Habíamos comprado el día anterior todo lo necesario para desayunar los días que estaríamos en Lucerna.
El día lo dedicamos a ver el casco histórico de esta bonita ciudad situada a orillas del Lago de los Cuatro Cantones. Hacía buen tiempo.
Información turística:
sobreturismo.es/ ...los-alpes/
Lo primero que hicimos después de desayunar fue pasar por la oficina de turismo de la estación de ferrocarril y coger algún plano turístico de la ciudad. En concreto había uno que te indicaba un recorrido por los puntos más emblemáticos que fue el que hicimos.
Cruzamos hacía enfrente de la estación (desde aquí salen los barcos por el lago)

Nos dirigimos a ver en primer lugar a ver el singular puente medieval Kapellbrücke, uno de los puentes de madera más antiguos de Europa, adornado a sus lados por multitud de flores y acompañado en todo momento por los cisnes que nadan en el río Reuss y que se arriman a las orillas esperando las migas de pan de los numerosos turistas. Junto al puente y en el otro lado del río había restaurantes y terrazas para poder comer o relajarse tomando algo con las vistas del puente y de la Iglesia de los Jesuitas, del siglo XVII.
Puente Kapellbrücke

Iglesia de los Jesuítas

Continuando con el plano llegamos a las murallas Museggmauer y sus torres que circundan la ciudad y desde alguna de las cuales se puede tener una vista general de Lucerna y al fondo las montañas.

El recorrido por las murallas baja de nuevo al centro despues de haber visto por la zona alguna que otra llama y unos toros muy peludos.

Se sale junto a otro de los puentes de madera que cruza el río, aunque este era más corto.

Es un paseo agradable viendo las bonitas calles peatonales a un lado y al otro del río con sus casas,mansiones e iglesias

pasando por pintorescas plazas llenas de turistas, como la Weinmarkt o plaza del vino, y frescos pintados en las paredes.


Había un trenecillo turístico que pasa por los puntos destacados de la ciudad pero nos pareció un poco caro y no se podía uno bajar y volver a subir así que fuimos paseando. Cruzamos hacía el lado contrario de la ciudad donde en primer plano se veía a mucha gente sentada en la orilla del lago dando de comer a los cisnes, patos y demás y más al fondo destacaba con sus dos torres la que después supimos que era la Catedral.

Fuimos andando hasta allí por el paseo junto al lago pasando por delante del Barco de vapor del Guillermo Tell Express
www.trenes-suiza.com/ ...motell.htm

Desde las escalinatas previas a la Catedral se tiene una preciosa imagen de la fantástica puerta principal. Junto a ella se encuentra la casa de madera más antigua de la ciudad ,la Rothenburgerhaus.



En este punto decidimos detenernos a comer en un restaurante que no estaba mal de precio. Tenían puesto en la TV el gran premio de Alemania de Formula 1 que estaba a punto de comenzar y que ganaría Fernando Alonso. Durante la comida consultamos en los folletos que más podríamos ver por los alrededores y vimos que cerca estaba la Lowenplazt, donde se encuentra la espectacular escultura de 9m. tallada en la roca "El León Moribundo" que conmemora a los suizos muertos en Paris en 1792.
es.wikipedia.org/ ...de_Lucerna

Luego estuvimos en el Jardín de los Glaciares (aunque no es fácil de localizar, allí podreis encontrar a Scrat)

y luego en el museo de los Alpes. Ambos están al lado del León y son gratis con la SP que teníamos. La verdad es que "ni fu ni fa".
En el camino de vuelta a la estación decidimos ir a Berna en tren (1h aproximadamente) así que fuimos a las oficinas de SBB e imprimimos nosotros mismos la informacíon de los trenes.
Lo tomamos a las 17h y llegamos a Berna, capital federal de Suiza a las 18h. Bajamos por la calle principal del casco histórico de Berna declarado Patrimonio Mundial de la Unesco, con su conocida Torre del Reloj, el continuo trasiego de tranvías, sus fuentes y la multitud de comercios bajo techo (soportales) a lo largo de ella.


Junto a la catedral estuvimos en un parque desde el que se podían ver los bonitos tejados de las casas, la arboleda y el río Aare.

Seguimos bajando hasta la zona que habilitaron para los osos junto a la orilla del río.

En este lugar, en el suelo, en los adoquines pudimos ver muchos nombres de personas aunque no averiguamos porqué están ahí.


Dimos la vuelta de nuevo hacia la estación para coger el tren hacia Lucerna que salía a las 20h. Lo raro es que la llegada a Lucerna se retrasó y pensabamos que nos habíamos vuelto a equivocar de tren pero no fue así.
En la estación compramos algo para cenar, así como bocatas para llevarnos al día siguiente en la subida que teníamos prevista al Monte Pilatus.
Monte Pilatus
