Amanecimos algo más cansados en nuestro último día en San Francisco. La verdad es que nos pasó factura el hecho de que esta etapa estaba algo menos preparada y echando la vista atrás me doy cuenta de que nos faltó más tiempo en SF. Se nos quedaron cosas por ver...
El planning de hoy estaba muy ajustado teniendo en cuenta que a las 4 teníamos que estar devolviendo el coche en el aeropuerto de SF. Eso significaba, si no queríamos cargar como burros, hacer el check in primero en el motel del aeropuerto, dejar las cosas y ya desde allí ir a dejar el coche. Así que nos quedaba la mañana para: ir con el coche a Lombard, grabar al señor marío bajando las cuestas de SF en el Mustang, acercarnos a Alamo Square y desde allí ir a Sausalito. Comer en un sitio famosísimo de hamburguesas (más adelante os cuento) y para el aeropuerto. Como os digo, muy justo de tiempo...
La calle Lombard, para no variar, estaba a tope de gente y de coches, y eso que era temprano! La verdad es que eso le quita un pelín la gracia pero es lo que hay...
Álamo Square nos encantó. No tanto por las painted ladies, que también, sino porque el parque en sí, lleno de jóvenes con sus perros, las vistas, y las casas del vecindario nos parecieron preciosas. Todo el conjunto.

La niebla de estos días de atrás no nos había permitido ver el Golden Gate. Ese día se había levantado despejado así que estábamos deseosos de ver por fin el famoso puente. Las fotos que sacamos no son ninguna maravilla, al fin y al cabo estábamos ya a todo correo por las prisas... Lo cruzamos para llegar a Sausalito, un pueblo costero encantador.

El sitio que os comentaba para comer es una de las recomendaciones del foro. Y por lo visto un clásico entre los turistas! Es un sitio pequeño, para take away porque allí no hay sitio para sentarse y que hace unas hamburguesas (se llama Hamburguer por algo, jejeje) que te mueres! Qué ricas! Os amplío información al final, cuando haga resumen de hoteles, restaurantes, etc.
Con mucha pena cogimos el coche sabiendo que ya era nuestro último viaje en él. Qué buenos ratos nos había dado nuestro Mustang!
Habíamos reservado un hotel en la zona del aeropuerto porque al día siguiente temprano salía nuestro avión hacia Hawaii. Todo un acierto. Barato y estupendo! Así que hicimos el check in y nos fuimos a devolver el coche al aeropuerto.
Empezaba nuestra última etapa: 3 días de auténtico relax en Maui.



