Jueves 28 de Junio:
Último día de nuestra estancia en tierras americanas…sin querer que el desanimo nos estropee el día, decidimos levantarnos por primera vez en 14 días algo mas tarde de las ocho de la mañana.
Teníamos le plan del día algo más tranquilo: visita al monumento del Holocausto, a los edificios de Art Decó en South Beach y tarde de compras.
Salimos de nuestro hotel y seguimos por la calle 18 hasta encontrarnos con el Miami Beach Convention Center, que como su nombre indicaba era el centro de convenciones de Miami.
Supongo que Miami es una ciudad muy atractiva para organizar congresos y ferias, de allí las enormes dimensiones del edificio.
A su lado, vimos el Jackie Gleason Theater, que según nuestras informaciones, comenzó como el auditorio de Miami en los años 60 y donde ahora habían tenido lugar representaciones tal como los Miserables o el fantasma de la ópera, así como las giras más importantes de las artes escénicas.
Pero no nuestra meta era el monumento al holocausto.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Inaugurado en 1990, el Monumento al Holocausto (Holocaust Memorial) estaba dedicado a los seis millones de judíos que fueron asesinados por los nazis en Europa durante la segunda guerra mundial. La ubicación de este monumento en Miami Beach no era casual porque aquí residía una de las más importantes colonias de judíos en EE.UU. (tras la de Nueva York) y uno de los lugares en donde aún vivían más supervivientes al holocausto.
La parte más llamativa del monumento era una mano de bronce de unos 13 metros de alto, por la que trepaban cientos de figuras humanas con expresiones atormentadas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Las figuras estaban talladas con gran precisión y eran capaces de transmitir miles de sentimientos. Ese sufrimiento contrastaba con la serenidad que transmitía el pequeño lago que lo rodeaba.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El monumento tenía un oscuro túnel de piedra para llegar al pie de la mano (al Amor y a la Angustia, como se le llama) con los nombres de los campos de concentración grabados en las paredes. A través de él se pretendía transmitir la soledad y el aislamiento que sintieron los judíos durante su persecución. Al cruzarlo, se podían oír voces de niños cantando en hebreo lo que hacía que todavía la congoja fuese mayor.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A un lado, en un enorme muro se encontraban grabados los nombres de los millones de víctimas que murieron en aquella barbarie.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El lugar nos resulto sobrecogedor y el horror que representaba nos dejo sin ganas de hacer muchas fotografías.
Nos fuimos por la avenida Meridian para encontrarnos con la parte alta de Lincoln road, una zona peatonal de la calle que todavía no habíamos visto y donde había muchas tiendas y restaurantes con terracitas. Nos gusto la zona y decidimos volver allí para la cena… Ya nos habíamos recobrado del momento triste de la visita anterior.
Seguimos con el paseo para empezar con los edificios Art Deco: ese movimiento artístico surgió en el año 1920 teniendo su apogeo durante la Gran Depresión, cuando los estadounidenses se interesaron por él para levantar los ánimos del país ya que el Art Decó se caracterizaba por tener una gran abundancia ornamental, tonos pasteles, molduras en techo y sobre todo letreros con luces de neón.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Fuimos por la avenida Collins para ver Haddon Hall, Essex House y Astor Hotel.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nos pasamos luego a Ocean Drive, y fuimos bajando la calle para ver los hoteles Mc Alpin, Crescent, Cavalier, Colony y Park Central.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La verdad era que de día, la calle cambiaba totalmente a como la vimos la noche anterior. Se podía apreciar muchísimo mejor todos los detalles de arquitectura así como los colores tan bonitos que algunos lucían. No teníamos lo vistoso de las luces de neón pero ganamos en “delicadeza” y glamour!!!
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nuevamente pasamos delante de la casa de Versace y volvimos, como no, a hacernos fotos de día (reportaje completo: de día y de noche).
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*** Imagen borrada de Tinypic ***
Al llegar al visitor center, entramos a echarle un ojo: consistía principalmente en una tienda de souvenirs de Miami Beach.
Ya con todo ese recorrido, la hora de comer se nos echo encima y nos fuimos a comer al restaurante cubano Puerto Sagua, en la avenida Collins. El local estaba decorado con murales de la Habana y no estaba muy lleno, lo que nos permitió tener mesa enseguida. Nos comimos unas tortillas de camarón muy buenas.
Al terminar, fuimos al hotel nuevamente para recoger el coche y desplazarnos hasta lo que iba a ser nuestra tarde de compras en el outlet “Dolphin Mall”.
De esa tarde, poco tengo que contar que no sepáis en qué consiste dejar cinco mujeres sueltas en un centro comercial de unas 240 tiendas de marcas a precios increíbles… la locura, el desgate físico y monetario y la sensación que el tiempo volaba sin darnos cuenta.
Tengo que decir que ese outlet era algo mas pequeño que el que vimos el primer día de nuestra llegada a Miami, el Sawgrass y también mas pequeño que el Premium outlet de Las Vegas pero a pesar de ello, entramos con sol y salimos con la luna….
Volvimos al hotel para descargar el coche de tantas bolsas y para ir a Lincoln Road a cenar, donde habíamos estado por la mañana. La zona estaba muy animada y casi todas las mesas de terrazas estaban ya ocupadas. Conseguimos al final una mesa y nos pedimos a modo de despedida, las últimas hamburguesas del viaje (¡¡¡ que buenas eran allí!!! La carne no tenía nada que ver con las de aquí).
Finalmente, nos fuimos paseando de nuevo hacía el hotel para empezar a reorganizar el equipaje porque al día siguiente ya nos íbamos para España.
Viernes 29 de Junio:
Voy a terminar el diario en ese día porque el día de vuelta nunca es el mejor del viaje.
Tras nuestro desayuno, nos despedimos de la gente del hotel (camareras y recepcionista muy amables) y nos fuimos hacía el aeropuerto de Miami donde teníamos que dejar previamente el coche en las oficinas de rent a car. No tuvimos ningún problema en la devolución, que fue muy rápida.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Sin el equipaje tras el check in, nos fuimos a comer algo ya que el primer vuelo Miami / Filadelfia salía a las dos de la tarde. El vuelo tardo unas dos horas y media para llegar nuevamente donde quince días antes había empezado nuestra segunda aventura norte americana... ¡¡¡cuantos recuerdos acumulados desde entonces!!!
A las 18’40, volvimos a embarcar nuevamente para el segundo vuelo hasta España, que transcurrió sin incidencias y sin poder dormir nuevamente (eso que tengan pantallitas individuales para poder películas, hace que me enganche a ver cine sin parar y claro no me duermo…).
Espero que este diario, a pesar de su longitud, os haya gustado y sobretodo que haya podido ayudar a futuros viajeros tanto como a mi me ayudaron todos los que yo leí en su día.
De nuevo GRACIAS a todos.