Un largo día nos esperaba por delante. Apurando las velocidades máximas y con algún que otro cervatillo atrevido decidido a asustarnos durante la ruta cruzándose en el camino, llegamos al Gran Cañón del Colorado a la hora propuesta para ver el amanecer. Desde Williams hay que tomar la AZ-64 en dirección norte, y seguir recto, hasta que se convierta en la AZ-64 N /US-180 N. Hubo momentos en los que pensamos que el GPS nos la había vuelto a jugar porque estuvimos mucho rato conduciendo por una llanura de pinos sin nada al horizonte además de más pinos…. Si tenéis la misma duda, tranquilos, vais bien. Al final de la llanura, se abre el Gran Cañón
Una de las ventajas que tiene hacer semejante madrugón es que no hay nadie allí para cobrarte entrada. A nosotros nos daba igual porque íbamos a comprar el Anual Pass igualmente para visitar otros parques nacionales, pero si no se van a visitar muchos, se puede madrugar para ahorrarse unos dólares. A la salida tampoco nos pidieron nada.
A esas horas no tuvimos problemas de aparcamiento. Sabíamos que los mejores puntos para ver amanecer eran el Mather y Yaki Point. El Mather Point está justo al lado del parking, así que nos decidimos por ese. Fuimos corriendo como niños hasta que llegamos al mirador. Y me quedé sin palabras.


Quizás la única pega que le veo a organizar un viaje y leer mucho del sitio que vas a visitar, es que ves muchas fotos y cuando lo ves en la realidad, a veces no es demasiado sorprendente. Pues con el Gran Cañón eso no pasa. Las fotos no le hacen justicia. Me quedé sin palabras ante la inmensidad del paisaje. ESPECTACULAR. Además, verlo cuando amanece, todo en silencio, es sobrecogedor. Se lo recomiendo a todo el que vaya al GC: ver amanecer allí.

En el momento clave del amanecer, aparecieron unas nubecillas que nos fastidiaron un poco el espectáculo, pero ese lugar, con y sin nubes, es una pasada. Así que nos dio igual
Desayunamos un poco de todo en una de las mesitas cerca del mirador. El día anterior habíamos comprado una neverita de corcho para el coche y cosillas varias para hacer cenas, algún almuerzo y/o desayuno, sobre todo basadas en pan, mermelada, nutella y queso. Tomamos un cafecito en un bar que estaba al lado del centro de visitantes y nos pusimos de nuevo en marcha para seguir viendo puntos del parque.
Hay autobuses gratuitos que hacen diferentes circuitos. Se suele recomendar usar los autobuses para no desesperarse buscando aparcamiento en los miradores. La línea que más abarca y la más recomendable con poco tiempo es la roja. Hay que coger la línea azul primero, y bajarse en el Hermits Rest Route Transfer. La ruta roja entera son unos 75 minutos. Para en todos los puntos marcados a la ida, y en dos o tres a la vuelta. Nos dijeron que los mejores puntos para ver amanecer eran Mather y Yaki Point y para ver atardecer, el Hopi Point, desde el que además hay una vista bastante completa del Gran Cañón. También desde el Mohave Point.




Al principio fuimos parando en todos los puntos, pero los que están muy seguidos tienen vistas similares. También se puede ir de punto en punto por el borde del cañón caminando entre las paradas. El trayecto entre algunas de ellas lo hicimos así. Además, si os apetece hacer alguna caminata, las hay de diferentes duraciones y niveles. En el centro de visitantes os comentarán todo lo que necesitéis, son muy amables. Nosotros queríamos hacer una, pero como decidimos ver también el Monument Valley ese día, tuvimos que dejarlo para el siguiente viaje a la Costa Oeste
Aquí tenemos una ardillita posando para la cámara (posaba de verdad!! Cuando saqué la foto se movió, pero con el siguiente turista se colocó de nuevo en posición de foto!).

Tras estar dudando si meter la visita del Monument Valley ese día o el siguiente, finalmente, sobre la marcha, decidimos hacerlo ese día. Nuestro siguiente hotel estaba en Page. La carretera 89 a Page estaba cerrada por obras, lo que nos obligaba a desviarnos por la US-160 E añadiendo como una hora al trayecto planeado. Así que pensamos que ya que nos desviábamos hacia MV para ir a Page, pues que podíamos llegar hasta MV y de perdidos al río!!
Y así hicimos. Llegamos al MV a las 6 de la tarde, hora de Utah (hay que añadirle una hora al reloj), con el tiempo justo para hacer la visita de rigor que, según habíamos visto, duraba unas dos horas. A las 20 h cierra el parque y la entrada son 5 $ por vehículo.La carretera cuando sales del Gran Cañón es bastante bonita, y también cuando estás llegando al Monument Valley, con las típicas llanuras del oeste con los monolitos al fondo. Se sale del GC por la carretera 64, se llega a la 89 y luego coges la US-160 E hasta Kayenta. Allí fue donde almorzamos, en un Mc Donalds! Una ensaladita, que ya tendríamos tiempo a hartarnos a hamburguesas! Desde Kayenta se coge la US-163 N y siguiendo las indicaciones, por un desvío a la derecha, llegas al parque.


El Monument Valley nos gustó mucho, pero nos quedamos con ganas de más. Se nos hizo corta la visita, y nos hubiese gustado recorrerlo con más calma para poder disfrutarlo. Fue una pena pero no nos quedaba más remedio, por falta de tiempo y días. Al menos lo vimos!


El trayecto del MV a Page fue mortal. Ya se notaba el agotamiento, y lo pasamos muy mal conduciendo, ya de noche, varias horas hasta el hotel. Así como dije que los conductores de EEUU son muy buenos, las carreteras no me parecieron ninguna maravilla, sobre todo conduciendo de noche hay zonas que no se ven apenas. Muchas curvas y ausencia total de iluminación y en muchos casos, de dispositivos reflectantes. Y las zonas de montaña sin vallas ni quitamiedos… :S
Llegamos a las tantas a Page y nos dirigimos a nuestro hotel: Days Inn Page AZ. Nos gustó bastante. Elegimos una habitación cuádruple con desayuno por 171 dólares. El desayuno era tipo buffet y más o menos decente. Está ubicado justo en una de las carreteras principales de Page, con acceso rápido a los puntos de interés. Pues lo dicho, cogimos la cama y por primera vez en el viaje pudimos dormir durante más de 8 horas!!