Como no el día que nos esperaba por delante lo inauguramos con un buen desayuno en el RIAD. Con glucosa y un sol que picaba nos decidimos ir a visitar la MENARA.
Nuestra intención era llegar a ella en calesa, pero después de intentar negociar el precio con algunas de ellas en la plaza PLAZA JEMAA FNA, decidimos ir en taxi por unos 50 Dirham. Cargados de agua dimos una vuelta por toda la MENARA. Es un lugar bonito de visitar (es gratis), pero la verdad es que en poco más de media hora ya la tienes vista y si además aprieta el sol, se puede visitar en menos tiempo.
Acalorados decidimos visitar los JARDINES DE MAJOREL. Obviamente fuimos en taxi, porque la distancia es grande y más con el sol que caía. Como no encontramos ningún taxi a la salida, ya que había pocos y los que habían estaban esperando a los que clientes que habían llegado, caminamos un poquito hasta la zona de hoteles más próxima y allí fácilmente con un poco de negociación fuimos a las jardines también por 50 dirhams.
Después de pagar la entrada a los jardines, un poco cara para ser Marruecos, disfrutamos un rato en ellos paseando entre todas la plantas que se pueden ver allí la cuales hacen que la temperatura baje un poco y se esté fresquito.
Refrigerados y ya andando nos volvimos a adentrar en la Medina pero está vez por su parte Oeste, justo por la parada de autobuses. Antes de entrar pasamos por un mercado de fruta, donde parecía que solo vendían plátanos. Así que aprovechamos a comprar algunos.
Con un poco de hambre paseamos por la el zoco de los artesanos de la madera y allí nos quedamos embobados viendo como algunos tallaban figuras de madera con los pies. Justo al lado de uno de esos artesanos encontramos un CHEZ muy pequeñito para comer, tan solo 12 o 13 sillas, donde comimos muy bien.
Después de comer paseamos por el zoco un buen rato hasta llegar a nuestro RIAD para poder relajarnos un poco antes de ir a nuestra cita con el SPA.
Equipados con nuestras toallas nos fuimos al SPA LALA, un lugar muy peculiar donde por unos 300 dirhams cada uno gozamos de una hora y media de spa y masaje.
Relajaditos y masajeados y con la noche llegando nos fuimos a la PLAZA JEMAA FNA a cenar algo. Está vez como no queríamos estar apretados nos decidimos por cenar en uno de los restaurantes que están a los lados EL ROUTARD N’ZAHA. Cenamos muy bien a un precio muy razonable. Con todo esto y con aun aceites por nuestro cuerpo nos fuimos a descansar a nuestro RIAD
Como no, nuestro último día amaneció con un buen sol y un desayuno buenísimo. El objetivo principal de la mañana fue visitar la zona de curtidores. Paseando un poco y siguiendo alguna indicación llegamos a la zona, donde como no un autóctono se ofreció a enseñárnoslas. Como recomendación es mejor que pactéis el precio de la visita antes para ahorraros malos entendidos al final, porque os pueden pedir bastante dinero. Después de visitar varias zonas de cubas para teñir y como no la tienda para comprar, nos fuimos a disfrutar de nuestra última comida marroquí.
Nos decidimos por comer en la zona de la MELLAH, un lugar tranquilo de la ciudad que siempre nos ha gustado. Allí en una terracita a la sombra disfrutamos de una buena comida. Para acabar la tarde nos fuimos a disfrutar nuevamente de las vistas y la vida de la PLAZA JEMAA FNA, y por eso nos fuimos a tomar un té en una de la terracitas donde pasamos un buen rato disfrutando de todo aquello que pasaba en la plaza.
Con mucha pena, volvimos andando al RIAD, eso por si por el camino nos tomamos unas pastitas.
Como a la ida fuimos al aeropuerto con una furgoneta/taxi que habíamos contratado en el RIAD, la cual nos costó 30 euros para 4 personas ida y vuelta.
Todo tiene su fin y en hora cogimos el avión que sin ningún problemas nos llevó a nosotros y nuestros recuerdos de vuelta a casa.

Después de pagar la entrada a los jardines, un poco cara para ser Marruecos, disfrutamos un rato en ellos paseando entre todas la plantas que se pueden ver allí la cuales hacen que la temperatura baje un poco y se esté fresquito.
Refrigerados y ya andando nos volvimos a adentrar en la Medina pero está vez por su parte Oeste, justo por la parada de autobuses. Antes de entrar pasamos por un mercado de fruta, donde parecía que solo vendían plátanos. Así que aprovechamos a comprar algunos.

Equipados con nuestras toallas nos fuimos al SPA LALA, un lugar muy peculiar donde por unos 300 dirhams cada uno gozamos de una hora y media de spa y masaje.
Relajaditos y masajeados y con la noche llegando nos fuimos a la PLAZA JEMAA FNA a cenar algo. Está vez como no queríamos estar apretados nos decidimos por cenar en uno de los restaurantes que están a los lados EL ROUTARD N’ZAHA. Cenamos muy bien a un precio muy razonable. Con todo esto y con aun aceites por nuestro cuerpo nos fuimos a descansar a nuestro RIAD
Como a la ida fuimos al aeropuerto con una furgoneta/taxi que habíamos contratado en el RIAD, la cual nos costó 30 euros para 4 personas ida y vuelta.
Todo tiene su fin y en hora cogimos el avión que sin ningún problemas nos llevó a nosotros y nuestros recuerdos de vuelta a casa.