Día 7 12-12-2013 YAZD-MASHHAD:
Me levanto sobre las 8:30 y tras asearme y ordenar mis pocas pertenencias, me dirijo al patio central del hotel Kohan donde se encuentra el pequeño buffet del desayuno. Invariablemente, el desayuno es el mismo que en todo Irán, con la salvedad de que en éste hay mermelada de cereza y no el asqueroso de zanahoria servido en el hotel Golshan de Shiraz. Durante el desayuno, nos juntamos viajeros de varias nacionalidades: alemanes con pinta de "cumbayás", dos parejas iranís y un padre japonés y su hija adolescente. Éste es el momento, en todo el viaje, en el que más extranjeros voy a ver.
Una vez finalizo el desayuno y tras comunicarme vía Wattshapp con mi familia, pido al chico de recepción que me guarde mi maleta-mochila, ya que me voy a visitar Yazd. Ningún problema, y encima gratis!!!. Desde el Kohan hotel se puede iniciar el paseo-visita por toda la zona antigua de Yazd. Es todo un entramado de callejuelas pobladas por edificios de adobe. Es curioso cómo suenan las paredes de adobe: toc....toc...suena a hueco. Lo que me queda más cerca es el edificio histórico llamado KHAN-E-LARI. Caigo en la trampa y voy para allí. Este edificio dista no más de cinco minutos a pié del Kohan hotel. Me cruzo con tres chicas iranís que me piden que les haga una foto. Aprovecho y como no hay nadie a mi alrededor, les echo un educado piropo, a lo que las tres me sonríen y comienzan ha hacerme las típicas preguntas de: cómo te llamas, de dónde eres, qué te parece Irán.....lo normal vamos!. Pago 100.000 RI por entrar en el edificio histórico Khan-e-Lari y enseguida me doy cuenta de que la he cagado. No vayais, no vale la pena, es una caca. A los dos minutos ya estoy fuera del recinto y llevo un cabreo importante, no siempre se acierta. En resumen, que os podeis ahorrar la visita, aparte de cara, es una basura. En la puerta me vuelvo a encontrar al trío de chicas iranís. Se disponen a entrar en el Khan-e-Lari, y yo les digo amablemente que no es una buena idea. Bueno, los iranís no pagan lo mismo que los entranjeros, por lo que seguramente los 100.000 que yo he pagado se habrán convertido en poco menos de 3000 RI.
Continúo con la visita de la zona vieja de Yazd y me dirijo hacia la mezquita Masjed-e-Jameh. Voy callejeando por la zona, y la verdad es que el ambiente es muy evocador. En un callejón me encuentro un grupo de iranís que están haciendo un rodaje, tipo "El tiempo entre costuras", pero con Khomeini de ángel salvador y en farsi. Por el camino me cruzo con una especie de oficina de turismo o algo parecido, cerca del hotel Yazd Kourosh y el Fahadan Museum. Entro y no veo a nadie. De pronto, aparece una chica. Le pido un mapa y me da uno enorme, todo en farsi. La chica le comenta a otra, que no veo, algo sobre la presencia de un extranjero, pero ésta última le contesta algo que no entiendo, pero sí que comprendo como: "bueno, déjame tranquila que estoy desayunando". Me voy con un mapa desplegable enorme de Yazd, todo en farsi y que no es ninguna maravilla, pero contento. La actitud de los empleados en esta oficina de turismo me confirma que una gran mayoría de iranís no están por la labor del turismo. Creo que es una pena, porque el país, a pesar de su rígido sistema político y social (la sharia), tiene un grandísimo potencial.
Continúo vagando a la deriva por las callejuelas de la ciudad vieja de Yazd y me inflo a hacer fotos. Hay rincones muy bellos. Llego a la mezquita Masjed-e-Jameh. Lo que más me gusta de ésta es la entrada, con sus dos altos minaretes. La puerta de la entrada, de madera, también llama mi atención. Tras la visita, en la calle que muere en la puerta de la mezquita,
me encuentro multitud de tiendas para turistas. En una de éstas, de las que se dedican a la venta de alfombras y tapetes bordados, pregunto precios sobre estas piezas bordadas. Dependiendo del dibujo y el tamaño, los precios van desde los 420.000 a los 550.000. Dudo en la compra, ya que aunque el vendedor insiste en que están hechos a mano, yo no lo veo muy claro, ya que no entiendo sobre estas labores. Me despido amablemente y dirigo mis pasos a Bogheh-ye Sayyed Roknaddin. Esta pequeña mezquita está adyacente a la calle donde se encuentra Masjed-e Jameh. Desde mi punto de vista, no merece la pena verla, ya que se encuentra llena de oscuridad y andamios. Vamos, que no ví ná de ná, pero......ya que estais a 50 metros, pues......Una vez que sales de esta mezquita, si continúas de frente, sales a una explanada donde se encuentra otro de los hoteles "tradicionales" de Yazd, el Silk Road. No entré, no puedo hablar sobre él. Sólo os indico que en la puerta había un par de "cumbas" rusos, totalmente desaliñados, junto a su destartalado Lada de matrícula rusa con perro pulgoso incluido....ja....ja....ja. Lo dicho, no puedo hablaros del hotel, hay que ser justo. Por cierto, hablando de perros: Después de mi viaje a Irán, puedo decir que los perros no tienen muy buena prensa en Persia. A parte del perro ruso, sólo ví dos dos más. El primero, el que casi provoca un accidente al autobús que me llevaba a Espahan, al cruzar como una bala la autovía. El segundo perro no lo ví, pero sí que lo oí. Estaba en una casa en Shiraz. El tercer perro fue el ruski, y el último, el que ví desde las ventanillas del metro de Teherán, mientras cruzábamos un vertedero adyacente a la Linea 1. Vamos, que es más fácil que te atropelle un coche en Irán, que pisar una caca de perro. Justo lo contrario que en Barcelona.
Continúo con mi paseo y vuelvo a tomar la Iman Street. Si vas por la acera derecha, pasas por una de las entradas del bazar, que desde mi punto de vista, no es de los mejores. Si caminas por la acera izquierda en dirección al complejo Amir Chakhmaq, te encuentras con una mezquita bastante grande de la que no recuerdo el nombre pero que es importante conocerla porque tiene lavabos, la casa de cambio en la que cambié durante la tarde del día anterior, una tienda de tapetes bordados de nivel y una pastelería que siempre está llena de iranís comprando dulces. Me hago unas fotos en la Amir Sq. y paso por el paso central. Según la Lonely, este paso central está lleno de garitos que hacen kebap. Es cierto, pero la verdad, no tienen muy buena pinta. Todo es muy oscuro y lleno de mugre, no lo recomiendo.
Continúo por Iman St. Esta calle está llena de tiendas y tránsito. El problema es que se acerca el mediodía y las tiendas comienzan a cerrar. En mi camino, topo con un comercio de tapetes bordados. Después de un rato mirando diseños y medidas, compro, no sin antes un pequeño regateo, dos tapetes de mesa por 450.000 RI. Inicialmente, el tipo me pedía 520.000 RI. Nota sobre los tapetes bordados: yo no entiendo mucho de esto, pero puedo decir que el diseño que más me gustó fue el que tiene figuras copiadas de los bajorelieves de Persépolis. También tengo que decir que este diseño es el más caro, y en ninguna de las tiendas que consulté, este tapete bajaba de 850.000 RI. En general, los vendedores insistían en que estaban hechos a mano en Yazd, pero yo no lo tengo muy claro. Creo que hay un elevado tanto por ciento de probabilidades de que esta manofactura provenga de un taller de alguna ciudad de China y lo haya confeccionado Lin Chu.
Después de mi sesión de shopping, llego a Beheshti Square. Allí, giro a la izquierda y tomo la calle Dahom Farvardin. Camino por la acera de la derecha, evitando la solanera que está cayendo. En uno de los muchos locales de comida rápida que hay en esta calle, me como un bocata de hamburguesa y una pepsi por 50.000 RI. Este negocio lo lleva un chaval joven y le ayuda un niño que por la edad debería estar en el colegio. Lástima que no me acuerde del nombre del local, porque la comida es buena, barata y tienen algo más de variedad de la habitual. Continúo mi camino y paso por Markar Sq., donde hay una torre con un reloj. En esta zona me encuentro con varias tiendas de alfombras. Todo son negocios con aspecto de nuevos o renovados, y con un material aparentemente fantástico. Me hubiera gustado saber el precio de esas maravillosas alfombras. Eran espectaculares. Finalmente, llego hasta el Ateshkadeh, con la mala fortuna de que está cerrado. Estos horarios inarís me van a matar!!!. En la puerta del recinto no hay indicación alguna del horario. Frente al Ateshkadeh, hay un edificio con varios comercios, y segú la Lonely, una casa de cambio. Milagrósamente, la casa de cambio está abierta. Ésta se encuentra en el segundo piso del edificio. Hoy el cambio está a 39.700 RI por 1 euro. Aprovecho y hago una foto del recinto del Ateshkadeh.
No hay nada que hacer. Decido volver sobre mis pasos al hotel para recoger mis pertenencias. Deshago el camino y aprovecho para comprar unos dulces típicos de Yazd en la pastelería permanentemente asaltada por iranís. Tuve que echar mano de unos chavales para poder comprar los dulces, porque el sistema no era fácil. Así, por una caja de 600 grs. de dulces, pagué el equivalente a 3 euros. Durante el trayecto, aprovecho y me compro un pastelillo de merengue por 0,15 euros. El vendedor se queda extrañado de que sólo compre uno. Tengo que decir que estaba excelente. Agotado y cansado, llego nuevamente al hotel Kohan. Pido al recepcionista poder entrar y tomarme un té. Me cobra 15.000 RI. Aunque es el triple de lo que pago habitualmente por el té, tengo que decir que es barato, porque nadie te controla si te tomas un té o 20, aparte de que puedes conectarte por wifi. Me tomo un par de tazas y envío unos Wattshapp a mi familia y amigos. Otra vez a deshacer el camino en dirección a Amir Sq. Por supuesto, todo cerrado, y son las 16:00 horas. LLego a las inmediaciones de la casa de cambio cercana a esta plaza y está cerrada. Espero. Sobre las 16:45, veo que el sarafi no abre. Pregunto a unos tenderos y no tienen ni idea. El problema es que me estoy quedando sin dinero, y tengo que comprar la cena, el taxi y lo que surja. Decido que tengo que quemar un último cartucho y me voy hasta el sarafi que está enfrente del Ateshkadeh. Otro paseito.....y se me hace de noche a las 17:00 horas. Llego hasta el sarafi y oh sorpresa!: cerrado. Me empiezo a poner nervioso. Pregunto en una agencia de viajes adyacente y me comentan que les llame por teléfono, cosa que no hago porque no tengo suficiente nivel de inglés. Lo positivo es que el recinto del Ateshkadeh está abierto. La entrada sólo cuesta 10.000 RI. El lugar es bonito. La iluminación que le dan es chachi, pero realmente, sólo vas a hacerle una foto a una llama. Hago un par de fotos y vuelvo a probar suerte con el sarafi. Esta vez sí tengo suerte y ya han abierto. Más aliviado, cambio 40 euros y me dirigo hacia el local de comida rápida donde había estado al mediodía. Me compro un bocata para llevar de jamón farsi enorme por 24.000 RI. Los chavales se miran entre ellos y sonríen al verme. Intuyo que el niño le dice a su compi :"ves como damos buena comida, hasta este güiri ha vuelto a comprar otro bocata". Me regalan una golosina tipo "palote" de los que me comía en la EGB y paro el primer taxi amarillo que pasa. Por 50.000 RI, sin regateos, el taxista me lleva hasta la estación de autobuses de Yazd.
En la estación de Yazd me pillo una cola por 15.000 RI y me como el bocata enorme de jamón farsi que había comprado anteriormente. Me sabe a gloria. El tipo de la tienda me cuenta que es de Tabriz y que allí sí que hace frío, que lo demás son mariconadas. Aunque el de Tabriz diga lo que diga, hace frío. Me pillo un chai por 5000 RI. En esta estación, para tomarte un té, tienes que subir al primer piso, donde está el único restaurante. Allí, vas al tipo de la caja y le pides un té. Mientras espero el bus, mirando el super estrellado cielo de Yazd, veo una estrella fugaz, bastante intensa, muy bonito. Tras un poco de confusión y retraso, llega nuestro autobús VIP, de bastante buena pinta. Me acomodo en la plaza número 13 y a relajarme, que el viaje será largo. Si tienes idea de hacer el trayecto de Yazd a Mashhad, aparte del bus de las 19:30 que yo tomé, hay otro sobre las 22:30 horas, creo recordar. A parte, los Jueves tienes un vuelo con Iran Air sobre las 8:30 horas a Mashhad que sale por unos 32 euros. Vale la pena pillar este vuelo, ya que te ahorras la paliza nocturna de bus y te evitas los innumerables controles policiales que hay en el trayecto.
Una puntualización: La ciudad de Yazd, como leí en la Lonely, es un "hub" para muchos de los viajeros que visitan Irán. Como se puede entender tras la lectura del texto superior, no le presté una atención excesiva a Yazd. Por ello, y ahora me arrepiento, no fuí a visitar el conjunto histórico de Bagh-e-Dolat Abad ni el Yazd Water Museum. Estuve en la puerta de este último, y se veía un poco cutre, pero sólo este comentario puede que sea totalmente infundado. En Yazd es donde más viajeros occidentales ví, aunque sólo fueran un puñado. Estoy seguro que Yazd vale la pena más que el miserable día escaso que le dediqué, pero prefería visitar Mashhad y su Haram, que perder más tiempo en Yazd.
Una de las particularidades de Yazd son sus torres de ventilación. Las hay de innumerables alturas y tamaños. Son curiosas. Por probar, me puse debajo de una y te puedo asegurar que se notaba una corriente de aire importante. Durante el verano, bajo las torres estas tiene que haber ostias para ponerse debajo, porque Yazd tiene pinta de ser muy calurosa.
Día 8 13-12-2013 : MASHHAD
Después del movidito viaje de Yazd a Mashhad, con innumerables paradas por culpa de los controles policiales, llegamos a Mashhad sobre las 10:00 horas, aproximadamente. Llegar a Mashhad me ha supuesto un quebradero de cabeza en el puzzle en el que se convirtió mi viaje a Persia. Mashhad está bastante lejos de todos lados, y excepto de Teherán, no especialmente bien comunicada. Venir aquí me va a suponer dos noches de autobús. Creo que vale la pena hacer el esfuerzo. Puedo desmentir con rotundidad las palabras de Toni Vives en las que dice: "quizás no valga la pena hacer el esfuerzo para llegar hasta Mashhad porque puede que no puedas ver nada, y sobre todo no vayas en Viernes, que está todo cerrado". Yo estuve en Mashhad un Viernes y puedo decir que, precisamente, ese es el día en el que tienes que ir a esta ciudad santa del chiismo. El ambiente que se respira un Viernes en el Haram de Mashhad es increible, alucinante.
Una vez desembarcas en la enorme estación central de autobuses, ya te das cuenta de que esta ciudad tiene entidad. Las estaciones de autobuses de las ciudades te hablan a las claras del terreno que pisas. Aquí cometo un pequeño error y me precipito comprando el billete a Teherán. Lo primero que hago es buscar una compañía que me lleve a Teherán. Se me acerca un tipo que hace de gancho de las compañías y le comento que quiero ir a Teherán sobre las 16:00 horas en autobús VIP. Me lleva hasta una compañía cuyo nombre no logro descifrar ya que está en farsi. Allí me venden un billete para las 17:00 horas de ese mismo día en clase VIP hasta Teherán por 390.000 RI, toda una clavada.
Lo siguiente que busco es dónde dejar la mochila. En el edificio de la enorme terminal , no hay consigna. Después de preguntar a unos y a otros, voy a un pequeño mostrador de información donde un empleado con un inglés que haría que Enrique VIII se removiera en su tumba, me indica que hay una consigna en una de las salidas de la terminal, y que está propiamente ,en una calle que finaliza en una de las puertas de la terminal. Esta consigna se identifica con un gran cartel de color amarillo en que supongo que en farsi indica "consigna". Bueno, hay que salir por la salida que da a la avenida o calle IMAN REZA. Esta calle, al principio, es quasi peatonal, y hay multitud de locales donde sirven comida, venden bebidas y otras historias. La salida correcta de la terminal la localizarás porque hay una escultura de color azul pitufo de un coche iraní, un Peykan, con una torre de maletas encima de su techo. Tal como te pones a mirar hacia el Haram (la avenida IMAN REZA va de la terminal de buses hasta el Haram), la consigna es el primer local a mano izquierda, y tiene un enorme cartel amarillo encima suyo. Allí dejo mi maleta-mochila y me cobran por la custodia 10.000 RI. Todo muy profesional, me dan un ticket y le hacen una foto a mi maleta.
Para llegar al Haram, puedes ir a pié.....mucha distancia.....o pillar un bus de color blanco muy moderno que te va a costar la "enorme" suma de 2.000 RI, tal como ves la escultura del coche de los pitufos con muchas maletas, a mano derecha, es donde está la parada de todos estos buses blancos. El bus te deja en un plis plas en Water Sq., que es una plaza circular que está justo enfrente de una de las entradas al Haram. Como curiosidad, estos buses circulan por una vía especial sólo para ellos, por lo que no hay tránsito y son super rápidos. En Water Sq. hay una verdadera marabunta de gente. Las tiendas están todas abiertas. Sobre todo tienen mucho éxito las que venden cachibaches de tipo religioso. Hay una justo en la esquina derecha que tiene buenos precios para comprar recuerdos religiosos. En esta tienda, los iranís casi se dan hostias para comprar. Yo también compro algún que otro recuerdo, todo muy bien de precio.
Yo no tuve ningún tipo de problema en acceder a cualquier sitio del Haram. Es más, pudo acceder sin ningún tipo de restricción al manusoleo del Iman Reza. Estuve vagabundeando por todo el complejo sin problemas. Eso sí, tengo que decir que tanto mi vestimenta como mi aspecto, no delataban que fuera un occidental. Durante todo el viaje he vestido de negro, zapatillas incluidas. En mi cara, he lucido una poblada perilla, y por razones de logística, llevaba barba de dos días. Vamos, que de lejos daba el pego. Es más, por todo Irán la gente me ha ido preguntando o haciendo comentarios sobre el tiempo que hacía, direcciones, autobuses y supongo que otras informaciones que por supuesto, al no tener ni papa de farsi ni he podido entender ni contestar. Uno de los últimos equívocos los tuve en el metro de Teherán. Con esto no digo que todos tengamos que ir disfrazados de cuervos y a semejanza de Mahoma, pero la verdad es que creo que he pasado más inadvertido que si hubiera vestido mis pantalones de trekking del Decartón.
Antes de acceder al enorme recinto del Haram, te has de deshacer de cualquier bolsa y cámara de fotos que lleves. Sin embargo, el teléfono móvil te lo puedes guardar en el bolsillo sin problemas. Dejo mi pequeña mochila auxiliar en las consignas habilitadas para ello.....por cierto, podría haber dejado mi mochila aquí y ahorrarme 10.000 RI de la consigna, y tras apartar unas alfombras que hacen las veces de puerta y ser sometido a un ligero cacheo policial, accedo a una de las explanadas del haram. Lamentablemente, no os puedo decir los nombres de cada uno de los sitios en los que estuve, ya que simplemente, me dediqué, como primer objetivo, llegar al mausoleo del Iman Reza, y después, estuve recorriendo todo el recinto sin rumbo fijo, intentando disfrutar del espectáculo. Cruzo varias secciones del recinto, todo lleno de fieles esperando el momento de la oración. Está todo lleno, es increible, nunca había presenciado una cosa así, y éste es el mejor sitio donde podía ocurrirme.......genial!!!!!. Tras un rato vagando de un recinto a otro, accedo a la zona donde se encuentra el mausoleo del Iman Reza. Aquí hay un verdadero delirio. Me recuerda a lo que podemos ver en España con el "Salto de la Verja" en el Rocío. Los iranís se dan de hostias para poder tocar el mausoleo. Hay empujones, gritos. En un momento dado, a un vejete le dan un empujón que casi lo tiran al suelo. Yo también empujo. Logro, no sin esfuerzo, tocar por dos veces el mausoleo del Imán Reza. Ya me doy por contento, ya he cumplido con el objetivo de mi visita a Mashhad, he podido tocar el mausoleo del Iman Reza. Por cierto, hay un fervor exaltado, pero eso sí, mujeres por un lado y hombres por otro. En el lado de los hombres hay más lucha física. En el lado de las mujeres, al que no se puede acceder visualmente, hay más gritos. Enfín, todos juntos, pero no revueltos. Otro apunte curioso es el enorme número de vigilantes que hay en todo el Haram. Supongo que al ser Viernes y haber mayor afluencia de fieles, el número de vigilantes se multiplica. Los hay tanto masculinos como femeninos y cada uno se encarga de la vigilancia de su correspondiente sexo. Cada vigilante lleva una especie de plumero largo y si te tocan o señalan, significa que te están llamando la atención. En la zona del mausoleo del Imán Reza, hay un gran número de vigilantes, pero es lógico, dado del follón que se monta. Otro apunte importante: nada de hacer fotos. En las zonas abiertas no hay problema, pero en la tumba del Imán Reza ni se os ocurra. Delante mío, un guarda echó del lugar con muy malas maneras, a un chaval iraní por hacer una foto con su móvil a la tumba de este personaje chií. Son muy muy estrictos, tenedlo en cuenta. Yo he guardado las imágenes y sensaciones que tuve en este lugar en mi cerebro, y con eso es suficiente. Otro sitio que me llamó poderosamente la atención y del que no tengo ni idea cómo se llama, es una estancia de columnas enorme toda policromada y a la que se accede bajando por unas escaleras,donde hay zonas separadas demujeres, hombres y familias. Unos rezan, otros descansan, otros hablan.....el lugar está a tope, pero el ambiente mola. Para caminar por el pasillo central, todo de mármol, te hacen descalzar. Esta inmensa estancia me deja impresionado. Me siento un rato en el suelo para descansar. Después continúo con mi visita del Haram. Pasadas unas dos horas, salgo del recinto por la misma puerta por la que había accedido. Recojo mi bolsa y voy deshaciendo el camino por la acera de la izquierda de la calle Iman Reza. Veo que local donde asan pollos, y ni me lo pienso dos veces. Me como un cuarto de pollo con patatas, cola y ensalada por 110.000 RI. En uno de los tenderes de Water Sq. compro varios recuerdos religiosos por un total de 120.000 RI. Quiero ir andando hasta la estación de autobuses, pero tampoco el trayecto tiene nada de interesante, por lo que decido situarme en el carril de paso de los autobuses que discurren por esta calle y tomo el primero que pasa. El autobús va a tope. Le digo al conductor que cuánto cuesta el billete con gestos. Me señala a un abuelete que está a mi espalda, que creo que es familiar o amigo suyo que le hace de cobrador. Sentado, hay un tipo joven que al ver que no entiendo nada de lo que me dice el conductor del bus, se da cuenta que soy extranjero. Es un iraní que trabaja en Alemania, en Colonia, que ha venido a ver a su familia. Me dice en inglés lo que yo ya sospechaba, que el abuelete hace de cobrador. También me dice que la última expresión del yayete significaba que no me cobraba el billete y que ya se lo cobraría a Alà. Nos reimos todos, incluido el público de alrededor. Llego nuevamente a la estación central de buses. Es un viaje muy corto, pero en verano y a pié, debe ser terrible, pilla el bus. Rescato mi mochila de la consigna y me tomo un té de 5.000 RI en uno de los locales adyacentes. Esta vez, en vez de darme un sobrecito de azúcar, me dan un palito con azúcar cristalizada que se va deshaciendo en el té.
En la terminal de autobuses hay varios lavabos, unos más limpios que otros. Yo, después de investigar, elijo los que quedan a la derecha de la puerta de entrada principal, pasado el monumento a los pitufos viajeros. Aquí me encuentro un taza de water europea que sólo mirarla me dan arcadas de lo llena de "mierda" que está. Lo de "mierda"....no es suciedad, es literal. Sigo buscando y encuentro un water a la turca que está medianamente limpio. Lo bueno de estos lavabos es que tienen un pequeño estante metálico donde puedes dejar la maleta y la chaqueta. Mi maleta pesaba unos 8 kg y la pude poner sin problemas encima, mientras me quitaba un peso intestinal de encima. El resto del tiempo hasta la llegada de mi bus, estuve intentando cargar mi móvil de uno de los múltiples estacionamientos de carga de móviles que había en la terminal. También, rellené mi botella de agua varias veces en las muchas fuentes que había diseminadas por el recinto. Nota sobre el agua: de buenas a primeras, no me puse a beber agua del grifo en Irán. Fue ya al final de viaje cuando se me empezaron a quitar las manías y hacía lo mismo que todos los iranís, aprovechar el gran número de fuentes que vais a encontrar en los lugares públicos de Irán, incluido mezquitas. Vosotros mismos, pero, yo no tuve ningún problema intestinal durante todo mi viaje.
Hoy es Viernes, que es como nuestro Domingo, y hay una actividad cada vez mayor en la estación de Mashhad. Hay gente por todos lados. Son las 17:00 y por fin llega el autobús VIP que me va a llevar a Teherán y al final de mi periplo Persa. Cuando veo el vehículo tengo una pequeña decepción, que se acrecienta cuando veo bajar de éste al conductor. Dios mío!!!!, el conductor es Homer Simpson!!!!. Efectivamente, el que nos conducirá hasta la capital iraní es un tipo gordo y panzudo, de gesto torcido y bigotillo ralo; se enfunda en unos pantalones raídos y una chaquetilla grasienta. Mal asunto, si el bus tiene mala pinta por fuera y el conductor es una mala fotocopia cabreada de Homer Simpson, cómo será el interior de mi autobús VIP???.
Mis sospechas se confirman al partir, el autobús es VIP, pero de eso ya hace mucho, mucho tiempo. Todo el interior del autobús está hecho polvo, asientos raídos, marcos desgastados, ruido,suciedad.....enfín, una mala y precipitada elección. Antes de subir al autobús, veo llegar a otro de los andenes, un flamante bus de la compañía Hamsafar, que sale a la misma hora que el mío y que también va a Teherán. Maldigo mi elección, pero ya no puedo hacer nada. El viaje fue un coñazo. Homer Simpson intentó poner una película de vídeo, pero ni eso funcionaba. Tampoco había agua en el autobús, cosa que sorprendió a más de un iraní. Lo mejor del viaje fue la parada que hicimos para cenar. La cena consistió en los de siempre: bandeja de arroz basmati hervido, dos tiras de kebap a la brasa, tomate natural a la brasa, vasito de yogurt y cola marca Zam-Zam (bastante buena),por 80.000 RI.Esta vez tengo que reconocer que todo estaba especialmente bueno. Fuí durmiendo a ratos y sobre las 6:00 de la mañana llegamos a Teherán, por cierto, con un frío que pela.
Día 9 14-12-2013: TEHERAN Y FINAL
En contra de lo que había leído en la Lonely, el "pedazo" de autobús VIP que me había maltratado toda la noche no me depositó en la terminal Este E-Shargh. Este carromato acabó su trayecto en la terminal Sur E-Jonub, y ello me despistó durante los primeros minutos. Al final me doy cuenta de que estoy en la misma estación de autobuses en la que inicié mi viaje por Irán el día 7 de Diciembre. Toda la estación es un hervidero de personas que vienen y van; está todo "a tope" de gente. Voy a los lavabos y hasta en el de hombres hay unas colas del copón.....Como es muy pronto para comenzar mi rápida visita a Teherán, echo un vistazo por la estación y me busco un lugar para tomarme un té y comprar algunas galletas. Pasado un rato, me acerco a la estación de metro adyacente a la terminal de autobuses y me compro un par de billetes. Hay bastante cola en la taquilla y con los nervios y mi mal inglés, no atino a pedir un billete de ida/vuelta y el tipo de la taquilla me vende dos individuales, que por supuesto, son más caros: 4500 RI por cada billete individual (color naranja), 6500 el billete de dos viajes (color azul). De todas formas, tengo que aclarar que el billete de ida y vuelta, dos viajes, color azul, NO es que tengas que ir de un punto a otro y volver por el mismo sitio. Simplemente es un ticket de dos trayectos, no consecutivos ni inversos.....vamos, que puedes hacer dos trayectos independientes. Si haceis el cambio, el precio por un viaje de metro es de risa, igualito que las tarifas que sufrimos en Barcelona con Trias y sus secuaces.
El metro de Teherán está muy bien, todo bastante nuevo y muy limpio. Hay una frecuencia de paso razonable, aunque yo sólo viajé en horas de bastante afluencia. Hay una app. que te la puedes instalar en el móvil desde el market de Android. Los iranís flipaban cuando me ponía a trastear con el móvil para consultar la línea por la que circulábamos. Los trenes del metro son chinos. En los vagones, hay una separación física entre hombres y mujeres, que también está señalada en los andenes. En algunas paradas, ví empleados del metro que vigilaban que ningún hombre se colara en la zona de mujeres. No hay problema porque una mujer viaje en la zona de hombres, pero un hombre no puede viajar en la zona de mujeres. Por lo que pude observar, la zona de mujeres solía estar bastante más vacía que la de hombres, por lo que si esa parte del vagón se llenaba mucho, algunos hombres accedían a la zona de mujeres sin problema.......bueno, hasta que aparecía el vigilante del andén. De todas formas, todo esto.......sin estrés......vamos, que los propios iranís están hasta los cojones de estas ridiculeces, pero es lo que hay.
Al respecto de este comentario, presencié la reacción de asco de una mujer al cruzarse con dos imanes de turbante negro y me pareció muy revelador del sentimiento que hay sobre todo este sistema represivo que se han inventado los cléridos. Por supuesto, los "curas" no se dieron cuenta de la expresión de asco de la mujer.
Mi primer destino en Teherán fue el mausoleo de Khomeini, al que se accede por la línia 1 del metro de color rojo, en su parada de Haram-e-Motahar. Mi visita tenía otro motivo, a parte del cultural. Quería comprobar, como decía la Lonely, que allí paraba el servicio de bus que une los aeropuertos de Mehrabad con IKIA. Mi primera comprobación fue infructuosa, ya que estaba todo vacío a primera hora y no había "ni Dios" a quien preguntar.....a parte que mi farsi lo tengo bastante olvidado....je....je....je. Me dirigo al imponente mausoleo que le están construyendo a Khomeini. Aquí todo es "a lo grande". No se puede acceder actualmente por lo que sería el frente del conjunto. Hay que ir, tal como se mira defrente, a mano derecha. En todo tu recorrido te vas a encontrar con una zona de tiendas. Dentro de esta zona, en la planta inferior, hay unos lavabos enormes en los que aproveché para asearme y dejarle un regalito a Khomeini. Estos lavabos están muy limpios, por lo que recomiendo que los utiliceis. Siguiendo por la derecha del conjunto arquitectónico, se llega a una zona en obras en la que se ve unas grandes alfombras que hacen la función de puertas. Allí tendrás que dejar tu maleta, mochila o bolsa y pasar por un control policial. Entonces accedes al lugar donde está el sarcófago de Khomeini. Ya os aviso de que no es gran cosa, pero.....hay que verlo....y como es gratis.....
Una vez veo el mausoleo, me salgo fuera, a fumarme un cigarrillo y a conectar el móvil en los paneles que hay para recargar su batería. Esta es la segunda noche en la que no pillo una cama, y eso se empieza a notar en mi limpieza personal.
Retomo el camino del metro y me voy a ver la zona de la torre Azadi. El metro es la mejor manera de moverse por Teherán. La verdad es que la ciudad es un verdadero caos de gentes, tránsito, ruido y polución; había calles por las que tenía que andar con la mano en la cara de la contaminación que había. Vereis mucha gente con mascarilla. Llego a la zona de Azadi Sq. y no sólo quiero ver la torre Azadi y hacerme unas fotos, también quiero comprobar lo que dice la Lonely sobre que el autobús que une el aeropuerto Mehrabad con el IKIA para en la estación de savaris que hay aquí. Para llegar hasta la zona de la torre tienes que jugarte el tipo cruzando una zona de un tránsito terrible, mucho cuidado!!!!!. Hagos unas fotos y me vuelvo a la zona de los savaris y comienzo a preguntar. Como ya me esperaba, nadie tiene ni idea de ningún savari que vaya al aeropuerto. Todo el mundo me dice que me acerque al Mehrabad, que está muy cerca de Azadi Square. Bueno, comprobado, ni en Azadi Square ni en Haram-e-Motahar para ningún savari que te lleve al aeropuerto IKIA ni Mehrabad. Lo que dice la Lonely es TOTALMENTE INCORRECTO. Esto que os indico lo corroboraría hablando con uno de los conductores de savari que hacen el trayecto del aeropuerto Mehrabad al Ikia. Hacen el trayecto "del tirón" y no paran en ningún sitio intermedio, o al menos eso es lo que yo entendí.
En la gran estación de Metro-bus-savaris y taxis de Azadi Square el hambre me empieza a apretar, y me paro en un chiringuito y me pido un bocata de jamón farsi y una cola nacional, que me cuesta 40.000 RI. Por cierto, la cola nacional bastante mala, no recuerdo el nombre, pero no era marca Zam-Zam, que está bastante bien.
Me estoy quedando sin dinero iraní, por lo que consulto mis notas y me dirijo a la zona de Ferdosi Sq., en metro. En este cruce hay varias casas de cambio. Aconsejo comprobar el cambio en cada una de ellas. También hay muchos cambistas callejeros, pero, como ya he dicho reiteradamente, no los recomiendo. Como curiosidad, ha sido en Irán dónde he visto el mayor fajo de billetes de 500 euros de mi vida. Mientras cambiaba 20 eurillos, se acerca un tipo a mi lado y se pone a hablar con el de la casa de cambio con un pedazo de fajo de billetes de 500 euros todos nuevos nuevos, que hicieron que mis pupilas se abrieran como nunca.....ja....ja....ja....tuve malos pensamientos.
Después de cambiar, me doy un paseo hasta la antigua embajada de los USA para hacer unas fotillos a los graffitis antiimperialistas. Mi opinión es que no hay mucho que ver ni que fotografiar, pero......como todos conocemos los sucesos que ocurrieron allí y lo que ha supuesto el desencuentro USA-IRAN......pues vale, pero insisto, no mata.
Sigo con mi paseo y me acerco hasta el Museo Nacional de Irán, en el que me quieren cobrar 150.000 RI y al que no entro porque estoy reventado y porque había leído que no era para tanto. Bueno, ya lo tengo anotado como "pendiente" para mi próxima visita a Teherán. Por cierto, al sur del museo es zona de tiendas de herramientas de bricolaje......por si perdeis algún tornillo durante el viaje....Esta zona es la de Iman Khomeini Square....vamos, podríamos decir que el centro......y todo es bastante agobiante. Rodeo el Parque Sharh con la intención de llegar a la zona del Palacio del Golestán. Voy bajando por la calle Kayyam hasta Panzdah-e-Khordad. Esta última calle es semipeatonal y adyacente al Bazar de Teherán. En esta zona hay un frenesí de gente increible. Busco algún sitio para comer, pero me acuerdo del horario iraní y decido que hay que ver el palacio lo antes posible. Me equivoco buscando la entrada hasta que doy con un grupo de chavales europeos que van con un iraní y a los que pregunto dónde está la entrada del palacio. Resulta que ellos van para allí, y me uno al grupo. La entrada está en la parte superior de un pequeño parque que está en la calle Panzdah-e-Khordad, mirando el google maps se ve bastante bien. La entrada en el Palacio del Golestán tiene varios precios: la entrada al recinto, sólo al recinto, vale 150.000 RI. Cada recinto de los que se encuentran en el complejo del Palacio tiene un precio. Venden una entrada conjunta con la que puedes visitar los los recintos interiores por 550.000 RI, sobre unos 13,75-14,00 euros. Yo pillo la más barata, ya que: estoy reventado, no tengo tiempo y no quiero cambiar más dinero. Sin embargo, en mi próxima visita a Teherán compraré la visita "full", porque el lugar es espectacular y creo que merece la pena. Por cierto, los lavabos del recinto del Palacio del Golestán son los mejores que he visto en todo Irán....limpios y modernos.
Después de inflarme a hacer fotos y de perder el tiempo con un amable abuelete iraní intentando que me hiciera una foto con mi Galaxy 3, me dirijo al adyacente Bazar de Teherán. Bueno, este Bazar es enorme, pero, coincido con lo que me dijo el tipo holandés de Maastricht que me encontré en el hotel de Shiraz, no es nada del otro jueves. Desde mi punto de vista, no le llega a la suela del zapato al Bazar de Damasco ni incluso al de Shiraz. Después de perderme varias veces, acierto a encontrar en la zona sur del bazar, una casa de comidas.......con el "mono-menú" servido en todo Irán. Esta vez pago 90.000 RI y soy la atracción de todo el local. Una pareja me pregunta de dónde soy y alucinan. Tras la aburrida comida de cada día, me dispongo a perderme un rato por el bazar, intentando buscar los cachivaches que no había comprado en Ispahan ni Shiraz. Error, este bazar no es un buen sitio para buscar lo que viste en aquellos bazares y por supuesto, no encuentro lo que busco. Durante mi paseo se me junta un tipo joven iraní y me pregunta lo de siempre, que de dónde soy, que si tal, que si pascual, que quiere ver Mallorca.......Mallorca??????......bueno, al final descubro sus intenciones......me quiere vender una alfombra. Declino su ofrecimiento y volviendo a perderme, aparezco en la parada de metro de Molavi, que está bastante lejos del inicio de mi recorrido por el bazar. Ya estoy lo que se dice "echo polvo", y hace tiempo que me dejé renqueantes los pies y la espalda por alguna calle de Teherán. Quiero llegar a Haram-e-Motahhar antes de que anochezca, es decir, antes de las 17:00 horas. Con luz, aunque perdido, es más fácil, pero de noche, te vuelves más vulnerable ante los lobos de cuatro ruedas, mis "amigos" los taxistas. Quiero comprobar, efectivamente, que ningún savari que pare en Haram-e-Motahhar me va a llevar al aeropuerto IKIA. Tomo el metro y desembarco nuevamente ante el mausoleo de Khomeini. Me pillo un té y me pongo a observar los savaris que aparecen por el aparcamiento. Todos se llenan de "currantes", por lo que dudo mucho que toda esa gente vaya al aeropuerto. Pregunto al dependiente de un pequeño comercio de al lado de la estación y, como yo ya esperaba, me dice que no sabe de ningún savari al aeropuerto. Sin embargo, llama a su colega Mohamed que estaba haciéndole una revisión al Peugeot 405 en la puerta del comercio y que está dispuesta a acercarme al IKIA por una módica cantidad de riales. Ya me esperaba algo así.....pero ellos no saben cómo soy yo!!!!!. El tipo me pide 250.000 RI y le digo con gestos que ve voy a tomar el té y a fumarme un cigarro. Me acerco a una parada de taxis que está a unos metros del comercio y cuyos taxis son todos verdes. Sin mucho interés me acerco a un taxista talludito y con barriga que me pide 200.000 RI por llevarme al IKIA. Como veo que ya es de noche y de que no tengo muchas opciones, intento negociar el precio. El tipo me invita a un cigarro y lo dejamos en 180.000 RI de la estación de metro Haram-e-Motahhar hasta el IKIA . El tipo es gracioso, y me va hablando, en farsi, de sus preferencias por las marcas de coche: mercedes, bmw, audi y peugeot bien, pero cuando ve un Kia Saba empieza a gruñir y a decir tacos.....en farsi. Un tipo muy gracioso. La verdad es que este aeropuerto está en el culo de ninguna parte. El taxista me comenta que están construyendo una extensión de la línia 1 del metro y cuando vemos las obras así me lo indica. Todo se ve bastante parado, por lo que yo no confiaría mucho en que de manera breve se pueda acceder a Teherán, desde este aeropuerto internacional, con transporte público. Llegamos al IKIA y allí me quedo desde las 18:30 horas del 14-12-2014 hasta las 6:00 horas aproximadamente del 15-12-2014 que sale mi vuelo. Un verdadero coñazo. Me estoy quedando sin dinero iraní. Rebusco en mis bolsillos y aparece un billete de 5 liras turcas, que cambio en el sarafi del segundo piso. Hay un contínuo trajín de gente. Me tomo varios tés en el café que está justo en la zona de llegadas. Todos somos iguales, todos nos emocionamos cuando vemos a los nuestros. Las madres lloran igual, los hijos se abrazan a sus madres y padres de la misma manera, tanto da que hablen español, farsi o arameo. Agoto mis últimos rials en una hamburguesa con queso en el local a la derecha de los lavabos del aeropuerto. Me cuesta 75.000 RI y está muy buena. La degusto con calma, ya que va a ser mi única comida hasta que llegue a Barcelona, no me queda más dinero ni tampoco quiero cambiar más.
Con tantas horas por delante, ya me conozco el aeropuerto de cabo a rabo, y el jefe de la policía del aeropuerto también me conoce bastante bien. No va de uniforme, pero conozco esas miradas. Son iguales a las que tuve en el aeropuerto de Tel-Aviv en el 2001. Recomiendo la tienda que hay en la planta inferior del aeropuerto para comprar llaveros y postales. Aquí encontré un llavero que reproducía un guerrero persa como los de Persépolis por 40.000 RI y éste es el único lugar de todo Irán que tiene postales en buen estado......pero son caras......40.000 RI. Lo de las postales es verdad, simplemente, en Irán no usan de eso....ja....ja.....ja.
Más o menos una hora y media antes del embarque de mi vuelo con Pegasus a Estambul, pasé el primer control policial para acceder a la zona de salidas. Allí tuve que volver a hacer una nueva cola en los mostradores que asignaron a Pegasus para que me entregaran la tarjeta de embarque. Sólo me dieron la tarjeta de embarque hasta Estambul, por lo que en Estambul tuve que volver a hacer cola en los mostradores de la zona de tránsito del Sabiha.....que es la misma en la que estuve a mi llegada a Turquía. Tras sacar la tarjeta de embarque, hice una nueva cola en la zona de control de pasaportes. Aquí sentí envidia de una pareja joven que tenía delante mío y que tenían pasaportes de Bahrain......aunque sería peor que tuviera que volver a Afghanistan!!!!!. Después de este control, accedo a lo que sería una zona Duty Free. Todo es bastante pequeño. Los precios caros, el tabaco está bastante más caro que en cualquier lugar de Irán. Aquí es donde veo el único lugar en el que se ofrece caviar. Ni me molesto en ver el precio, ya que es un producto que no me atrae. Ya es la hora del embarque. Volvemos a pasar un nuevo control policial, y el policía me pega una "sobada" como nunca me había hecho. Nota algo debajo de mi sobaco y me pregunta al respecto. Yo le contesto: es dinero. Pregunta cuánto. Respondo que 300 leuros .Tras pasar mi maleta otra vez por el scanner, accedo a la puerta de embarque. Es decir, dos controles policiales y un control de pasaporte antes de despedirte de Khomeini y sus muchachos.....no está mal. Si hiciéramos ésto en España, los adalís de los derechos humanos estarían con el grito en el cielo. Aquí nadie protesta.
El resto del viaje, sin novedad. Llegamos al aeropuerto Sabiha de Estambul y tuve que sacar la tarjeta de embarque nuevamente en los mostradores de la zona de tránsito. Sin dinero ni ganas de cambiarlo, esperé mi otro avión de Pegasus con destino a Barcelona. Viaje tranquilo. Esta vez, el avión dibujó un arco por Croacia, Bolonia, Génova, Marsella y finalmente Barcelona. Todo bien, todo perfecto, todo europeo, todo en su hora.
RESUMEN Y CONCLUSIÓN:
Irán se merece algo más que un viaje de 7 días reales. Sólo llegar a mi tierra, ya me quería volver, aunque haya estado comiendo durante siete días lo mismo, haya adelgazado 5 kilos, no haya dormido en una cama durante tres noches, o casi me haya explotado la vejiga por no encontrar un lugar decente donde mear. Este país vale la pena, pero sobre todo, si vuelvo, es por su gente, es increible, es lo mejor.
En total, avión+visado VOA+gastos.....han sido 507 euros, lo cual, considero que está muy bien. Sin duda, volveré con mi familia para que puedan disfrutar de este maravilloso país, aunque el viaje no será de 7 días, como mínimo será del doble.
Gracias por leerme y disculpad el formato que he utilizado, bastante incómodo de leer. Saludos a todos.