Al día siguiente fuimos al aeropuerto a recoger el coche que habíamos alquilado (nos llevaron en un shuttle gratuito del hotel). Lo hicimos con Dollar (que es el que menos penalización tenía para devolver el coche en otro estado), pero a través de ealquilerdecoches. Nos tuvieron más de una hora esperando, y el problema resultó ser que nosotros lo habíamos alquilado con el depósito lleno, y se les había roto el surtidor, asi que tras devolvernos la diferencia de gasolina nos dieron el coche completamente tieso. Tuvimos que meternos en una zona chunga que hay cerca del aeropuerto para llenarlo.
Nos fuimos dirección Lancaster gracias al GPS (la mejor opción a la hora de conducir alli), y conforme nos acercábamos ya se iban viendo las granjas, todo verde…
Al ser domingo los Amish no trabajan, pero aprovechan para ir a visitar a sus familiares. De eso nos enteramos en el centro de visitantes, al que recomiendo ir lo 1º porque te ayudan mucho (éstas fotos son de alli):



Alli nos recomendaron varios sitios, y en concreto uno en el que se comía la comida típica de los Amish, cultivada por ellos. El sitio se llama Plain and Fancy, y por 18$ + bebidas comes buffet (nosotros nos ahorramos 3$ cada uno con un descuento que nos dieron en el centro de visitantes, asi que id allí 1º). Os explico en qué consiste: te sientan en una mesa larga con más gente (éramos en total 10) y van trayendo todo tipo de comida. Si algo se agota traen más cantidad, y asi hasta que ya no puedes más. ¡Todo es casero y está buenísimo! Cuando terminamos nos dimos una vuelta por la zona y nos cruzamos a muchísimos!!! Les hice muchas fotos, y a toda la zona (me encantó, todo tan verde…).










Lo que también me sorprendió es que en la zona hay varios Outlets enormes
Nos fuimos hacia Philadelphia. ¡Al llegar me encantó su skyline! Sales del campo, todo tan verde, y de pronto, al volver una curva, te encuentras la ciudad. Debo reconocer que me ha gustado bastante,¡no me la esperaba tan bonita!


Llegamos por la tarde, y tras atravesar los barrios chungos típicos que salen en muchas pelis llegamos al centro, donde teníamos nuestro hotel. Nos alojamos en el Club Quarters, justo en el centro y frente al edificio Liberty (el de cristales azules tan típico de Philadelphia).

Como el hotel no tenía parking nos dijeron que lo metiéramos en el del Liberty (justo delante, que tenían un acuerdo con ellos), y asi lo hicimos. Mirad la foto desde recepción:

Al llegar al hotel nos encontramos que nos habían dado una habitación con 2 camas enanas, asi que llamé a recepción super cabreada. Me dijeron que estaban llenos, que lo sentían, pero yo les recalqué que en mi reserva yo pagué por una queen, y que la había hecho varios meses antes. El problema decían que era que al hacerlo a través de hotels.com, y de esas páginas (ahora no recuerdo cuál era), pues no les especificaban nuestras peticiones, asi que me dijeron que harían lo posible, que bajáramos para hablar en persona. Al llegar, como me vió tan “ofendida”, pues al final nos dieron una mejor aún, en la parte alta del hotel, y que daba a la calle (la otra daba a un callejón). Ya sabéis que son muy amables (se deben a las propinas) y si encima tú tienes razón se deshacen en disculpas y te recompensan por las molestias.
Tras soltar las maletas de una vez nos fuimos a ver el centro, y ¡me quedé enamorada! ¡Es una mezcla de edificos antiguos, históricos, muy bonitos, y rascacielos impresionantes! Y aunque se nos hizo de noche tras andarnos todo el centro y acabar en la parte del río no nos sentimos inseguros en ningún momento.
Volvimos otra vez para la zona del hotel, y acabamos cenando en el Hard Rock.
Otra cosa: había murales en muchos sitios, a cuál más bonito. Aquí os enseño uno enorme:

Pues eso, de ahí nos fuimos al hotel, que estábamos molidos.