El día 13 por la mañana fuimos a ver el barrio antiguo “Gamle Stavanger” todo de casas blancas de madera muy adornadas con macetas. Después fuimos al museo del petróleo, esta ciudad vive del petróleo, que está en el puerto, cruzamos por unas calles muy pintorescas con pequeñas terrazas. En el puerto había pequeños barcos de pescadores
vendiendo gambas y otros pescados.
Al mediodía nos fuimos hacia Haugesund, el aeropuerto de vuelta, en un autobús que te vende el billete hasta Haugesund y desde allí al aeropuerto. Nos dio tiempo a dar una vuelta por haugesund y a las 19 horas coger el avión de vuelta a Málaga, que llegamos a las 23h., nos costó unos 100 euros, habiéndolo reservado con tiempo por Internet.
Un maravilloso espectáculo para los amantes de la naturaleza.