Llegó el día, y a las 16h del 22 de Mayo de 2013 decimos adiós a nuestra querida Barcelona rumbo hacia Bangkok, haciendo escala en Dubai. La verdad que volar con Fly Emirates y al precio que encontramos los bitlletes, es un lujo.

Nada más llegar al aeropuerto de internacional de Bangkok (Suvarnabhumi) sobre las 12.30h, recogemos las maletas, y pasamos el control de aduanas. Luego obtenemos los primeros Baths, en una de las oficinas de cambio dentro de la terminal, no cambiamos mucho (unos 50€) por que el cambio no era muy favorable (1€ => 36 THB), y acto seguido nos dirigimos a la búsqueda de un buen sitio donde comer ya que el vuelo a Chiang Mai no salía hasta las 17h. En la planta superior de la terminal, encontramos una selección de restaurantes y fast foods, donde encontramos uno que servían platos típicos tailandeses junto 'platos' más occidentales como hamburguesas y patatas fritas. Allí fue donde empezó nuestro idilio con el ice tea, refrescante y digestivo a la vez
Después de comer, facturamos las maletas hacia Chiang Mai, y tuvimos un poco de tiempo para descansar y investigar... El aeropuerto ya daba señales de que estábamos en Tailandia
El vuelo hacia Chiang Mai fue muy rápido y cómodo, poco más de una hora, y nos dieron una merienda/cena, estos de Bangkok Airways te tratan muy bien la verdad. Nada más llegar, pedimos un taxi para llegar al hotel, se tiene que pedir en el stand dentro del mismo aeropuerto, sale por unos 150 THB creo recordar. Así fue como conocimos a Pon, un taxi-guía muy carismático, que nos llevó al hotel, y de camino se nos ofreció para hacernos de guía el día siguiente, enseñándonos su oferta turística, y su colección de diarios de reseñas, con fotos, opiniones y experiencias de otros clientes. Muy curioso la verdad!
Lo de contratar un taxi para todo el día o las horas que queráis es algo muy común en Tailandia. Nosotros negociamos una ruta con los sitios que nos interesaba ver el día siguiente por unos 800 THB.
Y llegamos a nuestro hotel en Chiang Mai, The Rim Chiang Mai, donde ya os avanzo que tuvimos una estancia de 10. Bastante céntrico, dentro del recinto enmurallado, muy cerca del Wat Phra Singh (unos 10min a pie). Además dispone de un servicio de shuttle gratuïto al Night Bazaar a las 19h, al que solo te tienes que apuntar el mismo día antes de las 17h.
Después de dejar las cosas a la habitación, salimos a cenar y nos encontramos con un peregrinaje delante del hotel:
Al preguntar que era, nos dijeron: 'It's the Great Buddha Day!' Por lo poco que pudimos entender en ese momento, ese jueves era el dia previo de una festividad dedicada a Buda. Ahora sabemos que era el Visakha Bucha Day, es uno de los días más importantes en el budismo, ya que se celebran las tres etapas de la vida de Buda, el nacimiento, la iluminación y la muerte, que sucedieron en la misma fecha, el día de luna llena del sexto mes lunar.
En Chiang Mai tienen su particular manera de celebrar la efeméride. Cada año, al atardecer del día anterior al Visakha Bucha Day, se reunen los fieles para realizar una peregrinación al templo de Doi Suthep, unos 12 kilómetros de subida que se realiza durante toda la noche, llevando linternas de papel e iluminado por velas, y que culmina con la llegada al templo en el que se reza, medita o descansa en espera al rito de la mañana siguiente.
Como ya era tarde, y estabamos totalmente desorientados, decidimos quedarnos a cenar en el restaurante del hotel. La verdad que tienen muy buena calidad y servicio, con un precio ajustado. Os recomiendo que si váis al restaurante, pidáis Oloong Ice Tea, el mejor té helado que tomé durante mi estancia en Tailandia.
Y al fin, después de más de un día despiertos, nos fuimos a dormir
