Aunque Dielen y Nacho se fueron a dormir al otro B&B el desayuno lo hacíamos juntos en Cooper Moose.
CD nos preparo un pastel como de tortitas con salchichas dentro....curioso...algo de fruta y zumo de naranja de bote, por supuesto.
Le pedimos dejar las maletas y recogerlas a la vuelta ya que la pista que tenemos que coger hoy esta en mal estado y supongo que además ir cargados de maletas no será bueno. Sin problemas, las recogeremos a la vuelta. Ha amanecido lluvioso, no se si esto tiene mucha pinta de parar.
Pasamos Chitina, y a pocas millas aparece la pista que ciertamente esta bastante destartalada, empezamos a botar por ella, lagos, pinos, nada nuevo, y encima lloviendo, que desmerece bastante, con tanto barro que hay por esta pista no se como va a acabar el pobre coche, ni nosotros si llegamos a salir en algún momento. Pasamos algunos puentes de madera, curiosos.

La pista tiene unos 100 km y llega hasta una zona donde hay que aparcar el coche, pagar 5 dólares por dejarlo y coger un autobús que nos llevara a Mcarthy y Kennikot, que son dos pueblos que en sus tiempos fueron mineros pero que estaban abandonados y ahora los han recuperado para el turismo.
También se ve un glaciar el Root que si contratas una excursión puedes andar por el con crampones. Bajamos del coche y esta lloviendo a todo llover, esperamos el shuttle debajo de un tejadillo, aparece pronto, es un microbús sucio y destartalado como casi todo por aquí.
A los pocos minutos aparece Mcarthy unas cuantas casas de souvenirs y algún restaurante, decidimos dejarlo para la vuelta.
Seguimos botando con el shuttle y en un rato llegamos a Kennikot. Otras tantas casas destartaladas, y unos montones de tierra que es una mezcla de restos de las minas y de un glaciar el Kennikot.

Al final de la calle hay un gran edificio de madera roja, también cayéndose por momentos que es la antigua mina.
No nos apasiona la zona y como tenemos que llegar hasta Valdez decidimos comer algo y hacer el camino de vuelta.

Comemos en un Autobus pizzería, unas pizzas bastante decentes.
Cogemos el shuttle de vuelta y después seguimos salpicando barro hasta que llegamos a Chitina, recogemos las maletas y nos ponemos en dirección a Valdez, cuando faltan unas pocas millas para llegar, aparecen unas montañas llenas de nieve, un glaciar y un montón de lagos que entre montañas parecen otra cosa, muchos miradores en la carretera para ir parando a hacer fotos de las cascadas que se precipitan a la carretera. Aquí en Valdez acaba el oleoducto “Trans Alaska Pipeline” que hemos traído paralelo a la carretera desde Fairbanks, lleva el petroleo del ártico y del interior de alaska hasta la costa, donde los grandes petroleros cargan los tanques.
Son las 8 de la tarde, entramos en Valdez que tiene un puerto lleno de barquitos y encontramos la casa de L and L, una chica muy amable nos abre, nos enseña las habitaciones, también hay que quitarse los zapatos a la entrada, y nos cuenta lo que hay que ver por ahí. La casa es muy grande y en la cocina hay de todo para que podamos prepararnos el desayuno, ella esta horneando unas magdalenas para mañana. Le pregunto por las llaves pero me dice que la casa esta abierta siempre....que cosas...no hay chorizos en Alaska?
Nos recomienda para cenar el Tótem Inn que es el mismo que traigo yo recomendado, así que allí vamos. El sitio es agradable, con tienda de souvenirs y cabezas de animalitos colgadas por todo el local, el menú es un poco mas variado, como ya hemos llegado a la costa tenemos halibut, salmón y cangrejo real. Me decido por probar el cangrejo que es carillo pero aquí lo ponen como apetizier y será mas pequeño por eso es mas barato, efectivamente un par de patas y una salsa de mantequilla caliente, que menos mal porque el cangrejo es insulso y por lo menos con la mantequilla sabe a algo. Los demás optan por el salmón y el halibut, bueno comestible pero tampoco un plato inolvidable.
Después de cenar nos vamos a una carretera que hay a 2,8 millas del Valdez la Dayville Road y que lleva a la refinería de petróleo donde acaba el Trans Alaska Pipeline porque nos han dicho que en ella es fácil ver osos, a la ida no vemos nada y nos entretenemos intentando hacer fotos a las águilas de cabeza blanca que hay en la orilla del mar aprovechando que ha bajado la marea, pero a la vuelta vemos algunos coches parados en el arcén y allí esta, un osezno de grizzli, mas mono el. Después de miles de fotos nos vamos a la cama que mañana tenemos crucero, a ver si eso nos anima un poco.




