En la anterior etapa os contaba el vuelo, la escala y la llegada al aeropuerto de Los Ángeles, así como los pormenores del alquiler del coche.
Tras hacernos con los mandos del coche, experimentar algo con el tema del cambio automático, ajustar retrovisores, hacernos con el tamaño del vehículo, poner el GPS a funcionar y no morir en el intento de salir hacia la autopista, tomamos rumbo hacia Barstow.
El tema de conducir por las carreteras de LA con ayuda del GPS no es difícil, eso sí, los
conductores de Los Ángeles son bastante agresivos en la conducción y no es una experiencia muy agradable. En el resto de nuestro viaje en ciudades grandes nos encontramos mucho más a gusto, y por supuesto en pequeños pueblos ningún problema.
El tema de que las autovías de LA tenga tantos carriles, para aquellos que no sean de una ciudad como Madrid o Barcelona y a los que les estresa conducir por ejemplo por la M40 y los cruces de dos o tres carriles, será todo un reto.
Además, al estrés propio de un coche diferente, el tema de que sea automático y que constantemente estés echando mano a la palanca de cambios para cambiar, le añadimos que en LA conduzcan por encima del límite de velocidad, y el no saber si has cogido el camino correcto añadirán cierto nerviosismo. No obstante, TRANQUILOS, solo serán 50 o 60 kilómetros, hasta que salgáis de la zona de influencia de la ciudad, luego la conducción será normal y mucho más relajada.
Hay gente que prefiere dormir en Los Ángeles y dedicar los primeros días del viaje a esta ciudad, nosotros, tras ver los comentarios sobre Los Ángeles de otros viajeros decidimos adelantar trayecto hasta esta ciudad del tirón. Fue cansado, pero tampoco tanto, tened en cuenta que habréis dormido algo en los vuelos y como es el principio del viaje vas con muchas ganas e ilusión y nada te pesa.
En la organización del viaje, recorridos, visitas y números de kilómetros hemos tenido en cuenta que las fuerzas no son las mismas al principio que en la tercera semana...
Para nuestro gusto, porque al regreso a Madrid lo haríamos desde Los Ángeles, era la mejor opción por varios motivos:
- Los Ángeles no tiene muy buenas críticas (y en gran parte luego lo corroboraríamos) y preferíamos usar nuestras fuerzas y energías del principio en otras cosas.
- No nos llamaba nada el tema de irnos a la otra parte del mundo para gastar un par de días visitando parques de atracciones (teniendo la Warner en Madrid y sin haber ido todavía nos parecía un delito)
- Para recorrer Los Ángeles todo se hace prácticamente con coche, por lo que nos vendría bien este tipo de turismo al final de nuestro periplo.
Es en Barstow donde íbamos a dormir la primera noche en un Motel sin demasiadas pretensiones, que nos salió por un precio más que razonable y que tenía una habitación bastante amplia. La decoración quizás no fuese muy moderna, pero su situación al lado de una gasolinera, frente a un supermercado, y en una zona amplia donde seguir acostumbrándote al coche, lo hicieron una elección buena.
Desde L.A hasta Barstow hay 211 kms por lo que tardamos unas dos horas y media aproximadamente en llegar. La hora estimada de llegada al hotel era las 22:00 pero llegamos sobre las 23:30. (perdimos mucho tiempo haciéndonos con los mandos del coche, encontrando las luces, probando el freno de mano (que es de pie... está en la parte izquierda, donde normalmente estaría el embrague, poniendo la radio, el climatizador...).
Nos alojamos en el Hotel California Inn cuya dirección es 1431 E Main St Barstow, California 92311.

La habitación, como decía, no era nada del otro mundo pero suficiente para caer rendidos a las 00:00 después de comernos el pollo que traíamos desde Charlotte en la misma habitación. En la misma calle había locales de comida rápida e incluso algún restaurante, pero preferimos dormir a salir, ya que el cansancio había echo mella en nosotros por fin y al día siguiente teníamos bastante camino por delante, aparte de que teníamos que hacernos con provisiones antes de emprender el viaje y sobretodo con la NEVERA DE CORCHO, imprescindible en este viaje.