Amanecimos pronto, y nos pusimos en seguida en búsqueda de la agencia de coches en la que teníamos hecha la reserva. No tardamos mucho en dar con ella, y aprovechando nos tomamos un capuccino en una cafetería justo al lado de la agencia.
Llevabamos los deberes hechos, el gps en el móvil actualizado, los papeles impresos de casa con la reserva, y me habían dado un mapa de la zona en la Información Turística.. al chico de la agencia le sorprendió que lo tuviéramos todo preparado. En 10 minutos estábamos saliendo con el coche por la puerta... la primera parada... Montepulciano
Es una pequeña localidad, situada en un risco volcánico, desde el cual hay unas bellísimas vistas del paisaje de Valdichiana. Casi todos los puntos de interés principales se agrupan dentro de las murallas del casco antiguo y al rededor de Piazza Grande (numerosos palazzi e iglesias).
Hay que aparcar fuera de las murallas, y quizás se haga un poco difícil aparcar a la primera, pero hay varios parkings de zona azul al rededor de la muralla. Nosotros dejamos el coche en uno de ellos (2 horas + 10 minutos = 2,85€).
Esta localidad, es sobretodo muy conocida entre los fan de la saga crepúsculo, ya que parte de las escenas fueron grabadas aquí, aunque luego dijeron que era "Volterra", no será muy difícil encontrar en las tiendas, bares, o restaurante-hoteles alguna referencia a la película, el rodaje o incluso fotos con los protagonistas. Para l@s más fans, tienen incluso un recorrido recomendado por Montepulciano con puntos de interés que salían en la película.
Una vez vencida la primera sensación de
Si se quiere llegar a ver la típica imagen de la Toscana, con su carretera serpenteante, con los esbeltos árboles en los arcenes.. tienes que ir a Monticchiello. Es un pequeñisimo pueblo medieval, totalmente empedrado, y por lo menos, en lo que a nosotros nos toco ver.. desierto. Sólo estaba abierto un bar-terraza, el Restaurante La Porta. Pero no es cuestión de bares o tiendas, es que ni vecinos vimos. Dimos un paseo y en poco tiempo estábamos fuera de nuevo. Aprovechamos la terraza para sentarnos a compartir una Bruchetta y una Piadina.. y a seguir ruta.
Es una diminuta ciudad balneario del tiempo de los Romanos y que fue parada de peregrinos. El agua sulfurosa y caliente burbujea en una piscina construida por los Médicis y rodeada de edificios de piedra. El agua puede llegar hasta los 51ºC. Aunque para disfrutar de las aguas termales hay que pagar la entrada a la piscina, es posible mojar los pies en los arroyos de agua caliente que corren por la zona del Il Parco dei Mulini di Bagno Vignoni... en la zona de la entrada del hotel de la "ciudad".
Mientras paseábamos por la zona, observamos a un señor mayor que preparado con su almohada y sus toalla, se tumbó en el suelo y metió uno de los brazos en los arroyos, probablemente para aliviar sus articulaciones o para el reuma. Así que funcionar.. debía de funcionar

No hay mucho que ver en este lugar, pero si os queda de camino, se puede dar un paseo al rededor de la piscina y si os apetece tomar algo en alguna de las terrazas que tenían.. nosotros no paramos... seguimos ruta.
Llegamos a Pienza no muy tarde, y nos dío tiempo a poder pasear por la pequeña localidad y encontrar todas sus pequeñas tiendas de delicatessen y gourmets abiertas. Que le daban un toque muy especial por las luces y .. ¡los olores!. Aprovechamos para comprar algo de pasta para traernos a casa. Pienza tiene varias cosas que visitar, la Catedral, varios Palazzos, el Museo Diocesano.. nosotros sólo callejeamos.
Tampoco nos entretuvimos demasiado, ya que teníamos que volver a Siena, y la idea era dar un paseo por el casco antiguo y cenar algo... y eso hicimos.
Las carreteras de la Toscana no son una maravilla, son estrechas, casi sin arcén... y con mucha curva, y radares señalizados.. tenerlo en cuenta a la hora de desplazaros de un lado a otro. Llegamos a Siena y encontramos para aparcar cerquita del hotel, así que genial, soltamos las bolsas, nos adecentamos un poco y salimos a dar un paseo por el casco antiguo.
Ibamos buscando el sitio en especial para cenar que habíamos visto el día anterior, y que venía recomendado en la guía y tenía especialidad de algún plato cocinado con setas.. (a mi chico le encantan
)...pero cuando llegamos a la puerta no teníamos mucha hambre, así que cenamos unos trozos de pizza en el local de Abdul. Él tenía ganas de compañía, y allí de pie en la pequeña barra que tiene estuvimos un buen rato con él. Compramos dos trozos de pizza y él nos invitó a dos más... con tal de que no nos fuéramos.. nos dio pena hasta despedirnos de él. Tiene una buena historia que contar, agridulce.. y un
enorme!!!. Le deseamos lo mejor desde aquí! Ojalá le vaya todo muy bien o por lo menos tan bien como ahora y que sea muy feliz!. Si volvemos a Siena, seria un personaje que me gustaría encontrármelo de nuevo!. Cogimos un helado en la heladería del al lado (Kopakabana) y pasamos por la Piazza del Campo. Nos sentamos un rato en la fuente... y mientras estábamos allí empezamos a oir a un grupo de gente cantar, el sonido se acercaba a la plaza así que por una de las calles laterales empezamos a ver a la gente agitando las banderas de uno de los grupos representados en el Palio.. y ahí fue cuando nos quedamos




