Quedamos a las 8 a desayunar con la señora, nos ha hecho el café, y en la mesa están algunas de las magdalenas que hizo ayer, la chica se va y nos deja solos, nos preparamos unas tostadas.
A las 9 tenemos que hacer el check-in del crucero, vamos al puerto y sin problemas, el cielo esta un poco nublado pero por lo menos no llueve. El crucero lo hacíamos con Stan Stephens y nos llevaba hasta el Glaciar Meares, se puede hacer otro más corto que te lleva al Columbia Glaciar, pero dicen en los foros que en el Meares pasas mas cerca del hielo, así que nos decidimos por ese.

A las 10 subimos al barco, es un catamarán no excesivamente grande, nos colocamos en el exterior pertrechados con gorro, guantes, forro polar, pantalón y malla, en fin, como si estuviéramos en el polo, que la brisita es fresca, empezamos a ver nutrias, muy graciosas, tumbadas con las patas para arriba como si nos saludaran.


Los barcos pesqueros estaban echando unas gigantescas redes y cuando las levantaban iban cargadas de peces de los más variados tamaños.


Después hicimos una incursión en una bahía para ver ballenas, alguna cola y algún chorro de agua vimos.

Nos vamos acercando al glaciar empezamos a ver iceberg en el agua, trozos de hielo de las formas mas variadas y focas y leones marinos subidos en boyas y algunas en los trozos de hielo, y llegamos al glaciar, el cielo se ha despejado y aparece espectacular ante nosotros, nos acercamos mas y empezamos a ver grandes masas de hielo que se desprenden del glaciar y hacen un estruendo increíble.
Estuvimos un buen rato e hicimos miles de fotos.




En el barco nos dieron de comer y había barra libre de este café aguado que hacen por aquí, pero para entrar en calor servia, a la vuelta nos dieron una crema de pescado que también nos calentó el cuerpo.

Cuando llegamos a puerto intentamos ir a cenar a algún sitio diferente al de ayer, pero algunos estaban cerrados y otros no tenían una pinta muy apetecible así que decidimos repetir en el tótem, esta vez dieta de hamburguesa, y después de cenar volvimos a la carretera donde vimos ayer el osezno, e igual que ayer a la ida no vimos nada pero a la vuelta nos esperaba una sorpresa, mama osa con 4 oseznos chiquitines, todavía mamaban, una gozada.



