Nos levantamos a la hora de salida del sol para poder ver el amanecer desde nuestra ventana, dónde teníamos una vista inmejorable de Monument Valley. También aprovechamos para hacer fotos desde la terraza del hotel, aunque no os alojéis allí podéis acceder a ella para ver las vistas.
Hoy tocaba conducir hasta Page, en donde teníamos contratado el tour de las 11:30 a Upper Antelope Canyon. En Page hay que retrasar una hora el reloj, por lo que en principio teníamos tiempo de sobra. Sin embargo, antes queríamos visitar la milla 13 de la carretera que va a Kayenta para ver el famoso paisaje de la película Forrest Gump, un imprescindible para Cristina. Desde el hotel se tarda poco menos de 30 minutos.
Tras unas cuántas fotos salimos hacia Page. Aquí nos la volvió a jugar el GPS. Nos indicaba que la hora estimada de llegada era bastante más tarde que la hora de la excursión. Condujimos a toda prisa, pasando nervios por perder la hora… Pero a medida que nos acercábamos, el GPS recalculaba. ¡Al final llegamos con casi una hora de antelación!.
En fin, nos dirigimos a la oficina de Antelope Canyon Tours; muy fácil de encontrar. Está gestionado por indios navajos y en la oficina venden suvenires típicos de su cultura (Cristina se compró dos pulseras hechas a mano, costaban unos 12 euros cada una). Tiene un parking delante, pero te indican que aparques el coche en el centro comercial de al lado, donde hay un Pizza Hut. Aprovechamos el tiempo libre para poner gasolina y comprar algo para merendar. Como curiosidad decir que cuando entras en una gasolinera tiene más pinta de supermercado o incluso de restaurante. Puedes comprar de todo: perritos calientes recién hechos, pizza, la famosa carne deshidratada o en salazón (nosotros probamos una, parecía un fuet poco curado). Además de cientos (sí, cientos) de bebidas distintas. Yo compré una lata al azar (costaba menos de un dólar y era de casi un litro), era un té con sabor a banana y fresa, y estaba patrocinado por el golfista Jack Nicklaus!
Llegada la hora, nos acercamos a la entrada de las oficinas, donde te van asignando un guía-chófer. A nosotros nos tocó con Ricky, muy majo y servicial. Éramos unas 10 personas, íbamos con alemanes, franceses y algún americano.
No se puede acceder al cañón en coche particular, en la agencia te suben en esta especie de furgoneta abierta.
Ni que decir que pega bastantes botes, hay que tener cuidado de no perder nada por el camino.
Salimos del pueblo (el cañón está a la entrada, lo vimos de camino antes de llegar Page), atravesamos una llanura de aspecto arcilloso y enseguida estábamos en la entrada. Es una gruta, donde las grietas hacen unas formas muy bonitas. Al escoger la excursión de las 11:30, los rallos de sol entraban en la cueva y provocaban unos contrastes espectaculares. Es la delicia de cualquier fotógrafo. Antes de entrar Ricky nos indicó cómo configurar nuestra cámara de fotos para poder sacar mejores fotografías, y durante la visita te va indicando los mejores rincones, incluso no tenía problema en que le diéramos la cámara para sacar alguna foto. También tiraban arena para ver los contrastes con los rayos de luz.
Como veréis, a pesar de todo, nuestras fotos no son muy buenas.
Esta es la entrada:
Y estas son ya dentro:
Y este es Ricky
Recorrimos el cañón hasta el final y luego volvimos. Estuvimos entre una hora y hora y media. Mi conclusión es que es un sitio bonito que merece la pena visitar, aunque es verdad que es caro (92$ los dos) y muy masificado, hay demasiada gente y al ser una cueva estrecha a veces puede resultar incómodo.
Una vez de vuelta nos despedimos de Ricky, a quien dimos una merecida propina, y decidimos comer en el Pizza Hut que está delante de la oficina. Fue asombrosamente rico y barato. Lo más curioso es que éramos tres parejas comiendo y las tres éramos españolas, no dejamos de ver paisanos en todo el viaje.
Desde allí, siguiendo la carretera principal, llegas al lago Powell y desde allí tomamos la carretera 89 dirección oeste para llegar a Horseshoe Bend. La carretera estaba cortada por obras justo al llegar a ese punto. Dejamos el coche en el parking, desde allí subes una colina y después hay un camino hasta llegar a la ladera:
Desde aquí todavía no divisas nada. El vértigo llega cuando llegas al acantilado y ves esto:
Una vista de cine. Había bastante gente, a pesar de ello se puede ver tranquilamente, aunque teniendo en cuenta que es un sitio MUY PELIGROSO: no hay vallas ni guardas, hay carteles que te indican que no te acerques al filo de la cornisa, porque hay peligro de tropezar y caer al vacío (acordaros del reciente fallecimiento de un turista español en Noruega en un lugar similar). Aun así mucha gente se acerca al filo para sacar fotografías.
Y yo, que tengo miedo a las alturas, estaba acongojadito perdido, así que me hice unas cuántas fotos y en seguida que pude me fui a resguardar en el único sitio alejado donde había algo de sombra. Cristina, que no tiene problemas con las alturas, se dedicó a hacer fotos a diestro y siniestro.
Ojito, que este es el único espacio de sombra en todo el lugar:
Después de pasar un rato largo, dimos nuestro día por acabado y pusimos rumbo a Tropic, un pueblecito cerca de Bryce Canyon. La carretera que sale de Page rodeando el lago tiene unas cuántas curvas, pero es asequible.
Llegamos sobre las 9 al hotel (al llegar a Bryce hay que volver a adelantar el reloj) Preguntamos si había algún sitio abierto para cenar algo, nos indicaron que fuéramos al restaurante de al lado pero que no nos aseguraba que nos pudieran dar de cenar dada la hora. Al llegar nos dijeron que ya estaban cerrando, pero que nos podían preparar una ensalada César y un sándwich para llevar, otra muestra de la hospitalidad yanqui.
El hotel fue seguramente el menos bueno del viaje, pero no era en absoluto malo: una habitación limpia, con una cama enorme y cómoda y un wifi aceptable. Por precio valía la pena.
Nos fuimos prontito a dormir, ya al día siguiente nos esperaban los parques de Bryce y Zion.
CONCLUSIONES
• Día tranquilito (si no hubiera sido por el &%$”* gps) en el que da tiempo a visitar el Antelope Canyon y el Horseshoe Bend. De Page a Bryce hay unas 3:30h de coche, así que más vale no salir muy tarde de Page. Recordad que, si vienes de Monument, hay que retrasar el reloj en Page. Después. al llegar a Bryce, lo teneis que adelantar.
• Aunque el Upper Antelope Canyon vale la pena, la opción de visitar el Lower pueder ser muy interesante: es más barato y se puede visitar por tu cuenta, no te tienes que amoldar a horarios, llegas allí, haces cola, pagas y entras. En el foro podéis encontrar información al respecto
• Horseshoe Bend es uno de los mejores lugares que visitamos en la ruta. MUCHO CUIDADO CON EL ACANTILADO, es peligroso. También el calor es un factor de peligro, hay una caminata de 15 minutos con desniveles hasta llegar al acantilado, la sombra es prácticamente nula; y en los meses de verano la temperatura es muy alta. Llevad ropa fresca, gorro, gafas de sol y agua.
• Nosotros nos quedamos con las ganas de hacer una visita en barco por el lago Powell. Estando en el Horseshoe Bend vimos barcos que navegaban por el rio, debe de ser una experiencia muy bonita ver el meandro desde abajo. Hay más información en el foro.