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Irán a buen ritmo - Blogs de Iran
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Diario: Irán a buen ritmo  -  Localización:  Iran  Iran
Descripción: Cuando se cumplen tres semanas de mi regreso de Irán, me decido por primera vez a colgar un diario en este foro con la idea de ayudar en lo posible a futuros viajeros a este bello país, del mismo modo que otros muchos viajeros me han ayudado a mí en la preparación de mi viaje a Irán.
Autor: Luxastu   Fecha creación: 
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Etapa: Generalidades  -  Localización:  Iran Iran
Fecha creación: 19/11/2016 21:25  
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Ahora, cuando se cumplen tres semanas de mi regreso de Irán, me decido a escribir este resumen de mi viaje con la idea de ayudar en lo posible a futuros viajeros a este bello país, en el que la falta de información (y sobre todo de información veraz) justifica especialmente su publicación. Es también mi manera de agradecer a todos aquellos que en distintos foros han escrito sus diarios, comentarios, recomendaciones, … en los que me he basado en la preparación de mi viaje.
Este resumen no persigue ser completo. Aunque extenso, sólo recogeré en él aquello que considero puede ser de ayuda a futuros viajeros, información fundamentalmente práctica. No pretendo repetir información general ni consejos ya recogidos en otros foros (aunque algunos de ellos inevitablemente los repetiré). Tampoco busco ofrecer detallada acerca de los monumentos o de las ciudades pues las guías o los recursos en internet son abundantes. Lamento de antemano el formato formal, serio y aburrido, sin fotos ni gráficos. Lamentablemente la informática no es lo mío y prefiero, pese a todo, hacerlo de este modo que no hacerlo. En cualquier caso, hay suficientes fuentes donde poder obtener toda esa información gráfica, que, no obstante, reconozco hace más atractivo cualquier texto.

También lamento que las ideas están recogidas un poco anárquicamente a medida que me vienen a la cabeza, sin demasiado orden. No se trata de escribir nada serio, sino sólo de poner por escrito algunas pequeñas notas.

Cómo surge la idea de Irán

He de confesar que visitar Irán nunca entró en mis planes. Recuerdo haber leído, siendo un adolescente, un reportaje dedicado al país en una revista de viajes. Se veía bonito, cierto, pero en aquella época, relativamente reciente aún la revolución islámica, Irán no era un destino que barajara.

Sin embargo, este año quería hacer un viaje especial y el momento para hacerlo era la primavera. Así que busqué países que pudiesen visitarse en esa época del año y descarté entonces el sudeste asiático, el destino que figuraba en mi cabeza. Bolivia era un destino que me seducía, pero el alto precio de los billetes y la posibilidad de que en un futuro mi familia también quisiera ir, me hicieron abandonar la idea. Navegando por internet descubrí El rincón de Sele, que yo por entonces desconocía por completo. No sólo hablaba maravillas del país, sino que aportaba mucha información. Después visité distintos foros de viajes y todo el mundo coincidía en la belleza del país y en la amabilidad y hospitalidad de su gente. Así que ya tenía destino para este año: Irán.
Contacté con varias agencias iraníes que me diseñaron distintas propuestas. Las que más me gustaron fueron las propuestas de la agencia Behinburg (www.behinburg.com), hasta el punto de que estuve a un tris de reservar con ellos mi viaje. Sin embargo, cuando me informaron de que mi viaje coincidía con el Ramadán, decidí dar marcha atrás, a pesar de que afirmaban que Irán ya no era el país religioso de hacía unos años (lo cual es parcialmente cierto) y que siempre se podía encontrar algún sitio donde comer algo.

Decidí, pues, posponer mi viaje para el otoño porque Irán se había convertido en un destino al que no iba a renunciar. En la segunda quincena de octubre, tras coordinarme con mi mujer para que se hiciera cargo de nuestro hijo, me marchaba para Irán. Puedo comprender perfectamente que mi mujer, entre otros motivos, por su sexo, pudiera no tener interés en visitar Irán. Sin embargo, ahora creo que le habría gustado mucho y que los problemas del velo, con ser una incomodidad para una occidental, no son tantos como pueda parecer a priori, pues efectivamente las normas se están suavizando. De hecho, a mí me sorprendió ver a mujeres enseñando parte del pelo cuando yo creía que estaba prohibido. Los propios iraníes me señalaron que las costumbres se estaban relajando y que eso habría sido algo impensable en los años siguientes a la revolución islámica.
La fecha de mi viaje vino también marcada por la finalización de la Ashura. En los foros había leído dos corrientes de opinión acerca de este evento religioso. Para unos, es una celebración religiosa que no debe perderse. Para otros, supone un problema pues todo está cerrado. Así que, al final, teniendo en cuenta que no iba a estar en esas fechas ni en Qom ni en Mashhad, los centros religiosos por excelencia del país, opté por partir el día de la Ashura y llegar a Irán una vez que ya hubiese pasado, más concretamente, el día siguiente a la fiesta.

He de señalar también que, aunque inicialmente había contactado con distintas agencias iraníes, y especialmente con Behinburg, como he dicho, me animé a emprender solo esta aventura. Inicialmente quería ir en un viaje a medida. Sin embargo, el hecho de viajar solo y de no poder compartir los gastos con nadie me echó para atrás. Debo reconocer que el presupuesto que me ofrecieron era elevado para una persona, razonable para dos y asequible a partir de la tercera persona. Aunque a través los foros traté de sumar viajeros a mi itinerario, mis poderes de convocatoria parecen nulos ya que no conseguí convencer a nadie. Sin embargo, gracias a los foros realicé finalmente mi viaje en solitario, no sólo porque se hacían eco de que Irán es un país seguro, con medios de transporte que funcionan bien y oferta hotelera suficiente, sino porque concretamente el forero spab, me dio el empuje que necesitaba. Y así lo hice.

El vuelo

He de empezar señalando que reservé tarde mi vuelo porque las fechas no las pude cerrar hasta bastante tarde. Tras mirar distintas alternativas, opté por volar con Turkish Airlines. Es cierto que Pegasus ofrecía un precio algo inferior, pero tiene muchas más limitaciones en los aeropuertos desde y a los que vuela (en Irán sólo vuela a Teherán). Por poco más, volé a Isfahan y regresé desde Ahwaz, evitando el aeropuerto IKA de Teherán, muy alejado de la ciudad, y pudiendo hacer un circuito circular sin necesidad de volver al punto de llegada. He de confesar que Turkish superó mis expectativas. Por algo ha recibido tres años sucesivos el premio a la mejor compañía aérea europea. En todos los vuelos sirven una comida abundante y de buena calidad. Los asientos son cómodos, aunque el espacio entre asientos sea quizás un poco justo. Además cada asiento lleva su pantallita para que cada uno elija el programa que prefiera. Y luego el aeropuerto de Estambul está muy bien, con todas las tiendas con precios en euros.

He de confesar que la elección del aeropuerto de llegada me era indiferente (tratando de evitar Teherán en lo posible por lo ya indicado). Turkish vuela en Irán, además de a su capital, a Isfahan, Shiraz, Tabriz, Mashhad, Ahwaz y Kermanshah. Excluidos Teherán y estos dos últimos porque en ellos no puede tramitarse el VOA (visa on arrival), opté por Isfahan sencillamente por una cuestión de precio. Hubiese querido llegar a Mashhad pero probablemente la cercanía con la Ashura hacía que los precios fuesen más elevados.

El alojamiento

Una vez reservado el avión, el paso siguiente era reservar el alojamiento. En los foros había visto que mucha gente había hecho couchsurfing en Irán, una práctica que pese a estar prohibida y poder generar muchos problemas con la policía iraní, está muy extendida en el país, no sé si por la hospitalidad de los iraníes o por su curiosidad y su afán de conocer algo más de lo que pasa más allá de sus fronteras. Sin embargo, el couchsufing no está hecho para mí. Efectivamente puede ser un buen medio de conocer iraníes, aunque tampoco hace falta recurrir a él porque los iraníes te asaltan por allá donde vayas, calle, bazar, autobús, etc. También puede ser un buen medio de ahorrar algo de dinero, aunque honestamente los hoteles no son caros en Irán y uno ya se hace mayor y se aburguesa. Y de todos modos, en muchos casos la práctica del couchsurfing la veo poco práctica para conocer gente pues lo cierto es que, en general, el inglés de los iraníes es bastante limitado y las posibilidades de conversación escasas. Pero bueno, cada cual es muy libre de hacer lo que quiera y yo en mi caso he optado por los hoteles. He de señalar que había leído que entre los requisitos para recibir el visado estaba acreditar una reserva hotelera para la primera noche al menos, lo que puede suponer un problema para quienes quieran practicar el couchsurfing. He de decir que a mí nadie me pidió tal reserva al tramitar el visado, aunque es cierto que yo lo solicité en Isfahan y aquí las autoridades tienen fama de ser más permisivas.

En cualquier caso, el couchsurfing puede resultar interesante para quien tiene tiempo de sobra y puede dedicarlo a visitar las ciudades y sus amigos con tranquilidad. No era ése mi plan, pues yo sólo contaba con dos semanas para visitar un país que equivale en tamaño a tres Españas y hacerlo de acuerdo con un programa más o menos preestablecido.

Por ello, yo llevaba todos mis hoteles en Irán reservados de antemano, con aproximadamente un mes de antelación. Sólo una noche a mitad del circuito había quedado sin reservar como consecuencia de que mis planes para ese día no eran claros, lo que me obligaba a reservar sobre la marcha.

La selección de hoteles la había hecho tomando como referencia los seleccionados en los modelos de circuito que me había preparado la agencia Behinburg, los alojamientos propuestos por la guía Lonely Planet (que en buena medida incluían a los anteriores) y los consejos de algunos foreros. En este sentido, he de hacerme eco de las quejas de varios viajeros con los que coincidí. Dado que la Lonely Planet es prácticamente la única guía disponible para viajar a Irán —un país sobre el que existe muy poca información—, ya que ni la guía francesa Petit Futé ni la española de Laertes parecen ser una alternativa recomendable, la mayoría de los viajeros utiliza la misma guía y, en consecuencia, trata de reservar en los mismos hoteles, lo cual obviamente no siempre es posible, sobre todo cuando se viaja improvisando y sin reserva previa. La situación puede ser especialmente complicada en temporada alta, como en la que yo viajé. Así, en mi caso, Teherán y Yazd fueron ciudades especialmente problemáticas como contaré después, pero Kashan y Kerman tampoco son ciudades sencillas, por citar únicamente algunos ejemplos. Por tanto, dos consejos: no ceñirse exclusivamente a la Lonely Planet, consultando, entre otros, en foros de viajes y procurar reservar con antelación en la medida de lo posible.

La comida

He de decir que mis temores (por lo que había leído en los foros) acerca de la cocina iraní no se cumplieron. La cocina iraní es deliciosa, como lo pude comprobar en los hoteles Ameriha y Akhavan, en los restaurantes Ali Baba de Shiraz o en aquellos a los que me llevaron los guías en Isfahan, Pasagarda y Shustar o, como lo comprobaría días después con Shabah, en otro restaurante en la zona de Darband en Teherán. Existen muchos platos regionales exquisitos y las parrillas son excelentes. El problema es que, en general, la variedad es escasa y suele reducirse a carnes a la parrilla de cordero y pollo principalmente, acompañados de un montón de arroz con azafrán. En cuanto a la fruta, es de muy buena calidad, lo que no deja de ser sorprendente en un país en gran parte desértico. De hecho, las mandarinas (de color amarillo y no anaranjado) son excelentes.
Algo muy curioso en Irán, que yo pensé que formaba parte del tipismo del local en el que comí el primer día que lo vi, es que el cuchillo no se usa, sino que su papel lo desempeña la cuchara. En efecto, para cortar, usad la cuchara. El cuchillo únicamente se utiliza para extender o para pelar, pero nunca para cortar.

He de señalar también que el agua está presente en todas partes. Por doquier hay fuentes con agua fresca. Como acertadamente ha dicho en su diario el forero Bmwnetx, es agua que se puede beber sin ningún problema. Al igual que él, yo, que soy un seguidor al pie de la letra de los consejos de Sanidad Exterior, al principio no bebía esa agua, pero al cabo de unos días, seguí sus consejos, y no he tenido ningún problema. También tengo que decir que en los hoteles es habitual tener una pequeña neverita en la que únicamente hay un par de botellines de agua. Salvo en el hotel de Teherán que las cobraban, en todos los demás hoteles estaban incluidas en el precio de la habitación. Según oí o leí en algún sitio, esa atención con el agua es consecuencia de ser un país chiita. Dado que su líder, el imán Hossein, murió de sed en el desierto, a manos de sus adversarios, consideran que es una obligación de todo buen chiita “dar de beber al sediento”.

Guías

Descartada la primera opción propuesta por Behinburg de viajar gran parte del recorrido con guía por el enorme coste que ello suponía, decidí contratar guías en los lugares que consideraba que eran especialmente interesantes y que tenían riquezas arquitectónicas que debían apreciarse con la ayuda de un guía.

La propia agencia Behinburg ofrece servicios de guía en todos los lugares turísticos de Irán. Sin embargo, después de no contratar su viaje a medida no me sentía con ganas de contratar con ellos servicios aislados de guía. Contacté con algunos de los guías en español propuestos en foros (especialmente con los recomendados en el foro de Losviajeros) pero al final no contraté a ninguno de ellos. Dos fueron los principales problemas para ello: el precio y la disponibilidad. El gran inconveniente de viajar solo es que no se pueden compartir gastos. Por eso, los precios que me ofrecían gran parte de los guías, sin ser desproporcionados, por lo general, resultaban caros para una persona, aunque razonables para dos o tres personas. Por otra parte, muchos de esos guías no son guías de ciudad, sino de circuitos, con lo que bien están viajando por el país y tienes que coincidir con ellos los días que tienen libres, bien te ves obligado a hacer con ellos recorridos más o menos largos. Ninguna de estas alternativas me servía. Al final contraté guías aquí y allí siguiendo informaciones de distintas fuentes en los términos que indicaré más adelante en los apartados específicos de los lugares, por si pudieran ser de vuestro interés. En todo caso, con carácter general puedo afirmar que la contratación de guías es más que recomendable. Se aprovechan mucho más las visitas, se optimiza el tiempo (un bien escaso en un viaje como el mío en el que quería ver mucho en no mucho tiempo) y no resultan excesivamente caros, sobre todo si se puede dividir entre varios.

Entradas

Las entradas a los monumentos son, evidentemente, un capítulo importante en cualquier viaje e Irán no es una excepción. No he llevado un registro de lo gastado por este concepto, pero puedo decir que es uno de las principales partidas de gasto. Grosso modo, podría decir que vine a gastar en esta partida unos 300 euros. He de reconocer que no me he privado, he visitado todo cuanto creía que debía visitar, y pocas veces me he arrepentido de alguna visita. Teniendo en cuenta que diariamente se pueden hacer unas cinco visitas de pago, a una media de unos 4 euros por visita, nos da una media de 20 euros diarios por persona. Estos precios son, obviamente, orientativos. Por lo general, los monumentos más importantes suelen costar 5 euros, los no tan importante 3 o 4, y los menos interesantes en torno a 1.5 euro, aunque éste es un criterio relativo. Lo cierto es que muchas veces no existe relación entre los precios, pues cuesta lo mismo visitar Persépolis, que te exige un mínimo de medio día, que una mezquita que puedes ver en media hora. Los palacios reales de Teherán y el museo de las joyas de la corona son especialmente caros, pero valen realmente la pena. En los primeros el pago es por estancia visitada.
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Etapa: Primera etapa: Isfahan  -  Localización:  Iran Iran
Fecha creación: 19/11/2016 21:35  
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El avión procedente de Estambul llegó puntualmente a las 6 de la mañana. En él coincidí con unos agricultores españoles productores de pistachos que venían a devolver la visita a España que les habían realizado meses atrás unos agricultores iraníes. Aunque éramos sólo ocho personas las que solicitamos el visado en el aeropuerto, tardé más de una hora con el trámite. Primero comprueban que tengas un seguro médico. Luego, tienes que pagar los 75 euros del visado (el banco está cerrado hasta que llega el empleado cuando le viene bien) y luego te ponen el visado, para pasar posteriormente la aduana. Insisto que a mí nadie me pidió acreditar una reserva hotelera, aunque parece ser que suele ser lo reglamentario.

Quería hacer un comentario en relación con el tema del visado [/u]y el seguro de viaje necesario para obtenerlo. Yo tenía seguro pero me pusieron algunos problemas al principio porque estaba en español y el ámbito de cobertura ponía “mundial”. Querían, bien un seguro en inglés que dijera “world”, bien un seguro como el de Mapfre que habían contratado los agricultores españoles que ponía “Irán”. Al final, gracias a la chica (eran una pareja) que tramitaba los visados, me dieron la autorización porque ella debía de hablar algo de francés y “mundial” viene a ser como en francés “mondial”. De todos modos, el señor me preguntó cuánto había pagado por el seguro porque de haber tenido que hacerlo in situ hubiesen sido sólo 15 euros. Claro que mi seguro era más completo, ya que no sólo cubría los gastos sanitarios en Irán.

He de añadir también que Irán, como he dicho, tiene varios aeropuertos internacionales. Esto quiere decir sencilla y llanamente que llegan y parten aviones desde y al extranjero, nada más, y mucho menos que esté preparado para el viajero internacional. Como comprobé primero en Isfahan y luego en Mashhad y en Ahwaz, esos aeropuertos carecen de oficinas de cambio. Yo traté de que me cambiaran en el banco cuando tuve que pagar el visado (se paga directamente en euros) pero me remitieron a la ciudad. Y luego comprobé que no es normal que en los bancos cambien divisa, o al menos no en todos, porque yo en ninguno de los que pregunté me quisieron cambiar. Por lo que he leído en los foros, parece ser que el único aeropuerto internacional iraní que cuenta con casa de cambio es el IKA de la capital. No sé cómo pensarán que se va a arreglar quien entra a Irán procedente del extranjero con una moneda que no es convertible y que no se puede sacar en cajeros con tarjetas extranjeras…A lo mejor, sencillamente no lo han pensado…
Así pues, tenía el primer problema: coger un taxi para Isfahán sin riales. Coincidió que, como era el último de todos los que habían solicitado el visado, dejé el aeropuerto al mismo tiempo que los encargados de los visados (que deben acudir únicamente cuando llega un vuelo internacional). Les comenté mi problema y ellos se encargaron de buscarme un taxista que, aunque no hablaba una palabra de inglés, aceptó que le pagara en euros. No sólo eso, sino que al dejarme en el hotel, al rato de pagarle los 10 euros que habían acordado con él, vino a traerme la vuelta en riales porque debía considerar que la tarifa era excesiva. Gracias a ello pude darle una propina al botones de mi hotel.

Tengo que decir desde ahora, que pese a la mala fama y las críticas de los taxistas en Irán, a mí me parecieron bastante honrados. Probablemente me hayan engañado alguna vez pero creo que las tarifas que solían pedirme eran justas. Prueba de ello es que, o bien de nada me servía regatear, que no bajaban su tarifa apenas nada en el mejor de los casos, o bien, cuando me negaba a aceptar la tarifa que me proponían y paraba a otros taxistas, las tarifas que estos me proponían eran similares a la del primero.

En cuanto al hotel de Isfahan, he de comenzar señalando que cuando empecé a reservar los hoteles, dudé entre dos: el Irán y el Setareh, ambos con críticas favorables en los foros.
En principio, me inclinaba por el Setareh, pero tras escribir varias veces sin respuesta, me puse en contacto con el Iran, que me respondió al cabo de unas horas ofreciéndome una individual con inodoro turco, porque no les quedaba ninguna habitación con inodoro occidental. Acepté sin pensarlo ya que suponía que no iba a ser el único hotel donde me iba encontrar únicamente con inodoros turcos y no me quedaría más remedio que acostumbrarme. Sin embargo, al día siguiente me escribieron informándome de que les había quedado libre una habitación con inodoro occidental y que me la cambiaban. Realmente amables estos hermanos iraníes que tras haber vivido en Canadá (de ahí su excelente inglés) decidieron regresar a su país y abrir este hotel.

El problema fue cuando unos días más tarde me contestaron del Setareh informándome de la reserva de una habitación individual. No sabía qué hacer. Por un lado, los dueños del hotel Iran habían sido muy amables, habían respondido rapidísimamente, me habían cambiado la habitación para ofrecerme un inodoro occidental, y el precio de la habitación era ridículo (creo recordar que unos 30 euros). Por otro, el Setareh era un hotel de mejor categoría, con críticas muy buenas. Esperé para cancelar hasta unos tres o cuatro días antes de mi partida y al final opté por el Setareh, en gran parte debido a la loa de este hotel que había hecho Sele en su blog (que al final acabó convirtiéndose en mi manual de referencia).

Lo cierto es que acerté. El hotel Setareh (1.536.900 IRR por noche, unos 40 euros) es un buen hotel (sin ser de lujo), está bien situado, ofrece un montón de amenities en las habitaciones (zapatillas y zapatillas de baño, cepillo de dientes y dentífrico, …), tiene una sala para la oración (algo que nunca antes había visto), pero sobre todo tiene un personal encantador, desde el botones, a los recepcionistas, pasando por las camareras de pisos. He de resaltar la labor del personal de recepción, en especial de Maria Farhang, persona encantadora. En recepción me ayudaron con las reservas de mis transportes interiores en Irán que no había podido reservar en Europa, bien porque sólo estaban en farsi, bien porque no admitían tarjetas de crédito extranjeras. Allí reservé mis autobuses entre Isfahan y Shiraz y entre Shiraz y Kerman, así como mi vuelo Teherán-Mashhad. Claro que, desgraciadamente, no con las compañías ni con los horarios que a mí más me interesaban porque en esos horarios (que yo había conseguido antes de llegar a Irán buscando por distintos caminos) ya no quedaban plazas. Aun así, pude reservar los transportes que necesitaba los días que quería. Maria me reservó el autobús a Shiraz y todo lo demás me lo reservó, pagando con su propia tarjeta de crédito, a cambio de una pequeña comisión, su compañero de las tardes-noches.

El día que me iba, mientras hacía el check out, llevaron a las recepcionistas desde la cocina del hotel su comida diaria. Como se trataba de un plato típico iraní (una especie de puré con azafrán y frutos secos), me ofrecieron también uno para mí, a fin de que no me fuera de allí sin probarlo. Encantador todo el personal. Traté de compensarles por medio de una pequeña propina, pero se negaron a aceptarla diciéndome que su mejor propina era una sonrisa mía. Y me pidieron que hiciera publicidad del hotel, lo que hago ahora por este medio. Para mí, sin duda, el Setareh fue el mejor hotel de todo mi viaje por Irán, no por su categoría (ciertamente buena), sino por la amabilidad de su personal.

En cuanto al hotel Iran, he de romper, pese a todo, una lanza en su favor. Ya he dicho que lo cancelé sintiéndome un poco culpable por la amabilidad de sus propietarios. Ahora quería añadir que el segundo día de mi estancia en Isfahan, al ir a visitar el hotel Abbasi y el palacio Hasht Behest, pasé por delante del Iran y me dio una impresión mucho más positiva de la que me habían dado unas fotos del hotel que había visto. Esa favorable impresión de su fachada probablemente fuera consecuencia de la reciente reforma que había sufrido el hotel. Así pues, quiero señalar que el Setareh es un magnífico hotel pero que el Iran probablemente sea también una buena opción en Isfahan.

Acabo de mencionar el palacio Hasht Behest. Había leído en un foro que no merece pagar la entrada para visitarlo (unos 4 euros). He de reconocer que yo entré sin acordarme de este consejo y precipitado un poco por el hecho de encontrarlo abierto, cuando creía que iba a estar cerrado. Efectivamente creo que desde fuera se ve bastante bien el palacio. De hecho, una vez fuera, mientras recorría los alrededores del palacio y sus preciosos jardines coincidí con un grupo francés al que la guía se lo mostró y explicó desde fuera, sin entrar, algo que debe ser práctica bastante habitual. De todos modos, tampoco me arrepiento de haber entrado porque vale la pena, pero vista la cantidad de entradas que hay que pagar en Irán para visitar todo, quizás ésta sea una de las entradas que se puedan evitar.

Esto ocurrió en la tarde del segundo día de mi estancia en Isfahán, cuya mañana había dedicado a visitar el barrio armenio de Jolfa y los preciosos puentes de la ciudad que salvan el seco río Zayandeh (Khaju, Allahverdi y Si-o-Se). Y es que esto era lo único que me quedaba por visitar de la ciudad pues el día anterior, gracias a la labor de mi estupenda guía Reyhan (+989360689677), una estudiante universitaria de lengua y literatura francesas que hablaba un excelente francés, había recorrido toda la ciudad. He de agradecerle a Reyhan el haberme enseñado todo lo más destacado de la ciudad en un solo día (la maravillosa plaza del imán, la segunda mayor del mundo tras Tianamen, las mezquitas del imán, Sheikh Lotfollah, del viernes, los palacios Ali Qapu y Chehel Sotun, el bazar, con su labrada puerta de acceso), algo que a mí me hubiera resultado imposible, su paciencia en las explicaciones, el haberme hecho degustar una especialidad local (el beryani) en un céntrico restaurante (Beryani Golestan) a la hora de comer y el haberme permitido adquirir una tarjeta SIM iraní para mi móvil, una tarea titánica en Irán, motivo por el cual dejo sus referencias por si pudiera ser de interés para alguien. Por todo un día de trabajo, once horas exactamente, me cobró tan sólo 50 euros.

Voy a detenerme a contar la historia de mi tarjeta SIM iraní. Decidí comprar una movido por los comentarios de algunos foreros, consciente, no obstante, de ciertas limitaciones. Aunque sé que algunos viajeros la habían comprado en el IKA, yo, al no llegar por Teherán, sino por Isfahan, no tuve más remedio que tratar de comprarla en la ciudad (en el aeropuerto ya he dicho que no hay absolutamente nada). Aunque no tenía el pasaporte (se quedan con él en los hoteles —lo que, aunque es algo que no me agrada, siempre es una seguridad—, porque supuestamente deben presentarlo si reciben una visita de la policía), siempre llevo conmigo en mis viajes al extranjero una copia. Pues bien, en la tienda de móviles se negaron a aceptármela alegando que la foto no era lo suficientemente clara. No me quedó, por tanto, más remedio que volver al hotel para recuperarlo, aunque sólo pude hacerme con él para comprar la tarjeta, tras pagar la habitación. Parece ser que las tarjetas de móviles están muy controladas en Irán, supuestamente como parte de esa política de seguridad que lo invade todo, por lo que no es infrecuente que se intervengan las conversaciones.

En mi segundo día en Isfahan, tras visitar el hotel Abassi (un antiguo caravansar reconvertido en hotel de lujo) y cuando eran poco más de las dos de la tarde, me di cuenta de que era un poco absurdo esperar hasta la medianoche para coger el autobús VIP de la empresa Safar que me había reservado la recepcionista Maria con destino a Shiraz, con lo que decidí recoger mi maleta del hotel e irme a la estación de autobuses y ver si podía cambiar mi billete. La suerte me acompañaba ya que en cinco minutos salía otro autobús VIP para Shiraz y la empresa me cambió el billete sin ningún problema. Por lo tanto, cambié mi noche de autobús por una noche de hotel adicional en Shiraz, lo que mi cuerpo agradeció ya que, pese a que era aún mi segunda noche en Irán, ya había tenido que dormir entre aviones la noche que había hecho escala en Estambul.

Como dicen los foros, los autobuses VIP son una excelente opción para viajar por Irán, un país en el que las distancias son largas y en el que estos autobuses ofrecen grandes prestaciones (no así un baño incorporado), especialmente si se quiere ahorrar noches de hotel. Como más adelante contaré, en mi viaje entre Kerman y Kashan coincidí con unos italianos que me dijeron que ese era su primer viaje de día pues habían estado viajando por el país siempre de noche en autobuses VIP. Por unos 10 euros hice un trayecto de unas ocho horas, con agua a libre disposición y un picnic.
Viajar en autobús en Irán es toda una experiencia. A mitad de viaje, hizo una parada en la que la gente aprovechó para comprar refrescos y golosinas. Yo quería tomar un té pero no sabía cómo funcionaba el sistema. Pregunté a un universitario, por aquello de que tendría más posibilidades de que hablara inglés que el resto de los viajeros. No sólo amablemente me explicó cómo era el sistema, sino que mi pregunta y la posterior respuesta sirvieron para que todo el autobús se enterara de que viajaba con ellos un extranjero y todos, dentro de sus limitaciones idiomáticas, trataran de saludarme y agasajarme. Por eso digo que no hace falta hacer couchsurfing para conocer iraníes, aunque estoy seguro de que mis compañeras de viaje, en la larga conversación que mantuvimos posteriormente, una vez de vuelta en el autobús, quedaron algo chafadas cuando les dije que tenía hotel reservado en Shiraz.

Resumiendo, Isfahan es uno de los puntos fuertes del viaje: junto con Shiraz, la ciudad más bonita de Irán (para mí incluso la supera). Aunque era consciente de ello, el hecho de haber empezado por Isfahan el recorrido en modo alguno impide disfrutar del resto del viaje. Irán es un país lo suficientemente rico y variado como para que siempre haya algo nuevo que descubrir. Pero ciertamente, “Isfahan es medio mundo” y ningún viaje a Irán puede prescindir de esta maravillosa ciudad. De todos modos, si alguien no dispone de mucho tiempo para visitarla, le recomendaría que se centrase en la plaza del imán y su entorno, con las mezquitas del imán y Sheikh Lotfollah, el palacio Ali Qapu y el bazar.
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Ver Etapa: Primera etapa: Isfahan



Etapa: Segunda etapa: Shiraz  -  Localización:  Iran Iran
Fecha creación: 19/11/2016 21:42  
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Como yo ya sabía por haberlo leído en los foros, el sistema de taxis en la estación de autobuses de Shiraz está muy organizado. Hay una central donde dices tu destino, pagas y te dan un vale que has de entregar al taxista que te toque para que te lleve a destino. El mío era el hotel Eram, en el que tenía reservada una noche (a 55 $) y a la que añadí la que no iba a pasar en el autobús nocturno.

El hotel Eram es un hotel céntrico, correcto, sin ningún encanto, muy frecuentado por grupos y con un desayuno correcto y variado. En particular, mi habitación individual era bastante amplia, con un pequeño saloncito incluido. El hotel se sitúa también cerca de las casas de cambio, con lo que el segundo día de mi estancia aproveché para cambiar algo de dinero. El día en que llegué al Eram, el recepcionista me ofreció sus servicios como taxista para visitar Bishapur, Firouz Abad, Persépolis y Pasagarda, entre otros. Parece ser algo habitual en este hotel porque yo había contratado los servicios de guía a través de un antiguo recepcionista que figuraba en la LP y que parece que ahora ha montado su propia empresa.

Desgraciadamente, cuando planifiqué mi itinerario me quedé un poco corto en Shiraz. Le dediqué dos días enteros pero un tercero no me hubiese venido mal. Sobre todo, porque no sólo Shiraz es interesante, sino también muchos sitios en los alrededores que exigen desplazamientos. Sin embargo, una vez más tengo que felicitarme de haber contratado los servicios de Aida, con quien visité en un solo día mucho más de lo que habría podido imaginar. Inicialmente iba a visitar con ella Firouz Abad por la mañana y parte de Shiraz por la tarde, pero ella se organizó de tal manera que en un solo día visité casi todo lo que me interesaba de Shiraz más Firouz Abad.

Firouz Abad no es una visita habitual entre quienes visitan Shiraz. Sin embargo, yo creo que es muy interesante y merece la pena. Sobre todo, teniendo en cuenta que en las visitas que hice, estuve solo con la guía y con una pareja de tailandeses muy agradables que habían ido con un taxista y que acabaron sumándose a nosotros. Gracias a ello su taxista, mi guía, la pareja de tailandeses y yo pasamos una mañana muy agradable juntos, como si fuéramos una pequeña familia. Lo ideal es dedicar un día para recorrer Firouz Abad (que incluye el castillo de Dokhtar –el cual exige estar en forma, porque requiere ascender hasta la cima de una montaña¬¬-, el palacio de Ardashir y el bajorrelieve de Tangab) y Bishapour, pero yo, con gran dolor de mi corazón, tuve que renunciar a los bajorrelieves sasánidas de Bishapour porque ya no tenía días.
Como he dicho, Aida cambió todos los planes de visita que tenía. Yo le había dicho que quería visitar la Mezquita Rosa (o de Al-Molk) a primera hora (antes de las 9) para ver la luz atravesar las vidrieras de variados colores y reflejarse en el suelo, ir a continuación a los jardines de Eram (pues al regreso ya habrían de estar cerrados), irnos a Firouz Abad y por la tarde, ya de vuelta a Shiraz, visitar lo que pudiéramos de entre Vakil, el mausoleo Ali ebn-e Hamzeh y el museo Pars, prescindiendo de la ciudadela y de las tumbas de Hafez y Sadi. Pues bien, al final no hicimos casi nada de lo que le pedí. Afortunadamente.

Empezamos por el museo Pars, que recomiendo aunque no suele incluirse en las visitas (ver al menos desde fuera sus preciosos azulejos). De allí fuimos a Vakil, y visitamos el hamam, la mezquita y el bazar. Yo ya estaba preocupado porque eran las 9 cuando entramos en la mezquita y temía perder el colorido impresionante de las vidrieras de la mezquita al-Molk, que había leído que debía verse antes de las 9. No obstante, la guía trató de tranquilizarme diciéndome que eso no era cierto y que podían verse hasta el mediodía, lo que pude comprobar por mí mismo cuando a la hora de nuestra llegada (en torno a las 10.15) estaban en pleno esplendor. Cuando salimos de la mezquita, allí estaba esperándonos el coche para iniciar el viaje y visitar los palacios de Firouz Abad. Tras comer, regresamos a Shiraz en torno a las 5 de la tarde. Todavía tuvimos tiempo de visitar los jardines de Eram (que yo creía que ya iba a encontrar cerrados), comernos uno de los típicos helados de Shiraz, que se hacen en parte en el horno (aunque suene extraño) y que incluyen los famosos fideos helados, y llegar a la tumba de Hafez cuando anochecía. Aunque no tenía el mínimo interés en visitarla porque a mí Hafez no me decía nada y había leído que era cara para lo que ofrecía, accedí a ir por la insistencia de la guía. No me arrepentí en absoluto.
Probablemente el hecho de que estuviese anocheciendo, momento que aprovechaba siempre para llevar a sus visitas, y las excursiones y grupos leyendo poemas en alto hicieron de este lugar un sitio mágico que creo que no hay que perderse. En cambio, lo que me decepcionó enormemente fueron los jardines Eram que figuran como sitio patrimonio de la Humanidad. No es que sean feos, pero son caros para lo que son, y desde luego hay jardines mucho más bonitos repartidos por Irán. De hecho, pese a lo que diga la publicidad, patrimonio de la Humanidad no son los jardines de Eram, sino los jardines iraníes, y los de Eram como parte de los mismos. De mi visita de Shiraz sería lo único que suprimiría. Eso sí, he de decir que Aida respetó mi deseo de no visitar la ciudadela, aunque la vimos desde el exterior. Había leído en los foros que la visita era un timo pues era cara y en su interior no había absolutamente nada. Días más tarde coincidí en Yazd con unos italianos que me confirmaron que había sido la mayor estafa de su viaje a Irán.

Antes de ir al hotel, Aida todavía me acompañó a visitar el mausoleo Ali ebn-e Hamzeh, que sería mi primer mausoleo iraní. Desde aquí quiero transmitir que los mausoleos son una de las visitas imprescindibles de Irán. Aunque en Irán sólo se visitasen los mausoleos, el viaje ya merecería la pena. Yo había leído acerca de las medidas de seguridad que existían para acceder a éste y a algunos otros mausoleos y de lo difícil que era acceder a los no musulmanes a la parte donde están las tumbas, que es lo más sagrado, porque en principio está prohibido acceder a los no mahometanos. Efectivamente, a la entrada (distinta para hombres y mujeres) te cachean y no puedes entrar con cámara fotográfica (yo había dejado la mía en el coche y llevaba conmigo el móvil porque había leído que, pese a que la gente hace fotos con él, no ponen ningún reparo). Las mujeres sólo pueden entrar con chador, motivo por el cual Aida se entretuvo y yo, entretanto, aproveché para colarme en la zona a la que teóricamente tenía prohibido el acceso, que, pese a todo, he de reconocer que fue la que menos me gustó. En cualquier caso, no sé si por ser ya de noche y haber menos turistas (o quizás ninguno), si por parecer un iraní, en ningún momento me pusieron ninguna pega para acceder al recinto (enorme) del mausoleo ni me exigieron ir con los guías religiosos que se asignan a los turistas. El mausoleo es fantástico, inmenso, con unos azulejos que pedían quedarse allí horas y horas contemplándolos. Desgraciadamente, dada la hora que era (los mausoleos, a diferencia con las mezquitas, están siempre abiertos) y tras pasear un rato por los numerosos patios que conforman el complejo, decidí salir con Aida y regresar al hotel. Aida y el chófer llevaban ya más de doce horas conmigo y se merecían un descanso. No podía obligarles a seguir más tiempo esperándome en el mausoleo. Al final en el hotel, pagué a Aida el precio pactado por la excursión del día, si bien como propina les di el 10% que había de diferencia entre euros y dólares pues en vez de los 100 $ acordados les di 100 euros. Realmente creo que se lo merecían ya que sin su ayuda no habría podido ver ni la mitad de lo que vi.

Aquí dejo las referencias de la guía por si pudiera ser de interés para alguien: Aida Sharifi: +989337109270 y aida.sharifirad87 @ gmail.com).

En cualquier caso, si los honorarios de guía y chófer parecen elevados a alguien, puedo aconsejarle también los servicios de la agencia Pars Tourist Agency (en.key2persia.com/iran... lic-tours/). Esta agencia ofrece, entre otros, tours diarios a los lugares más famosos de Shiraz y alrededores. En concreto, para Shiraz tienen dos circuitos de medio día, uno a pie por el centro histórico, y otro en autobús para los lugares más alejados, que por 30 $ incluyen el guía y las entradas. Yo había pensado inicialmente contratarlos, pero el problema es que me interesaban únicamente alguna de las visitas de unos y de otros y no tenía tampoco un día entero para dedicar a Shiraz pues quería ir, como he dicho, a Firouz Abad. Pars también organiza diariamente excursiones a Firouz Abad (junto con otras paradas que a mí no me interesaban, en una excursión de día entero) y a Persépolis, con o sin Pasagarda, en excursiones de medio día o de día completo, que oscilan entre los 30 y los 55 $. Además de estas excursiones diarias, tienen algunas otras que se realizan ciertos días de la semana, además de ofrecer servicios de guía a precios razonables. De hecho, yo no fui a Persépolis y Pasagarda con Aida porque había reservado con Pars su excursión de un día entero por 55 $.

En cuanto a las excursiones de Pars Tourist Agency, sólo puedo juzgarlas por la de Persépolis y Pasagarda, pero como señalan en la Lonely Planet son recomendables. Yo había visto en su página que ofrecían una excursión de medio día a Persépolis y la necrópolis de Naqsh-e Rostam y otra de día entero que añadía Pasagarda. Aunque era consciente de que poco quedaba de Pasagarda, estando allí, no podía dejar de visitarlo. Puntualmente a las 8 de la mañana (de hecho, antes de la hora) apareció el representante de la agencia en la recepción del hotel. Me acompañó a un microbús donde sólo había otra persona y los tres dejamos la ciudad. Me extrañaba que sólo fuéramos dos personas, aunque pensé que a lo mejor nosotros éramos los únicos que íbamos a Pasagarda. Al llegar a Persépolis, nos juntaron con otro microbús, en el que debía de ir la guía, y así hicimos la visita de Persépolis y de la necrópolis una quincena de personas. A continuación, los que no iban a Pasagarda regresaron en uno de los microbuses a Shiraz y las cuatro personas que íbamos a Pasagarda nos subimos a otro y fuimos a comer. 55 $ (50 euros, moneda en la que pagué) por una excursión de 6 horas, con transporte, comida y guía, en un grupo reducido, y que sale a diario, no me parece una mala opción. La prueba de ello es que las otras tres personas que hicieron la excursión completa conmigo eran holandeses, lo que conociendo lo manirrotos que son con el dinero, es signo más que evidente de que es un buen precio. De hecho, no era la primera excursión que hacían con Pars (probablemente el día anterior habían visitado la ciudad) porque cuando coincidieron el holandés que iba en mi minibús con los otros dos que iban en el otro microbús, se sorprendieron de volver a encontrarse en una excursión.

A las 5 de la tarde regresamos a Shiraz, aunque yo pedí que me dejasen no en mi hotel, donde me habían recogido, sino en el centro, porque quería visitar el palacio Naranjestan. La guía me dijo que creía que ésa era la hora de cierre, y no se equivocó. Aunque llegué pasados unos diez minutos, el portero me dejó hacer “una visita rápida”. Realmente merece la pena, es muy bonita, al estilo de las casas que luego visitaría en Kashan, especialmente cuando la visita me salió gratis.
Antes de pasarme por el hotel, quise acercarme a ver por fuera la ciudadela iluminada, dar un paseo por el cercano bazar y cenar. Cuando estaba por la ciudadela, una pareja de iraníes me llamó y me paró. Me preguntaron de dónde era, qué hacía en Irán, qué iba a visitar,… lo habitual en un país acogedor donde todo el mundo quiere conocer un poco más a los extranjeros. Con ellos estuve un buen rato -al fin y al cabo no tenía nada que hacer hasta las 11 en que salía mi autobús nocturno para Kerman-, en el que aprovechamos para hacernos unas fotos e intercambiar direcciones.

Esa noche cené en un restaurante llamado Ali Baba situado enfrente del hotel. Me lo habían recomendado unos comerciantes y realmente estaba muy bien, por un precio razonable. Recogí mi maleta del hotel y me fui en taxi a la estación de autobuses.

No lo he dicho antes, pero en Irán todas las estaciones de autobuses están alejadas de las ciudades, unas más que otras, pero siempre es necesario tomar un taxi.

Yo no lo sabía pero allí iba a tener una de las peores experiencias de mi viaje por Irán. En el hotel Setareh de Isfahan me habían reservado para esa noche una plaza en el autobús VIP entre Shiraz y Kerman de la compañía ADL. Yo quería la compañía Peyman, recomendada por Sele en su blog, pero ya no quedaban billetes. En ese blog también se dice que los autobuses de ADL son de peor categoría, por lo que en un principio era reacio a reservar con ellos, pero como no había otra alternativa al final acepté. Así que, con el billete reservado por internet que me habían impreso en el Setareh, me dirigí a la taquilla para comprobar de qué andén salía el autobús. Allí reinaba un caos absoluto, con uno de los empleados en plena discusión con unos clientes, que se estaban quejando por algo, mientras otro de los empleados trataba de atender a otros clientes. Cuando me llegó el turno, le hice la pregunta a este segundo empleado, que me respondió que para ese autobús ya no quedaban plazas y que tenía que esperar al día siguiente. Yo le dije que ya tenía reservada mi plaza, él me pidió la reserva porque parecía no creerme y a cambio me emitió un billete, al que le puso un sello, y me dijo el andén del que salía el autobús. Un cuarto de hora antes de la salida del autobús, me acerco al andén y veo que el autobús ya está allí. Cuando trato de subir, el empleado que estaba discutiendo en la taquilla me dice que mi billete no vale. Yo trato de explicarle que había reservado por internet y que su compañero me había cambiado mi reserva online por ese billete. Se dirigió a entonces a otro extranjero que tenía una reserva por internet como la mía y, tras decirme que ésa era la reserva que yo debía tener, le da mi billete y me dice que tengo que esperar al día siguiente. ¿Cómo que esperar al día siguiente cuando yo tenía mi reserva y mi billete, que me había dado su compañero? Ni hablar. Al cabo de un rato de discusión, me dice que meta mi maleta en la bodega y me asigna un asiento a regañadientes. El caso es que ya me veía tirado en aquella lejana estación, sin hotel y con todos mis planes en Kerman destrozados.
No sé cómo será Peyman, pero debo reconocer que el autobús de ADL era más cómodo que el de Safard que me había llevado desde Isfahan y su tentempié mejor. En cualquier caso, después del percance que tuve, no volvería a coger ni loco un autobús de esta compañía, salvo como último recurso. Me imagino que ese tipejo quería revender mi plaza a algún amiguete visto que ya no quedaban plazas para ese día para Kerman. No sé si la discusión que se traía en las taquillas con aquellos clientes tendría también algo que ver con eso, pero supongo que sí.
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  Últimos comentarios al diario  Irán a buen ritmo
Total comentarios 8  Visualizar todos los comentarios

Koala66  koala66  23/11/2016 01:13   
yo volvi el domingo de Iran, y me volveria a ir ahora mismo, que duro es volver al trabajo!! Te dejo las estrellas, menuda currada te has pegado!

Spab  spab  24/11/2016 16:34   
Enorme trabajo en este diario, muy detallado y descriptivo. Leyéndole es un perfil de viajero exigente y que sabe lo que busca, a la par que organizado, se nota que hay mucha labor previa. Me alegra (y me sorprende a la vez) que por "mi último empujón" finalmente visitase Persia, espero que se lo haya pasado bien. Me sumo a la petición de los demás para que le añada alguna foto (yo me lo leí entero de todas formas) y puestos a pedir, si hace un balance personal del viaje, pues yo también lo leería *****

Gadiemp  gadiemp  24/11/2016 23:25   
Un diario espléndido. Lo he leído despacito para digerir bien la gran cantidad de información que hay en él. Irán es un destino que me atrae enormemente, por su historia, su arquitectura, porque creo que guarda gran variedad de paisajes y porque tiene que ser muy peculiar. Pero sobre todo por todo lo que se dice de la amabilidad de sus gentes. Sin embargo le veo la dificultad de combinar sus grandes distancias. Es una país inmenso

El diario está excelentemente escrito. Con mucha información y muy buenas descripciones. Y también creo que unas cuantas fotos le daría otro "lustre". Te dejo un enlace con un tutorial sobre cómo añadir fotos a tu diario, por si te animas:

www.losviajeros.com/fo... 122#438122

Por supuesto 5* y un saludo Amistad

Peloto5  peloto5  30/11/2016 13:27
Comentario sobre la etapa: Octava y última etapa: Ahwaz
Excelente aventura. Muy bien contada. Me ha puesto los dientes largos...

Mluisacr  mluisacr  20/08/2017 18:55
Comentario sobre la etapa: Segunda etapa: Shiraz
Sólo darte las gracias. Estamos organizando el viaje a Irán para 28 días y tu blog orienta muy bien.

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Pais Tema: Viajar a Irán
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Fecha: Jue Ene 30, 2020 07:52 am    Título: Re: Vuelos a/desde IRÁN + Vuelos Internos en el País

Una pregunta para alguien que haya ido a aíran el mes de abril, como está el tema de hoteles y transporte? Al ser temporada alta, podré encontrar alojamiento en situ o tendré que reservar los hoteles con antelación?, a ser posible prefiero contratar los hoteles en el mismo destino según llego.
roidoval
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Jul 04, 2015
Mensajes: 35

Fecha: Sab Feb 01, 2020 03:03 pm    Título: Re: Vuelos a/desde IRÁN + Vuelos Internos en el País

Yo estuve en Abril el año pasado y no tuve mayor problema con el tema del alojamiento, de hecho solo lo tuve reservado en Teheran,. Para el resto de los destinos los mismos taxistas desde la estacion de bus me llevaban a los sitios donde calculaban que habia disponibilidad. No tuve nada de complicacion en el tema transporte.
ANGEMI
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Ago 09, 2009
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Fecha: Sab Feb 01, 2020 03:21 pm    Título: Re: Viajar a Irán

@Nineu741
He movido tu mensaje y respuesta a este hilo que es más específico para el tema de la consulta.
Saludos
ANGEMI
ANGEMI
Moderador de Zona
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Ago 09, 2009
Mensajes: 14375

Fecha: Sab Feb 01, 2020 03:23 pm    Título: Re: Viajar a Irán

@Nineu741

Para el tema de alojamiento tienes este hilo con información.
Alojamiento en Irán


Y para el tema de transportes tienes este hilo
Transporte Público en Irán


Te recomiendo que utilices los hilos abiertos para cada tema para dejar la consulta así la información no se dispersa y te será más fácil encontrar las respuestas.

Saludos Amistad
ANGEMI
ANGEMI
Moderador de Zona
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Ago 09, 2009
Mensajes: 14375

Fecha: Mar Feb 11, 2020 02:57 pm    Título: Re: Viajar a Irán

Trasladados mensajes de este hilo al nuevo que hemos abierto específico para el tema.

Viajar a Irán en Nowruz y/o Ramadán


Saludos Amistad
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