Hola otra vez:
Tras un sueño reparador, nos disponemos a recoger todo, desayunar y volver a cambiar de hotel.
RESUMEN:
- Tambomachay. Duración de la visita: 20 minutos.
- Pukapukara. Duración de la visita: 20 minutos.
- Q´enqo. Duración de la visita: 30 minutos.
- Sacsaywamán. Duración de la visita: 1 hora y media.
- Cristo Blanco.
- Paseo por el barrio de San Blas y por la Plaza de Armas.
- Noche en Cuzco. B&B Joma. No lo recomendaría, está bien situado aunque no en la zona en la que se suele alojar todo el mundo, un poco caro para lo que ofrecen, además la habitación era muy pequeña y sin ventanas, eso sí, todo bastante nuevo y la cama muy cómoda.
DATOS TÉCNICOS:
- Ticket Machu Picchu (es necesario presentar el Pasaporte) – Lugar de compra: Av. De la Cultura, 152 – Precio: 154 soles (en nuestro caso incluye el acceso a la montaña Wayna Picchu). Importante si se quiere subir a la Montaña del Machu Picchu, también habría que abonar el suplemento en el momento en el que se compra la entrada a la Ciudad Sagrada.
- Boleto Turístico – Lugar de compra: Av del Sol, 103 (Municipalidad de Cuzco), se puede adquirir también en el Punto de Información. Precio: 130 soles, este boleto es el completo, si se va a visitar la zona del Valle Sagrado y las ruinas cercanas a Cuzco es el que hay que comprar, si solo se quiere visitar una zona, hay un boleto que cuesta 70 soles.
- Una de las formas de económicas e independiente de llegar a Tambomachay – Tomar el Bus con destino a Pisaq – Precio: 2,5 soles – Terminal del bus: En la Av. Tallumayu (pasado el nº 205, la puerta es azul) – Duración del trayecto: 15 o 20 minutos – Frecuencia del bus: cada 15 o 20 minutos.
NUESTRA EXPERIENCIA:
Hoy nos retrasamos bastante según lo que habíamos pensado porque en el hotel que nos alojamos esta noche no nos deja irnos hasta que no consigue hablar con el gerente de nuestro hotel, por fin nos vamos, al llegar a nuestro hotel nos piden que nos esperemos para alojarnos en nuestra habitación para hacer el check-in, después no le funciona la fotocopiadora para quedarse con la copia de nuestros pasaportes, ….. al final nos demoramos como una hora y sin que hagan la fotocopia, cuando lleguemos por la noche le dejaremos otra vez los pasaportes.
Una vez en la calle, lo primero que hacemos es gestionar la compra de los tickets de acceso a Machu Picchu, los compramos sin ningún problema, lo único es que queríamos subir a Wayna Picchu en el turno de las 10 de la mañana y ya está completo el cupo, así que subiremos si las fuerzas nos acompañan en el turno de las 7 de la mañana.
De ahí nos vamos directamente a la oficina de turismo para poder comprar el boleto turístico, ¡sorpresa!, nos dijeron que abría desde las 9 de la mañana y está cerrada a cal y canto, ¡!, preguntamos a un señor de una agencia y nos dice que es un día de fiesta para ellos y que hoy no abren, ¡me cago en todo!, el inútil del día anterior no nos ha dicho nada y ahora no podremos visitar la ciudad sin nuestro boleto!!!!!!!!!.
Segundos de pánico, pero en un momento nos informan que podremos comprar el boleto en la oficina de la municipalidad, así que rápido se nos pasa el cabreo.
Allá vamos, lo compramos y por fin podremos iniciar nuestro recorrido por los alrededores de Cuzco.
Como hemos preguntado como ir en transporte público, nos quitamos de encima a todos los pesados que nos ofrecen llevarnos y con paso decidido nos vamos a la “terminal” de buses.
Nada mas llegar, sacamos nuestros billetes y allá que nos vamos con la población local, parece que cambia nuestra suerte y que todo empieza a salirnos bien.
Sale a la hora el bus (es lo que llamaríamos microbús en España, aquí lo llaman colectivo) y en la primera parada que hacen, se sube la policía y pide la documentación para realizar un control, a nosotros y a otros 3 guiris mas nos dicen que no es necesario que nos identifiquemos, al resto (todos población local) sí que le piden sus dni, así que van identificando uno por uno y al final nos dejan irnos sin mas problemas (lo único, con un retrasillo de unos 15 minutos).
Seguimos nuestro destino, nosotros, como casi todo el mundo, hemos decidido empezar con las ruinas mas alejadas de Cuzco, es decir, por Tambomachay que está a unos 8 km y después iremos bajando andando poco a poco.
Nos dijeron que no era necesario avisar de la parada en la que nos queríamos bajar, que ya avisaría el chico que abre la puerta, así que nosotros tan tranquilos, cuando de repente vemos que pasamos Tambomachay, le decimos al chico que es ahí donde nos queremos bajar y nos paran, pero ya se habían pasado nuestra parada…….solo unos metrillos, pero ya hemos aprendido, HAY QUE AVISAR.
Estrenamos nuestro boleto turístico y entramos en el Conjunto Arqueológico de
Tambomachay, para mí es el menos espectacular, es conocido como el Baño del Inca, se rendía culto al agua, las fuentes son usadas hoy en día.
Cruzamos la carretera y nos ya estamos en la
Pukapukara, posiblemente fuera un punto de vigilancia o de descanso para los viajeros, tiene unas bonitas vistas sobre el valle.
Ahora nos toca descender andando carretera abajo unos 4 km hasta llegar a al siguiente conjunto arqueológico, pero nada mas empezar, pasa un colectivo tipo van y nos baja por 1 sol, teniendo en cuenta que el camino no aporta nada y que hace calor, nos subimos a la van que nos deja a en la misma entrada de
Q´enqo, aquí estamos interesados en hacer la visita con un guía, preguntamos y nos dicen que el que estaba por allí se había ido a comer, así que decidimos verlo por nuestra cuenta, lo primero que nos llama la atención es que hay mogollón de gente realizando ritos por un lado y otras gente está en actitud muy mística, casi en trance, nos da un poco de yuyo…, lo mas importante de estas ruinas es la piedra ceremonial en la que posiblemente se realizaban sacrificios de sangre y la cueva subterránea con altares tallados en piedra, en esta zona principalmente es donde encontramos a la gente en “trance”. A la zona alta no se puede subir porque hubo accidentes y la han cerrado al público, lo digo para que no os volváis locos como nosotros buscando a la representación del cóndor, el puma y la llama.
Finalizada la visita a Q´enqo, nos dirigimos a la mas espectacular de las ruinas, Sacsaywamán, están justo frente frente a las de Q´enqo, pero como es hora de comer y como pasamos por varios sitios en los que podemos cubrir nuestras necesidades, decidimos probar suerte en uno, parecía un poco turístico, pero comimos muy bien y bastante barato, probamos la Jalea de Trucha, riquísima y un plato enorme para compartir al que no pudimos dar fin, se trata de una fritura de trucha, acompañada de plátano frito, yuca y ensalada andina (una especie de picadillo tipo aliñado como el ceviche).
Ahora sí, con el estómago lleno, seguimos nuestro plan y llegamos a
Sacsaywamán, aquí sí que queremos que nos lo expliquen todo y encontramos a un guía local, como no teníamos ni idea de precios, negociamos pagarle 40 soles, ahora pienso que es un poco caro, creo que con 25 soles, se podría contratar.
Realizamos la visita, es fundamental la explicación del guía para poder apreciarlo todo, además no solo te explica este conjunto arqueológico, también te cuenta la filosofía de los inkas y sus costumbres, esto nos vendrá muy bien para tener entender muchas de las cosas que veremos con posterioridad.
Lo mas llamativo de las ruinas son los paredones en zig-zag algunas de las piedras de mas de 300 toneladas estaban machihembrados (pulían las piedras para que encajaran las unas con las otras y no utilizan ningún material para la unión de las mismas, las piedras eran transportadas desde otras colinas), es espectacular, en su tiempo tenía un doble uso, por un lado se utilizaba para realizar ritos religiosos y por otro tenía una función defensiva, también se puede admirar lo que para ellos era un observatorio astronómico.
Se me olvidaba contaros una anécdota, creo que no nos hemos reído mas en todo el viaje, no sé si os acordaréis de la señora del hotel de Arequipa que me dijo que hablaba muy bien el español porque pensaba que era belga, pues bien, aquí e interrumpiendo la explicación del guía, se me acerca un grupo de 4 chicas y me dicen que si nos podemos hacer una foto con ellas, en principio pienso que me han pedido que le haga una foto y le digo que sí, pero no, que no quieren que le haga una foto, sino que J.C. y yo aparezcamos con ellas en una foto, como nos coge de sorpresa le decimos que sí, después le preguntamos cuál es el motivo por el que se quieren hacer una foto con nosotros y nos dicen que es porque somos diferentes ¡!, que somos exóticos, ¿no tendrán alemanes, holandeses, nórdicos,….. para hacerse una foto?, al fin y al cabo, nosotros pertenecemos a lo que un día para ellos fue la madre patria, es como para desternillarse de la risa, ¡exóticos!, nunca me habían definido así……
Tras esta interesantísima visita, a poca distancia tenemos el
Cristo Blanco, es un Cristo(parecido al que está en Río de Janeiro) que está en lo alto de la colina, desde ahí las vistas de la ciudad son preciosas.
Ya desde ahí y siguiendo las indicaciones de nuestro guía cogemos la calzada y descendemos andando hasta la zona alta de Cuzco (2 km aproximadamente), aprovechamos para pasear por el bonito
barrio de San Blas y de camino (casi sin querer) damos con la famosa piedra de los 12 ángulos, vamos descendiendo disfrutando de las callejuelas y de los palacios de estilo colonial hasta que llegamos a la Plaza de Armas.
La
Plaza de Armas , merece la pena pararse un buen rato para contemplarla, es preciosa, difícil de describir, en ella se puede contemplar la imponente catedral (no entramos porque estábamos un poco cansados y nos pareció muy caro el acceso, 25 soles, aunque supongo que merece la pena gastarlos, si tenemos la oportunidad en otro momento, entraremos), protegiendo a la misma, en sus lados están las Iglesias del Triunfo y la de Jesús María, también es muy importante el lugar que ocupa la Iglesia de la Compañía de Jesús. Para realzar también la bonita arcada colonial que rodea la plaza y en medio de la plaza para completar la belleza de la misma, hay una fuente al Inka. Estamos bastante tiempo por lo que conseguimos verla con la luz natural y con la iluminación artificial, en ambos casos de gran belleza, creo que merece la pena verla de las dos formas.
A esta altura del día y con pocas fuerzas, nos pasamos por el hotel, nos abrigamos y salimos a cenar por los alrededores, no acertamos con el sitio, pero cumple el requisito mínimo de alimentarnos.
Después nos vamos al Centro Artesanal de Cuzco que está al final de la Avenida del Sol y damos una vueltecilla, es increíble lo que hay ahí dentro, un sin fin de puestecillos con mas artesanía típica del país. Con esto damos por finalizado el día, nos vamos al hotel y a dormir que hay que coger fuerza para empezar mañana nuestro recorrido por el Valle Sagrado.
Besos y hasta pronto.