Ya nos habían avisado de que normalmente en la frontera con Francia se formaban grandes atascos. Entonces, nos levantamos prontito y a las 8:00 ya estábamos camino del país vecino.
Paramos a echar gasolina a 30 km de La Jorquera, porque en Francia la gasolina es bastante más cara (el diesel no baja del 1,50 y llega hasta el 1,60) y ya allí vimos que la cosa se estaba poniendo fea. Lo confirmamos poco después. Atascos infernales desde bastante antes de entrar a la frontera hasta llegar a Carcassona.
Llegamos a la ciudad medieval a las 16:00 aproximadamente. Dejamos el coche fuera de la Cité y nos fuimos a buscar el albergue, que fue bastante sencillo de encontrar. Dejamos las cosas corriendo, cambiamos el coche al parking gratis del albergue y nos fuimos a recorrer la ciudad.
Lo que vimos nos encantó, la Cité Medieval está perfectamente conservada, aunque si es cierto que abundan las tiendas y cafeterías "turísticas" que hace que el entorno pierda algo de la "magia" antigua. Recorrimos la muralla Oeste para llegar al Castillo (es un tour de pago), recorrimos todas las estancias del Castillo, visitamos el museo de las torturas de la Inquisición (creemos que pese a estar bien, es prescindible, aunque hay cosas dentro que ponen los pelos de punta) y visitamos la basílica de Saint Nazarie.
Dedicamos el resto del tiempo a pasear por la ciudad, visitar sus tiendas, cenar en una terraza en la calle (menú por unos 15€ por persona con bastante comida y muy buena, la foto corresponde a un plato de atún y a una Cassoulette, que es un guiso de judías y carne gratinado al horno) y a volver a pasear por la ciudad y sus murallas por la noche.
En resumen, la ciudad cumplió totalmente nuestras expectativas. Un lugar que se puede ver sin ningún problema en un día y que está llena de rincones con mucho encanto. Totalmente recomendado para hacer una parada de uno o dos días en un viaje mayor.
A las 23:00 nos fuimos a dormir, ya que al día siguiente nos esperaba una buena etapa de coche atravesando toda la costa azúl.
Albergue de la Juventud HI Carcassone
Cambiamos esta vez el hotel por el albergue, ya que todos los hoteles de Carcassona eran carísimos. El albergue aunque no está mal, no se puede comparar en comodidades con un hotel. La habitación era pequeñita, con dos literas, y te daban unas sábanas de papel para que las pusieses tu. La habitación tenía ducha y lavabo, pero el baño se encontraba fuera. Luego, el desayuno del día siguiente, bastante bueno, con buena cantidad de comida y variedad.
La situación del mismo es excelente, justo en medio de la ciudad Medieval, y el precio (42€, desayuno incluido) hizo que nos sintiesemos muy conformes de la elección que habíamos hecho.





