recomendaban en los blog de viajes, pero llovía tanto que entramos en el primer restaurante que encontramos. Era el típico restaurante de película, con los asientos de escay (el cuero de los pobres) y el vaso de agua con hielo nada más sentarte. El menú no variaba, ternera, pollo o pavo en hamburguesa o en sandwich. Pero estaba muy bueno y no pudimos con el mogollón de patatas fritas que acompañaban a la comida.
Como seguía lloviendo, decidimos volver a Macy`s a ver si hacíamos alguna compra más. Si no, por lo menos allí no nos mojábamos. Al final nos compramos unas deportivas Nike cada uno.por menos de 100 $ entre los dos. Nos encaminamos hacia la tienda B&H de electrónica (famosa por lo grande que es y por ser propiedad de una familia judía) pero cuando llegamos ya había cerrado. Como seguía lloviendo, compramos cena para llevar y a cenar al hotel. De camino pasamos por el Manhatan Center donde había un montón de gente de gala bajando de limusinas. Parecía algún tipo de ceremonia de graduación igualito que en las pelis. Ellas monísimas y con acompañante.
Mañana tenemos que madrugar un montón, así que nos acostamos en seguida
Como seguía lloviendo, decidimos volver a Macy`s a ver si hacíamos alguna compra más. Si no, por lo menos allí no nos mojábamos. Al final nos compramos unas deportivas Nike cada uno.por menos de 100 $ entre los dos. Nos encaminamos hacia la tienda B&H de electrónica (famosa por lo grande que es y por ser propiedad de una familia judía) pero cuando llegamos ya había cerrado. Como seguía lloviendo, compramos cena para llevar y a cenar al hotel. De camino pasamos por el Manhatan Center donde había un montón de gente de gala bajando de limusinas. Parecía algún tipo de ceremonia de graduación igualito que en las pelis. Ellas monísimas y con acompañante.
Mañana tenemos que madrugar un montón, así que nos acostamos en seguida