Hoy nos hemos pegado un madrugón de los que deberían estar prohibidos en vacaciones, pero la excursión bien merece la pena, queremos coger el tren pronto y primero tenemos que llegar a Interlaken y tragarnos nuestra querida carretera de curvas, hoy aderezada con unas vaquitas cruzandola en algunos puntos. Llegamos a la estación de tren por los pelos, bajamos a toda la tropa en un abrir y cerrar de ojos ante el asombro de los presentes que sólo veían salir niños de la furgo y los dejamos formados en la acera mientras sacamos carritos y todo el armario de invierno. Y si ! marcando el record de los 100 metros lisos de nuestro conductor conseguimos coger el tren.
Hay que coger tres trenes, el primero nos lleva a nuestro destino de ayer, a Lauterbrunnen, aquí cambio hasta la estación de Kleine Scheidegg y desde aquí otro tren que te lleva a través de un tunel hasta Jungfraujoch, cada vez con más gente y más pegaditos. En este último tren hay dos paradas para mirar por unas ventanas, pero hay que estar listo, porque la parada es muy cortita y hay mucha gente, en la primera entre la gente y una visita rápida al baño no dio tiempo y en la segunda estabamos en medio de las nubes y no se veía absolutamente nada, poca experiencia podemos contar de esto.
Y unas cuantas horas después llegamos a la estación de ferrocarril más alta de Europa a 3.545 m, nos enfundamos en nuestros forros, chubasqueros, guantes, gorros y demás ropa de abrigo y nos fuimos a la nieve en pleno julio!! Había un sol espléndido y se estaba fenomenal, nos habíamos pasado con la ropa de abrigo.

Vistas desde Top Of Europe
Unos cuantos bolazos de nieve, algún que otro intento de caída, pero como resbala !! y nos fuimos a seguir visitando el complejo que tienen allí montado. Subimos al mirador y luego nos fuimos a recorrer el Palacio de Hielo, muy curioso, que harán para que este hecho en hielo y no resbale? Y otra vez a ver el glaciar y la nieve y más nieve.

Esculturas en el palacio de hielo
Otro momento curioso se dio cuando un señor que tenía pinta de hindú / pakistani pidió a mi chico que le hiciese una foto, y él, muy diligente, además de hacerle la foto se empeñó en contarle al señor que es que tenía mal el balance de blancos y que por eso le salían las fotos raras, para que valía y como cambiarlo, todo en inglés, mientras el señor y su mujer que no había pestañeado en 10 minutos pedía insistentemente que le hiciesen la foto y que lo del balance de blancos se la traía un poco floja … Cámara que coge cámara que le quita todas las huellas y le cambia el balance de blancos, que cruz !!

Vistas a la lengua del glaciar
Después de comernos los bocatas, iniciamos el descenso y ahí empezo la guerra, hordas de turistas intentado coger el mismo tren, mientras nosotros intentabamos hacer lo mismo con los dos carros y los cinco niños, intentando controlarlos a todos, pero aquello era un desmadre, al final tuvimos suerte, porque nos dieron paso en un tren, pero como no cabíamos (ni nosotros ni otras 20 personas más) nos dejaron para el siguiente, pero ya habiamos pasado los tornos, así que teníamos unos segundos de ventaja preciosos !! Conseguimos entrar en un tren y sentarnos todos juntos, impresionante.
El regreso lo hicimos por Grindelwald, para completar la ruta circular que nos habían recomendado.

Panorámica del valle de Grindelwald
Es una paliza el día, sin el half fare card, caro carísimo, y con ella sólo caro, pero merece la pena.