Prologo: En agosto del 2010 viajé a Portugal (Oporto, Guimaraes, Lisboa y Sintra) en lo que fue mi primer viaje gracias a este foro. En agosto del 2011 viajé a Bélgica (Bruselas, Brujas, Gante, Amberes, Malinas, Lovaina, Tournai y...
En agosto del 2010 viajé a Portugal (Oporto, Guimaraes, Lisboa y Sintra) en lo que fue mi primer viaje gracias a este foro. En agosto del 2011 viajé a Bélgica (Bruselas, Brujas, Gante, Amberes, Malinas, Lovaina, Tournai y Villers-Le-Ville) también gracias a la ayuda de este foro. En ambas ocasiones me quede con las ganas verdaderas de redactar un diario, una forma como otra cualquiera de agradeceros vuestra ayuda, siempre tan necesaria como impagable. En este mi tercer viaje, cuyo destino era Florencia y la Toscana, preparé el viaje mucho menos, prácticamente nada, aunque sí pregunté algunas cosas en el foro, como siempre contestadas con eficacia y dedicación, y ahora sí me decido a redactar este diario que espero os guste y que es una especie de regalo a los que me ayudaron a realizar este sueño, porque todos los viajes son eso, sueños.
Las premisas del viaje son muy básicas: voy sólo, sin saber idiomas prácticamente, sin límite de presupuesto pero sin gastar alocadamente, y con una discapacidad física reconocida en España que me impide o dificulta seriamente actos como subir escaleras, bajar o subir a trenes o autobuses, subir o bajar cuestas, etc.... El plan de viaje tampoco estaba muy definido, como siempre en mí: dormiría todos los días en Florencia, si llegaba el primer día con tiempo visitaría esa misma tarde Pisa, si visitaba la fiesta del Palio de Siena volvería otro día a Siena para verla más tranquilamente, también quería visitar Lucca y San Gimignano (una de las principales razones por la que elijo el viajar a la Toscana) y también tenía claro que necesitaba tres días consecutivos para Florencia para aprovechar la Firenze Card.. Eso era el plan, pero sin detallar, sin tener asignado ningún día concreto a ninguna ciudad en un principio, todo iría surgiendo sobre la marcha
DIA 1 – 11 de Agosto del 2012 (Sábado)
Gran madrugón, sobre las seis de la mañana, para sobre las siete y diez subir a un autobús que me lleva a Madrid. Llego a Madrid y por primera vez siento en mi monedero la gran subida del metro: cinco euros hasta el aeropuerto, justo el doble que antes. Subo a la línea 6 y al poco rato otro susto, pues obligan a todos los viajeros a desalojar el vagón, llegan los de seguridad y revisan los vagones. Ese tren recula y a los pocos minutos llega otro que ya sin más problemas nos acerca a la T1 de Barajas tras el pertinente trasbordo. Antes de pasar por el control de equipajes me como mi bocadillo y ya sobre las once y media me siento y espero el vuelo de Ryanair a Pisa que tenía prevista la salida a las 13:15 si no recuerdo mal. El embarque se retrasa algo, no demasiado, pero una vez embarcados el comandante nos dice que el vuelo sufre un retraso de una hora impuesto por el tráfico aéreo. Así que a dormir la siesta un rato.... No sé a que hora saldríamos pero el retraso primero y luego el segundo posterior ya trastoca un poco mis planes y como llegamos casi a las 6 de la tarde decido posponer la visita a Pisa para otro día y dirigirme directamente a Florencia. La estación del tren se encuentra saliendo del pequeño aeropuerto hacia la izquierda, donde ya se encuentran los vagones que vas directos a Florencia. Es fácil sacar el billete en los máquinas automáticas, que vienen (y hablan bastante escandalosamente alto) en español. Apenas poco más de una hora después, llego a la estación de tren de Florencia, Santa Maria de Novella.
Salgo por la izquierda y allí ya se ve la parte posterior de la Basílica de Santa María de Novella, una gran cantidad de turistas, muchas razas (de la parte turística de Florencia es la parte más económica y se nota, habrá gente que no le sea grato, a mi es algo que no me importa en absoluto, casi lo disfruto) y me dirijo al Hotel Ascot en la Via Nazionale, como a tres minutos de la estación. En Florencia todos son hoteles, eso sí, muchos de ellos no pasan, como es el caso, de hostales o pensiones. De hecho, no me daría cuenta hasta pasados varios días que en la pared del Hotel figura un cartel donde indica “Albergho”. La habitación individual me sale a 36€ la noche, desayuno incluido (menos un 10% porque pague con una CitiBank y los dos primeros meses me hacían un 10% de descuento con un máximo de 50 €/mes; el viaje también lo pague de la misma manera un mes antes, por lo que algo me ahorré). La habitación es lo que me esperaba: discreta, muebles viejos, algo rozadas las paredes pero no sucia, las sabanas y toallas las cambian todos los días, TV y aire acondicionado que no usé, y lo peor es la ducha, que no hay plato ni mampara, sólo un agujero en el suelo por donde circula el agua.... Vamos, un hostal económico que para los que estamos únicamente para dormir, echarnos un rato la siesta, dejar la maleta y desayunar algo es más que válido. El personal es amable y atento. Lo mejor de la habitación es que es un cuarto piso que da al exterior, a un balcón, donde todas las noches sacaría mi silla para descansar un rato antes de dormir, escuchar un poco de música y planear el día siguiente. Aunque también tenía como cosas negativas que era una calle con gran tráfico (menos mal que siempre me llevo mis tapones para dormir) y que enfrente un cantautor me deleitaba a los pies de una Pizzeria casi todas las noches con hits como “Guantanamera” y similares.... Un buen rato de siesta y ahora sí comenzaba realmente el viaje.
Lo primero, como no, es ir a visitar el Duomo. Accedo a él a través de la Via de Panzani y Via de Cerretani y cuando aparece a lo lejos ya empiezas a quedarte boquiabierto. Una obra colosal, enorme, más que maravillosa, como dibujada en sueños, con el sol ya cayendo anaranjado sobre ella:
Su fachada marmolea de distintos tonos (blancos, rojos, granates, verdes) es preciosa, pierdes la vista en cada uno de los cientos de detalles de la misma.
A un lado está el Batistero, con unos preciosos relieves de bronce en las puertas, también monumental, y al lado derecho del Duomo, una imponente y vertiginosa torre, el Campanile, prácticamente de la misma altura que la inabordable Cúpula.
Paso todo lo que queda de tarde recorriendo la plaza del Duomo, dándole varias vueltas, respirando la grandeza del entorno, la expectación que genera los rostros de los turistas que acuden a la plaza, me siento un par de veces para quedar empequeñecido ante tamaño coloso, en dimensiones y en arte.
Cuando empieza a oscurecer, regreso por donde vine hacía el hotel, abro la maleta y coloco mis cosas y bajo a cenar. Como no tengo ganas de buscar, justo antes del hotel está el restaurante La Lampara. Llevo como diez horas sin probar bocado, así que el enorme plato de Espaguetis a la boloñesa que me ponen junto con Pollo asado con patatas y una botella de litro de agua me sientan de maravilla, aunque descubro que en Italia cobran “Servicio” (un plus que en algunos sitios no cobran, en otros sí, en unos es un fijo, en otros un porcentaje). Ceno en el interior, pero también tienen terraza en la calle y, mucha mejor opción, un patio interior. El coste de la cena fue 21,00 €, algo caro pero buena calidad y mucha cantidad. Estoy agotado y subo a la habitación, una ducha y me siento en el balcón donde decido la próxima visita (ya antes había mirado en la estación que los horarios de trenes eran numerosos prácticamente a cualquier lugar). Pisa es el destino elegido. A intentar dormir.
Me gusta mucho tu diario y estoy tomando nota para mi viaje de septiembre.
Lo que lamento grandemente es que no puedo visualizar tus fotografías, lo que desmerecen el diario y lo siento.
Saludos.
Tres días en el Lago MaggiorePuente de mayo descubriendo la parte sur del Lago Maggiore y sus preciosas Islas Borromeas⭐ Puntos 5.00 (8 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 1008
Florencia, Siena y San Gimignano 5 díasViaje de 5 días, 2 días y medio en Florencia, 1 en Siena y 1 de San Gimignano, a estos...⭐ Puntos 5.00 (9 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 737
Hola viajeros, estoy planeando con un grupo de amigos un viaje en motos de alto Cilindraje por parte de La Toscana pero para hacerlo más variado queremos incluirle Las Dolomitas, tenemos 8 días que distribuiríamos en 4 días Toscana y 4 días llegar a Dolomitas, hacer la ruta por allí y luego volver. Será demasiado pesado para la cantidad de días que tenemos?
Salodari Moderador de Diarios 03-04-2009 Mensajes: 23931
Hola, sinceramente este plan de viaje lo veo muy pesado. Si quieres conocer la Toscana medianamente bien necesitas los 8 días. No sé que zona de Dolomitas tenías pensado visitar pero también el territorio es extenso además es imprescindible hacer alguna caminata aunque sea con ayuda de los remontes.
Piénsalo y decide uno de los dos. Ambos son bellísimos .
Hola viajeros, estoy planeando con un grupo de amigos un viaje en motos de alto Cilindraje por parte de La Toscana pero para hacerlo más variado queremos incluirle Las Dolomitas, tenemos 8 días que distribuiríamos en 4 días Toscana y 4 días llegar a Dolomitas, hacer la ruta por allí y luego volver. Será demasiado pesado para la cantidad de días que tenemos?
La Toscana te da para 8 días y más. Yo me centraría solo en ella
javiky13 Dr. Livingstone 27-02-2012 Mensajes: 7003
Hola viajeros, estoy planeando con un grupo de amigos un viaje en motos de alto Cilindraje por parte de La Toscana pero para hacerlo más variado queremos incluirle Las Dolomitas, tenemos 8 días que distribuiríamos en 4 días Toscana y 4 días llegar a Dolomitas, hacer la ruta por allí y luego volver. Será demasiado pesado para la cantidad de días que tenemos?
Creo que es mejor centrarse en una sola zona, además, si tienes 8 días, hay que quitar los días de desplazamiento....