Mercado de Amuletos / Lak Meuang / Chao Praya / Taling Chan / Wat Arun / Wat Suthat / Ban Bat / Chatuchak Market / Dusit / Banglamphu
Este día no nos iba a pasar lo que el primero! A las 6 de la mañana estábamos en pie y dispuestos a exprimir la ciudad.
Como cuando llueve suele hacerlo por la tarde, alrededor de las 18h, madrugar un poquito es buena idea para que después la lluvia no te corte ningún plan.
Desayunamos en un bar hindú de la plaza del hotel (que ya se convirtió en tradición para todo los días!) y nos pusimos en marcha.
Dando un paseo por la orilla del río desde nuestro hotel, pasamos por la Universidad Thammasat y llegamos a nuestra primera parada: El mercado de los amuletos. Es un mercadillo improvisado donde se intercambian figuras y medallas muy curiosas y ves a los coleccionistas analizando las piezas con sus lupas. Por supuesto que éramos los únicos no tailandeses de la zona (sobre todo a esas horas!).
Desde allí, seguimos caminando y llegamos de nuevo a la zona del Palacio Real. El día anterior nos habíamos dejado por ver el Lak Meuang, un pequeño templo donde está el pilar de Bangkok, que marca el kilómetro 0 de la ciudad. Al ser tan temprano, pudimos ver el momento de la entrega de las ofrendas a los monjes, algo muy curioso. Alrededor del templo, la gente colocaba toda la comida en mesas y bandejas doradas, con una presentación y un mimo impecables.
Era domingo y queríamos visitar el mercado flotante de fin de semana, el Taling Chan. En todos los sitios habíamos leído que aunque era el menos “fotogénico” de todos los que hay en los alrededores de Bangkok, también es el menos turístico, así que para allá que nos fuimos. Nos dejamos liar por el dueño de un long tail que se ofreció a llevarnos hasta allí y de paso dar un paseo por los klongs por 1.000BTH cada uno… Sabíamos que había opciones mucho más económicas para llegar al mercado (el autobús nº69), pero decidimos aprovechar para ver los canales y además íbamos solos en el barco.
Después de media hora paseando por los canales (algo muy recomendable, pues se ven los grandes contrastes que tiene la ciudad), llegamos a Taling Chan. Es un mercado casi exclusivamente de fruta, comida y flores. Pequeñito, pero muy pintoresco, lugar de encuentro de los fines de semana para almorzar.

Volvimos a nuestro long tail, que nos dejó en Wat Arun. Una auténtica pasada de templo (100BTH). La verdad es que los templos que hemos visto en Bangkok han sido nuestros favoritos de todo el viaje!
Desde allí, cogimos el Ferry que cruza el río (3BTH) y nos cogimos un tuk tuk hasta el Wat Suthat, que esta un poquito alejado como para ir andando.
Este fue el templo que más nos gustó de todos. De nuevo, ningún turista! No sé que tenía este templo, pero nada más pisarlo y pasear por la galería que le rodea, llena de budas, te inunda una paz inmensa. Sólo se oye el silencio. El interior del templo también es precioso, con un gran buda dorado dando la bienvenida. (20BTH)
Al salir del Wat Suthat, y como cuando me empeño en algo no hay quien me pare, volvimos a ir al poblado de los cuencos, Ban Bat, a unos minutos a pie. La zona en sí no tiene nada de especial, son pequeñas callecitas con las casas muy juntas y los vecinos haciendo vida totalmente en la calle. Encontramos un puesto donde tenían todos los cuencos, y el vendedor nos llevó por el poblado para enseñarnos cómo las señoras los hacían.
Por si a alguien le interesa llevarse alguno a casa, la verdad es que no son demasiado baratos, pero son tan artesanales y simbolizan tantas cosas para ellos que yo no me pude resistir. (Un cuenco pequeñito me salió por unos 400BTH).
Ya era la hora de comer, y llevábamos muchas horas sin parar! Pero decidimos seguir recuperando el tiempo perdido del día anterior y nos cogimos otro tuk tuk (qué nos gusta un tuk tuk!) hasta la locura… El mercado de Chatuchak!
Después de darnos una vuelta por el mercado y comer en uno de los puestecitos, decidimos que ya no podíamos más de tanta tienda, tanta camiseta y tanto de todo (además, ojo a los fumadores, porque está prohibido fumar por todo el mercado), así que pusimos rumbo a Dusit. Dusit es uno de los barrios modernos de la ciudad, y está al norte, por lo que nos pillaba de paso de vuelta de Chatuchak.
Cogimos, como no, otro tuk tuk que nos dejó donde le pareció bien… No sé si era por el cansancio, pero no fuimos capaces de encontrarnos en el mapa! Después de un buen rato dando vueltas y sin encontrar el Parque y el Palacio de Vivanmek que queríamos ver, decidimos irnos al hotel a descansar un poquito y a pegarnos un bañito en la piscina, porque nos lo merecíamos ☺
Por la noche, nos dimos una vuelta por la zona de Banglamphu, un típico barrio de la ciudad, con su caos, sus mercados, sus carros de comida, sus postes de electricidad llenos de cables… nos encanta! Y como no, no perdonamos el tomarnos una Chang y un vinito blanco en Khao San.
